
La celebración de hoy marca el punto medio de los cincuenta días entre las fiestas de Pascua y Pentecostés. San Juan nos dice (Juan 7:14) que «en medio de la fiesta, Jesús subió al Templo y enseñaba». La fiesta en cuestión es la Fiesta de los Tabernáculos (celebrada en septiembre), no Pentecostés.
La Iglesia ha designado la lectura de Juan 7:14-30 para la Media Fiesta, vinculando así Pascua y Pentecostés. En el capítulo 8 del Evangelio de San Juan, el Señor regresó al Templo y enseñó a la gente que acudía a Él. Tras salir del Templo, se encuentra con el ciego de nacimiento. Escucharemos sobre él en el Domingo del Ciego.
En algunas tradiciones se suele celebrar hoy la Bendición Menor del Agua y la Bendición de los Campos.
Tropario Tono 8
Mediada la fiesta, riega mi alma sedienta * con las aguas de la devoción, * Tú que exclamaste a todos: * «Si alguno tiene sed, venga a mí y beba».* ¡Oh Fuente de la Vida, Señor, gloria a ti!
Condaquio Tono 8
Mediada la fiesta de la ley, dijiste a los presentes, oh Cristo Dios, * Señor y Creador de todo: * «Venid y tomad del agua de inmortalidad». * Por lo que nos postramos ante ti y exclamamos con fe: * concédenos tu compasión, * Tú que eres la fuente de nuestra vida.
Justo y Paciente Job

El Justo Job constituye el modelo de la aceptación a la voluntad de Dios, paciencia, valor y moral, para todos aquellos que quieran iniciarse en la vida religiosa. La historia de su vida la encontramos en el Libro del mismo nombre en el Antiguo Testamento.
Era de Absítida ciudad cercana a Damasco. Hijo de Zareth y de Bosoras nació alrededor del año 1925 a.C. y fue profeta por 40 años, Dios lo bendijo como persona y como cabeza de familia, dándole siete hijos y tres hijas y con abundantes bienes materiales. Según el relato bíblico, todos estos bienes signos de bendición de Dios le fueron quitadas por instigación del diablo.
Job, a pesar de tanta desgracia, abandonado por su familia y sus amigos, después de haber perdido sus bienes, exclamó: “Desnudo salí del vientre de mi madre. Sin nada volveré al sepulcro. Dios me lo dio, Dios me lo quitó. Bendito sea el nombre del Señor”.
Finalmente, como una prueba más, enfermó de lepra, pero nunca dejo de glorificarle y mostrar su enorme paciencia.
Una vez que terminaron las pruebas a las que Dios permitió que fuera sometido, el Señor le concedió el doble de todo lo que había perdido. Le concedió una larga vida, murió a los 248 años rodeado de nietos y de biznietos.
El santo Profeta Job es un modelo de paciencia para todos nosotros, de resignación ante las contrariedades y adversidades de la vida y del altísimo valor de confiar nuestros sufrimientos en manos de Dios.
Tropario, tono 4
Como pilar indeleble de valentía * has sometido a Belial y a sus agresiones * y has persistido firme en tentaciones. * Por lo que, oh sabio Job, * la Iglesia te honra * cual modelo lúcido de paciencia irrompible * y ejemplo de santa virtud, * y resplandece * gozando tus juicios.

