2011, Eventos destacados

18aCon ocasión del inicio de las celebraciones litúrgicas y el trabajo pastoral en la Catedral de San Pedro y San Pablo y en el marco de la celebraciones por la reciente consagración del nuevo Obispo Auxiliar, Su Excelencia Monseñor Ignacio (Samaán), Su Eminencia Metropolita Antonio, Arzobispo de nuestra Arquidiócesis presidió la Divina Liturgia el domingo 16 de octubre en la nueva Catedral. Fue acompañado por Su Gracia, Obispo Alejo Pacheco, de la Iglesia Ortodoxa de América O.C.A. (por sus iniciales en inglés) y Su Excelencia Ignacio, junto con los sacerdotes y diáconos  de  la ciudad de México. Asimismo se contó con la presencia de varias personalidades de la vida nacional  y desde luego con  la participación de un gran número de feligreses.

En su homilía, Sayedna Antonio dio la bienvenida a Su Excelencia Ignacio en su calidad de Obispo Auxiliar, enfatizando la trayectoria de su trabajo en la Iglesia en México y dando a conocer  el perfil de su nueva labor en asistir y atender las parroquias de la Arquidiócesis que se encuentran en Venezuela y en las islas del Caribe. De igual forma, Su Eminencia dio la bienvenida al Lic. Eruviel Ávila, Gobernador del Estado de México, quien estaba presente en la Liturgia y a todos los secretarios, embajadores y  líderes de diferentes asociaciones civiles y, desde luego, a toda la feligresía. Con emotivas palabras agradeció a todos los que contribuyeron directa o indirectamente en la construcción de la catedral; enfatizó en  la importancia de hacer de la Iglesia el centro de nuestra vida, ya que “la Iglesia es la reunión de los fieles que garantiza la Presencia divina: si la construcción es importante, la reunión lo es aún más”. Como gesto de agradecimiento al Sr. Gobernador por su apoyo, Su Eminencia  le obsequió un icono de la Madre de Dios hecho por las monjas en el monasterio de San Antonio el Grande, en Jilotepec.

Por su parte, Monseñor Ignacio expresó con calidez su gratitud a Su Eminencia “por todo lo que he vivido a su lado durante estos diez años que pasaron; espero corresponder a la misión que se me ha encomendado, a su confianza, con sus oraciones y siempre con su ayuda y consejo”.

Al finalizar la Divina Liturgia, todos los asistentes se reunieron alrededor del banquete que Su Eminencia ofreció en honor del Obispo Ignacio.

Elevamos nuestras plegarias para que la apertura de la nueva Catedral traiga abundancia de frutos espirituales  en la vida de nuestra Iglesia.


About the Author