Boletín del 20/10/2013

2013

6° Domingo de Lucas

Oh Salvador, cuando resucitaste del sepulcro,
te manifestaste como hombre al ponerte en medio de tus discípulos
comiendo con ellos y enseñándoles el bautismo del arrepentimiento:
y luego subiste a tu Padre Celestial, prometiendo enviarles el Consolador,
Oh Dios todo divinidad, Dios encarnado Gloria a ti. 
                                                                                                           Exapostelario

Himnos de la Liturgia

Tropario de la Resurrección

Tono 8

audio1Descendiste de las alturas, oh Piadoso,
y aceptaste el entierro de tres días para librarnos
de los sufrimientos. Vida
y Resurrección nuestra, oh Señor, gloria a ti

Condaquio

Tono 4

Oh Protectora de los cristianos indesairable;
Mediadora, ante el Creador, irrechazable:
no desprecies las súplicas de nosotros, pecadores,
sino acude a auxiliarnos, como bondadosa,
a los que te invocamos con fe.  Sé presta en intervenir
y apresúrate con la súplica, oh Madre de Dios,
que siempre proteges a los que te honran.

Lecturas Bíblicas

Segunda Carta del Apóstol San Pablo a los Corintios  (6:16 – 7:1)

Hermanos: Nosotros somos templo de Dios vivo, como dijo Dios: Habitaré en medio de ellos y andaré entre ellos; yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo. Por tanto, salgan de entre ellos y apártense, dice el Señor. No toquen cosa impura, y Yo los acogeré, y seré para ustedes Padre, y ustedes serán para Mí hijos e hijas, dice el Señor todopoderoso.

Ya que tenemos, pues, estas promesas, queridos míos, purifiquémonos de toda mancha de la carne y del espíritu, consumando la santidad en el temor de Dios.

 Evangelio según San Lucas (Lc. 8: 26-39)

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos arribaron a la región de los gerasenos, que está frente a Galilea. Al saltar a tierra, vino de la ciudad a su encuentro un hombre poseído por los demonios, y que hacía mucho tiempo que no llevaba vestido, ni moraba en casa,sino en los sepulcros. Al ver a Jesús,cayó ante Él, gritando con gran voz:«¿Qué tengo yo contigo, Jesús, Hijo de Dios Altísimo? Te suplico que no me atormentes.» Es que Él había man dado al espíritu inmundo que saliera de aquel hombre; pues en muchas ocasiones se había apoderado de él; lo sujetaban concadenas y grilletes para custodiarlo,pero, rompiendo las ligaduras era empujado por el demonio al desierto.Jesús le preguntó: «¿Cuál es tu nombre?» Él contestó: «Legión»;porque habían entrado en él muchos demonios. Y le suplicaban que no les mandara irse al abismo. Había allí una gran piara de puercos que pacían en el monte; y le suplicaron que les permitiera entrar en ellos; y se lo permitió. Salieron los demonios de aquel hombre y entraron en los puercos, y la piara se arrojó al lago de lo alto del precipicio, y se ahogó.Viendo los porqueros lo que había pasado, huyeron y lo contaron por la ciudad y por las aldeas. Salieron,pues, a ver lo que había ocurrido y,llegando donde Jesús, encontraron al hombre del que habían salido los demonios, sentado, vestido y en susano juicio, a los pies de Jesús; y se llenaron de temor. Los que lo habían visto, les contaron cómo había sido salvado el endemoniado. Entonces toda la gente del país de los gerasenos le rogaron que se alejara de ellos, porque estaban poseídos de gran temor. Él, subiendo a la barca,regresó. El hombre de quien habían salido los demonios, le pedía estar con Él, pero Jesús le despidió diciendo: «Vuelve a tu casa y cuenta todo lo que Dios ha hecho contigo.»Y él fue por toda la ciudad proclamando todo lo que Jesús había hecho con él.

Mensaje Pastoral

El pensamiento de Cristo

«Un hombre, poseído por los demonios, y que hacía mucho tiempo que no llevaba vestido, ni moraba en una casa, sino en los sepulcros.» Si quisiéramos describirlo con una expresión contemporánea, diríamos que este hombre era incapaz de armonizarse con la sociedad. Pues no vivía entre los hombres «no moraba en una casa, sino en los sepulcros.» El Evangelio según san Marcos nos cuenta también que «andaba por los montes dando gritos e hiriéndose con piedras» (Mc 5:5), como si quisiera tomar una actitud positiva pero no podía controlarse. Así se ve la creación de Dios, la que en un principio, conforme al libro de Génesis, «era muy buena» (Gn 1:31); así de agresiva y confundida se ve después de haberse vuelto presa de Satanás.

En la curación del endemoniado, Jesús permitió que los demonios entraran en los cerdos. ¿Por qué? ¿Acaso era incapaz de echarlos de otra manera?

Con esta licencia Cristo buscó dos objetos para nuestra enseñanza:

Primero, que visiblemente comprendamos el poder invisible del odio del demonio, odio que Dios no le permite ejecutar más allá de la capacidad del hombre: esta presencia, tan odiosa y tan dañina que puede provocar que miles de cerdos se arrojen en el mar, no puede dañar al endemoniado más allá de su propia fuerza.

Y segundo, Cristo quiso confirmar la dignidad  del hombre que merece todo sacrificio para su salvación. Si bien toda la creación es «muy buena» a los ojos de Dios, el hombre es la creatura amada que hizo con sus propias manos (figura que ilustra un cariño especial) e «insufló –dice el Génesis– en su nariz aliento de vida»: es el alma digna de todo sacrificio material.

Frente a tal sabiduría celestial de Jesús, nos encontramos con la preocupación mundana del «hombre natural» del cual san Pablo dice en su primera Carta a los Corintios «no capta las cosas del Espíritu; son necedad para él» (1Cor 2:14); pues la gente, al haber sido informada cuando «los que lo habían visto, les contaron cómo había sido salvado el endemoniado», en lugar de postrarse ante los pies de Jesús, «le rogaron que se alejara de ellos». La alegría de encontrar al endemoniado «sentado, vestido y en su sano juicio» fue ahogada por la tristeza del apego a los cerdos. En realidad, si bien el demonio moraba visiblemente en esta persona, dominaba también la mente, el interés y la vida de aquella muchedumbre; y mientras ellos le pidieron a Cristo que se alejara, el desendemoniado, curado ya, «se sentó a los pies de Jesús.»

Nuestra vocación, como cristianos, es la ascensión de nuestro hombre natural hacia el espiritual, Jesucristo, quien «lo juzga todo y nadie lo puede juzgar» (1Cor 2:16); en otras palabras, nuestra vocación es obtener el pensamiento de Cristo.

Retirémonos de la muchedumbre que, día a día, demanda a Dios por los cerdos; sentémonos con el liberado a los pies de Cristo, y sigámosle al barco de la salvación desde donde Él nos envía a proclamar «todo lo que Jesús ha hecho con nosotros.» Amén.

Nuestra Fe y Tradición

EL “AMÉN”

Cuando el presbítero exclama “Bendito sea el Reino del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”  o cualquier otra exclamación, el pueblo contesta “Amén”, término que – interpretado en lo general como: así sea- lleva un sentido más fuerte. Pues, el “Amén” lleva un sentido activo. Es la expresión que concluye cada exclamación del sacerdote sellándola por la aceptación, y expresando la participación responsable y esencial de cada fiel y de toda la asamblea en la misma obra litúrgica de la Iglesia.

La veneración a los Santos:

Los primeros venerados por los cristianos fueron los mártires. Su restos se conservaban cuidadosamente como tesoros preciosos, no necesariamente por su poder milagroso sino por que estos fieles de Cristo lucharon la buena batalla e imitaron la muerte del Señor. Porque no son los mártires los que viven en ellos mismos, sino que es Cristo quien vive en ellos (Gal. 2:20). Una ves libre la iglesia de las persecuciones, se empezó a venerar al coro entero de los Santos que aunque no habían derramado su sangre, día con día testimoniaban su vida en el evangelio, en Cristo, aniquilando sus propios deseos y pasiones y solo deseando hacer la voluntad de su Señor.

Vida de Santos

La memoria del Apóstol Santiago, Hermano del Señor

23 de Octubre

Es necesario antes de hablar de Santiago, Hermano del Señor, distinguirlo del apóstol Santiago, hijo de Alfeo, uno de los Doce cuya memoria la Iglesia celebra el día 9 de octubre. Santiago, del que hablamos, es el mencionado en (Mt. 13, 15) y en (Mc.6, 3) como uno de los cuatro hermanos del Señor. Los otros tres son: José, Simón y Judas. Respeto a la relación de estos “hermanos” con el Señor Jesucristo, desde el principio hubo varias explicaciones, las más relevantes son las dos siguientes: o que eran hijos de una prima de María; o, lo más probable, que eran hijos de José de un matrimonio anterior, o sea, José era viudo cuando se comprometió con María. Y en los dos casos, según el costumbre de aquellos días, era común llamarlos “hermanos”, lo que se puede verificar en varios pasajes del Antiguo Testamento.

Parece que ninguno de los “hermanos” creó en Jesús al principio como lo menciona claramente San Juan el Evangelista (7, 1-5). ¿Qué es lo que transformó a Santiago para que se presentase en su Carta como el “siervo de Dios y del Señor Jesucristo” (según la carta atribuida a él. St. 1,1)?, no lo sabemos claramente; pero el apóstol san Pablo menciona en su primera carta a los Corintios que Jesús se manifestó a Santiago después de la Resurrección (1Cor.15, 7).

De los textos bíblicos, sabemos que Santiago era uno de los representantes más sobresalientes de la Iglesia de Jerusalén. San Pablo en su carta a los Gálatas (1, 19; 2, 9) lo menciona entre las tres “columnas” de la Iglesia en esta ciudad. También en Hechos de los apóstoles cuando los apóstoles con los ancianos se reunieron para decidir si los convertidos de los gentiles debían aceptar la circuncisión o no, Santiago habló como la cabeza de la comunidad en Jerusalén, y pronunció el juicio del “concilio”.

Se atribuye a Santiago la primera de las siete cartas pastorales llamadas Católicas (por no ser dirigidas a una ciudad o persona determinada), que forman parte del Nuevo Testamento. Según los exegetas la carta de Santiago fue escrita entre los años 50 y 60 D.C. La Carta contiene una colección de enseñanzas e instrucciones sobre la conducta cristiana y la vida pastoral: la paciencia en las tribulaciones, la fe que obra en el amor, el control de la lengua, el peligro del dinero, entre otras cosas.

Eso es lo que nos lo comunica el Nuevo Testamento sobre Santiago. Pero también la Tradición menciona otras cosas sobre él. Entre ellas, que Santiago se le llamaba, en su vida, el Justo; que desde su niñez había sido separado para Dios; nunca comía mantequilla, ni probaba vino, y que su cabello “no conoció tijeras” (en señal de su separación para Dios); que permaneció casto toda su vida; sus rodillas se endurecieron como si fueran de piedra por las abundantes postraciones de su oración. Los apóstoles lo eligieron unánimemente como el primer obispo de Jerusalén, y así fue durante 30 años, durante los cuales atrajo a muchos, judíos y gentiles, hacia la fe en Jesucristo.

Una vez, él estaba predicando desde la azotea de una casa, o del mismo Templo, y decía: “el Hijo del hombre está a la diestra del Altísimo, y vendrá sobre las nubes a juzgar al mundo con su bondad.” Mientras el pueblo alababa: ¡Hosanna el Hijo de David!, los fariseos y los fanáticos de los judíos empujaron hacia abajo al Justo, y luego lo apedrearon; uno de ellos lo pegó con un palo en la cabezo con lo que se colmó el martirio del Justo, y se le abrieron las puertas de la vida. Su virtud, conocida por todos, hizo que la mayoría de los judíos atribuyesen el eminente cercamiento y la destrucción de Jerusalén el año 70 D.C. al asesinato del Justo Santiago.

¡Apóstol, obispo, Mártir y hermano del Señor! Que su intercesión sea con nosotros. Amén

Sentencias de los Padres del Desierto

  • Dijo el Padre Jacobo: “No hay necesidad de palabras solamente. ¡Hay tantas palabras entre los hombres!. En cambio hay necesidad de acciones: éstas hay que buscar y no sólo las palabras, que no dan fruto”.
  • El Padre Macario dijo: “Si, reprendiendo a alguien tú te dejas llevar por la cólera, satisfaces tu propia pasión. Por lo tanto no te pierdas a ti mismo para salvar a los otros”.
  • También decía el Padre Macario:”No hay necesidad de hacer largos discursos, es suficiente extender las manos y decir: “Señor, como tú quieres y sabes, ten piedad de mí! .” Y si el combate prosigue: “Señor, socórreme! .”El sabe bien qué nos hace falta y nos hace misericordia”.

Boletín del 13/10/2013

2013

Memoria de los Stos. Padres del 7° Concilio Ecuménico

Celebrando la conmemoración de los divinos Padres,
a Ti suplicamos, Oh Muy Compasivo Señor,
para que salves a Tu pueblo del perjuicio de todos los herejes;
Y haznos dignos a todos de glorificar al Padre, al Verbo y al Espíritu Santísimo.
                                                                                                                                       Exapostelario

Himnos de la Liturgia

Tropario de la Resurrección

Tono 7

audio24Destruiste la muerte con tu cruz y abriste al ladrón el Paraíso;
a las Mirróforas los lamentos trocaste y
a tus Apóstoles ordenaste predicar que resucitaste,
oh Cristo Dios, otorgando al mundo la gran misericordia.

