Boletín del 17/12/2017
11° Domingo de San Lucas
Cristo ha Resucitado. Nadie puede dudarlo porque se ha aparecido a María,
después se dejó ver por los que iban a pescar,
y se manifestó a los once discípulos sentados a quienes envió a bautizar,
y subió al cielo de donde descendió, probando sus enseñanzas con muchos milagros.
Exapostelario
Himnos de la Liturgia
Tropario de la Resurrección
Tono 3
regocijen los terrenales; Porque el Señor
desplegó la fuerza de su brazo, pisoteando
la muerte con su muerte. y
Siendo el primogénito de entre los
muertos, nos salvó de las entrañas del
Hades y concedió al mundo la gran
misericordia.
Condaquio de la Pre-Navidad
Tono 3
Lecturas Bíblicas
Carta del Apóstol San Pablo a los Colosenses (3: 4-11)
Hermanos: Cuando aparezca Cristo, vida suya, entonces también ustedes aparecerán gloriosos con Él.
Por tanto, mortifiquen sus miembros terrenales: fornicación, impureza, pasiones, malos deseos y la codicia, que es idolatría, cosas que atraen la cólera de Dios sobre los hijos de la desobediencia, y que también ustedes practicaron en otro tiempo, cuando vivían en ellas. Mas ahora, desechen también ustedes todo esto: cólera, ira, maldad, maledicencia y palabras groseras, lejos de su boca.
No se mientan unos a otros, ustedes que se han despojado del hombre viejo con sus obras y se han revestido del hombre nuevo que se va renovando hacia el conocimiento, según la imagen de su Creador, donde no hay griego y judío, circuncisión e incircuncisión, bárbaro, escita, esclavo, libre, sino que Cristo es todo y en todos.
Evangelio según San Lucas (14: 16-24)
Dijo el Señor esta parábola: «Un hombre dio una gran cena y convidó a muchos; a la hora de la cena envió a su siervo a decir a los invitados: “Vengan, que ya está todo preparado.” Pero todos a una empezaron a excusarse. El primero le dijo: “He comprado un campo y tengo que ir a verlo; te ruego me dispenses.” Y otro dijo: “He comprado cinco yuntas de bueyes y voy a probarlos; te ruego me dispenses.” Otro dijo: “Me he casado, y por eso no puedo ir.” Regresó el siervo y se lo contó a su señor. Entonces, airado el dueño de la casa, dijo a su siervo: “Sal en seguida a las plazas y calles de la ciudad, y haz entrar aquí a los pobres y lisiados, a los ciegos y cojos.” Dijo el siervo: “Señor, se ha hecho lo que mandaste, y todavía hay sitios.” Dijo el Señor al siervo: “Sal a los caminos y cercas, y obliga a entrar hasta que se llene mi casa. Porque les digo que ninguno de aquellos invitados probará mi cena.”»
Mensaje Pastoral
¡Sed o tibieza! ¡Excusas o motivos!
La comida, además de su función de satisfacer la necesidad del cuerpo, es un gesto de generosidad y de amor, de gratitud y alegría por la presencia del invitado o por el regreso de alguien que estaba de viaje (el hijo pródigo). Los paganos ofrecían banquetes místicos en señal de agradecimiento y respeto a sus dioses. Los judíos celebraban la cena pascual en la que confirmaban su Alianza con Dios recordando todo lo que había hecho con sus padres para salvarlos.
Tomando en cuenta todos estos sentidos, uno de los que acompañaban a Jesús exclamó: «¡Dichoso el que pueda comer en el Reino de los cielos!» Y Jesús le respondió con la parábola que hemos escuchado el día de hoy.
El Reino de los cielos es como una cena. Los invitados de privilegio se disculparon. Otros marginados y miserables entraron, también unos extranjeros fueron introducidos en la alegría del banquete.
Al contemplar la parábola, es probable que vengan a nuestra mente dos interrogaciones:
¿Por qué el anfitrión de la parábola no aceptó las excusas de los primeros invitados si son lógicas? Quizás la postura de Jesús nos sorprenda y escandalice, porque la mayoría de las veces nosotros tenemos pretextos parecidos: que el negocio, que la familia, que el campo, etc. Por ventura, ¿Cristo no quiere que trabajemos, o le satisface que descuidemos nuestros matrimonios y familias?
Y la segunda pregunta es que, ¿acaso el ser pobre o marginado es suficiente para convertirse en el dichoso que «puede comer en el Reino de los cielos»?
La respuesta a ambas preguntas, nos la proporciona la misma naturaleza de la comida. El hombre no se alimenta cuando le da tiempo, o cuando su familia u ocupaciones le permiten, sino que en medio de todas estas responsabilidades, el comer es una acción automática, una necesidad indispensable. El que tiene hambre es el que conoce la prioridad del alimento. «Mi alma ha tenido sed de Ti. ¡Cuántas veces también mi carne!», exclama el rey David a su Dios (Sal 62:1).
