2009, Noticias

Diácono JesúsDentro del XXIII Congreso de Religión, Sociedad y Política, llevado a cabo en la ciudad de Puebla del día 10 al 12 de noviembre pasados, el Rev. Diácono Jesús Munilla, con la bendución de Su Eminencia Arz. Antonio, presentó una ponencia titulada “La Iglesia Ortodoxa en México”.

En dicha conferencia, nuestro participante dió una explicación acerca de qué es la Iglesia Ortodoxa; su origen como la fundada por Nuestro Señor Jesucristo; su expansión dentro de los confines del antiguo imperio romano; su organización en Patriarcados e Iglesias autocéfalas; explicando sus principales dogmas, y haciendo mención expresa de su espiritualidad y vida ascética.

En cuanto a su presencia en México, habló de los primeros inmigrantes árabes, rusos y griegos que llegaron a nuestro país, así como el posterior desarrollo de nuestra Iglesia, bajo distintas jurisdiciones, principalmente el Patriarcado de Antioquía, el Patriarcado Ecuménico de Constantinopla y el Patriarcado de Moscú.

Concluyó afirmando que: “si bien es cierto que la religión Cristiana Ortodoxa no tuvo su origen en México, ahora, después de poco más de un siglo de la llegada de los primeros inmigrantes, la presencia ortodoxa se ha consolidado, incluyendo no sólo a personas nativas de los países ortodoxos, sino a fieles y clero mexicano.

Importantes han sido los aportes y la marca dejada en la Historia de México por la Iglesia Ortodoxa:

  • la primera visita de un Arzobispo en 1936 en la persona de Athenágoras;
  • la primera ordenación sacerdotal en México en la persona del Padre Zacarías Antonio Zacarías en 1940;
  • la construcción del primer templo ortodoxo en 1943-1947;
  • la llegada con carácter de permanente del primer Vicario de un Patriarcado con el Archimandrita Pablo de Ballester en 1959;
  • la formación de la primera Diócesis en 1966 dependiente del Patriarcado de Antioquia;
  • la visita del Patriarca de Antioquia en 1985;
  • la fundación del primer Monasterio Ortodoxo en México en 1998:
  • la visita del Patriarca Ecuménico de Constantinopla en 2006;
  • la visita del Papa copto Shenouda III en 2007;
  • la permanencia del gobierno más extenso con la Arquidiócesis antioqueña y la persona del señor Arzobispo Antonio Chedraoui, desde diciembre de 1966 a la fecha.

 Todos estos aspectos, muchos de ellos desconocidos, sin duda han constituido un importante aporte para la conformación de la identidad religiosa de México, dentro de un marco de pluralidad, comprensión y respeto, contribuyendo para la nueva relación entre el Estado y las diferentes confesiones religiosas.

La Iglesia Ortodoxa en general está en buenas relaciones con todas las iglesias cristianas, rezando y trabajando siempre por la unión de todos.

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