Tropario de Santos padres del 7° concilio

Tono 8

audio24¡Glorificado eres Tú oh Cristo Dios nuestro,
que cimentaste a los santo padres en la tierra como astros
, por los cuales nos dirigiste a la verdadera fe!
¡oh Misericordioso, gloria a Ti!

Condaquio

Tono 4

Oh Protectora de los cristianos indesairable;
Mediadora, ante el Creador, irrechazable:
no desprecies las súplicas de nosotros, pecadores,
sino acude a auxiliarnos, como bondadosa,
a los que te invocamos con fe.  Sé presta en intervenir y
apresúrate con la súplica, oh Madre de Dios,
que siempre proteges a los que te honran.

Lecturas Bíblicas

Carta del Apóstol San Pablo a Tito (3: 8-15)

Hijo mío, Tito: Cierta es la Palabra, y quiero que en esto te  mantengas firme, para que los que creen en Dios  procuren sobresalir en la práctica de las obras de bondad;  éstas son las obras buenas y provechosas para los hombres. En  cambio, las discusiones necias, genealogías, contiendas y  disputas sobre la Ley, evítalas, porque son inútiles y vanas. Al  desviado en la fe, después de una y otra amonestación,  rehúyelo; ya sabes que tal hombre se ha pervertido y peca  condenándose a sí mismo.

Cuando te envíe a Artemas o a Tíquico, apresúrate a venir  donde mí a Nicópolis, porque he pensado pasar allí el invierno.  Cuida de proveer de todo lo necesario para el viaje a Zenas, el  perito en la Ley, y a Apolo, de modo que nada les falte.

Que aprendan también los nuestros a sobresalir en la práctica  de las buenas obras, atendiendo a las necesidades urgentes,  para que no queden sin fruto.  Te saludan todos los que están conmigo. Saluda a los que nos  aman en la fe. La Gracia sea con todos ustedes.

Evangelio según San Lucas (Lc. 8: 5-15)

Dijo el Señor esta parábola: «Salió un sembrador a sembrar su simiente; y al sembrar, una parte cayó a lo largo del camino, fue pisada, y las aves del cielo se la comieron; otra cayó sobre piedra, y después de brotar, se secó  por no tener humedad; otra cayó en medio de abrojos, y creciendo con ella los abrojos, la ahogaron. Y otra cayó en tierra buena, y creciendo dio fruto centuplicado.» Dicho esto,  exclamó: «El que tenga oídos para  oír, que oiga.» Le preguntaban sus  discípulos qué significaba esta parábola, y Él dijo: «A ustedes se les  ha concedido conocer los misterios  del Reino de Dios; a los demás sólo en parábolas, para que: viendo, no vean y, oyendo, no entiendan. La  parábola del sembrador quiere decir  esto: La simiente es la Palabra de  Dios. Los de a lo largo del camino, son los que han oído; después viene el diablo y se lleva de su corazón la  palabra, no sea  que crean y se salven. Los de sobre piedra son los que, al oír la Palabra, la reciben con alegría; pero éstos no tienen raíz;  creen por algún tiempo, pero a la  hora de la prueba desisten. Lo que  cayó entre los abrojos, son los que  han oído, pero a lo largo de su  caminar son ahogados por las  preocupaciones, las riquezas y los  placeres de la vida, y no llegan a  madurez. Lo que en buena tierra, son  los que, después de haber oído,  conservan la Palabra con corazón  bueno y recto, y dan fruto con  perseverancia.»

Mensaje Pastoral

La tierra buena

«Y otra cayó en tierra buena y, creciendo, dio fruto centuplicado.»

En esta parábola, Cristo no pretendía clasificar a la gente entre recipientes buenos y otros inoportunos, sino describir los obstáculos que impiden que la CristoSembrpalabra de Dios actúe en nosotros; a fin de que, identificándolos, los superemos y lleguemos a formar una tierra buena.

La tierra buena es virgen y oculta a la vista, que sabe cómo guardar la semilla, y cobijándola, la hace parte de ella, así que los pájaros no la pueden hurtar. En cambio, cuando la palabra nos agrada superficial y emocionalmente sin que la hagamos parte de nuestro ser, parte de nuestro modo de vivir, se vuelve como la semilla que cayó en la superficie del camino, la cual fue fácil para el Maligno robar.

La tierra buena, siendo profunda y flexible, facilita que la semilla tenga raíces robustas e inseparables que resisten a cualquier tormenta. Se podría pensar que la era de la persecución terminó a principios del siglo IV con el reconocimiento oficial del cristianismo y la libertad religiosa; pero, en realidad, la persecución jamás se ha detenido y el martirio nunca ha cesado de dar su testimonio. Mientras los mártires sacrifican su vida rechazando la adoración a dioses ajenos, he aquí que nosotros, cada día, nos prosternamos ante millares de esos dioses. Llegamos al templo para ofrecer a Dios nuestras superficialidades y al salir nos mostramos ajenos a Él. ¿Acaso en nuestros proyectos buscamos agradar a Dios? En la educación de nuestros hijos, ¿sembramos la virtud evangélica: perdón, sacrificio, oración y sensibilidad? ¿La palabra de Dios juzga sobriamente nuestro modo de vivir o es superficial? La profundidad es una vida comprometida y la flexibilidad es la penitencia que va moldeando el alma, y el resultado es fe inamovible, como la de san Pablo: «¿Quién nos separará del amor de Cristo?: ¿la tribulación?, ¿la angustia?, ¿el hambre?, ¿la  desnudez?,  ¿los  peligros?,  ¿la  espada?»   (Rom 8:35).

La tierra buena ha de estar limpia de los abrojos. Quizás el más miserable sea el que ha probado la dulzura de la palabra divina, pero las espinas de la vida no la dejan crecer. Judas, por ejemplo, gustó junto con los demás discípulos de la Presencia de Cristo, pero el amor a la plata y los intereses inmundos ahogaron todo anhelo divino sembrado en su corazón. Nuestras energías, deseos y tiempo son espacios en los que la palabra de Dios tiene que crecer; mas si los abrojos consumen todo el oxígeno en estos espacios, sobrará nada para las semillas de la vida y éstas se ahogarán.

La Iglesia lee este pasaje evangélico en el recuerdo de los santos Padres del Séptimo Concilio Ecuménico. Para nuestra Iglesia los santos Concilios no son congresos eclesiásticos ni conferencias dogmáticas, sino la reunión de los santos, hombres de Dios que han aceptado la palabra divina profundamente en sus vidas: «y no vivo yo, sino que es Cristo quien vive en mí» (Gal 2:20), y la han guardado lejos de cualquier pensamiento maligno, pisoteando por ella las preocupaciones del mundo presente: «que no tenemos aquí ciudad permanente, sino que andamos buscando la del futuro.» (Heb 13:14).

Nuestras Fe y Tradición

El séptimo concilio ecuménico

7+Concilio+Ecuménico1 (1)En el año 787, bajo el amparo de la emperatriz Irene, se reunió en la ciudad de Nicea  el Séptimo Concilio Ecuménico con la participación de 367 obispos de todas partes con el objeto principal de determinar la posición  de la Iglesia universal sobre la veneración a los iconos de acuerdo a la doctrina de los anteriores seis concilios y a las enseñanzas de los santos padres.

El concilio condenó a los iconoclastas y veneró a los santos que habían soportado persecuciones y exilios defendiendo y muriendo por la veneración a los iconos como san Juan damasceno quien dijo: “yo muestro al Dios invisible no del lado que es invisible, sino del que se hizo visible para nosotros participando en la carne y en la sangre. No honro a la materia, sino al creador de la materia que se hizo materia para mí, viviendo en la materia y por ella realizando mi salvación”.

Así, el Séptimo Concilio Ecuménico expuso la teología del icono. Sin embargo, aunque la definió y presentó en forma acabada, la guerra de los iconos volvió a presentarse en el año 813 y continuó, por períodos cortos, hasta el año 843, en el que la emperatriz Teodora puso fin a esta guerra estableciendo las definiciones del séptimo santo concilio.

Cristo libera a los hombres de la idolatría no de un modo negativo, suprimiendo cualquier imagen, sino positivamente, revelando la verdadera figura humana de Dios. Si la divinidad sola de Cristo escapa a todo medio de representación y si la humanidad sola, separada de lo divino ya no significa nada, el genio de los padres del séptimo concilio proclaman que “su misma humanidad es la imagen de la divinidad.” “ quien me ha visto, ha visto al Padre.” Lo visible es afirmado en su función iconográfica: imagen de lo invisible.

Vida de Santos

Mártir Luciano.

15 de Octubre

2D4F409E02304F081404224F08067FNació en Samosata Siria (235-312), de padres creyentes, como lo fue el desde muy pequeño. Luego de la muerte de sus padres, repartió su fortuna entre los pobres y se dedico al estudio de la Sagrada Escritura, porque en su mente guardaba las palabras del Apóstol Pablo: “Toda Escritura está inspirada por Dios y es útil para enseñar, rebatir, corregir y guiar en el bien”. Es decir, toda la Santa Escritura ha sido inspirada por Dios. ¡Por eso es beneficiosa para enseñar la verdad, comprobar los errores, corrige aquellos que pecan y educar en la virtud. Alcanzado Luciano, un profundo conocimiento de la Santa Escritura, fue ordenado sacerdote de Antioquia. Allí enseño con valor y con precisión la divina palabra, en Antioquia fundo escuelas con mucha concurrencia de estudiantes, donde la doctrina cristiana era enseñada y practicada con gran virtud. Cuando Luciano se entero que en Nicomidia Dioclesiano perseguía y mataba cristianos, dejo Antioquia y se dirigió allí para fortalecer y apoyar a los cristianos en su fe, y en el momento del martirio, pero fue arrestado, llevado a prisión donde murió de hambre.

Sentencias de los Padres del Desierto

Isaías de Escete

  • Decía : “Dios quiere usar de misericordia con un alma, pero ésta no tolera las riendas y las rechaza para seguir su propia voluntad. Dios deja que sufra lo que no querría, para que aprenda así a buscarlo”.
  • Le preguntaron : “¿Qué es el amor al dinero?”. Respondió : “Es no creer que Dios cuida de tí, desesperar de sus poderes y querer hacerte grande”.
  • Solía decir también: “Si alguien quiere devolver mal por mal, puede herir la conciencia del hermano incluso con un solo gesto”.

Boletín del 06/10/2013

2013

3° Domingo de Lucas

Icono-moderno-bizantino-griego

Brillemos en la virtud y así veremos dos hombres de pie
y vestidos de la luz resplandeciente dentro del sepulcro dador de la vida,
los que se le aparecieron a las Mirróforas con sus rostros
vueltos hacia el suelo para entender la Resurrección del Señor del cielo,
y corramos con Pedro  hacia el sepulcro maravillándonos
del acontecimiento esperado ver a Cristo vida.                   
                                                                                  Exapostelario

 

Himnos de la Liturgia

Tropario de la Resurrección

Tono 6

audio24Los poderes celestiales aparecieron sobre tu sepulcro;
y los guardias quedaron como muertos;
María se plantó en el sepulcro buscando Tu Cuerpo Purísimo;
sometiste al hades sin ser tentado por él;
y encontraste a la Virgen otorgándole la vida.
¡Oh Resucitado de entre los muertos, Señor, gloria a Ti!

Condaquio

Tono 4

Oh Protectora de los cristianos indesairable;
Mediadora, ante el Creador, irrechazable:
no desprecies las súplicas de nosotros, pecadores,
sino acude a auxiliarnos, como bondadosa,
a los que te invocamos con fe.
Sé presta en intervenir y apresúrate con la súplica,
oh Madre de Dios, que siempre proteges a los que te honran.

Lecturas Bíblicas

Segunda Carta del Apóstol  San Pablo a los Corintios (4: 6-15)

Hermanos: Dios que mandó que de las tinieblas brillase la  luz, ha brillado en nuestros  corazones, para iluminación  del conocimiento de la gloria de Dios, en la faz de Jesucristo. Pero llevamos este tesoro en recipientes de barro para que la    sobreabundancia de la fuerza sea atribuida a Dios y no a  nosotros: atribulados en todo, mas no angustiados; perplejos,  mas no desesperados; perseguidos, mas no abandonados;  derribados, mas no aniquilados; llevamos siempre en el cuerpo  el morir de Jesús, a fin de que también la vida de Jesús se  manifieste en nuestro cuerpo. Pues, aunque vivimos, estamos  siempre entregados a la muerte por amor a Jesús, a fin de que  también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne  mortal. De modo que la muerte actúa en nosotros, mas en  ustedes la vida.

Pero teniendo aquel espíritu de fe conforme a lo que está  escrito: Creí, por eso hablé, también nosotros creemos, y por  eso hablamos, sabiendo que Quien resucitó al Señor Jesús,  también nos resucitará por medio de Jesús y nos presentará  juntamente con ustedes. Pues todo esto es para bien de ustedes, a fin de que la Gracia que ha abundado, por el agradecimiento de muchos, redunde en gloria de Dios

Evangelio según  San Lucas (7: 11-16)

En aquel tiempo, sucedió que  Jesús se fue a una ciudad  llamada Naím, e iban con Él  sus discípulos y una gran  muchedumbre. Cuando se acercaba  a la puerta de la ciudad, sacaban a  enterrar a un muerto, hijo único de su  madre, que era viuda, a la que  acompañaba mucha gente de la  ciudad. Al verla el Señor, tuvo  compasión de ella, y le dijo: «No  llores.» Y, acercándose, tocó el  féretro. Los que lo llevaban se  pararon, y Él dijo: «Joven, a ti te digo:  Levántate.» El muerto se incorporó y  se puso a hablar, y Él se lo dio a su  madre. El temor se apoderó de todos,  y glorificaban a Dios, diciendo: «Un  gran profeta se ha levantado entre  nosotros», y «Dios ha visitado a su  pueblo.»

