Circuncisión de Nuestro Señor Jesucristo; San Basilio Magno, arzobispo de Cesarea en Capadocia

En   el octavo día después de su nacimiento, el Divino Niño fue circuncidado según la Ley que existía en Israel desde el tiempo de Abraham. En tal ocasión le dieron por nombre Jesús, el mismo que el arcángel Gabriel había anunciado a la Santísima Virgen María.

La circuncisión de Nuestro Señor muestra que Él tomó un verdadero cuerpo humano y no una apariencia, como enseñaron más tarde los herejes. Nuestro Señor también fue circuncidado porque deseaba cumplir lo totalidad de la Ley que Él mismo había dado mediante los profetas y los antepasados.

Cumpliendo la Ley escrita, Él la sustituyó por el bautismo en su santa Iglesia, como proclamó el apóstol Pablo: «Porque en Cristo Jesús, ni la circuncisión vale nada, ni la incircuncisión, sino una nueva creación» (cfr. Gálatas 6:15).

En el ciclo del calendario litúrgico de la Iglesia, esta Fiesta de la Circuncisión del Señor no tiene ni antefiesta ni posfiesta.

Tropario, tono 1

Asumiste una forma humana sin mutación, * Tú que eres Dios en esencia, * oh compasivo Señor, * y cumpliste la Ley por voluntad * aceptando la circuncisión corporal. * Anulaste así las sombras * y quitaste el velo de nuestras pasiones. * ¡Gloria a tu divinidad! * ¡Gloria a tu misericordia! * ¡Gloria a tu inefable condescendencia, oh Verbo!

Condaquio Tono 3

El Señor de todo, hoy, * al someterse a la ley antigua, * circuncida, el Bondadoso, * las transgresiones de los mortales, * otorgándole la salvación al universo, * y Basilio en las alturas se alegra, * el iluminado obispo del Creador, * el iniciado divino de Cristo, * Basilio Magno.

San Basilio Magno, arzobispo de Cesarea en Capadocia

 

Basilio nació durante el reinado del emperador Constantino.

Mientras aún no había sido bautizado, pasó quince años en Atenas, donde estudió filosofía, retórica, astronomía, y el resto de las ciencias seculares de su tiempo. Sus compañeros en aquella época eran Gregorio el Teólogo [Nacianceno] y Julián, más tarde el emperador apóstata.

En sus años maduros fue bautizado en el río Jordán junto a Eublio, su antiguo profesor.

Fue obispo de Cesarea en Capadocia por casi diez años, y terminó su vida terrenal cincuenta años después de su nacimiento. Fue un gran defensor de la Ortodoxia, una gran luz de pureza moral, grandemente celoso de la religión, una gran mente teológica, y un gran arquitecto y pilar de la Iglesia de Dios lo que le mereció completamente el título de «Magno».

Los servicios litúrgicos se refieren a él como «abeja de la Iglesia de Cristo, que trae miel a los fieles y con su aguijón ataca a los herejes». Se conservan numerosos escritos de este padre de la Iglesia, incluyendo obras teológicas, apologéticas, ascéticas y canónicas, así como la Santa y Divina Liturgia que lleva su nombre. Esta Divina Liturgia se celebra diez veces al año: el 1ro de enero, día de su fiesta; en la víspera de la Natividad de Nuestro Señor; en la víspera de la Teofanía de Nuestro Señor; todos los domingos de la Gran Cuaresma, excepto el Domingo de Ramos; el Jueves Santo y el Sábado Santo.

San Basilio murió en paz el 1ro de enero del 379 d. C., y fue llevado al Reino de Cristo.

Tropario – Tono 1

Ha resonado tu voz, oh justo padre Basilio, * en toda tierra que recibió tus palabras, * con las cuales hablaste sobre Dios debidamente, * aclaraste la naturaleza de todo lo existente * y educaste con la moral al mundo. * ¡Oh venerable Padre, portador del sacerdocio real, * intercede ante Cristo Dios, para que salve nuestras almas!

 

Tercer día de la fiesta de la Epifanía del Señor; san Jorge el Jozebita; santa Dominica de Constantinopla

La fiesta de la Epifanía del Señor se extiende del 6 hasta el 14 de enero. Varios de los himnos propios de la fiesta se siguen cantando en los servicios de Vísperas y Maitines.