No son los pretextos los que apartan a los privilegiados del Banquete del Reino, sino la tibieza en su relación con Dios. Y jamás la miseria, en sí misma, introducirá a los menesterosos en «el gozo de su Señor», si no se genera en su alma «sed del Dios viviente» (Sal 41: 3).
Estando en las puertas de Navidad, la Iglesia lee esta parábola. Cristo, el nacido de la Virgen es Emmanuel, que traducido significa: «Dios con nosotros» (Mt 2:23). Entonces el Banquete del Reino celestial está puesto ya; el anhelo hacia Dios o la tibieza en buscarlo determinarán si las circunstancias de la vida son pretextos de nuestra ausencia o motivos para, en medio de ellas, alimentarnos de su Presencia. Amén.
Nuestra Fe y Tradición
Jesús Hijo de David
Estaba profetizado en el antiguo testamento, que Cristo, el Mesías, sería engendrado del linaje del rey David, y que nacería de una
virgen. (2Sam.7:12-13), (Isaías7:14).
Uno de los objetivos del evangelista san Mateo en su evangelio, era demostrar que en Cristo se han realizado las profecías mesiánicas. Por eso principia su evangelio con la genealogía de Cristo, que empieza con Abraham, pasa por el rey David y termina con José el desposado de la Virgen María. Después de exponer la genealogía, san Mateo continúa diciendo, que todo esto aconteció para que se cumpliese lo dicho por el Señor por medio del profeta. Y en todo su evangelio el autor sagrado recurre a las profecías, demostrando que Jesús es el Mesías esperado.
San Mateo, también, recuerda a los lectores de su Evangelio, que en la genealogía de Cristo había pecadores (Rajab, Tamar, y David que engendró, de la que fue mujer de Urías, a Salomón). Como si san Mateo estuviera diciendo a los cristianos de origen judío: No se enorgullezcan de que Cristo ha encarnado de su linaje, pues no lo hizo por ser un linaje de justos, sino para señalar a qué ha venido: “a llamar, no a justos, sino a pecadores al arrepentimiento.”
Vida de Santos
San Ignacio de Antioquía
20 de diciembre
San Ignacio Deífero tiene una significación especial para nosotros porque el tenía un estrecho contacto con los apóstoles. Ellos le transmitían directamente la fe cristiana y el fue testigo del desarrollo de las primeras comunidades cristianas. En sus siete cartas el reproduce para nosotros la época de los apóstoles.
San Ignacio nació en Siria en los últimos años de la vida del Salvador. La leyenda cuenta que el fue el niño a quien el Señor alzo en sus brazos y dijo: “Os aseguro que si no os hacéis como niños, no entrareis en el reino de los cielos” (Mt.18:3). Lo llaman Deífero (“hombre que lleva a Dios”) porque amaba tanto al Señor como si lo llevaba en su corazón. El fue discípulo del apóstol y evangelista Juan El Teólogo. De la misiva del San Ignacio a los pobladores de Esmirna, se ve que el fue muy allegado al apóstol Pedro y lo acompañaba en algunos de sus viajes apostólicos. Poco antes de la destrucción de Jerusalén en el año 72, falleció Evodio, uno de los primeros discípulos de Cristo y como su sucesor en la cátedra de Antioquía (capital de Siria) fue nombrado San Ignacio.
San Ignacio condujo a la Iglesia de Antioquía durante 40 años. (Años 67-107) En una visión especial le fue concedido de ver la Misa Celestial y escuchar el canto de los ángeles. De acuerdo al mundo de los ángeles el introdujo en los oficios religiosos antífonas, dos coros que se alternan como llamándose entre si. Este canto desde Siria se divulgó rápidamente en la Iglesia en sus comienzos.
En el año 107, durante la expedición contra los armenios, el emperador Trajano pasaba por Antioquía. Le comunicaron que San Ignacio profesa la fe cristiana, enseñaba desdeñar la riqueza, era célibe y no ofrecía ofrendas a los dioses romanos. El emperador llamó al Santo y exigió que el deje de hablar de Cristo. El anciano se negó y lo enviaron a Roma encadenado. En Roma lo echaron a los leones en el Coliseo, para la diversión del pueblo. Durante el viaje a Roma el escribió siete misivas, que se conservan hasta nuestros días. En sus misivas San Ignacio pide que los cristianos no traten de salvarlo de la muerte: “No queráis amarme fuera de tiempo. Dejadme ser pasto de las fieras, por los que me es dado alcanzar al Señor. Soy trigo de Dios y por los dientes de las fieras he de ser molido, a fin de ser presentado como limpio pan de Cristo.” Escuchando sobre el coraje del Santo, Trajano terminó las persecuciones contra los cristianos. Sus reliquias fueron trasladadas a Antioquía y más tarde las llevaron a Roma y sepultaron en la Iglesia de San Clemente, papá de Roma.