Mensaje Pastoral

Cristiana beneficencia

“Mayor felicidad hay en dar que en recibir.”

En la Epístola, san Pablo define el profundo sentido cristiano de la beneficencia y de la generosidad para con los necesitados, con tres claves: siembra, corazón y agradecimiento.

Labeneficenciaes semejante a la siembra. Cuando el sembrador esparce la semilla, aunque le dé la sensación de que esté dispersando, él sabe que “si siembra con mezquindad, cosechará también con mezquindad; y si siembra en abundancia, cosechará también en abundancia.” Esta misma experiencia que la vida cotidiana enseña al sembrador, la experimenta el bienhechor también: cuanto más esparzamos aquí, más bienes cosecharemos, primero espirituales y, a menudo, también materiales; compramos con lo que dispersamos relaciones fraternales y amor que es, incomparablemente, más precioso que cualquier tenencia. Conciente de todo ello, el bienhechor cristiano da con júbilo y sonrisa  interior.

El corazón es el verdadero criterio que nos indica qué y cuánto deberíamos distribuir de lo que tenemos en las manos. El motivo no será la vergüenza ni la vanagloria ni el miedo, sino todo lo que el corazón nos estimula. Hemos de instruir nuestro corazón en el amor a la generosidad con alegría: “Cada cual dé según el dictamen de su corazón, no de mala gana ni forzado, pues: Dios ama al que da con alegría”,  dice san Pablo. Es entonces cuando las obras de caridad se vuelven medio de purificación del corazón, sin la cual “nadie verá a Dios”.

El agradecimiento es la auténtica reacción por todo lo que Dios propone  en nuestro camino y deposita en nuestras manos. “¿Qué es lo que tienes sin que Dios te lo haya dado?” Dios nos lo da todo: nosotros, ¿lo consumimos eucarística o egoístamente? Cuando recibimos el pan nuestro de cada día, ¿damos lo sobrante con júbilo, o lo acumulamos lejos de Dios y del prójimo?

San Pablo cree sinceramente, según la Carta, que cuando compartimos con los demás, Dios jamás nos dejará en escasez. La causa de la miseria en el mundo no es escasez de bienes sino de amor.

No se apodere de nosotros el miedo; que nos llene el corazón la sencillez que da con generosidad y alegría; con esta manera viviremos dentro del bienestar en una vida agradecida, concientes de que Dios es el que distribuye y quien recibe: de Él todo nos ha sido dado para que provoque sincera y efectiva “gratitud”. Amén.

Nuestra Fe y Tradición

Servicios Especiales y Bendiciones

sth_america_day17-01Además de la Eucaristía y los Sacramentos Mayores, existen en la Iglesia Ortodoxa un número de Servicios Especiales y  Bendiciones que están  asociados con las necesidades, acontecimientos y tareas de la vida humana. Al celebrar estos varios Servicios y Bendiciones, la iglesia constantemente da testimonio de la presencia y acción de Dios en nuestras vidas.

Nuestro Dios nos ama, nos cuida y está siempre cerca de nosotros. Los Servicios y Bendiciones litúrgicas también sirven para recordarnos que toda nuestra vida es importante, y que los muchos acontecimientos y dones de la vida pueden ser dirigidos hacia Dios y recibir su cumplimiento en Él.

A veces se denominan los Servicios Especiales como Servicios No-Sacramentales, en el sentido de que son Oficios del Culto Comunitario  que usualmente no se cuentan entre los Sacramentos Mayores. Sin Embargo Claramente tienen una cualidad sacramental en el sentido de que revelan la presencia de la Santísima Trinidad. Muchos de este servicio como el Funeral, la Bendición del agua y la Entrada a la vida Monástica, para nombrar solo uno pocos, son muy significativo en la vida de la Iglesia.

La varias Bendiciones son ceremonias breves, ocasionales, y no necesariamente incorporan a la comunidad parroquial entera. La Iglesia bendice individuos, acontecimientos, como viajes y objetos, como iconos, iglesia, campos, y alimentos. Al hacerlo la Iglesia expresa nuestro agradecimiento, y también afirma que ningún regalo, acontecimiento o responsabilidad humana es seglar o apartado de Dios. Para el Cristiano Ortodoxo, todo lo bueno tiene su origen y su fin en Dios. No hay nada que exista alejado o fuera del amor y cuidado de Dios.

Vida de Santos

Santa Pelagia la Penitente.

8 de octubre

 Pelagia nació en la ciudad de Antioquia. La belleza distinta, que Dios le había otorgado, la utilizó en satisfacer sus pasiones provocando la

8-10_0perdición de muchos. Era una de las prostitutas más famosas de la ciudad; usaba lo más que pudo de ropas, joyas y aromas para atraer a los hombre y, andando en el pecado, hizo una fortuna.

Un día, Pelagia pasó cerca de la iglesia. Allí platicaba Nono, obispo de Baalbek, con otros obispos. Mientras los presentes al verla, y por vergüenza, miraron hacia abajo, Nono mirándola les dijo: “¿Acaso bajaron la vista por miedo a esta belleza? me alegra la belleza de esta mujer porque Dios la ha escogido para adorno en su corona, mientras a nosotros quizás nos va a condenar…”

En la noche del domingo, aquella semana, el obispo Nono vio un sueño: una paloma negra vuela en la iglesia alrededor del altar, él, al agarrarla, la sumerge en la pila, así que sale blanca, resplandeciente y esplendorosa.

El día siguiente, se le ocurrió a Pelagia venir a la iglesia. Después del Evangelio, el obispo, en la homilía, empezó a hablar sobre el día del juicio, sobre la fatiga venidera de los pecadores, especial los que escandalizan a “los pequeños hermanos de Cristo.” Sus palabras penetraron como una espada en el alma de Pelagia; La Gracia rompió la dureza de su corazón y realizó el milagro.

Se marchó a su casa confundida, aquella noche la pasó llorando. Al día siguiente envió al obispo una carta llena de arrepentimiento y lágrimas pidiéndole permitirle presentarse ante él. El obispo Nono la recibió y viendo las señales de su arrepentimiento, la encargó a una diaconiza, llamada Romana, que le enseñó los caminos de la contrición y de la virtud a fin de ser bautizada. Tal como, durante los días del mal, tuvo el celo de embellecer su cuerpo, en el tiempo de la visitación divina se volvió celosa a la palabra de Dios. Unos día después de su Bautizo, Pelagia quitó la túnica blanca y se puso el sayal y salió hacia Jerusalén. Allá después de prosternarse ante la Santa Cruz, se dirigió a una cueva en el Monte de los Olivos donde se consagró al ascetismo vistiéndose de hombre y tomando el nombre de Pelagio.

Unos años después, un Diácono de Baalbek, llamado Jacob, que conocía a Pelagia y sabía de su conversión, salió hacia Jerusalén. Allá escuchó sobre un asceta “Pelagio” que estaba en boca de todos, y deseó conocerlo y tomar su bendición. Llegó Jacob a la cueva y tocó en la ventana pero nadie contestaba; lo repitió muchas veces pero sin responderse. Al asomarse por la ventana, vio un cadáver extendido sobre la tierra: el monje Pelagio  se había dormido en el Señor.

Vinieron los padre y monjes que moraban por allá para embalsamar el cuerpo del hermano difunto; aquí descubrieron que se trataba no de un hombre sino de una mujer; se movió el corazón del diácono Jacob y reconoció a Pelagia. Él es quién escribió su maravillosa vida.

Ésta es la historia de Pelagia, la arrepentida que se le llama la tercera Magdalena después de María Magdalena y la Egipcíaca. En verdad, lo predicho por el obispo Nono se realizó exactamente: “Dios la ha escogido para  adorno en su corona.”

Sentencias de los padres de Desierto

  • El abad Geroncio de Petra dijo: «Muchos de los que son tentados de deleites corporales, aunque no pequen corporalmente, pecan de pensamiento. Y aunque conserven la  virginidad corporal, fornican en su alma. Por eso, carísimos, bueno es hacer lo que está escrito: “Por encima de todo cuidado, guarda tu corazón”». (Prov. 5).
  • Decía el abad Pastor: «Como el guardaespaldas está junto al príncipe, preparado para cualquier eventualidad, así también conviene que el alma esté siempre preparada contra el demonio de la impureza».
  • Dijo también: «El hombre necesita esto: temer el juicio de Dios, odiar el pecado, amar la virtud y orar continuamente a Dios».

Boletín 29/09/2013

2013

2° Domingo de Lucas

02226

Cuando las Mirróforas vieron la piedra removida,
se alegraron porque vieron a un joven sentado
en el sepulcro que les dijo: Cristo resucitó;
decid a los Apóstoles y a Pedro: Corran al monte de Galilea,
allá donde se les aparecerá a vosotros,
oh amados, tal como antes lo había dicho.
                                                                                 Exapostelario

Himnos de la Liturgia

Tropario de la Resurrección

Tono 4

audio24Las discípulas del Señor aprendieron del Ángel
el alegre anuncio de la Resurrección,
y la sentencia ancestral rechazaron
y se dirigieron con orgullo a los apóstoles diciendo:
¡Fue aprisionada la muerte, Resucitó Cristo Dios
y concedió al mundo la gran misericordia!

Condaquio

Tono 4

Oh Protectora de los cristianos indesairable;
Mediadora, ante el Creador, irrechazable:
no desprecies las súplicas de nosotros, pecadores,
sino acude a auxiliarnos, como bondadosa,
a los que te invocamos con fe.
Sé presta en intervenir y apresúrate con la súplica,
oh Madre de Dios, que siempre proteges a los que te honran.

Lecturas Bíblicas

Segunda Carta del Apóstol San Pablo a los Corintios. (1:21 – 2:4)

Hermanos: Dios, el que nos conforta juntamente con  ustedes en Cristo y el que nos ha ungido, Él mismo nos  ha marcado con su sello y nos ha dado en arras el Espíritu en  nuestros corazones.  Respecto a mí —e invoco a Dios por testigo de mi alma—, por  miramiento a ustedes no he pasado a Corintio. No es porque  dominemos sobre su fe, sino que contribuimos a su gozo, pues  en la fe se mantienen firmes.

He resuelto, pues, no ir otra vez con tristeza donde ustedes.  Porque si yo los entristezco, ¿quién podría alegrarme sino el  que se ha entristecido por mi causa? Y si les escribí aquello,  fue para no entristecerme, a mi llegada, precisamente a causa  de quienes deberían alegrarme, convencido en lo que a  ustedes se refiere, de que mi alegría es la de todos ustedes.  Efectivamente, les escribí en una gran aflicción y angustia de  corazón, con muchas lágrimas, no para entristecerlos, sino  para que conocieran el amor desbordante que sobre todo a  ustedes les tengo.

Evangelio según San Lucas  (6: 31-36)

Dijo el Señor: «Lo que quieran que hagan los hombres a ustedes, háganlo ustedes igualmente. Si aman a los que los aman, ¿qué mérito tienen? Pues también los pecadores aman a los que los aman. Si hacen bien a los que se lo hacen a ustedes, ¿qué mérito tienen? ¡También los pecadores hacen otro tanto! Si prestan a aquellos de quienes esperan recibir, ¿qué mérito tienen?También los pecadores prestan a los pecadores para recibir lo correspondiente. Más bien, amen a sus enemigos; hagan el bien, y presten sin esperar nada a cambio; y su recompensa será grande, y serán hijos del Altísimo, porque Él es bueno con los ingratos y los malvados. Sean compasivos, como su Padre es compasivo.»

Mensaje Pastoral

La ley de oro

«Lo que quieran que hagan los hombres a ustedes, háganlo ustedes igualmente.»

d_4-11_27a_tiempo_ordinarioEste mandamiento llamado la «Ley de oro» nos presenta un resumen de la moralidad cristiana.

En los códigos sociales, quizás escuchemos la misma regla mas con un aspecto negativo: «todo lo que no te guste que la gente te haga, no lo hagas con ellos.» Este rostro negativo traza nítidamente la frontera entre el yo y el prójimo: las maldades que no quiero recibir de los demás, que no las haga, y mi libertad termina allá donde comienza la libertad del vecino. Con base en esta regla se organizan todas las ciencias sociales contemporáneas. Es el principio que controla y regulariza una convivencia sin problemas.

Pero si observamos con atención las dos formas de decirlo, negativa y positiva, encontramos mucha diferencia: la ley en su forma positiva, como Cristo la manda –«lo que quieran que hagan los hombres a ustedes, háganlo ustedes igualmente»– no traza líneas de separación, más bien, recalca los puntos comunes de contacto. En la perspectiva cristiana: la vida en sociedad no es una vida individual basada principalmente en el respeto a los demás, sino una vida comunitaria cuyo pilar es el amor al prójimo. Entonces mi libertad no termina allá donde empieza la del otro, sino más bien empieza cuando principia el descanso, el interés y el bien del hermano. Se requiere no solamente de convivencia en el respeto, sino relación viva en el amor. El amor no tiene límites: aprovecha toda oportunidad para tomar la iniciativa sin espera, dar sin buscar nada a cambio. Cuando el cristiano quiere realizarse no será por medio del encerramiento lejos de los demás buscando proteger su propia vida, sino «quien pierda su vida por Mí y por el Evangelio, la salvará» (Mc 8:35); y «mayor felicidad hay en dar que en recibir» (Hch 20:35).

