San Artemio (Artemon), Obispo de Seleucia.

Marzo, Santoral

San Artemio (Artemon), Obispo de Seleucia.

24 de Marzo

 

San Artemio de Antioquía († 3621​ o 363, según distintas fuentes), conocido como Challita en la tradición maronita,Nota 1​ fue un general del Imperio Romano, dux Aegypti (Prefecto Imperial de Egipto). A pesar de ser arriano está considerado santo en la Iglesia Ortodoxa y la Iglesia Católica, valorado como “Megalomártir”.

Artemio era egipcio por nacimiento, logrando servir como oficial bajo el emperador Constantino I. Constancio II le ordenó ir «mas allá del Danubio» y devolver a Constantinopla las reliquias de Andrés el Apóstol —desde Patras—, de Lucas el Evangelista —desde Tebas, en Grecia— y san Timoteo —desde Éfeso—.3​ Artemio cumplió su tarea y fue recompensado con el nombramiento al cargo de dux Aegypti (360).

Un año más tarde, a la muerte repentina de Constancio, su primo Juliano, que renegó públicamente del cristianismo y se declaró pagano, se convirtió en el emperador romano. El pueblo de Alejandría acusó a Artemio de haber demolido sus templos y destruido sus ídolos, por lo que Juliano lo condenó a muerte. Artemio fue decapitado en el año 363 en la ciudad de Antioquía, donde le había retirado el emperador Juliano por la mala administración de su provincia. Los cargos provenían de la persecución de los paganos en Alejandría —durante su mandato como Prefecto Imperial de Egipto—, y el uso de tropas en la captura y despojo del Serapeo.

Según Amiano Marcelino, cuando la noticia de su muerte llegó hasta Alejandría hubo una explosión de alegría. El obispo arriano Jorge de Capadocia, que al final del reinado del Constancio II se había apropiado del mitreo y otros templos de la ciudad, fue masacrado en esta misma época por una turba pagana. El mismo Artemio, «brazo armado» del obispo Jorge, «había destruido numerosos ídolos»; no solo le detestaban los paganos, sino también los cristianos partidarios del Concilio de Nicea, como san Atanasio, a los que había reprimido ferozmente. Sin embargo, rápidamente queda en la memoria de todos los cristianos como un destructor de ídolos martirizado por el emperador Juliano el Apóstata. En el siglo VI, sus reliquias se trasladaron de Antioquía a Constantinopla.

Hieromártir Nikon y 199 discípulos en Sicilia

Marzo, Santoral

Hieromártir Nikon y 199 discípulos en Sicilia

23 de Marzo

Nacido en Nápoles, de padre pagano y madre cristiana, Nicon fue oficial romano en Nápoles. No era bautizado, aunque su madre, sin que el padre se enterara, le enseñaba sobre la fe cristiana. Una vez cuando se fue con sus tropas a la batalla, la madre le aconsejó que, si llegaba a tener alguna desgracia, que hiciera la señal de la cruz y acudiera el nombre de Jesucristo en ayuda. Y en efecto, cuando en la batalla las tropas de Nicon fueron rodeadas y la muerte estaba cerca, Nicon hizo la señal de la cruz y en su corazón clamó a Cristo; en ese momento, él se llenó de excepcional poder y se abalanzó hacia sus enemigos, matando a unos y haciendo huir a otros. Regresando a su casa, Nicon constantemente en su asombro exclamaba: “¡Grande es el Dios de los cristianos!” Luego de alegrar a su madre con la noticia de su victoria con la ayuda de la cruz de Cristo, secretamente navegó hacia Asia, donde el obispo de Cícico, Teodosio, lo bautizó. Luego del bautismo se retiró a un monasterio donde se entregó al aprendizaje y a la vida ascética; pero el obispo Teodosio, antes de su propia muerte, tuvo una visión en la que se le fue dicho que ordenara a Nicon como su sucesor. El anciano Teodosio inmediatamente llamó a Nicon, lo ordenó como diácono, después como presbítero y finalmente como obispo. Pero por la Providencia Divina, Nicon pronto regresó a Nápoles, donde encontró a su madre todavía con vida. Tras la muerte de su madre, se alejó con algunos discípulos, antiguos compañeros de guerra, a Sicilia, y allí se dedicó a predicar el Evangelio. Pero hubo una terrible persecución contra los cristianos. El príncipe Quintiano arrestó a Nicon con sus compañeros y los entregó a terribles martirios. Sus 190 discípulos y compañeros fueron decapitados; y a Nicon, sus torturadores lo ataron a las colas de caballos, lo arrojaron desde una elevada piedra al precipicio, lo golpearon, lo cepillaron, pero Nicon sobrevivió a todos estos tormentos. Finalmente fue decapitado a espada y partió hacia el Señor. Su cuerpo fue dejado en el campo, para que las aves lo devoraran. Pero un joven pastor, poseído por un espíritu inmundo, tropezó y cayó sobre el cuerpo muerto del santo mártir y se sanó inmediatamente; este pastor reveló sobre el cuerpo del santo y los cristianos vinieron y lo enterraron honorablemente. Todo esto sucedió en tiempos del emperador Decio.

