
¡Cristo ha resucitado! ¡Verdaderamente ha resucitado!
Toda la semana posterior al gran domingo de Pascua se conoce como Semana Luminosa o Semana de las Renovaciones.
Todos los servicios e himnos replican al del glorioso día de Pascua, como una prolongación de la más grande de las fiestas.
Tropario de Pascua, tono 5
Cristo resucitó de entre los muertos pisoteando la muerte con su muerte, y otorgando la vida a los que yacían en los sepulcros.
Condaquio Tono 8
Cuando descendiste al sepulcro, oh Inmortal, * destruiste el poder del Hades; * y al resucitar vencedor, oh Cristo Dios, * dijiste a las mujeres mirróforas: «¡Regocíjense!» * y a tus discípulos otorgaste la paz, * ¡oh Tú que concedes a los caídos * la resurrección!

Vírgenes y Mártires Ágape, Irene y Quionia

Estas tres santas mártires eran hermanas. Vivían cerca de la ciudad de Aquilea al norte de Italia a fines del tercer siglo. Siendo muy jóvenes quedaron huérfanas y decidieron no casarse. Eran muy devotas.
Cuando el emperador Diocleciano visitó Aquilea, él empezó una feroz persecución contra los cristianos. Y muy pronto todas las cárceles estaban repletas. Entonces fueron encarceladas estas tres jóvenes vírgenes y sufrieron diferentes suplicios, sin que mostraran miedo de los ataques de las fieras, ni cuando les seccionaban partes de sus cuerpos, ni otros suplicios. Durante sus suplicios se produjeron varios milagros, pero los torturadores no los comprendieron. Finalmente, a Ágape y Quionia las quemaron en la hoguera y asaetaron a Irene. Esto pasó en el año 304. Los cuerpos de las santas mártires fueron sepultados por santa Anastasia, llamada Desatanudos, porque ella aliviaba las dificultades de los cristianos encarcelados.
Estas tres hermanas tenían una fe inquebrantable en Dios, no se atemorizaron ante las amenazas de los torturadores, no tuvieron lástima por su juventud y fueran martirizadas por Cristo. Ellas entregaron la vida perecedera para obtener en Cielo la vida eterna. Ahora tienen la felicidad de estar en el Reino Eterno. Que con sus oraciones el Señor nos dé fuerzas en nuestros esfuerzos cristianos diarios.
Tropario, tono 1, del común de Varios Mártires
Oh Señor, por los sufrimientos de las santas * que han padecido por ti, * ten compasión de nosotros * y sana las dolencias de los que te suplicamos, * oh Tú que amas a la humanidad.

