San Hipacio el Milagroso, Obispo de Gangra

Marzo, Santoral

San Hipacio el Milagroso, Obispo de Gangra

31 de Marzo

San Hipacio, que era de Cilicia de Asia Menor, se convirtió en obispo de Gangra, la capital de la Paflagonia. Estuvo presente en el Primer Concilio Ecuménico. Debido a su confesión de la fe ortodoxa, fue asesinado por los novacianos, una secta que negaba que los pecados cometidos después del bautismo pudieran ser perdonados.

Tropario, tono 4
Como partícipe de los caminos y sucesor del trono de los Apóstoles, oh inspirado por Dios, encontraste que la disciplina era un medio de ascenso a la visión divina. Por lo tanto, repartiendo rectamente la palabra de la verdad, sufriste hasta la sangre, Oh Hieromártir Hipacio de Gangra, intercede ante Cristo nuestro Dios para que salve nuestras almas.

Condaquio, tono 3
Celebrando sin culpa los sagrados ritos, oh Hipacio, multiplicaste enormemente el talento que se te dio; y cuando te esforzaste en la contienda, fuiste presentado como un piadoso sacrificio y primicias santas a Aquel que te glorificó con señales y maravillas que la lengua del hombre no puede decir.

San Juan Climaco

Marzo, Santoral

San Juan Climaco

30 de Marzo

 

San Juan Climaco, vino de Siria al Monte Sinaí como joven de dieciséis años y allí quedó, primero como novicio, después como ermitaño y finalmente como el abad de Sinaí hasta sus ochenta años, cuando murió alrededor del año 563. Su biógrafo, el monje Daniel, dijo sobre él: “Se levantó con el cuerpo al Monte Sinaí y con el espíritu al Monte del Cielo”.

Junto a su padre espiritual Martirio, pasó en la obediencia diecinueve años. Anastasio de Sinaí, viendo una vez al joven Juan, profetizó sobre él, que sería el abad de Sinaí. Tras la muerte de su padre espiritual, Juan se retiró a una cueva donde pasó veinte años en la difícil vida ascética. Una vez, su discípulo Moisés dormía bajo la sombra de una gran piedra, Juan estando en oración en su celda, vio que su discípulo estaba en peligro, y comenzó a rezar a Dios por él. Cuando más tarde vino Moisés, cayó de rodillas y le agradeció a su padre espiritual, porque lo salvó de la muerte segura. Y contó como en el sueño oyó que Juan le gritaba y él saltó, y en ese momento aquella piedra cayó. Si no se hubiera apartado de la piedra lo habría matado.

Por la insistencia de los hermanos, Juan llegó a ser el abad y dirigió las almas de la gente hacia la salvación, con celo y amor. Oyó una vez la crítica de algunos, de que él hablaba mucho; sin enfadarse ni un poco, Juan calló y todo el año no habló ni una palabra, hasta que los hermanos le rogaron que hablara y siguiera enseñándoles con la sabiduría que Dios le había dado.

Mientras practicaba el silencio en la cueva, Juan escribió muchos libros útiles, de los cuales el más famoso, y hoy en día el más leído, es “La Escala de las Virtudes”, en el que describe el método de la elevación del alma a Dios como el subir por una escalera.

Antes de su muerte, Juan, designó como abad a su hermano de sangre, Jorge; pero viendo que este lloraba mucho por su separación, le dijo que. si se hacía digno de la cercanía de Dios en el otro mundo, rogaría que él, Jorge, ese mismo año fuera tomado del mundo al cielo. Así sucedió, y solo diez meses después Jorge también reposó y habitó entre los ciudadanos del cielo como su gran y santo hermano Juan.

Tropario, tono 8

Con la efusión de tus lágrimas, regaste el desierto estéril; y por los suspiros profundos, tus fatigas dieron frutos cien veces más, volviéndote un astro del universo, brillante con los milagros. ¡Oh nuestro justo padre Juan Climaco, suplícale a Cristo Dios que salve nuestras almas!