Tropario, tono 4
Oh Dios de nuestros Padres, que siempre nos tratas según tu clemencia: no nos quites tu misericordia, sino por sus ruegos. guía nuestra vida en paz.

Hieromártir Basilio, presbítero de Ancira

Marzo, Santoral

Hieromártir Basilio, presbítero de Ankara

22 de Marzo

San Basilio luchó en el martirio durante el breve reinado de Juliano el Apóstata, de 361-363. El Santo fue denunciado como cristiano a Saturnino, gobernador de Ankara, quien, cuando Basilio no negó a Cristo, lo colgó de un poste y lo raspó a los costados, luego lo golpeó y lo encarceló. Unos días más tarde, cuando el propio Juliano llegó a Ankara, el santo fue llevado ante él y se le ordenó que negara a Cristo, a quien nuevamente confesó. Luego Juliano le cortó tiras en la carne, de modo que quedaron colgando de su cuerpo al frente y atrás. El valiente mártir arrancó una de estas tiras de su cuerpo y la arrojó a la cara de Juliano. Ante esto, Juliano ordenó que picos de hierro se calentaran ardientemente; El vientre de san Basilio, su espalda y todas sus articulaciones fueron perforadas con ellos, y recibió la corona del martirio.

 

Tropario, tono 4

Como partícipe de los caminos y sucesor del trono de los Apóstoles, oh inspirado por Dios, encontraste que la disciplina era un medio de ascenso a la visión divina. Por lo tanto, repartiendo rectamente la palabra de la verdad, sufriste hasta la sangre, Oh Hieromártir Basilio, intercede ante Cristo nuestro Dios para que salve nuestras almas.

San Jacobo el Confesor, obispo

Marzo, Santoral

San Jacobo el Confesor, obispo

21 de Marzo

San Jacobo adoptó la vida monástica desde su juventud en el Monasterio de Studium, donde se convirtió en discípulo de San Teodoro el Estudita. Más tarde se convirtió en obispo y tuvo que sufrir muchas aflicciones y tormentos a manos de los iconoclastas.

Tropario, tono 4
Oh Dios de nuestros Padres, que siempre nos tratas según tu clemencia, no retires de nosotros tu misericordia, mas por sus oraciones, guía nuestra vida en paz.

Santos mártires del Monasterio de San Sabas

Marzo, Santoral

Santos mártires del Monasterio de San Sabas

20 de Marzo

 

 

Los justos mártires Juan, Sergio, Patricio y otros del monasterio de san Sabas cerca de Jerusalén fueron asesinados por los bárbaros sarracenos durante el reinado del Emperador Heraclio, y mientras san Modesto era Patriarca de Jerusalén (632-634).

Tropario, tono 2
Bienaventurada la tierra que bebió su sangre, oh galardonados del Señor, y santos los tabernáculos que recibieron su espíritu; porque en el estadio triunfaron sobre el enemigo, y proclamaron a Cristo con valentía. Suplíquenle a Él que es Bueno, que salve nuestras almas.

Condaquio, tono 4
Rechazando todos los placeres terrenales y corruptibles, eligieron una vida de grandes luchas ascéticas, desdeñando la belleza mundana y toda fama fugaz; por eso, habitan ahora alegremente en el Reino de los Cielos con los sagrados coros de los Mártires y el batallón de los ascetas. Por lo tanto, venerando su memoria y exclamamos: líbrennos oh Padres de todo peligro.

Mártires Crisanto y Daría y compañeros mártires en Roma

Marzo, Santoral

Mártires Crisanto y Daría y compañeros mártires en Roma

19 de Marzo

San Crisanto, que era de Alejandría, había sido instruido en la fe de Cristo por cierto obispo. Su padre, que era senador por rango y pagano, lo tuvo encerrado en prisión durante muchos días; entonces, al ver la disposición inmutable de su alma, ordenó que una joven llamada Daria fuera traída de Atenas. Era una doncella muy hermosa y erudita, y también idólatra, y el padre de Crisanto lo casó con ella para que pudiera alejarse de la Fe de Cristo debido a su amor por ella.