Tropario, tono 1

Al bautizarte, oh Señor, en el Jordán, * se manifestó la adoración a la Trinidad, * pues la voz del Padre dio testimonio de ti * nombrándote su Hijo amado; * y el Espíritu, en forma de paloma, * confirmó la certeza de la palabra. * ¡Tú, que te has revelado e iluminado al mundo, * oh Cristo Dios, gloria a ti!

Condaquio Tono 4

 Te has revelado hoy * al universo, * y tu luz, oh Cristo Dios, * ha fulgurado sobre nosotros * que te alabamos con comprensión: * ¡te has manifestado, * oh Luz inaccesible!

San Jorge el Jozebita

 

El Santo nació en un pueblo de Chipre. Sus padres eran creyentes, también tenía un hermano mayor llamado Heracleo. Con sus padres vivos aun, Jorge se dirigió a tierra Santa para prosternarse en los lugares sagrados, luego de esto fue a un monasterio de Calamonos deseando ser ordenado monje, pero el santo regresó todavía con sus parientes y se quedó con ellos hasta que murieron. Huérfano Jorge, fue adoptado con su fortuna, por un tío, quien tenía una hija única y la quería casar con él. Pero Jorge no queriendo contraer matrimonio, fue con otro tío que era abad de un monasterio, al ver el santo la presión que ejercía su tío al abad del monasterio para que lo dejase libre y así poder casarse con su hija, Jorge decidió irse con su hermano Heracleo al monasterio de Calamonos, pero por su corta edad se le aconsejó que fuera al monasterio de la Santísima Madre de Dios, que le decían Jozebá, aquí paso el resto de su vida viviendo una rigurosa vida monástica. La fama de sus virtudes fue muy importante, y su trabajo espiritual iluminó a muchos. Finalmente, San Jorge el Jozebita entrego su espíritu en paz a Dios.

Tropario, tono 8

Con la efusión de tus lágrimas, * regaste el desierto estéril * y, por los suspiros profundos, * tus fatigas dieron frutos cien veces más, * volviéndote un astro del universo, * brillante con los milagros. ¡Oh nuestro justo padre Jorge, * intercede ante Cristo Dios * para que salve nuestras almas!

 Santa Dominica de Constantinopla

 

Santa Dominica llegó de Cartago a Constantinopla en tiempos del santo emperador Teodosio el Grande. Allí fue bautizada por el patriarca Nectario e ingresó en un monasterio de mujeres.

Mediante un ascetismo estricto y prolongado alcanzó una elevada perfección espiritual. La santa curó a los enfermos, demostró su poder sobre los elementos naturales y predijo el futuro. Con sus milagros, la santa conmovió a los habitantes de la capital hacia la preocupación por la vida eterna y el alma. Adornada por las virtudes, la santa partió de esta vida como una virgen inmaculada en su vejez.

Tropario, tono  4, del común de Santas Justas.

En ti fue conservada la imagen de Dios fielmente, oh justa Dominica, * pues tomando la cruz seguiste a Cristo * y, practicando, enseñaste a despreocuparse de la carne, * que es efímera, * y a cuidar, en cambio, el alma inmortal. * Por eso hoy tu espíritu se regocija junto con los ángeles.

Segundo día en la fiesta de la Epifanía del Señor; Sinaxis del Santo, Glorioso, Profeta y Precursor Juan el Bautista

La fiesta de la Epifanía del Señor se extiende del 6 hasta el 14 de enero. Varios de los himnos propios de la fiesta se siguen cantando en los servicios de Vísperas y Maitines.

Tropario, tono 1

Al bautizarte, oh Señor, en el Jordán, * se manifestó la adoración a la Trinidad, * pues la voz del Padre dio testimonio de ti * nombrándote su Hijo amado; * y el Espíritu, en forma de paloma, * confirmó la certeza de la palabra. * ¡Tú, que te has revelado e iluminado al mundo, * oh Cristo Dios, gloria a ti!

Condaquio Tono 4

 Te has revelado hoy * al universo, * y tu luz, oh Cristo Dios, * ha fulgurado sobre nosotros * que te alabamos con comprensión: * ¡te has manifestado, * oh Luz inaccesible!

Sinaxis del Santo y Glorioso Profeta y Precursor Juan Bautista

 

Al día siguiente de la gran fiesta de la Epifanía- Bautismo del Señor en el Jordán, celebramos la memoria del Glorioso, Profeta, Precursor y Bautista Juan.