El amor que esperamos del prójimo démoselo primero.

Nuestra  Fe y Tradición

El Matrimonio

Dios participa en nuestras vidas. Él es quien une un hombre a una mujer en una relación de amor mutuo. El Sacramento del Matrimonio da testimonio dekramnik10 su acción. Mediante este Sacramento un hombre y una mujer públicamente se unen como marido y mujer. Ellos entran en una nueva relación el  uno con el otro, con Dios y con la Iglesia. Ya que no  se considera el Matrimonio como un contrato legal, no hay votos en el Sacramento. Según las enseñanzas ortodoxas, el Matrimonio no es simplemente una institución social, sino una vocación eterna del Reino de Dios. Un marido y su esposa están llamados por el Espíritu Santo no solamente a vivir juntos, sino también a compartir su vida cristiana juntos, para que cada uno, con la ayuda del otro, pueda acercarse más a Dios y sea la persona que debe ser. En el Oficio del Matrimonio Ortodoxo, después que la pareja ha sido comprometida y se han puesto las argollas, los novios son coronados  con las “coronas de gloria y honor” significado este de una nueva familia delante de  Dios. Casi al final del oficio, el novio y la novia beben vino de una copa común que es una reminiscencia de las Bodas de Caná de Galilea y que simboliza el compartir las cargas y alegrías de su nueva vida juntos.

Vida de Santos

El descanso de San Juan el Teólogo

26 de Septiembre

26-9_0El Apóstol y Evangelista Juan pasó los últimos años de su vida en un estricto ascetismo: tomaba solo pan y agua, no se cortaba el pelo y usaba sencillas vestimentas de lino. En virtud de su avanzada edad –alrededor de los noventa y cinco años- la fuerza no le alcanzaba para predicar ampliamente la palabra de Dios, ni siquiera en los lugares cercanos de Éfeso. Por ese tiempo, instruía sólo a los obispos de la iglesia, a quienes alentaba a enseñar incansablemente el Evangelio a la gente y, especialmente, a vivir y predicar el mandamiento del amor. Cuando el Apóstol empezó a debilitarse más, según relata San Jerónimo, sus discípulos solían llevarlo a la iglesia, pero él ya no podía dar largos sermones; su enseñanza la centraba en la incesante repetición de “Hijitos, amaos los unos a los otros”. Un día cuando sus discípulos le preguntaron porqué repetía esto sin cesar, San Juan les respondió con las siguientes palabras: “Este es el mandato del Señor, y si vosotros lo cumplen, ello bastará”.

Prócoro , uno de los siete diáconos elegidos por los Apóstoles(Hechos 6, 2-3) nos relata el descanso de San Juan el Teólogo: Después de transcurrir 26 años desde que regresamos de la isla de Patmos a Efeso, Juan reunió a siete de sus discípulos ( yo y otros seis ) y nos dijo: ‘tomad las espadas en vuestras manos y seguidme’ Hicimos tal como nos lo ordenó y lo seguimos fuera de la ciudad hasta cierto lugar en donde nos mandó sentarnos. Luego se apartó un poco de nosotros a un sitio tranquilo y comenzó a orar. Era muy temprano; el sol todavía no había salido. Después de rezar nos dijo: ‘cavad con vuestras espadas una zanja en forma de cruz, del tamaño que yo tengo’. Así lo hicimos mientras él rezaba. Después de terminar su oración, se echó en la zanja y me dijo: ‘Prócoro, hijo mío, tu debes ir a Jerusalén; allí es donde terminarás tus días’. Luego nos dio instrucciones y nos abrazó, diciendo: ‘Tomad un poco de tierra madre y cubridme con ella’. Entonces lo volvimos a abrazar y tomando un poco de tierra lo cubrimos sólo hasta las rodillas. Una vez más él nos abrazó diciendo: ‘Tomad más tierra y cubridme hasta el cuello y colocar un velo delgado sobre mi rostro y abrazadme de nuevo por última vez porque vosotros ya no me veréis más en esta vida.’ Volvimos a abrazarlo llenos de pesar, lamentándonos amargamente, mientras él nos despedía en paz. Justo cuando el sol acababa de salir él entregó su espíritu.

De acuerdo con San Jerónimo el Apóstol y Evangelista se durmió en el año 101 dC, es decir, 68 años después de la Pasión y Resurrección del Señor, lo cual lo confirman también Clemente de Alejandría e Ireneo y muchos otros Padres de la Iglesia.

Sentencias de los Padres de Desierto

  • Decía un anciano: “La humildad no se enfada, ni enfada a nadie.”
  • A un anciano le preguntaron: “Qué hay que hacer para salvarse?”. El siguió tejiendo las palmas sin levantar los ojos de su trabajo, y contestó: “Lo que está viendo.
  • Decía un anciano: “De todas las virtudes la más excelente es la discreción.”

Boletín del 22/09/2013

2013

1° Domingo de Lucas

Jesús resucitado se aparece a los discípulos a orillas del mar

 Cuando las Mirróforas vieron la piedra removida,
se alegraron porque vieron a un joven sentado
en el sepulcro que les dijo: Cristo resucitó;
decid a los Apóstoles y a Pedro: Corran al monte de Galilea,
allá donde se les aparecerá a vosotros,
oh amados, tal como antes lo había dicho.
                                                                                   Exapostelario

Himnos de la Liturgia

Tropario de la Resurrección

Tono 4

audio24Las discípulas del Señor aprendieron del Ángel
el alegre anuncio de la Resurrección,
y la sentencia ancestral rechazaron y
se dirigieron con orgullo a los apóstoles diciendo:
¡Fue aprisionada la muerte, Resucitó Cristo Dios
y concedió al mundo la gran misericordia!

Condaquio

Tono 4

Oh Protectora de los cristianos indesairable;
Mediadora, ante el Creador, irrechazable:
no desprecies las súplicas de nosotros, pecadores,
sino acude a auxiliarnos, como bondadosa,
a los que te invocamos con fe.  Sé presta en intervenir y
apresúrate con la súplica, oh Madre de Dios,
que siempre proteges a los que te honran.

Lecturas Bíblicas

Carta del Apóstol San Pablo a los Gálatas (4: 22-27)

Hermanos: Abraham tuvo dos hijos: uno de la esclava y otro de la libre. El de la esclava nació según la naturaleza, en cambio, el de la libre, en virtud de la Promesa.Hay en ello una alegoría, pues estas mujeres representan lasdos alianzas: la primera, la del monte Sinaí, engendra para la esclavitud, ella es Agar, (pues el monte Sinaí está en Arabia) y corresponde a la Jerusalén de ahora, que, junto con sus hijos,sigue siendo esclava. Pero la Jerusalén de arriba es libre; esa es la madre de todos nosotros. Pues dice la escritura: Regocíjate, estéril, tú que no has dado a luz; rompe en gritos de Júbilo, tú que no conoces los dolores de parto, porque son más los hijos de la abandonada que los de la que tiene al marido.

Evangelio según San Lucas (5: 1-11)

En aquel tiempo, estaba Jesús a la orilla del lago de Genesaret y la gente se agolpaba en torno a Él para oír la palabra de Dios, cuando vio dos barcas que estaban a la orilla del lago. Los pescadores habían bajado de ellas, y lavaban las redes. Subiendo a una de las barcas, que era de Simón, le rogó que se alejara un poco de tierra; y, sentándose, enseñaba desde la barca a la muchedumbre. Cuando terminó de hablar, dijo a Simón: «Lleva la barca mar adentro, y echa tus redes para pescar.» Simón le respondió:«Maestro, hemos estado trabajando toda la noche y no hemos pescado nada; mas, en tu palabra, echaré las redes.» Y, haciéndolo así, pescaron gran cantidad de peces, de modo que las redes estaban a punto de romperse. Hicieron señas a los compañeros de la otra barca paraque vinieran en su ayuda. Vinieron,pues, y llenaron tanto las dos barcas que casi se hundían. Al ver esto Simón Pedro, cayó de rodillas ante Jesús, diciendo: «Apártate de mí, Señor, que soy hombre pecador.»Pues el asombro se había apoderado de él y de cuantos con él estaban, acausa de los peces que habían capturado, y lo mismo les sucedió a Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Jesús dijo a Simón: «No temas. Desde ahora serás pescador de hombres.» Y cuando trajeron a tierra las barcas, dejándolo todo, lo siguieron.

Mensaje Pastoral

Reclamos de la pesca milagrosa

El lugar es la orilla del lago de Genesaret. Jesús encuentra a unos pescadores que lavan sus redes, uno de ellos es Pedro; El Señor entra en una de las dosla_pesca_milagrosaa barcas y dice a Pedro: «Lleva la barca mar adentro, y echa tus redes para pescar.» Pedro contesta: «Maestro, hemos estado trabajando toda la noche y no hemos pescado nada; mas, (confiando) en tu palabra, echaré las redes.»

Hoy, a la palabra dulce del Señor, la tenemos en la Biblia: ¿Quién de nosotros confía en ella? ¿Quién es conciente de que es «palabra de vida», que ha de acompañarnos, sea cual sea la ocasión?

Simón y sus compañeros, cuando correspondieron al mandato del Señor, alcanzaron gran cantidad de peces; así que llamaron a los de la otra barca para que les ayudaran. Felipe también, uno de los discípulos, apenas encontró a Jesús el Mesías, se apresuró a llamar a su amigo Natanael (Jn 1: 46). ¿Has cosechado tú algún fruto de las palabras del Señor, para llamar a tus amigos a que participen contigo de la Gracia?

Las dos barcas se llenaron a tal grado que casi se hundían. Cuando Pedro lo vio, se postró ante el Señor y dijo: «Apártate de mí, Señor, que soy hombre pecador.» Se dio cuenta de la incompatibilidad de sus pecados con la pureza de Jesús, se advirtió de la distancia entre su propia indignidad y la abundancia de la misericordia del Señor. ¿Quién de nosotros ha sido tan tajante en asimilar que no se trata de hacer convivir nuestros pecados con algunas ideas o ética cristianas? Nuestra religiosidad light no quiere detenerse de pedir, exigir y reclamar a Dios peces, grandes y pequeños, sin importarle que estemos en su Presencia. De tal manera los israelitas, en el Antiguo Testamento, reclamaban a Moisés y murmuraban contra su Dios: «¿Qué vamos a beber? ¿Qué vamos a comer?», en vez de bendecirlo por todo lo que les había hecho cuando los sacó de Egipto, y de llorar la pequeñez de su comportamiento ante la ternura de Dios para con su pueblo. No así Pedro. Él valoró y se prosternó.

El asombro se había apoderado de él (Pedro) y de cuantos con él estaban: La penitencia provoca también una admiración parecida; de hecho, admirar la belleza de Dios, su amor y su cercanía a nosotros forman la parte esencial de nuestra postración penitencial. San Teófano el Recluso dice: «Mientras la habitación esté inmersa en la oscuridad, jamás advertiremos su inmundicia; pero en cuanto sea iluminada con una luz vigorosa, podremos ver hasta el grano de polvo más minúsculo. Lo mismo pasa en la habitación de nuestra vida, la luz de Cristo que penetra en ella nos hace percibir de un modo verdadero nuestro pecado personal.»

A Pedro, purificado por su confesión, el Señor le dice: «No temas. Desde ahora serás pescador de hombres.» Como si le dijera: «Como yo te he atraído a ti, tú atraparás a muchos… No temas el ambiente pecaminoso que te rodee: eres enviado de parte del Señor: Él te dará fuerza, paz y compasión para que conquistes al alma necesitada, y la atraigas a la presencia del Cristo, y quede admirada.»

Cuando los discípulos llegaron a tierra, dejándolo todo, lo siguieron. ¿Qué son las redes, y qué las barcas, ante la belleza y la luz de este Hombre? Y tú, oh alma, ¿acaso todavía sigues cautivada en las redes de tus deseos y vanagloria, o quieres ser capturada por Cristo,  pescador de hombres?

Nuestra  Fe y Tradición

Cantamos Himnos de Alabanza

Sabemos que cuando estamos felices o pasándola bien nos gusta cantar. Y es por eso que durante la Divina Liturgia cantamos himnos.

Fieles-de-Europa-oriental-y-ca_54085678378_342_226Las canciones que cantamos se llaman Himnos de Alabanza. Cuando una persona es muy agradable o buena la alabamos. Lo mismo hacemos con Dios. En nuestras canciones, le decimos a Dios cuan maravilloso es y le agradecemos todo lo que ha hecho por nosotros.

Las primeras canciones (o himnos) que cantamos durante la Divina Liturgia se llaman Antífonas. “La antífona” es un canto hecho por dos diferentes coros que se alternan;  así se hacia antiguamente. Sin embargo, hoy día, la mayoría de nuestras Iglesias tienen un solo coro, pero estas canciones aun llevan su antiguo nombre.

En nuestras Iglesias, la Primera Antífona comienza:

“Por las oraciones de la Madre de Dios, oh salvador,  Sálvanos”

En otros Iglesias, donde siguen las costumbres eslavas, la Antífonas se toman de la Biblia, del Libro de los “Salmos” como por ejemplo:

“Bendice, alma mía al Señor. Bendito eres Tú, oh Señor.”

Vida de Santos

Concepción del Santo Profeta, Precursor y Bautista Juan.