Sin embargo, en lugar de esto, Crisanto atrajo a Daria a la piedad, y ambos proclamaron con valentía a Cristo y recibieron la corona del martirio en 283, durante el reinado de Numeriano, siendo enterrados vivos en un pozo de lodo.

Tropario, tono 4

Tus mártires, oh Señor Dios nuestro, por sus luchas recibieron de ti la corona incorruptible, porque, habiendo conseguido tu fuerza, derribaron a los tiranos y destruyeron la presunción impotente de los demonios. Por sus oraciones, oh Cristo Dios, salva nuestras almas.

San Cirilo, arzobispo de Jerusalén

Marzo, Santoral

San Cirilo, arzobispo de Jerusalén

18 de Marzo

Nació en Jerusalén en tiempos de Constantino el Grande y murió en tiempos de Teodosio el Grande (315-386). En el año 346, fue ordenado sacerdote y en el 350 heredó el trono patriarcal de Jerusalén, del bienaventurado Patriarca Máximo. Tres veces fue destronado y enviado al exilio, hasta que, al fin, en tiempos de Teodosio, fuer retornado y luego de vivir ochos años más, entregó su alma al Señor.
Tuvo dos difíciles batallas: una contra los arrianos, que adquirieron fuerza bajo Constancio, el hijo de Constantino; y la otra en tiempos de Juliano el Apóstata, contra ese apóstata y contra los judíos. En tiempos del dominio arriano, el día de Pentecostés, apareció en los cielos la señal de la Cruz, más brillante que el sol, extendida sobre Jerusalén y el Monte de los Olivos, y se mantuvo visible por muchas horas desde las nueve de la mañana. Fue escrita una carta al emperador Constancio acerca de la aparición, que fue vista por todos los habitantes de Jerusalén, y esto sirvió mucho al fortalecimiento de la Ortodoxia contra los herejes. En tiempos del Apóstata, otra señal tuvo lugar. Para humillar al cristianismo, Juliano persuadió a los judíos a reconstruir el Templo de Salomón. Cirilo rezaba a Dios para que eso no ocurriera; y hubo un terrible terremoto, que destruyó todo lo que se había reconstruido. Los judíos comenzaron de nuevo, pero otra vez hubo otro terremoto que destruyó no solo lo recién construido, sino que también removió y derribó las antiguas piedras que todavía estaban debajo de la tierra. Y así se cumplieron las palabras del Señor: “No quedará aquí piedra sobre piedra que no sea derribada” (Marcos 13, 2; Lucas 21, 6).
De entre los muchos escritos de este santo padre, se conserva su Catequesis, obra de gran calidad, que afirma la fe y la práctica de la Ortodoxia hasta el día de hoy. Fue un extraordinario jerarca y un gran asceta. Era manso, humilde, todo agotado por el ayuno y pálido de rostro. Luego de una laboriosa vida y de caballerescas batallas por la Fe Ortodoxa, entró en el descanso y pasó a habitar en los eternos Atrios del Señor.

Tropario, tono 4
La verdad de tus obras te ha mostrado a tu rebaño cual regla de fe, icono de mansedumbre y maestro de abstinencia. Así que alcanzaste, por la humildad, alturas, y por la pobreza, riquezas. ¡Oh santo obispo Cirilo de Jerusalén, intercede ante Cristo Dios, para que salve nuestras almas!

Condaquio, tono 1
Tu discurso inspirado por Dios ha iluminado a tu pueblo para honrar al Dios Único, indiviso en esencia, pero conocido y distinguido en Sus Tres Personas, la Trinidad. Por lo tanto, con gran alegría guardamos tu santa memoria, y te tenemos a ti como nuestro intercesor, oh san Cirilo, ruega a Dios por nosotros.