Condaquio, tono 1

Como frutos siempre florecientes, ofreces las enseñanzas de tu libro dado por Dios, oh sabio y bendito Juan, mientras endulzas los corazones de todos los que lo practican con vigilancia; porque es una escalera de la tierra al cielo que confiere gloria a las almas que ascienden y te honran fielmente.

San Marcos el Confesor, Obispo de Aretusa en Siria

Marzo, Santoral

San Marcos el Confesor, Obispo de Aretusa en Siria

29 de Marzo

Sobre su sufrimiento informan san Gregorio el Teólogo y el bienaventurado Teodoreto. Según estos informes, Marcos, en tiempos del emperador Constantino, destruyó un templo pagano y convirtió a muchos a la fe cristiana. Pero cuando el emperador Juliano llegó al trono y pronto se convirtió en apóstata de la fe cristiana, algunos ciudadanos de Aretusa rechazaron a Cristo y se volvieron al paganismo. Y entonces ellos se levantaron contra Marcos porque les destruyó el templo, exigiéndole que construyera un nuevo templo o que pague una gran suma de dinero. Como el anciano Marcos se negó a cumplir con cualquiera de estas dos pretensiones, fue azotado, burlado y arrastrado por las calles. Entonces le cortaron las orejas con delgados y fuertes hilos, lo desnudaron y lo untaron con miel dejándolo bajo el calor del verano, para que las avispas, mosquitos y abejones lo mordieran. Pero el mártir de Cristo resistió todo sin lamentos. Era muy anciano, pero su rostro era brillante como un ángel de Dios. Los paganos bajaban cada vez más el precio de su templo, pidiendo, al final, de Marcos una insignificante suma, que él podía dar fácilmente. Pero él se rehusó a dar una sola moneda para ese objetivo. Su paciencia impresionó enormemente a los ciudadanos, que comenzaron a admirarle y a quejarse para que bajaran el precio del templo hasta casi nada, solo para que él permaneciera con vida. Finalmente lo dejaron en libertad y otra vez todos, uno por uno, recibieron de él la instrucción y regresaron a la fe de Cristo. El diácono Cirilo de la ciudad de Heliópolis, al pie del monte Líbano, sufrió en esos tiempos por causas semejantes. Él había destruido unos ídolos en tiempos de la libertad del cristianismo, y por eso bajo Juliano fue torturado horriblemente. Tan enfadados estaban con él los paganos, que cuando lo mataron, con sus dientes lo rasgaron y abrieron su interior. El mismo día, además de san Cirilo, sufrieron también muchos otros. Los malvados paganos cortaron sus cuerpos en pequeñas partes, las mezclaron con la cebada y se los dieron a los cerdos. Pero les llegó el castigo muy pronto, a todos le les cayeron los dientes y un insoportable hedor salía de sus bocas.

Tropario, tono 4
Debido a que habían muerto a través de su abstinencia y luchan contra los ardientes arrebatos y los feroces movimientos de las pasiones, los santos Mártires de Cristo Dios se aferraron a la gracia para eliminar los dolores y sufrimientos de los enfermos y obrar maravillas, tanto mientras vivían como después de la muerte. ¡Admirable en verdad es el milagro! Que estos huesos descubiertos puedan derramar tales flujos desbordantes de curaciones. Gloria a nuestro único Dios.

San Hilarión el Nuevo, Abad de Pelecete

Marzo, Santoral

San Hilarión el Nuevo, Abad de Pelecete

28 de Marzo

San Hilarión retomó la vida monástica desde su juventud y vivió en reclusión. Más tarde, como abad del Monasterio de Pelecete en Asia Menor (que se cree que está en Bitinia, no lejos de Triglia), sufrió mucho de los iconoclastas, y reposó en el año 754.San Hilarión adoptó la vida monástica desde su juventud y vivió en reclusión. Más tarde, como abad del Monasterio de Pelecete en Asia Menor (que se cree que está en Bitinia, no lejos de Triglia), sufrió mucho a causa de los iconoclastas, y reposó en el año 754.