San Juan Bautista era hijo del sacerdote Zacarías y de Isabel, hasta los 30 años vivió en el desierto de Judea teniendo una vida acética, dedicada enteramente a la oración y en busca de la perfección espiritual. Su vestimenta era de pelo de camello, en su cintura tenía un cinto de cuero y sus alimentos eran langostas la miel silvestre. Poseía la Gracia Divina para ser un gran predicador de la Palabra de Dios y con esa gracia convocaba a multitudes a escucharlo. Protestaba duramente contra los fariseos, quienes con una imagen supuestamente santa, ocultaban bajo su ropa la crueldad, la impureza mental y espiritual. Esencialmente su enseñanza se basaba en una frase característica: “Arrepiéntanse, porque el reino de los cielos está cerca” preparando así el camino para el plan salvador de Nuestro Señor Jesucristo. Al comenzar Cristo su exposición pública, la gente dejada lentamente a Juan y lo seguía a él, este cambio en la gente, hubiese causad envidia y celos en cualquier persona que no tenga el espíritu Santo, por eso a Juan este cambio le dio mucha alegría y felicidad. Esta festividad de San Juan el Precursor, por quien Cristo dijo: “Entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista”, (Mateo 11:11) fue establecida en el siglo V.

Tropario, tono 2

La memoria del justo es con alabanzas, * pero a ti, oh Precursor, te basta el testimonio del Señor; * porque te volviste verdaderamente el más honrado de los profetas * al ser digno de bautizar en el Jordán al que fue anunciado; * y así como defendiste la verdad, con alegría * anunciaste, hasta a los que estaban en el Hades, * a Dios que se ha revelado en el cuerpo, * que quita el pecado del mundo y nos otorga la gran misericordia.

Sinaxis de los Doce Gloriosos y Alabadísimos Apóstoles de Cristo

La Sinaxis o Conmemoración en común de los Gloriosos y alabadísimos Doce Apóstoles de Cristo: Pedro, Andres, Santiago y Juan hijos del Zebedeo, Felipe, Bartolomé, Tomás, Mateo, Santiago el hijo de Alfeo, Judas el hermano de Santiago, Simon el Celote y Matías, parece ser una Fiesta muy antigua. La Iglesia honra a cada uno de los Doce Apóstoles en fechas separadas durante el año, pero ha establecido una conmemoración general para todos ellos al día siguiente de la conmemoración de los Gloriosos y Primeros Apóstoles Pedro y Pablo.

El santo emperador Constantino el Grande, (21 de mayo), construyó una iglesia en Constantinopla en honor a los Doce Apóstoles. Y ya hay instrucciones para celebrar esta Fiesta que datan del siglo IV. Las listas de los nombres de los Apóstoles podemos encontrarlas en los distintos textos del Nuevo Testamento: Mt.10:2, Marcos 3:14, Lucas 6:12, Hechos 1:13, 26.

Tropario, tono 3

Oh santos apóstoles, * interceded ante Dios misericordioso * para que otorgue el perdón de las transgresiones a nuestras almas.

Santos Gloriosos y Alabadísimos Apóstoles Pedro y Pablo

Los himnos de la fiesta hablan de los Santos Pedro y Pablo como líderes y corífeos de los Apóstoles. Son, sin duda, los primeros en las filas de los Apóstoles y ya san Agustín en un famoso discurso, da fe que desde tiempos inmemoriales los celebramos en una misma fecha.

Los corifeos eran líderes del coro en la antigua tragedia griega. Ellos marcaron la pauta para el canto, y también para los movimientos de danza y gestos del coro. Antes de Sófocles, había doce miembros del coro, y los santos Pedro y Pablo son sin duda, los líderes del coro de los los doce Apóstoles.

San Pedro, hermano de San Andrés, era pescador en el mar de Galilea. Estaba casado y Cristo curó a su suegra de una fiebre (Mt.8:14). Él, junto con Santiago y Juan, fueron testigos de los milagros más importantes de la vida terrenal del Salvador.

A pesar de haber reconocido anteriormente a Cristo como el Hijo de Dios, lo negó tres veces la noche anterior a la crucifixión. Por eso, después de Su resurrección, el Señor le preguntó tres veces si lo amaba. Luego le dijo que apacentara a sus ovejas (Juan 21:15-17).