San Alexis el Hombre de Dios, en Roma; Nuestro Padre entre los Santos Patricio, Iluminador de Irlanda

Marzo, Santoral

San Alexis el Hombre de Dios, en Roma

17 de Marzo

San Alexis nació en la antigua Roma de padres ilustres llamados Eufemiano y Aglais, y a pedido de ellos se unió a una joven mujer en matrimonio. Sin embargo, no se quedó con ella ni un solo día, sino que huyó a Edesa, donde vivió durante dieciocho años. Regresó a Roma disfrazado de mendigo y se sentó a las puertas de la casa de su padre, desconocido para todos y burlado por sus propios sirvientes. Su identidad fue revelada solo después de su muerte por un documento que tenía sobre su persona, que él mismo había escrito un poco antes de su reposo. El piadoso emperador Honorio lo honró con un entierro solemne. El título de “Hombre de Dios” se le dio desde el cielo en una visión al Obispo de Roma el día del reposo del Santo.

Tropario, tono 4
Aunque brotaste de una raíz reconocida y notable, y aunque floreciste de una ciudad famosa por su gran dignidad imperial, despreciaste todas las cosas como corruptibles y fugaces, esforzándote por unirte a Cristo tu Maestro para siempre; Ruégale, oh Alexis, el más sabio, fervientemente por nuestras almas.

Condaquio, tonon 4
Mientras celebramos hoy con reverencia apropiada la santa fiesta de San Alexis, el todo bendito, con himnos lo alabamos y exclamamos en alta voz: Regocíjate Adorno de los hombres justos.

Nuestro Padre entre los Santos Patricio, Iluminador de Irlanda

San Patricio, el apóstol de los irlandeses, fue secuestrado de su Bretaña natal por merodeadores irlandeses cuando tenía dieciséis años. Aunque era hijo de un diácono y nieto de un sacerdote, no fue hasta su cautiverio que buscó al Señor con todo su corazón. En su Confesión, el testamento que escribió hacia el final de su vida, dice: “Después de venir a Irlanda, todos los días tenía que cuidar ovejas, y muchas veces al día rezaba; el amor de Dios y su temor llegaron a mí, y mi fe se fortaleció, y mi espíritu se conmovió tanto que en un solo día diría hasta cien oraciones, y casi tantas por la noche, y esto incluso cuando me quedaba en el bosque y en la montaña, y me levantaba para orar antes del amanecer, a través de la nieve, a través de las heladas, a través de la lluvia, y no sentía ningún daño “.
Después de seis años de esclavitud en Irlanda, fue guiado por Dios para escapar, y luego luchó en la vida monástica en Auxerre en la Galia, bajo la guía del santo obispo Germano. Muchos años después fue ordenado obispo y enviado nuevamente a Irlanda, alrededor del año 432, para convertir a los irlandeses a Cristo. Sus arduas labores dieron tanto fruto que en siete años, tres obispos fueron enviados desde la Galia para ayudarlo a pastorear a su rebaño, “mis hermanos e hijos a quienes he bautizado en el Señor, tantos miles de personas”, dice en su Confesión.
Su trabajo apostólico no se logró sin mucho “cansancio y dolor”, largos viajes a través del país difícil y muchos peligros; él dice que su vida estuvo en peligro doce veces. Cuando vino a Irlanda como su iluminador, era un país pagano; Cuando terminó su vida terrenal unos treinta años más tarde, alrededor de 461, la Fe de Cristo se había establecido en cada esquina.

Tropario, tono 3
Oh Santo Jerarca, igual a los Apóstoles, San Patricio, hacedor de maravillas e iluminador de Irlanda: intercede ante el Dios misericordioso que otorgue a nuestras almas el perdón de nuestros pecados.

Condaquio, tono 4
El Maestro te reveló como un hábil pescador de hombres; y lanzando las redes de la predicación del Evangelio, trajiste a los paganos a la piedad. A aquellos que fueron hijos de la oscuridad idólatra, les diste ser hijos del día a través del santo bautismo. Oh Patricio, intercede por nosotros que honramos tu memoria.

Mártir Sabino de Hermópolis, Egipto

Marzo, Santoral

Mártir Sabino de Hermópolis, Egipto

16 de Marzo

El santo mártir Sabine era de Hermópolis en Egipto, y era conocido por su celo y piedad. Durante la persecución a Diocleciano, se ocultó con otros cristianos en una pequeña vivienda a las afueras de la ciudad. Pero cuando fue descubierto y profesó su fe en Cristo, fue llevado ante Ariano el gobernador, y después de haber sido torturado, fue ahogado en el río.

Tropario, tono 4
Tu mártir, oh Señor Dios nuestro, por sus luchas recibió de ti la corona incorruptible, porque, habiendo conseguido tu fuerza, derribó a los tiranos y destruyó la presunción impotente de los demonios. Por sus oraciones, oh Cristo Dios, salva nuestras almas.