Tropario, tono 8
En ti fue conservada la imagen de Dios fielmente, oh padre Hilarion el Nuevo, pues tomando la cruz seguiste a Cristo; y practicando, enseñaste a despreocuparse de la carne, que es efímera, y a cuidar, en cambio, el alma inmortal. Por eso hoy tu espíritu se regocija junto con los ángeles.

Santa Mártir Matrona de Tesalónica

Marzo, Santoral

Santa Mártir Matrona de Tesalónica

27 de Mazo

La gloriosa Santa Matrona era de una familia griega, nacida en Tesalónica, ciudad importante de Macedonia. Cuando ella era todavía muy pequeña, murieron sus padres, y fue adoptada por su tío muy rico y poderoso. Éste enterado de los gloriosos triunfos que los cristianos alcanzaban en aquellos lugares contra los infieles, tomó todas sus posesiones, y se fue con su sobrina Madrona a Roma. En esa ciudad, aunque en aquel entonces estaba toda llena de paganos, había muchos cristianos escondidos, que vivían en diferentes cuevas aisladas, por el temor a los infieles, donde alababan el Santísimo Nombre de Cristo Nuestro Señor. Inspirada la santa doncella por el Espíritu Santo y enterada de aquellos santos cristianos, sin temer las amenazas de su tío visitaba dichas cuevas, y se consolaba con ellos.
Aquellos siervos de Dios la instruyeron en la fe, explicándole las santas Escrituras y la gloriosa pasión y muerte que padeció por nosotros en la Cruz nuestro Señor Jesucristo.
Habiendo regresado a la ciudad de Tesalónica, entró a trabajar de sirvienta a la casa de una señora viuda muy rica, llamada Plantilla, que era judía que odiaba profundamente a los cristianos. La santa doncella, cuando se le presentaba la oportunidad, iba a la iglesia, donde bendecía y alababa a Cristo Nuestro Señor. Enterada de esto la viuda, ordenó traerla a su casa, y atada a un banco, la azotó cruelmente, dejándola así todo un día y una noche sin desatarla. Pero vino un ángel que la desató y llevó a la iglesia sin abrir puerta alguna, por lo que Madrona dio infinitas gracias a Dios.
Cuando se enteró de esto su señora, la volvió a su casa, otra vez la ató al mismo banco y le dio muchos latigazos con inaudita crueldad, dejándola atada por tres días sin comer. Vino por segunda vez el mismo ángel y librándola la llevó a la iglesia por las puertas cerradas como la vez anterior. Viendo esto Plantilla, la volvió a traer a su casa con una furia infernal, y repitió los latigazos con tal fuerza, que le quitó la vida, entregando de esta manera, la santa doncella, su espíritu a su Creador, cuando gobernaban Diocleciano y Maximiano. Los tesalonicenses sepultaron el santo cuerpo de Madrona con mucha veneración.

Tropario, tono 4
Tu oveja, oh Jesús, exclama con gran voz: “Te extraño, oh Novio mío, y lucho buscándote; me crucifico y me entierro contigo por el bautismo; sufro por ti para contigo reinar, y muero por ti para que viva en ti”. Acepta como ofrenda inmaculada a quien se sacrificó con anhelo por ti, por cuyas intercesiones, oh Compasivo, salva nuestras almas.

Sinaxis del Arcángel Gabriel

Marzo, Santoral

Sinaxis del Arcángel Gabriel

26 de Marzo

En este día celebramos con alegría la memoria del glorioso Arcángel Gabriel, encargado de transmitir las maravillosas Buenas Nuevas de la Encarnación del Hijo de Dios y su amor y dispensación por la humanidad.