Proverbios Bíblicos
- El que no usa el castigo odia a su hijo, el que lo ama lo corrige a tiempo. (Prov 13:24)
- Corrige a tu hijo mientras hay esperanza, pero no te enfurezcas hasta matarlo. (Prov 19: 18)
- Enseña al niño el camino en que debe andar, y aún cuando sea viejo no se apartará de él. (Prov 22:6)












































En el marco del 74 aniversario de la Independencia del Líbano Su Eminencia Ignacio Samaán Arzobispo Metropolitano de México, Venezuela, Centroamérica y El Caribe participó en la la Convención “Lebanese Diaspora Energy” (Energía de la Diáspora Libanesa) convocada en Cancún, México con la presencia del Min
Posteriormente a su participación realizó su primera visita Pastoral a la ciudad de Mérida Yucatán el pasado domingo 26 de Noviembre iniciando con la Celebración de la Divina Liturgia en la Iglesia de la Dormición de la Virgen María ubicada en Santa Gertrudis Copo, durante la celebración Su Eminencia Ignacio agradeció el recibimiento por parte de la comunidad y pidió a los fieles seguir trabajando en beneficio del Reino de Dios en especial entendiendo el mensaje del Evangelio por el cual Su Eminencia mencionó que “dura es la Palabra” ya que pide el abandono de nuestra parte en la providencia divina, así también agradeció el apoyo de parte del Reverendo Archimandrita Cosme Andrade, al finalizar la Liturgia compartió con los feligreses de la Iglesia de un almuerzo y los feligreses de la iglesia le cantaron el Tropario de San Ignacio de Antioquía.
Al rededor de las 14 hrs del mismo domingo 26 de Noviembre Su Eminencia asistió a la celebración de los Premios Cedros 2017 la cual se llevó a cabo en el Club Libanés de Mérida, a la cual asistieron personalidades como Gibran Bassil, ministro de relaciones exteriores y emigrantes del Líbano; Rolando Zapata Bello, gobernador de Yucatán; Mauricio Vila Dosal, alcalde de Mérida; junto con algunos políticos y miembros de la Comunidad Libanesa.
Mas tarde se llevó acabo una cena en el jardín de la Iglesia de la Dormición de la Virgen a la cual asistieron fieles de la comunidad. En esta cena los jóvenes y feligreses que participan en la Iglesia brindaron unas palabras de bienvenida a Su Eminencia Ignacio y él agradeció el recibimiento que tuvo de parte de todos.
El lunes 27 de Noviembre Su Eminencia Ignacio visitó a algunos miembros de la comunidad Ortodoxa. Después asistió a una rueda de prensa en la casa Minaret de Mérida donde miembros de los medios hicieron algunas preguntas una reportera le preguntó respecto al suicidio, fenómeno que registra altos índices en esta entidad, a lo que dijo que la solución es tener a Dios en el centro de la vida. “Si ponemos a Dios en medio de nuestra vida esto va a ayudar a tener esperanza”. Respecto a ser el sucesor de Su Eminencia Antonio Chedraoui, dijo que es un privilegio pues dejó muchas enseñanzas, trabajo e hijos espirituales, una huella muy importante la cual llevará como Arzobispo grabada en su corazón y a mostrarla. También hizo un llamado a detener al ola de violencia en Medio Oriente, recordando el secuestro de los Arzobispos Pablo y Juan. Al término de la rueda de prensa Su Eminencia Ignacio se entrevistó con el alcalde de Mérida Mauricio Vila Dosal en la sala de juntas de la Presidencia Municipal. En la reunión se abordaron temas como la historia de la comunidad siriolibanesa en Mérida. Al finalizar la visita, el alcalde obsequió Su Eminencia Ignacio una réplica de las sillas conocidas como confidentes.
Luego de la reunión con el Alcalde Su Eminencia Ignacio regresó al Minaret para bendecir el establecimiento y comer con los administradores del lugar, con los integrantes de la rueda de prensa y con algunos miembros de la comunidad. Ya por la noche asistió a una cena con varios miembros de la comunidad Libanesa de Mérida en la cual su Eminencia agradeció por el apoyo que han dado a la Iglesia y tuvo el gusto de conocer a algunos miembros de la misma comunidad.
El martes 28 de Noviembre Su Eminencia Ignacio asistió al Club Libanés a un desayuno ofrecido por el comité de Damas de Club Libanes de Merida AC. También tuvo un encuentro en el mismo Club Libanés con 50 jóvenes universitarios pertenecientes a la agrupación Masters Yucatan AC. Finalmente en la Iglesia de la Dormición de la Virgen se realizó un almuerzo de despedida, contando con la presencia de los fieles de la parroquia y miembros de la comunidad Libanesa. Su Eminencia Ignacio agradeció a todos los miembros de la comunidad por tan caluroso recibimiento y pidió a los fieles continuar trabajando para el Señor.



























































































































