Estas era la profecía de Isaías para el precursor: “Una voz proclama: «Preparen en el desierto un camino para el Señor; enderecen en la estepa un images5sendero para nuestro Dios. (Isaías 40: 3), esta voz era la del Precursor San Juan el bautista, nacido en forma milagrosa; su padre Zacarías era sacerdote, y en el momento que estaba incensando en el templo vio un ángel del Señor que le anuncio de la llegada de un hijo y que lo llamaría Juan. La alegría desbordaba en Zacarías, pero dudo un instante porque su mujer tenia una edad avanzada, entonces el ángel le dijo que por su desconfianza estará sordomudo hasta que la palabra de Dios se cumpla. De hecho, Elizabeth a los nueve meses tuvo a su hijo. Luego de ocho días, en la circuncisión del niño, los parientes quisieron poner el nombre de su padre al niño, pero Zacarías escribió en una pizarra el nombre Juan, e inmediatamente volvió a hablar y escuchar, y la alegría retorno a todos.

Sentencias de los Padres del Desierto

  • Dijo el Padre Antonio: “Vi tendidas sobre la Tierra todas las redes del Maligno, y dije gimiendo:- ¿quién podrá escapar de ellas?. Y oí una voz que me dijo: – La humildad.
  • Dijo un hermano al Padre Antonio: “Ora por mí”. El anciano le dice: “no puedo hacer nada por tí, ni siquiera Dios, si no te comprometes tú mismo a orar a Dios”.
  • Decía el Padre Agatón: “Un hombre irascible, aunque hiciera resucitar a los muertos, no sería un hombre de Dios”.

Boletín del 15/09/2013

2013

Domingo después de la Santa Cruz

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La  Cruz es guarda de todo el universo.
La Cruz es hermosura de la Iglesia,
fuerza de los cristianos y firmeza de los fieles.
La Cruz es gloria de los ángeles y herida de los demonios.
                                                                                                         Exapostelario 

Himnos de la Liturgia

Tropario de la resurrección

Tono 3

audio24Que se alegren los celestiales, y que se regocijen los terrenales;
Porque el Señor desplegó la fuerza de su brazo,
pisoteando la muerte con su muerte.
y Siendo el primogénito de entre los muertos,
nos salvó de las entrañas del Hades y concedió al mundo la gran misericordia.

Tropario Exaltación de la Santa Cruz

 Tono 1

Salva, oh Señor, a tu pueblo y bendice tu heredad;audio24
concede a los fieles la victoria sobre el enemigo
y a los tuyos guarda por el poder de tu Santa Cruz.

Condaquio de la exaltación de la Santa Cruz

Tono 4

Oh Tú que voluntariamente sobre la Cruz fuiste levantado,
ten misericordia del nuevo pueblo llamado por tu Nombre,
alegra con tu poder a los creyentes, oh Cristo Dios,
otorgándoles victoria sobre el enemigo y
que les sea tu auxilio un arma de paz y triunfo invencible.

Lecturas Bíblicas

Carta del Apóstol San Pablo a los Gálatas (2: 16-20)

Hermanos: Conscientes de que el hombre no se justifica por las obras de la ley sino sólo por la fe en Jesucristo, también nosotros hemos creído en Cristo Jesús a fin de ser justificados por la fe en Cristo, y no por las obras de la ley, pues por las obras de la ley nadie será justificado. Ahora bien, si al buscar nuestra justificación en Cristo, resulta que también nosotros somos pecadores, ¿será que Cristo está al servicio del pecado? ¡De ninguna manera! Pues si vuelvo a edificar lo que una vez destruí, a mí mismo me declaro transgresor. En efecto, yo por la misma ley he muerto a la ley, a fin de vivir para Dios; con Cristo he sido crucificado y ya no vivo yo, sino que es Cristo quien vive en mí; lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios que me amó y se entregó a sí mismo por mí.

Evangelio Según San Marcos  (8:34-9:1)

En aquel tiempo, Jesús llamó a la gente, a la vez que a sus discípulos, y les dijo: «Si alguno quiere venir en pos de Mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame. Porque quien quiera salvar su vida, la perderá; pero quien pierda su vida por Mí y por el Evangelio, la salvará. Pues, ¿qué aprovecha al hombre si gana el mundo entero y pierde su vida? O, ¿qué recompensa dará el hombre por su vida? Porque quien se avergüence de Mí y de mis palabras en esta generación adúltera y pecadora, también el Hijo del hombre se avergonzará de él cuando venga en la gloria de su Padre con los santos ángeles.»

Les decía también: «En verdad les digo, que entre los aquí presentes hay algunos que no gustarán la muerte hasta que vean venir con poder el Reino de Dios.»

Mensajes Pastoral

¡La Cruz! Emblema de victoria Y poder de Dios

imagesSiendo la cruz un instrumento de tortura donde solo los malhechores eran ajusticiados, y por su aspecto y hechos patibularios era oprobio a los antiguos; quiso nuestro Señor Jesucristo cambiar su significado de humillación, en estandarte de triunfo sobre la muerte y el pecado (1ª Co. 15: 54-57). Dios en su omnipotencia, siempre deriva cosas buenas del mal. De la nada formó el universo, del cáos ordenó leyes que rigen las maravillas del cosmos (Gn. 1: 2 y ss.), de la rebeldía de Satanás destina la gloria para la humanidad. Así, a la humillante cruz transforma en cetro de poder y vida contra el mal.

Cuando Cristo dijo a sus oyentes: “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a si mismo, tome su cruz, y sígame” (Mc. 8:34 ). Nos está invitando a participar de su gloria, el negarse a uno mismo es hacer a un lado los afanes de este mundo para aspirar un mundo superior. Negarse a uno mismo equivale a no tomar gusto por los poderes de la tierra por llamativos que sean, sino anhelar los poderes celestiales. Tomar la cruz de Cristo y seguirle, significa que el alma humana desea enriquecerse de la gracia divina y “crecer a la altura de un varón perfecto” (Ef. 4:13). Tomar la cruz de Cristo y seguirle, es reconocer que necesitamos a Cristo, que por nuestros propios méritos no podemos tener esa gracia santificante, pues Cristo mismo dijo “separados de mí, nada podéis hacer” (Jn. 15:5).

Es bueno que siempre recordemos y pensemos en todos los medios que Dios no da para enriquecer nuestra alma y vivir en estado de gracia, es bueno que meditemos que Cristo, mediante su cruz, nos ha reconciliado con Dios (Ef. 2: 11-16). Es bueno que seamos agradecidos que mediante la cruz de Cristo nos podemos acercar al trono de la gracia de Dios para alcanzar misericordia. Pero no perdamos de vista que no solo en algún tiempo de recogimiento debemos hacer todo esto, sino durante toda nuestra vida; no esperemos el momento de una grande acción, sino brillemos en cualquier momento y en todo lugar como la luz del mundo que Cristo dijo que somos.

Nuestra Fe y Tradición

La cruz en el Nuevo Testamento

Por Cristo, la cruz pasó de ser un instrumento de muerte vergonzosa a símbolo de la victoria de nuestro Señor sobre la muerte: la señal de nuestra Salvación. Para aquellos desorientados que nos acusan de honrar “el arma que mató al Maestro”, les aconsejamos que, con obediencia y lealtad, lean bien la fuente de nuestra fe, pues la Tradición de la Iglesia es un anciano sabio que renueva siempre su juventud alimentándose por la Verdad evangélica que es “ayer como hoy y para siempre.” (Heb. 13, 8).

Que lean a san Pablo cuando dice:cruz-icono-pintada-rusa_9813252b323c9179e7f9163f3e6ad658.image.330x330

“¡Dios me libre gloriarme si no es en la Cruz de nuestro Señor Jesucristo, por la cual el mundo es para mí un crucificado y yo un crucificado para el mundo!” (Gal. 6, 14)

“La predicación de la cruz es una necedad para los que se pierden; mas para los que se salven -para nosotros- es fuerza de Dios.” (1Cor. 1, 18).

“Nosotros predicamos a un Cristo crucificado: escándalo para los judíos, necedad para los gentiles.” (1Cor. 1, 23).

El mismo Señor advierte: “El que no toma su cruz y me sigue detrás no es digno de mí.” (Mt.10, 38).

Tengamos confianza en nuestra auténtica fe: nosotros, que veneramos la Cruz de Cristo debidamente, seguimos los pasos de san Pablo y de los Santos de Dios que son los verdaderos testigos del Señor, que sellaron su testimonio no con falsedades e histerias sino con su sangre, imitando al Maestro: el verdadero Dios.

Vidas de Santos

La Preciosa Cruz

14 de Septiembre

Exaltación-de-la-Santa-CruzHoy elevamos en el medio de la iglesia la Preciosa Cruz, recordando la triunfal entrada de la auténtica Santa Cruz a Constantinopla, en manos del emperador Heraclio y la Exaltación Universal de la Santa Cruz que fue realizada a continuación, proclamando al mundo la fe en el poder de Dios, revelado a través de Su Hijo unigénito, desde la sublime Pasión en la Cruz.

La importancia de la conmemoración no se reduce en el recuerdo del hecho histórico, es un acto simbólico que revela principalmente dos cosas: El amor de Dios para con el ser humano, que se reveló en la Cruz, y la respuesta de la gente a este amor que se manifestó con el anhelo del pueblo creyente de ver y venerar la Preciosa Cruz, esta vez rescatada de los saqueadores persas.

Elevamos pues, nosotros también la Preciosa Cruz de nuestro Salvador Cristo y la veneramos con fe y amor, sabiendo que hoy, para los creyentes, la Cruz es “fuerza de Dios y sabiduría de Dios”, mientras para otros no ha dejado de ser “escándalo” y “necedad”, tal como lo fue para los judíos y para los griegos de la época del Apóstol Pablo.

El punto crucial de nuestra vida es tomar o no la decisión de entregarnos a la fe de Cristo. Me entrego a la fe, significa, me libero de la ética superficial de los fariseos y de las necesidades lógicas de los pensadores. Aquellos que no se entregan a la fe, tropiezan siempre frente a la Cruz de Cristo, a veces como los judíos y otras como los griegos. Dicho de otro modo, la Cruz se les presenta a veces como un escándalo y otras como necedad.

Resulta evidente que la calidad de nuestra fe depende de nuestras dependencias internas. Es por eso que la fe que salva, está indisolublemente atada a la renunciación, al espíritu crucificado del sacrificio de todas las pasiones y al sacrificio de los aspectos que nos separan de Cristo.

Frases Bíblicas

  • “El que no toma su cruz y me sigue no es digno de mí.”(Mt. 10,38)
  • “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame…” (Mc. 8,34-35)
  • En cuanto a mí ¡Dios me libre gloriarme si nos es en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por la cual el mundo es para mí un crucificado y yo un crucificado para el mundo!(Ga 6,14)

Boletín del 08/09/2013

2013

Natividad de la Madre de Dios

La Natividad de la Madre de Dios

Oh María, la Joven que dio a luz a Dios,
la Novia que no conoció matrimonio; Hoy, en Tu Natividad,
los confines de la habitada tierra se regocijan.
Porque por ella, soltaste del reproche
la dolorosa esterilidad de Tus padres;
Y con el Parto, anulaste la maldición de Eva, nuestra primera madre.
                                                                                                                           Exapostelario

Himnos de la Liturgia

Tropario de la Resurrección

Tono 2

audio24Cuando descendiste a la muerte, oh Vida Inmortal,
mataste al Hades con el rayo de tu divinidad,
y cuando levantaste a los muertos del fondo de la tierra,
todos los poderes Celestiales clamaron:
¡Oh Dador de vida, Cristo Dios, gloria a Ti!

Tropario de la Natividad de la  Madre de Dios

Tono 4

audio24Tu Nacimiento, oh Madre de Dios,
anunció la alegría a todo el universo,
porque de ti surgió resplandeciente el Sol de Justicia,
Cristo nuestro Dios, Quien disolviendo la maldición,
nos concedió la bendición, y pisoteando la muerte nos otorgó la vida eterna

Condaquio del Natividad de la Madre de Dios

 Tono 4

Por tu santo Nacimiento, oh Purísima, Joaquín
y Ana fueron librados de la pena de la esterilidad,
Adán y Eva, de la corrupción de la muerte,
y tu pueblo lo celebra siendo redimido
de la culpa de sus transgresiones al exclamar:
“La estéril da a luz a la Madre de Dios,
la alimentadora de nuestra vida.”

Lecturas Bíblicas

Carta del Apóstol San Pablo a los Gálatas (6: 11-18)

Hermanos: Miren con qué letras tan grandes les escribo de mi propio puño. Los que quieren ser bien vistos en lo humano, ésos los fuerzan a circuncidarse, con el único fin de evitar la persecución por la cruz de Cristo. Pues ni siquiera esos mismos que se circuncidan cumplen la ley; sólo desean verlos circuncidados para gloriarse en su carne. En cuanto a mí, ¡Dios me libre de gloriarme si no es en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por la cual el mundo está crucificado para mí, y yo para el mundo! Porque en Cristo Jesús, nada cuenta, ni la circuncisión ni la incircuncisión, sino la nueva creación. Y para todos los que se sometan a esta regla, paz y misericordia, lo mismo que para el Israel de Dios.

En adelante, nadie me ocasione penas, pues llevo sobre mi cuerpo las señales del Señor Jesús. Hermanos, que la Gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con su espíritu. Amén.

Evangelio según San Juan (3: 13-17)

Dijo el Señor: «Nadie ha subido al Cielo, sino Aquél que descendió del Cielo, a saber, el Hijo del hombre que está en el Cielo. Y como Moisés levantó la serpiente de bronce en el desierto, así también es necesario que el Hijo del hombre sea levantado, para que todo aquél que crea en Él no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito, a fin de que todo el que crea en Él no perezca, sino que tenga Vida eterna. Porque Dios no ha enviado a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que por su medio el mundo se salve.»