Después del descenso del Espíritu Santo en Pentecostés, San Pedro se dirigió a la multitud (Hechos 2:14) y realizó muchos milagros en el nombre de Cristo. Bautizó a Cornelio, el primer gentil converso (Hechos 10:48). Fue encarcelado, pero escapó con la ayuda de un ángel (Hechos 5:19). San Pedro también viajó a muchos lugares para proclamar el mensaje del Evangelio. Escribió dos Epístolas, que forman parte del Nuevo Testamento.

San Pedro fue ejecutado en Roma durante el reinado de Nerón. Según la Tradición, pidió ser crucificado boca abajo, ya que no se sentía digno de morir de la misma manera que su Señor.

Por su parte, san Pablo era de la tribu de Benjamín y vivía en Tarso de Cilicia. Una vez se describió a sí mismo como hebreo, un israelita de la simiente de Abraham (2 Cor. 11:22). También era fariseo y fabricante de tiendas (Hechos 18:3) que había estudiado la Ley con Gamaliel en Jerusalén. Al principio se llamaba Saulo y había perseguido a la Iglesia. Estuvo presente en la lapidación de San Esteban (Hechos 7:58). Luego, en el camino a Damasco, se convirtió cuando Cristo se le apareció. Cegado por la visión, fue sanado cuando Ananías le impuso las manos. Después de su curación, fue bautizado (Hechos 9:18).

San Pablo predicó el Evangelio en Grecia, Asia Menor y Roma, y escribió catorce epístolas. La tradición dice que fue martirizado en Roma hacia el año 68.

Los santos Apóstoles Pedro y Pablo son considerados los Patronos de la Sede de Antioquía.

Tropario, tono 4

Oh primados entre los apóstoles * y maestros del universo: * intercedan ante el Señor de todo * para que otorgue la paz al mundo, * y a nuestras almas la gran misericordia.

Traslado de las reliquias de los Santos, Milagrosos e Inmercenarios Ciro y Juan

El traslado de las reliquias de los santos mártires, inmercenarios y hacedores de milagros, Ciro y Juan, desde la ciudad de Konopa, cerca de Alejandría (donde sufrieron en el año 311) hasta la cercana aldea de Manufin, tuvo lugar en el año 412. Este pueblo era temido por todos, ya que antiguamente había albergado un templo pagano habitado por espíritus malignos. El patriarca Teófilo (385-412) quiso limpiar este lugar de demonios, pero murió. Su deseo fue cumplido por su sucesor en la Sede de Alejandría, el santo Patriarca Cirilo (412-444). Oró fervientemente para llevar a cabo este proyecto. Un ángel del Señor se apareció en una visión al jerarca y ordenó que las venerables reliquias de los santos Ciro y Juan fueran trasladadas a Manufin. El santo Patriarca Cirilo cumplió las órdenes del ángel y construyó una iglesia en Manufin en nombre de los santos mártires.

Desde entonces este lugar fue purificado de la influencia del Enemigo, y por las oraciones de los santos Mártires Ciro y Juan comenzaron a ocurrir muchos milagros, curaciones de enfermos y débiles. Un relato de los santos Ciro y Juan se encuentra debajo del 31 de enero.

Tropario, tono 5

Nos has dado los milagros de tus santos mártires * cual muro inamovible, oh Cristo Dios: * por sus plegarias, disipa las tramas de los adversarios * y resguarda las defensas de la Iglesia, * pues eres bondadoso y amas a la humanidad.

San Sansón el Hospitalario

San Sansón nació en Roma, hijo de padres ricos, pero devotos y virtuosos. Recibió una excelente educación, estudiando filosofía y medicina, entre otras materias. Desde su más tierna infancia vivió una vida cristiana ejemplar. Tras la muerte de sus padres transformó la finca familiar en una clínica para enfermos. Se corrió la voz de sus habilidades curativas, y tanta gente acudió a él que tuvo que contratar personal para atender al creciente número de personas que buscaban su ayuda. Cuando tuvo el personal adecuado, donó toda su riqueza a la clínica y se contentó con vivir en la pobreza.

San Sansón fue a Constantinopla, donde esperaba pasar el resto de su vida en el ascetismo. Sin embargo, descubrió que había tanta necesidad de su habilidad en Constantinopla como la había habido en Roma. Compró una casa modesta y comenzó a tratar a los enfermos. Dios bendijo la obra de San Sansón y le concedió la gracia de obrar milagros. Sanó a los enfermos no sólo con su habilidad médica, sino también como alguien lleno de la gracia de Dios. Las noticias de San Sansón se difundieron rápidamente por todas partes.