El arcángel Gabriel es uno de los siete Arcángeles o Ángeles principales, quienes según el libro de Tobías “están en pie delante de Dios” (Tob. 12:15). Su nombre significa en hebreo “Fortaleza de Dios” y es mencionado varias veces en las Escrituras como mensajero celestial, enviado por Dios para anunciar Sus planes sobre la salvación de la humanidad.
Así el arcángel Gabriel apareció varias veces al profeta Daniel para revelarle el misterio de la llegada del Mesías, las persecuciones del anticristo y el fin del mundo (Dan 8:16, 9:21). Antes de la venida del Hijo de Dios al mundo, el arcángel Gabriel se presentó en el templo al sacerdote Zacarías y le comunicó la milagrosa concepción del Precursor de Jesús, Juan el Bautista.
Seis meses después él vino a Nazaret con el mensaje a la Virgen María que había sido elegida para ser Madre del Cristo el Salvador (Lc. cap. 1).
Según la opinión de algunos padres de la Iglesia, el arcángel Gabriel fue enviado para apoyar al Salvador durante su oración en el huerto de Getsemani y después para anunciar a la Madre de Dios el día de su Dormición. Por esto, en los libros sagrados de la Iglesia, lo nombran como “el mensajero de los milagros.”

Tropario, tono 8
Oh primado de los poderes celestiales: te rogamos, nosotros indignos, que, por tus súplicas, nos cubras con la sombra de las alas de tua gloria inmaterial, y protejas a quienes veneramos y exclamamos con tesón: “Líbranos de los peligros, porque eres el gran comandante de los ejércitos incorpóreos

Condaquio, tono 2
Comandante Supremo de Dios y ministro de la Gloria Divina, guía de los hombres y líder de las huestes sin cuerpo: pregunta qué es para nuestro beneficio y para gran misericordia, ya que eres el Comandante Supremo de las huestes sin cuerpo.

Anunciación a nuestra Señora, la santísima Madre de Dios y Siempre Virgen María

Marzo, Santoral

Anunciación a nuestra Señora, la santísima Madre de Dios y Siempre Virgen María

25 de Marzo

Seis meses después de la concepción de Juan el Precursor, Dios envió al Arcángel Gabriel a Nazaret, una ciudad de Galilea, a María la Virgen. Según la tradición transmitida por los Padres, ella había estado comprometida con José cuatro meses. Al llegar a la casa de José, el Arcángel declaró: “Regocíjate, llena de gracia, el Señor está contigo: bendita eres entre las mujeres”. Después de cierta consideración, agitación del alma y temor debido a este saludo, la Virgen, cuando finalmente obtuvo la plena seguridad con respecto a la indescifrable condescendencia de Dios y la inefable dispensación que iba a tener lugar a través de ella, y creyendo que todo es posible el Altísimo respondió con humildad: “He aquí la sierva del Señor; hágase en mí según tu palabra”. Y en esto, el Espíritu Santo vino sobre ella, y el poder del Altísimo fecundó su seno sin tacha, y el Hijo y Palabra del Padre, que existió antes de los siglos, fue concebido, y se hizo carne en su cuerpo inmaculado (Lucas 1: 26-38).
Llevando en su seno al Incontenible, la Virgen bendita fue de prisa desde Nazaret a la región montañosa de Judea, donde Zacarías tenía su morada; porque deseaba encontrar a Isabel como su pariente y alegrarse con ella, porque, como había aprendido del Arcángel, Isabel había concebido en su vejez. Además, deseaba contarle las grandes cosas que el Poderoso había tenido el placer de hacerle pasar. Cuando Isabel escuchó el saludo de María, sintió que su bebé de seis meses, san Juan Bautista, profetizaba el amanecer del sol espiritual. Inmediatamente, la anciana Isabel se llenó del Espíritu Santo y la reconoció como la Madre de su Señor, y con una gran voz la bendijo y al Fruto que tenía en su interior. La Virgen también, movida por un regocijo sobrenatural en el espíritu, glorificó a su Dios y Salvador, diciendo: “Mi alma engrandece al Señor, y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador”, y el resto, como lo ha registrado san Lucas. (1: 39-55)

Tropario, tono 1
Hoy es el principio de nuestra Salvación, la revelación del Misterio sempiterno: el Hijo de Dios se hace Hijo de la Virgen, y Gabriel anuncia la Gracia; por lo que, nosotros también con él clamemos a la Madre de Dios: “¡Alégrate, oh Llena de Gracia, el Señor está contigo!”