Mensaje Pastoral

La Natividad de la Virgen

8 de septiembre

Icono-Natividad-MariaDe acuerdo con el plan divino, Dios dejó a Joaquín y Ana sin descendencia hasta que pasaron la edad de la fertilidad. Mas posteriormente, por sus ruegos, lágrimas y oraciones, les otorgó lo que esperaron toda su vida; así vino María, la virgen, fruto de la gracia, bendición y ternura divinas.

Ciertamente, todo el Antiguo Testamento es la historia de la intervención de Dios con su pueblo, preparándolo para recibir la Divina Providencia. El nacimiento de la Virgen es cumplimiento de esta intervención, mejor dicho, es su plenitud. En verdad María es el objeto de la historia de la Salvación; es la conclusión de una historia de amor y obediencia; es la plenitud de una historia de  esperanza y respuesta.

La santidad de la antigüedad dio como fruto a la mujer por cuya humildad y entrega a la divina Voluntad, la naturaleza humana aceptaría la Encarnación de Dios.

Nuestra alegría con María, no es sino gozo en el Señor, pues su valor brota de que ella es la Madre de Dios. Por ello todos los cánticos e iconos de la Iglesia recuerdan a la Virgen siempre junto a su Hijo Dios, nunca sola, pues Él la hizo Madre de la Vida como a la Iglesia Fuente de Vida.

Los himnos en la fiesta de la Natividad de la Virgen expresan suma alegría, ya que con la resolución de la esterilidad de los abuelos del Señor, se resolvió la esterilidad de la humanidad. Si Ana y Joaquín fueron representantes del mundo estéril, María es la imagen del mundo fértil, de la nueva creación: de la Iglesia.

Nuestra Fe y Tradición

Sobre el Nacimiento de la Virgen María

 (8 de septiembre)

icono-de-la-natividad-de-la-santicc81sima-virgen-maricc81aEl ocho de septiembre, la Iglesia celebra la Natividad de la Virgen. Prácticamente con esta solemnidad gozosa, se abre el calendario eclesiástico ortodoxo –el día primero de este mes comienza el Año Nuevo litúrgico- y se da inicio a las grandes celebraciones que, a lo largo del año, conmemoran la realización de los misterios de salvación.

Hoy, nos dice San Andrés de Creta, alégrense en verdad todas las cosas y salte de gozo la naturaleza. Esta es la Madre de Dios, María, cuyo nombre fue pronunciado por Dios mismo y de cuyo vientre salió el Dios excelso hecho carne, en ella se construyó Él para sí un nuevo y maravilloso templo, pues ella, al dar a luz, no perdió la integridad de su seno y Él, para nacer, no precisó simiente. Era efectivamente Dios, si bien quiso nacer en la carne, aunque sin unión carnal, ni dolores de parto, de modo que siendo María de verdad madre, se libró de estas cosas propias de las madres, criando ella maravillosamente, con su leche, a Aquél al que había dado a luz sin concurso de varón.

Siendo virgen, concibió sin semilla alguna, permaneció virgen intacta y, aún después del parto, conservó íntegros los sellos de la virginidad. Por lo tanto, con razón es proclamada Madre de Dios, es glorificada su virginidad, es venerada su maternidad y Dios, unido a los hombres y manifestado en la carne, le entrega el honor de su propia gloria.

Exulte el cielo desde arriba y las nubes derramen la justicia; los montes destilen dulzura y regocíjense las colinas (Is. 45,8 y Jl. 3,18), porque el Señor ha tenido misericordia de su pueblo, habiendo suscitado para nosotros, en la casa de David su siervo, una fuerza de salvación (Lc.1,69) que es la Virgen purísima, que no conoció varón y de la cual nació Cristo, salvación y esperanza de los pueblos.

Vida de Santos

Justos Joaquín y Ana.

9 de septiembre

Al día siguiente del nacimiento de la Purísima Virgen María, la Iglesia conmemora el día de sus padres — justos Joaquín y Ana. Joaquín provenía del reySanti_gioacchino_e_anna David. Muchos descendientes de David vivían con la esperanza de que en la familia iba a nacer el Mesías, porque Dios le prometió a David que en su generación iba a nacer el Salvador del mundo. Ana descendía por parte de padre del sacerdote Aarón y por parte de madre del ramal de Judas.

Los esposos pasaron toda su vida en la ciudad de Galilea , Nazareth. Sobresalían por su vida virtuosa y buenas obras. Su mayor pena era la falta de hijos.. Sin embargo como lo dicen las profecías, Joaquín llevó sus ofrendas al templo de Jerusalén, pero el sumo pontífice se negó a recibirlo, acusando la ley, que no permite recibir ofrendas de personas que no dejasen descendencia en Israel. Muy duro fue soportar en el templo esta ofensa a los esposos, donde esperaban encontrar alivio para sus penas. Pero ellos a pesar de su edad madura, sin rencor continuaban pidiendo a Dios, hacer un milagro y enviarles un niño.

Al fin el Señor oyó sus oraciones y envió al arcángel Gabriel para avisar a Ana que ella iba a concebir un niño. Y realmente prontamente Ana concibió y nació una niña. Alegrándose los padres La llamaron María. De esta forma el generoso Dios gratificó la fe y paciencia de los esposos y les dio una Hija, quien trajo la bendición a todo el género humano!

Sentencias de los Padres del Desierto

  • Dijo un anciano: «Esto es lo que Dios examina en el hombre: el pensamiento, la palabra y la obra».
  • Dijo también: «El hombre necesita esto: temer el juicio de Dios, odiar el pecado, amar la virtud y orar continuamente a Dios».
  • Decía un anciano: «La humildad no se enfada, ni enfada a nadie»

Boletín del 01/09/2013

2013

Año Nuevo (Eclesiástico)

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Los hijos de Zebedeo, Pedro, Natanael, Tomás y otros dos,
se encontraban pescando en el lago de Tiberiades,
a la orden de Cristo, arrojaron sus redes al lado
derecho pescando en abundancia. Cuando Pedro reconoció a Cristo,
se acercó a Él nadando, esta fue la tercera aparición del Señor
al enseñarles el pan y el pescado Sobre las brasas.
                                                                                                   Exapostelario

Himnos de la Liturgia

Tropario de la Resurrección

Tono 1

audio129Cuando la piedra fue sellada por los judíos
y tu purísimo cuerpo fue custodiado por los guardias,
resucitaste al tercer día, oh Salvador,
concediendo al mundo la vida. Por lo tanto,
los poderes celestiales clamaron a Ti: Oh Dador de Vida,
Gloria a tu Resurrección, oh Cristo, gloria a tu Reino,
gloria a tu plan de salvación, oh Único, Amante de la humanidad.

Condaquio de la Natividad de la Virgen

Tono 4

Por tu santo Nacimiento, oh Purísima,
Joaquín y Ana fueron librados de la pena de la esterilidad,
Adán y Eva, de la corrupción de la muerte, 
y tu pueblo lo celebra siendo redimido
de la culpa de sus transgresiones al exclamar:
“La estéril da a luz a la Madre de Dios, la alimentadora de nuestra vida.”

Lecturas Bíblicas

Primera Carta del Apóstol San Pablo a Timoteo  (2: 1-7)

Hijo mío, Timoteo: Ante todo recomiendo que se hagan  plegarias, oraciones, súplicas y acciones de gracias por  todos los hombres; por los reyes y por todos los constituidos  en autoridad, para que podamos vivir una vida tranquila y  apacible con toda piedad y dignidad. Esto es bueno y  agradable a Dios, nuestro Salvador, que quiere que todos los  hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad.  Porque hay un solo Dios, y también un solo Mediador ante  Dios y los hombres: Cristo Jesús hombre, que se entregó a sí  mismo como rescate por todos. Éste es el testimonio efectuado a su debido tiempo, del cual yo he sido constituido  predicador y apóstol —digo la verdad en Cristo y no miento—  y maestro de los gentiles en la fe y en la verdad.

Evangelio según San Lucas (4: 16-22)

En aquel tiempo, vino Jesús a  Nazaret, donde se había  criado y, según su costumbre,  entró en la sinagoga el día de  sábado, y se levantó para hacer la  lectura. Le entregaron el libro del  profeta Isaías y, abriéndolo, encontró  el pasaje donde estaba escrito: El  Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para anunciar a  los pobres la Buena Nueva, me ha  enviado a proclamar la liberación a  los cautivos y la recuperación de la  vista a los ciegos, para poner en  libertad a los oprimidos y proclamar el  año favorable del Señor. Enrollando  el libro lo devolvió al ministro, y se sentó. En la sinagoga todos los ojos  estaban fijos en Él. Comenzó, pues, a  decirles: «Esta   Escritura, que acaban  de oír, se ha cumplido hoy.» Y todos  daban testimonio de Él y estaban admirados de las palabras llenas de gracia que salían de su boca.»

Mensaje Pastoral

Si Quieres ser Perfecto…

viewJesús es verdadero profeta y la profecía que proclama se cumple en su predicación, en sus gestos,  en su persona.  Avivado por el Espíritu Santo, Jesús regresa a Nazaret con el fin de anunciar la Buena Nueva del  Reino de Dios. El se encuentra en casa, desde donde era conocido desde pequeño. Jesús se dirige un  sábado a la sinagoga.

El texto elegido por Jesús, está en ese momento  reflejando la realidad de su pueblo, y con las palabras de Isaías, El anuncia su misión, que es anunciar la Buena Noticia a los desposeídos, a los cautivos, devolver la vista a los ciegos y en otra palabras, proclamar “un año de gracia de parte del  Señor”.  “Hoy se ha cumplido este pasaje de la Escritura que  acaban de oír”  Jesús cerró el Libro, lo devolvió al ayudante y se  sentó. Todos en la sinagoga tenían los ojos fijos en  El. Entonces comenzó a decirles: “Hoy se ha cumplido este pasaje de la Escritura que acaban de  oír”. Todos daban testimonio a favor de él y estaban  llenos de admiración por las palabras de gracia que  salían de su boca Jesús, no tarda en dar la interpretación, El asume las palabras de Isaías como suyas,  es decir le otorga un gran sentido y de alguna forma se declara Mesías, El viene a cumplir la profecía. Algunos oyentes reaccionan ciertamente boquiabiertos por las cosas que decía y por el modo como las  decía, pero otros quedaban resistidamente sobresaltados y, por eso, censores respecto a la persona de  Jesús. Todos en la sinagoga tenían los ojos fijos en  El.   Y decían: “No es éste el hijo de José? Pero él les respondió: “Sin duda ustedes me  citarán el refrán: “Médico, sánate a ti mismo”. Realiza también aquí, en tu patria, todo lo que hemos  oído que sucedió en Cafarnaúm”. Después agregó:  “Les aseguro que ningún profeta es bien recibido en  su tierra.

Jesús intuye que el ánimo de los presentes está, por  lo general, indispuesto respecto a su predicación y quedan escandalizados y no quieren saber nada de  él. No aceptan que Jesús sea el Mesías anunciado  por Isaías. Es así como Jesús, en medio de la discusión, les dice: “Yo les aseguro que había muchas viudas en Israel en el tiempo de Elías, cuando durante tres  años y seis meses no hubo lluvia del cielo y el hambre azotó a todo el país. Sin embargo, a ninguna  de ellas fue enviado Elías, sino a una viuda de Sarepta, en el país de Sidón”. El Señor, presenta dos  referencias bíblicas de los tiempos de Elías y luego  los leprosos del tiempo de Eliseo: También había  muchos leprosos en Israel, en el tiempo del profeta  Eliseo, pero ninguno de ellos fue sanado, sino Naamán, el sirio”. Jesús quiere echar abajo las disposiciones interiores de los presentes que estaban  escandalizados.  Se enfurecieron y, levantándose, lo empujaron fuera  de la ciudad  Jesús habla de acoger a los pobres, a los ciegos y a  los oprimidos, sin embargo la gente no acepta su  ofrecimiento, y por querer acoger a los excluidos, el  es apartado de tal forma, que hasta su propia comunidad de Nazaret pensó matarlo: “Se enfurecieron y, levantándose, lo empujaron fuera de la ciudad, hasta un lugar escarpado de la colina sobre la  que se levantaba la ciudad, con intención de despeñarlo. Pero Jesús, pasando en medio de ellos,  continuó su camino.”

El Señor conservó la calma, él no se desvió de su  camino. No era extraño, que Jesús fuera objeto de  un desconcierto y un rechazo empecinado. El relato  de Lucas muestra lo difícil que es superar cierta  mentalidad ciega.  Tampoco es de extrañar que el mensaje de Jesús  hoy sea rechazado.  Oh Jesús, hablaste en tu tiempo de peregrino por la  tierra y te encontraste con sordos a tu mensaje de  salvación. Hoy nos sigues entregando tu mensaje, y  del mismo modo que ayer, pocos quieren oírte. En  todos los tiempos ha habido gente incomoda con tu  mensaje, por tanto hubo gente que se alejo de ti y  seguimos viendo como otros intentan alejarse. ¿No entienden que has venido a liberarnos de toda  opresión?  Nosotros Señor, queremos ser un corazón abierto para tu palabra, tus Buenas Noticias nos sorprenden, tú nos dices la verdad y nos liberas de nuestros  temores, por lo que deseamos tener un corazón  para conocerte y encontrarnos contigo. Tu Palabra,  Señor, tiene el poder de sanarnos y de  curarnos,  nos transforma por dentro y obra maravillas en  nosotros.

