San Teodoro, obispo de Siceo

San Teodoro nació fuera del matrimonio en Siceón o Siceo, un pueblo de Galacia, en Asia Menor. Desde su infancia, estuvo bajo la protección y guía del santo Gran Mártir Jorge, quien se le aparecía con frecuencia y fue, por así decirlo, su instructor en la ardua disciplina ascética que asumió durante toda su vida. Tras una peregrinación a Tierra Santa, se hizo monje en su Galacia natal. Hacia el año 584 fue ordenado obispo de Anastasiópolis en Galacia, donde pastoreó su rebaño durante diez años. Después de esto, solicitó ser relevado del gobierno de la diócesis. Su petición fue concedida, pero se le ordenó conservar su rango de obispo. San Teodoro fue un gran hacedor de milagros y también recibió de Dios el poder de expulsar incluso a los demonios más obstinados, quienes lo llamaban “Devorador de hierro” debido a su rigurosa forma de vida. Después de haber pasado por muchas regiones, realizado numerosos milagros y fortalecido a los fieles en la piedad, partió de esta vida en el año 613.
Tropario, tono 4
Desde niño te mostraste santificado, * tan puro y lleno de talentos, * que iluminaste al mundo con milagros maravillosos * y expulsaste legiones demoníacas, * oh servidor de la divinidad. * Intercede ante el Señor por nosotros.