Su piedad y amor por el prójimo llamaron la atención del Patriarca Menas de Constantinopla (25 de agosto), quien lo ordenó al santo sacerdocio. Cuando el emperador Justiniano enfermó y sus médicos no pudieron brindarle ningún alivio, el patriarca Menas sugirió que enviara a buscar a Sansón, quien curó al emperador. Justiniano le ofreció oro y plata como muestra de su gratitud, pero el santo se negó, diciendo que ya había regalado todas sus riquezas. En cambio, le pidió a Justiniano que construyera un hospicio para viajeros.

San Sansón reposó tranquilamente, tras una breve enfermedad, en el año 530 en una edad avanzada. Fue enterrado en la iglesia de San Mocio, construida por San Constantino el Grande.

En la tumba de San Sansón se han producido muchos milagros de curación.

Tono 8 (plagal del tono 4)

En tu paciencia has logrado tu recompensa, oh padre justísimo, * perseverando asiduamente en la oración, * amando a los pobres y atendiendo sus necesidades. * Intercede ante Cristo Dios, dichoso Sansón iluminado, * para que salve nuestras almas.

San David de Tesalónica

San David de Tesalónica vivió el ascetismo en el monasterio de los Santos Mártires Teodoro y Mercurio. Inspirado por el ejemplo de los santos estilitas, vivió en un almendro en oración constante, manteniendo ayuno estricto y soportando el calor y el frío. Allí permaneció durante tres años hasta que un ángel le dijo que bajara.

San David recibió de Dios el don de hacer milagros, y él sanó a muchos de la enfermedad. El santo asceta dio consejos espirituales a todos los que acudían a él. Habiendo sido liberado de las pasiones, era como un ángel en el cuerpo, y él fue capaz de tomar carbones calientes en sus manos sin ningún daño. Murió en el año 540.

Tropario, tono 8

En ti fue conservada la imagen de Dios fielmente, oh justo David, * pues tomando la cruz seguiste a Cristo * y, practicando, enseñaste a despreocuparse de la carne, * que es efímera, * y a cuidar, en cambio, el alma inmortal. * Por eso hoy tu espíritu se regocija junto con los ángeles

Santa mártir Febronia de Nisibis

La virgen mártir Santa Febronia sufrió el martirio en Nísibis, en Mesopotamia, alrededor del año 304, durante la persecución de Diocleciano.

Cuando Febronia tenía dos años de edad, sus padres la dejaron al cuidado de su tía Briene, quien gobernaba un monasterio en Nisibis. Ahí creció para convertirse en una bellísima muchacha de alma tan cándida, que ignoraba por completo el mundo exterior y, sólo se preocupaba por adornarse con las virtudes que la hiciesen aparecer digna a su Prometido Celestial. La tía Briene cuidó con escrupuloso esmero su educación y, con el fin de resguardarla contra las tentaciones que necesariamente la asaltarían, no permitía que su sobrina comiese más que cada tercer día y la obligaba a dormir sobre un estrecho tablón. Febronia era inteligente y aprovechó tan bien las lecciones que, a la edad de dieciocho años, se le encomendó la tarea de leer y explicar las Sagradas Escrituras a las monjas, cada viernes. Las damas más nobles y señaladas de la ciudad asistían a esas lecturas, pero la madre Briene había tomado la precaución de ocultar a Febronia tras un velo, para que las señoras no advirtiesen su extraordinaria belleza y, al mismo tiempo, para no inquietar a la muchacha que, en toda su vida, no había visto a nadie más que a las otras monjas.