Nuestra Fe y Tradición

Comienzo del año litúrgico

El primer día de septiembre se inicia el año eclesiástico. Históricamente en esa fecha el Imperio Romano imponía a sus súbditos un gravamen para elEcclesiasticalNewYear mantenimiento de sus fuerzas armadas. A dicho impuesto se le dio el nombre de Indicción (Definición, Orden, Llamamiento), el cual también fue adoptado por los emperadores en Constantinopla. Posteriormente se usó el término de Distribución para denominarlo. En el año 312, Constantino el Grande introdujo en sus territorios este decreto después de ser proclamado Emperador.

Hay tres tipos de Indicción pero la que celebramos nosotros vino a ser llamada la Constantinopolitana, adoptada por los Patriarcas. Esta Indicción o llamamiento se inicia el 1 de septiembre y es observada con especial atención: en este tiempo, a la vez que se concluye un ciclo de producción con la siega y recolección de las cosechas y su almacenamiento en los graneros, se inicia también la preparación para la siembra y cultivo futuros. Por eso consideramos esta fecha para el inicio del nuevo año.

La Iglesia festeja este día suplicando a Dios por buen tiempo, lluvias generosas y abundancia de los frutos de la tierra. Las Sagradas Escrituras dan testimonio de que el pueblo de Israel celebraba la fiesta del Clamor de las Trompetas en este día ofreciendo himnos de acción de gracias. Además de lo antes dicho, nosotros conmemoramos también, la presencia del Señor en la Sinagoga de Nazareth cuando leyó el pasaje de Isaías: “El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para anunciar a los pobres la Buena Nueva” (Lc 4:16-30). Feliz año nuevo para toda la Iglesia Ortodoxa.

Vida de Santos

San Simeón el Estilita

1 de Septiembre

descargaSan Simeón nació dentro de los límites de Antioquia de Siria a mediados del siglo cuarto en una familia pobre.

Habiendo decidido ser monje el santo Simeón abandonó la casa paterna y tomó los hábitos en un convento cercano. Allí permaneció cierto tiempo cumpliendo la penitencia, como monje, con el sacrificio de la oración, penitencia y obediencia, para mayor hazaña espiritual se alejó al desierto de Siria. Aquí el santo Simeón inició un nuevo medio de sacrificio el columnismo. Construyendo un poste de unos metros de altura, se ubicó sobre él y con ello se privó de acostarse y descansar. Permanecía parado día y noche, como vela, en posición vertical, casi permanentemente, oraba y pensaba en Dios. Además de una severa abstinencia de alimentos, voluntariamente padecía muchas carencias: lluvias, vientos y fríos. Se alimentaba de trigo mojado y agua que le traía gente bondadosa.

Su hazaña poco común comenzó a conocerse en muchos países, y comenzaron a fluir visitantes desde Arabia, Persia, Armenia, Georgia, Italia, España y Bretaña. Viendo su descomunal fuerza de voluntad, y considerando sus inspiradas prédicas, muchos idólatras se convencían de la verdad de la fe cristiana y eran bautizados.

El emperador Teodosio II, el Menor, (408-450) admiraba a san Simeón y comúnmente seguía sus consejos. Cuando el emperador falleció, su viuda la princesa Eudoquía, fue convertida a una herejía monofisita. Los monofisitas no aceptaban en Cristo dos naturalezas — Divina y humana, sino solo la Divina. El beato Simeón persuadió a la princesa quién volvió a ser cristiana ortodoxa. El nuevo emperador Markián, (450-457) en ropas comunes secretamente visitaba al beato y le pedía consejos. Por consejo del beato Simeón Markián convocó el IV concilio Universal en el 451 donde se condenó la enseñanza herética del monofisismo.

San Simeón vivió más de cien años, falleciendo durante la oración en el año 459. Sus reliquias yacían en Antioquia.

Sentencias de los Padres del Desierto

  • Decía un anciano: «El que admite en su alma deseos perniciosos, es como el que oculta el fuego entre las pajas
  • Uno preguntó a un anciano: «¿Por qué me desanimo continuamente?». Y respondió: «Porque no has visto todavía la meta».
  • Decían los ancianos: «No hay nada peor que juzgar».

Boletín del 18/08/2013

2013

Despedida de la Dormición de la Madre de Dios

 Dormición

Apóstoles, reúnanse de todas las regiones,
acá en el pueblo de Getsemaní,
y acuesten mi cuerpo; y Tú,
Dios mío e hijo, recibe mi alma.
                                                                  Exapostelario

Himnos de la Liturgia 

Tropario de la Resurrección

Tono 7

audio127Destruiste la muerte con tu cruz
y abriste al ladrón el Paraíso;  
a las Mirróforas los lamentos trocaste
y  a tus Apóstoles ordenaste predicar
que resucitaste,  oh Cristo Dios,
otorgando al mundo la gran misericordia.

Tropario de la Dormición

Tono 1

audio127En el parto conservaste la virginidad
y en la Dormición no descuidaste al mundo,
oh Madre de Dios; porque te trasladaste
a la vida por ser la madre de la Vida.  
Por tus intercesiones, salva de la muerte nuestras almas.

Condaquio de la Dormición

Tono 2

A la Madre de Dios, que no descuida su intercesión,
la esperanza indesairable de quienes piden su protección,
no pudieron retenerla ni el sepulcro ni la muerte;
porque siendo la Madre de la Vida fue trasladada a la vida
por Quien habitó en su seno conservándola siempre Virgen.

Lecturas Bíblicas

Primera Carta del Apóstol San Pablo a los Corintios (1: 10-17)

Hermanos: Les ruego, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, a que tengan todos un mismo hablar, y no haya entre ustedes divisiones; antes bien, estén unidos en una misma mentalidad y un mismo juicio. Porque, hermanos míos, estoy informado de ustedes, por los de Cloe, que existen discordias entre ustedes. Me refiero a que cada uno de ustedes dice: «Yo soy de Pablo», «Yo de Apolo», «Yo de Cefas», «Yo de Cristo.» ¿Está dividido Cristo? ¿Acaso fue Pablo crucificado por ustedes? ¿O han sido bautizados en el nombre de Pablo? ¡Doy gracias a Dios por no haber bautizado a ninguno de ustedes fuera de Crispo y Gayo! Así, nadie puede decir que han sido bautizados en mi nombre. También bauticé a la familia de Estéfanas. Por lo demás, no creo haber bautizado a ningún otro.

Porque no me envió Cristo a bautizar, sino a predicar el Evangelio; y no con sabiduría de palabras, para no desvirtuar la cruz de Cristo.

Evangelio según San Mateo (14: 14-22)

En aquel tiempo, vio Jesús mucha gente y sintió compasión de ellos y curó a sus enfermos. Al atardecer se le acercaron los discípulos diciendo: «Éste es un lugar desierto y se hace tarde. Despide, pues, a la gente, para que vayan a los pueblos y se compren comida.» Mas Jesús les dijo: «No tienen porqué marcharse; denles ustedes de comer.» Ellos le dijeron: «No tenemos aquí más que cinco panes y dos peces.» Él dijo: «Tráiganmelos acá.» Y ordenó a la gente sentarse sobre la hierba; tomó luego los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, bendijo, y partiendo los panes, se los dio a los discípulos y los discípulos a la gente. Comieron todos y se saciaron, y recogieron de los trozos sobrantes doce canastos llenos. Y los que habían comido eran unos cinco mil hombres, sin contar mujeres y niños. Inmediatamente obligó a los discípulos a subir a la barca y a ir por delante de Él a la otra orilla, mientras Él despedía a la gente.

Mensaje Pastoral

Eucaristía

Parece que el milagro de la multiplicación de los panes tuvo una importancia excepcional en la conciencia de la Iglesia primitiva, que los multiplicación-de-los-panescuatro Evangelistas lo mencionan y, más aún, Mateo y Marcos nos cuentan que el acontecimiento sucedió dos veces: en la primera, Jesús dio de comer a cinco mil hombres (Mt 14:13-21, Mc 6:31-44) y en la segunda, a cuatro mil hombres (Mt 15:32-38, Mc 8:1-10). Además, la multiplicación de los panes es una de las siete señales que san Juan expone en su Evangelio y que siempre las tiene vinculadas a cierta enseñanza; en el presente caso, el relato de san Juan (6:1-15) está ligado estrechamente con el Sermón de Jesús acerca del Pan de la vida (Jn 6:22-66): «Yo soy el Pan vivo, bajado del cielo», «el que come mi cuerpo y bebe mi sangre, tiene vida eterna». Entonces el lugar privilegiado que esta señal obtiene en la tradición bíblica se debe a su sentido eucarístico, y lo confirma el hecho de que los cuatro evangelistas describen la acción milagrosa del Señor –«levantando los ojos al cielo, bendijo, y partiendo los panes, se los dio a los discípulos»– de una manera casi igual a lo sucedido en la Última Cena ((Mt 26:26).

La lectura profunda del milagro, a la luz de su referencia eucarística, nos proporciona tres observaciones importantes:

Antes de efectuar el milagro, Jesús pidió a sus discípulos: «Vengan también ustedes aparte, a un lugar solitario, para descansar un poco» (Mc 6:31). Como si les estuviera preparando antes del evento sublime que seguiría: cierto aislamiento del ruido del mundo; descanso para el alma «con Él», lejos de la agitación de las responsabilidades cotidianas; un «alto» para examinar lo que se ha hecho. Esta actitud preparatoria (serenidad, examen de conciencia profundo y penitencia) es indispensable para todo feligrés que se aproxima al santo Cáliz. La comunión frecuente, como una práctica propicia, no debe conducir a negligencia, ligereza y, en consecuencia, a menosprecio ante el «terrible Misterio». Parte de esta preparación es también el ayuno eucarístico: la multitud siguió a Cristo sin importarle las necesidades del cuerpo; sabían que ya la noche llegaba y que no tenían comida; sin embargo, la palabra de Jesús les hizo dejar de lado el pan de cada día, a semejanza de David: «Me olvidé de comer mi pan» (Sal 102:4). El ayuno antes de la Comunión es este olvido que provoca en el alma sed de la palabra de Dios, hambre del Pan de vida.

Podemos observar también que la muchedumbre ofreció todo lo poco que tenía (cinco panes y dos pescados) y recibió mucho más de lo que esperaba (sobraron doce canastos llenos). Así la Gracia sobreabunda en nuestra vida que la ofrecemos sinceramente en el santo Altar junto con el pan y el vino. ¡Es indigna y miserable! No importa: a partir de la penitencia, confesión y santa Comunión será injertada con la vida de Cristo.

Y el tercer punto digno de reflexión es que Cristo pretendió que los discípulos participaran en el milagro cuando «les mandó que acomodaran a todos por grupos sobre la verde hierba, y se acomodaron por grupos de cien y de cincuenta» (Mc 6:39). «Hágase todo con decoro y orden», dice san Pablo (1Cor 14:40). Y por medio de ellos, repartió el pan a todos los presentes: «los iba dando a los discípulos para que se les fueran sirviendo» (Mc 6:41); sin embargo, Él fue Quien efectuó el milagro. No es el sacerdote quien «da misa» sino que es meramente el «ministro del Misterio» tal como los discípulos lo fueron: Cristo mismo es el Sumo Sacerdote «que ofrece y es ofrecido». La Divina Liturgia, en su totalidad –gestos litúrgicos, vestimenta sacerdotal, cánticos y rúbricas–, procura colocarnos en esta realidad del gran milagro de la Eucaristía.

La preparación, el ayuno, el servicio y la ofrenda personal es lo que nos toca hacer ante la Cena milagrosa, Cristo se encarga de la multiplicación: de su Presencia desborda la Gracia en abundancia que el alma, jubilosa, exclama con lágrimas las palabras de san Isaac el Sirio: «Calma en mi las olas de tu Gracia.»

Nuestra Fe y Tradición

Lo que creemos sobre la Dormición

4891183295_7bc0bd93aeLa Iglesia ha sostenido siempre que el cuerpo de María se vio libre de la corrupción, que su alma se reunió nuevamente con él y que la Virgen fue transportada al cielo, como símbolo único de la resurrección que espera a los hijos de Dios. La preservación de la corrupción y la Asunción de María son una consecuencia lógica de la pureza absoluta de la Madre de Dios. Su cuerpo no había sido nunca manchado por el pecado, había sido un templo santo e inmaculado, en el que había tomado carne el Verbo Eterno. Las manos de María habían vestido y alimentado en la tierra al Hijo de Dios, quien la había venerado y obedecido como madre. Lo que no sabemos con certeza es si la Virgen murió o no; la opinión más general es que sí murió, ya fuese en Éfeso o en Jerusalén. Aun en el caso de que la fiesta de hoy sólo conmemorase la Asunción del alma de María, su objeto seguiría siendo el mismo; porque, así como honramos la llegada del alma de los santos al cielo, así, y con mayor razón todavía, debemos regocijarnos y alabar a Dios el día en que la Madre de Jesucristo entró en posesión de la gloria que su Hijo le tenía preparada.

Vida de Santos

San Tadeo el Apóstol

21 de Agosto

El Apóstol era judío, de la ciudad de Edesa, de un profundo conocimiento de las Sagradas Escrituras; peregrinó a Jerusalén en tiempo de ALEJuan el Bautista. Al escuchar Tadeo la prediga del Precursor y viendo la vida angelical que llevaba, lo impresiono tanto que fue bautizado por Juan. Sin embargo, al oír la enseñanza y al ver los milagros de nuestro Señor Jesucristo lo siguió a él. Luego de la Ascensión de Nuestro Señor Jesucristo regresó a su ciudad natal Edesa, curando a muchos de la lepra, e iluminando con la Palabra de la Verdad, construyo Iglesias en Siria llegando hasta Beirut. Tadeo también en Beirut con la gracia de Dios enseño el Evangelio y bautizó a muchos. Por último, entregó su espíritu a Dios de paz, después de que en su vida aplicara plenamente el mandato otorgado por Nuestro Señor Jesucristo a los Apóstoles: “Id, pues, y enseñad a todos las naciones, bautizándoles en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles que observen todo cuanto os he ordenado.” (Mateo 28:19)

Frases Bíblicas

  • Quien come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna y yo le resucitaré en el último día. (Jn 6:54.)
  • Jesús le contestó: “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en Mí, aunque muera, vivirá (Jn 11:25)
  • Yo soy el pan de vida; el que viene a mí, ya no tendrá más hambre, y el que cree en mí, jamás tendrá sed (Jn 6:35)

Boletín de la Dormición

2013

La Dormición de la Madre de Dios

15 de agosto

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Apóstoles, reúnanse de todas las regiones,
acá en el pueblo de Getsemaní, y acuesten mi cuerpo;
y Tú, Dios mío e hijo, recibe mi alma.
                                                                                    Exapostelario

Himnos de la Liturgia

Tropario de la Dormición

Tono 1

audio127En el parto conservaste la virginidad
y en la Dormición no descuidaste al mundo,
oh Madre de Dios; porque te trasladaste
a la vida por ser la madre de la Vida.  
Por tus intercesiones, salva de la muerte nuestras almas.

Condaquio de la Dormición

Tono 2

A la Madre de Dios, que no descuida su intercesión,
la esperanza indesairable de quienes piden su protección,
no pudieron retenerla ni el sepulcro ni la muerte;
porque siendo la Madre de la Vida fue trasladada a la vida
por Quien habitó en su seno conservándola siempre Virgen.

Lecturas Bíblicas

Carta del Apóstol San Pablo a los Filipenses (2: 5-11)

Hermanos: Haya en ustedes este mismo pensar que en el Cristo Jesús; el cual, teniendo la condición de Dios, no consideró como usurpación el ser igual a Dios, sino que se anonadó a sí mismo tomando la condición de siervo y haciéndose semejante a los hombres; y apareciendo en su porte como hombre, se humilló a sí mismo, obedeciendo hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo que Dios lo exaltó y le otorgó el Nombre que está sobre todo nombre. Para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, en la tierra y en los abismos, y toda lengua confiese que Cristo Jesús es SEÑOR para gloria de Dios Padre.

Santo Evangelio según San Lucas (10: 38-42, 11: 27-28)

En aquel tiempo, Jesús entró en un pueblo; y una mujer, llamada Marta, lo recibió en su casa. Tenía ella una hermana llamada María que, sentada a los pies de Jesús, escuchaba su palabra mientras Marta estaba atareada en muchos quehaceres. Acercándose, pues, dijo: «Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude.» Jesús le respondió y dijo: «Marta, Marta, te preocupas y te agitas por muchas cosas, mientras que una sola es la necesaria. María ha elegido la parte buena, que no le será quitada.»

Y sucedió que, cuando Él decía estas cosas, alzó la voz una mujer de entre la gente y dijo: «¡Dichoso el seno que te llevó y los pechos que te criaron!» Pero Él dijo: «Dichosos más bien los que oyen la Palabra de Dios y la guardan.»

Mensaje Pastoral

La Dormición de la Virgen

Apóstoles reúnanse, de los confines todos, en el pueblo de Getsemaní, y acuesten mi cuerpo; y tu, Dios mío e Hijo, recibe mi espíritu.

Si la muerte de un santo es el día óptima para su conmemoración, entonces la Dormición de la santísima Madre de Dios es la fiesta más481989_507805385902509_1949596483_n resplandeciente de ella. La Iglesia se prepara para la fecha del 15 de agosto con vigilia de 15 días, durante los cuales cantamos según nuestra fuerza el canon de Paráclesis (súplicas a la Madre de Dios) implorando la intercesión de la Venerabilísima: «Aquieta el huracán de mis pasiones y la tempestad de mis pecados.»

La celebración es la invocación de la presencia de la Madre de Dios cuya Dormición no ha sido sino un traslado «de la muerte a la vida». Los cantos de la Fiesta resumen dos acontecimientos: el primero es la muerte de la Virgen y la reunión de la Iglesia —los apóstoles, los obispos y los fieles junto con los ángeles— alrededor de su féretro con una tristeza resplandeciente parecida a la del Viernes Santo. (En la tradición de la Iglesia Griega, el día 15 de agosto se cantan a la Virgen Lamentaciones paralelas a las de la Sepultura del Señor). El segundo evento es el traslado de la Virgen en cuerpo a los Cielos. El Condaquio de la Fiesta dice: «A la Madre de Dios […] no pudieron retenerla ni el sepulcro ni la muerte.» y el Tropario: «[…] porque te trasladaste a la vida por ser la madre de la Vida.» Si bien los cuatro Evangelistas —concentrados totalmente en la prédica del Señor, su Pasión y  su Resurrección— no mencionaron nada sobre la Dormición de la Virgen y su Asunción, la Tradición de la Iglesia, desde los primeros siglos, tomó de los evangelios apócrifos los elementos y los detalles de la Fiesta. Nuestra Iglesia Ortodoxa jamás ha considerado el Traslado de la Virgen al Cielo en el cuerpo como un dogma, pero sí, una devoción eclesiástica indudable. Con otras palabras, la Asunción de la Madre de Dios no fue una necesidad salvífica en la Economía Divina, sino un fruto de su culminación en Pentecostés: el Espíritu Santo descendió sobre la Iglesia y se presentó en ella para elevarla al Cielo, y la Asunción de la Virgen no es sino la primicia y la imagen de esta ascensión humana. Por eso la presente Fiesta viene como sierre del año litúrgico que termina en agosto.

Alzó la voz una mujer de entre la gente y dijo: «¡Dichoso el seno que te llevó y los pechos que te criaron!» Pero Él dijo: «Dichosos más bien los que oyen la Palabra de Dios y la guardan.»

Algunos de los que leen apresurada y seleccionadamente este pasaje evangélico tienden a criticarnos en nuestra fe poniendo en duda la veneración a la Virgen María, como si Jesús regañara a la mujer que veneraba a su Madre. La Iglesia lee precisamente este texto bíblico en las Fiestas de la Madre de Dios —Nacimiento, Presentación en el Templo y Dormición— para alumbrar la lectura correcta del mismo. ¿Es lógico que el Evangelista Lucas, quien menciona el saludo del Ángel a María «Bendita eres entre las mujeres», y recita la oración de la Virgen «desde ahora todas la generaciones me llamarán bienaventurada», y la reverencia de Elizabeth «de donde a mí que la Madre de mi Señor venga a mí», pregunto, es lógico que Lucas muestre que Jesús rechace la veneración a la Virgen? Desde luego que no: Cristo en su respuesta a la mujer atribuye la bienaventuranza de su Madre, antes que todo, al hecho de que ella es de «los que oyen la Palabra de Dios y la guardan.» La selección de la Virgen por Dios para que fuera el instrumento de la encarnación divina no fue accidental, sino porque ella por la oración y vida consagrada «oyó» la palabra de Dios y por la pureza «la guardó», de una manera que sus entrañas volvieron un lugar amplio para recibir al Autor de la creación, y que sus seños dieron de mamar al Alimentador de mundo entero. Entonces la respuesta de Jesús es, más bien, confirmación de la santidad de su Madre, quien «lo guardaba todo en su corazón».

«Se presentó la Reina a tu diestra, adornada y envuelta en vestido entretejido de oro.» Al contemplar la belleza de su virtud, se enciende en nosotros el celo hacia su pureza de tal modo que le pedimos fervorosamente: «Inunda de alegría mi corazón, oh Virgen, que recibiste la plena alegría». Amén.

Nuestra Fe y Tradición

Sobre el Icono de la Dormición de la Madre de Dios

DormitionEl icono de la “Asunción de la Santa Madre de Dios” presenta la dormición de la Virgen Maria y su asunción al cielo por parte de Jesucristo. En el icono de la “Asunción de la Madre de Dios” de Pskov, del siglo XIII, la Virgen, que se ha dormido, se encuentra rodeada por los apóstoles dolientes. Más allá de los apóstoles, están también los santos obispos. En las ventanas vemos a las mujeres, que lloran. En el icono prevalecen tonalidades oscuras y sombrías. Pero el manto sobre el que la Virgen se encuentra es luminoso y esto nos comunica que ella acepta con serenidad y alegría su muerte. En la base de la composición está el triángulo. Los personajes principales son la Madre de Dios, cuyo cuerpo está extendido sobre un catafalco, y Jesucristo, que se yergue sobre de ella y tiene en las manos a un niño fajado de vestidos resplandecientes de color blanco como la nieve. Este niño representa el alma inmaculada de la Virgen María.

La figura de Cristo Salvador es muy vertical. Con ello se afirma la contraposición y la superioridad de la vida inmortal en el reino de los cielos, con la muerte y la limitación de la vida sobre la tierra.

Golpea el dolor de los apóstoles: no entienden todavía la grandiosidad de lo que está sucediendo, del triunfo de la inmortalidad sobre la perfección de la vida terrenal de la Madre de Dios. Solía llevarse el icono de la Dormición a la casa de los moribundos. Esta imagen consolaba y daba paz: en el icono se afirma la inmortalidad del alma y la vida eterna.

La representación, en el mismo icono, al mismo tiempo, de más acontecimientos, fue una práctica normal y no suponía ninguna dificultad en la veneración de la imagen. Tal tradición también existió en el arte europeo, pero se extinguió hacia finales del siglo XV.

La Dormición de la Madre de Dios tuvo lugar en la casa de Juan Evangelista, dónde vivía después de la crucifixión de Cristo. Como es habitual, según la tradición y los cánones del lenguaje simbólico de la iconografía, no se representa la parte interior de la casa, sino las columnitas que marcan el edificio en que se está produciendo el hecho.

En el icono de la Dormición se representan dos espacios distintos. Uno es real: a él pertenecen el lecho de la Virgen, los apóstoles, los santos y el fondo arquitectónico; el otro es místico, es el de Cristo. Ambos espacios están vinculados a la acción mística, la asunción del alma de María: el espacio místico permanece invisible para los que están alrededor del lecho de María.

El Hijo de Dios, nacido de la Virgen, ha tomado semblante corporal y humano, ha venido a tierra y ha vivido en el normal espacio terrenal. Después de la crucifixión y la muerte sobre la cruz, ha resucitado y ha entrado en otro espacio “que no es de este mundo”, y que se indica en los iconos con la mandorla, la aureola, llena de fuerzas celestes: los ángeles “invisibles”.

Vida de Santos

La Dormición de la Virgen

15 de Agosto

Según la Tradicion: Aconteció una vez que la Santísima Virgen María se encontraba orando en el Monte de Eleón (cerca de Jerusalén)Icon_Dormition_02-300x225 cuando se le apareció el Arcángel Gabriel con una rama de palma del Paraíso en sus manos y le comunicó que en tres días su vida terrenal iba a llegar a su fin y que el Señor se La llevará consigo. El Señor dispuso que, para ese entonces, los Apóstoles de distintos países se reunieran en Jerusalén. En el momento del deceso, una luz extraordinaria iluminó la habitación en la cual yacía la Virgen María. Apareció el propio Jesucristo, rodeado de Ángeles y tomó Su purísima alma. Los Apóstoles enterraron el purísimo cuerpo de la Madre de Dios, de acuerdo a Su voluntad, al pie de la montaña de Eleón, en el jardín de Getsemaní, en la gruta donde se encontraban los cuerpos de Sus padres y el de San José. Durante el entierro ocurrieron muchos milagros. Con sólo tocar el lecho de la Madre de Dios, los ciegos recobraban la vista, los demonios eran alejados y cualquier enfermedad se curaba.

Tres días después del entierro de la Madre de Dios, llegó a Jerusalén el Apóstol Tomás que no pudo arribar a tiempo. Se entristeció mucho por no haber podido despedirse de la Virgen María y, con toda su alma, expresó su deseo de venerar Su purísimo cuerpo. Cuando se abrió la gruta donde fue sepultada la Virgen María, Su cuerpo no fue encontrado y sólo quedaron las mantas funerarias. Los asombrados Apóstoles retornaron a su vivienda. Al anochecer, mientras rezaban, oyeron un canto angelical y al levantar la vista pudieron ver a la Virgen María suspendida en el aire, rodeada de Ángeles y envuelta en un brillo de gloria celestial. Ella les dijo a los Apóstoles: “¡Alégrense! ¡Estaré con ustedes todos los días!”

Sentencias de los Padres del Desierto

Caminar de la vida Espiritual

  • El abad Pambo preguntó al abad Antonio: «¿Qué debo hacer?». El anciano contestó: «No confíes en tu justicia; no te lamentes del pasado y domina tu lengua y tu gula.
  •  Dijo San Gregorio: «De todo bautizado Dios exige tres cosas: una fe recta para el alma, dominio de la lengua; castidad para el cuerpo».
  •  El abad Pastor dijo: «La guarda del corazón, el examen de si mismo y el discernimiento, son las  tres virtudes que guían al alma»