La pacífica existencia del convento quedó brutalmente interrumpida por la persecución. Los crueles edictos de Diocleciano fueron aplicados en Nisibis con especial ferocidad, por el prefecto Seleno. Los clérigos, junto con el obispo, emprendieron la fuga y todas las religiosas imitaron su ejemplo; en el claustro quedaron, únicamente, Briene, Febronia, que estaba en la convalecencia de una grave enfermedad y Tomáis. Cuando llegaron los oficiales de la prefectura a hacer un registro en el monasterio, no se preocuparon por detener a las dos monjas viejas, pero se llevaron a Febronia.
Al otro día, compareció en el tribunal y el prefecto Seleno encomendó a su sobrino Lisimaco la tarea de interrogarla. El joven procedió a hacerlo con toda cortesía y aun cierta condescendencia, porque la madre de Lisimaco era cristiana y sus simpatías estaban de parte de la prisionera. Pero Seleno intervino intempestivamente y, con cierta malicia, prometió dar a Febronia la libertad y muchas riquezas, si renunciaba a su religión y consentía en casarse con Lisimaco. La hermosa muchacha repuso, sencillamente, que no quería riquezas, porque ya tenía un gran tesoro en el cielo y que no buscaba marido, puesto que estaba desposada con su inmortal Prometido, quien le ofrecía la dote del Reino de los Cielos. Enfurecido ante semejante respuesta, Seleno mandó que la muchacha, desnuda, fuese colgada por los brazos de cuatro postes, encima de un lecho de brasas y que se le azotara. Le fueron arrancados diecisiete dientes y le cortaron los pechos. Entre las indignadas protestas de la muchedumbre que llenaba la sala, los verdugos se ensañaron más todavía con su víctima a la que cortaron los miembros a pedazos y, por fin, al ver que aún vivía, la remataron con golpes de hacha. Casi inmediatamente después, recibió Seleno la retribución de sus infamias, porque, presa de un súbito ataque de locura, se dio de cabezadas contra las columnas de mármol de la sala y murió con el cráneo destrozado. Por orden de Lisimaco, se reunieron respetuosamente los restos despedazados de Febronia y se les dispensó un magnífico funeral. El espantoso martirio de Febronia consiguió que numerosísimos paganos pidiesen el bautismo, y uno de los primeros fue Lisimaco, quien, posteriormente, en los tiempos del emperador Constantino, tomó el hábito de monje.

Tropario, tono 4

Tu oveja, oh Jesús, exclama con gran voz: * «Te extraño, Novio mío, y lucho buscándote; * me crucifico y me entierro contigo por el bautismo; * sufro por ti para contigo reinar * y muero por ti para que viva en ti.» * Acepta, como ofrenda inmaculada, * a Febronia, sacrificada con anhelo por ti. * Por sus intercesiones, oh Compasivo, * salva nuestras almas

Nacimiento del Santo y Glorioso Precursor de Cristo, Juan Bautista

El Santo Profeta Juan el Bautista era hijo del sacerdote Zacarías, casado con Santa Isabel (descendiente de Aarón) y que vivían cerca de Hebrón (en una región montañosa) al sur de Jerusalén.

El único relato del nacimiento de Juan el Bautista aparece en el Evangelio de Lucas, de donde sabemos que sus padres fueron Zacarías e Isabel, que no tenían hijos y ambos eran de edad avanzada. Durante el turno de Zacarías en los servicios litúrgicos en el Templo de Jerusalén, él fue escogido por sorteo para ofrecer incienso en el Altar de Oro en el Santo de los Santos. El Arcángel Gabriel se le apareció y le anunció que él y su mujer tendrían un hijo, y que le deberían llamar Juan. Sin embargo, como Zacarías no creía el mensaje de Gabriel, se quedó mudo hasta que Juan nació. En aquel tiempo, sus parientes quisieron llamar al niño como a su padre, y Zacarías escribió, Juan es su nombre, tal como el Ángel había indicado al momento de su anunciación, con lo cual recuperó su capacidad de hablar. Después de obedecer Zacarías el mandato de Dios, le fue dado el don de la profecía, y predijo el futuro ministerio de Juan como Precursor del Redentor.

Según la expresión de una oración de la Iglesia, el Profeta san Juan, era la luminosa estrella matutina, la cual desprendía un brillo que era superior a la luminosidad de todas las estrellas y anunciaba la mañana del bendito día, iluminado por Cristo el Sol espiritual (Malaquias 4:2)

El Señor Jesucristo dijo sobre el Profeta San Juan el Bautista “De todos los nacidos de mujer ninguno (profeta) superó a Juan el Bautista.”

San Juan el Bautista es glorificado por la Iglesia como un “Angel, Apóstol, Mártir, Profeta, Intercesor de la gracia antigua y nueva, de los nacidos honorabilísimo y ojo luminoso de la Palabra.

Tropario, tono 4

Profeta y precursor de la venida de Cristo, * con afecto te veneramos, mas no logramos jamás alabarte debidamente: * la esterilidad de tu madre * y la mudez de tu padre * se han desatado, pues, * por tu honrado nacimiento, * y se ha anunciado en el mundo * la encarnación del Hijo de Dios.

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