{"id":317,"date":"2009-11-22T00:00:58","date_gmt":"2009-11-22T06:00:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/?p=317"},"modified":"2013-01-08T13:56:24","modified_gmt":"2013-01-08T19:56:24","slug":"2009-1122","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/2009\/11\/2009-1122\/","title":{"rendered":"Bolet\u00edn del 22\/11\/2009"},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align: left;\">\u00a09\u00b0. Domingo de san Lucas<\/h2>\n<p><em><a href=\"http:\/\/www.iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/Theotokos1.jpg\" data-rel=\"lightbox-image-0\" data-rl_title=\"\" data-rl_caption=\"\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-619\" style=\"margin: 10px;\" title=\"\" src=\"http:\/\/www.iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/Theotokos1.jpg\" alt=\"Theotokos\" width=\"95\" height=\"130\" \/><\/a><\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u201cAlabemos con fe a Mar\u00eda, la doncella de Dios, a quien los profetas, antiguamente, llamaron: jarra, tabla de la ley, vara y monte intocable; pues hoy es presentada en el Santo de los Santos para ser educada para el Se\u00f1or.\u201d<\/em><\/p>\n<p align=\"right\"><em>(Exapostelario)<\/em><\/p>\n<h4>Tropario de Resurrecci\u00f3n<\/h4>\n<h4><em>Tono 7<\/em><\/h4>\n<p>Destruiste la muerte con tu Cruz y abriste al ladr\u00f3n el Para\u00edso; a las Mirr\u00f3foras los lamentos trocaste y a tus Ap\u00f3stoles ordenaste predicar que resucitaste, oh Cristo Dios, otorgando al mundo la gran misericordia.<\/p>\n<h4>Tropario de la Presentaci\u00f3n de la Virgen en el Templo<\/h4>\n<h4><em>Tono 4<\/em><\/h4>\n<p>Hoy es el preludio de la complacencia de Dios, el anuncio de la Salvaci\u00f3n para los hombres: la Virgen se presenta en el Templo de Dios y preanuncia a Cristo a todos. Exclam\u00e9mosle con gran voz diciendo: \u00ab\u00a1Al\u00e9grate, oh cumplimiento del Plan salv\u00edfico del Creador!\u00bb<\/p>\n<h4>Condaquio de la Presentaci\u00f3n de la Virgen en el Templo<\/h4>\n<h4><em>Tono 4<\/em><\/h4>\n<p>Sagrado Templo del Se\u00f1or y pur\u00edsimo, preciosa c\u00e1\u00admara nupcial y sant\u00edsima, cofre venerable de la Gloria de Dios: en la casa del Se\u00f1or, la Virgen hoy es presentada y con ella la gracia del Esp\u00edritu Divino. Al\u00e1benle los \u00e1ngeles de Dios porque ella es la tienda celestial.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: left;\">Carta del Ap\u00f3stol San Pablo a los efesios (5: 8-13)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/h4>\n<p>Hermanos: Vivan como hijos de la luz (pues el fruto de la luz consiste en toda bondad, justicia y verdad) discerniendo lo que es agradable al Se\u00f1or. Y no participen en las obras infructuosas de las tinieblas, antes bien, ref\u00fatenlas. Cierto que ya s\u00f3lo el mencionar las cosas que ellos hacen ocultamente da verg\u00fcenza; pero todo, al ser refutado, se manifiesta por la luz, y todo lo que queda manifiesto es luz. Por eso dice: Despierta t\u00fa que duermes, y lev\u00e1ntate de entre los muertos, y te iluminar\u00e1 Cristo.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, miren atentamente c\u00f3mo viven; que no sea como imprudentes sino como prudentes, redimiendo el tiempo porque los d\u00edas son malos. Por tanto, no sean insensatos, sino comprendan cu\u00e1l es la voluntad del Se\u00f1or. <em>No se embriaguen con vino, <\/em>que es causa de libertinaje; ll\u00e9nense m\u00e1s bien del Esp\u00edritu, recitando entre ustedes salmos, himnos y c\u00e1nticos espirituales, cantando y alabando al Se\u00f1or en su coraz\u00f3n.<\/p>\n<h4>Evangelio\u00a0seg\u00fan san Lucas\u00a0\u00a0(12:16-21)<\/h4>\n<p>Dijo el Se\u00f1or esta par\u00e1bola: \u00abLos campos de cierto hombre rico dieron mucho fruto; y pensaba para s\u00ed diciendo: \u201c\u00bfQu\u00e9 har\u00e9, pues no tengo d\u00f3nde reunir mi cosecha?\u201d Y dijo: \u201cVoy a hacer esto: Demoler\u00e9 mis graneros y edificar\u00e9 otros m\u00e1s grandes, y reunir\u00e9 all\u00ed todo mi trigo y mis bienes; y dir\u00e9 a mi alma: Alma, tienes muchos bienes en reserva para muchos a\u00f1os. Descansa, come, bebe, goza.\u201d Pero Dios le dijo: \u201c\u00a1Necio! Esta misma noche te reclamar\u00e1n el alma; las cosas que preparaste, \u00bfpara qui\u00e9n ser\u00e1n?\u201d As\u00ed es el que atesora riquezas para s\u00ed, y no se enriquece en orden a Dios.\u00bb<\/p>\n<h4>Necedades<\/h4>\n<p>Nos ense\u00f1a el Ap\u00f3stol, \u201cNo os acomod\u00e9is al mundo presente, antes bien transformaos mediante la renovaci\u00f3n de vuestra mente, de forma que pod\u00e1is distinguir cual es la voluntad de Dios: lo bueno, lo agradable, lo perfecto.\u201d\u00a0 (Rom 12,2). Que gran da\u00f1o espiritual se ocasiona a s\u00ed mismo el hombre que apega demasiado su coraz\u00f3n a los bienes terrenales y se deja absorber por los cuidados, prop\u00f3sitos. Su ambici\u00f3n lo ciega y no lo deja ver su propia indigencia interior. Bien dice el dicho que las necedades de los ricos pasan por sentencias en el mundo. No es cosa f\u00e1cil, por otra parte, refrenar por s\u00ed mismo los deseos y apetitos corporales, desprenderse de la vanagloria, calmar la violencia de la soberbia y arrojar de s\u00ed los placeres del mundo, volverse al camino estrecho y \u00e1spero de una vida recta y justa. En verdad, la auto-complacencia y satisfacci\u00f3n que genera la abundancia de bienes, empuja con vehemencia a sumergirse en los deleites materiales, predispone a la arrogancia, induce a sentir seguridad y confianza en las riquezas y a creer que se puede prescindir de Dios. Aman su riqueza m\u00e1s que su propia vida. Por eso la pierden. No dejan, no obstante, de impresionar o conmocionar las duras palabras que el Se\u00f1or le lanza a aqu\u00e9l rico insensato: <em>\u00a1Necio, esta misma noche te reclamar\u00e1n el alma. <\/em><\/p>\n<p>Absortos como estamos en las cosas del mundo, neciamente acomod\u00e1ndonos con gran benepl\u00e1cito a las circunstancias y manera de vivir mundanas, vivimos en riesgo constante de perder nuestra ciudadan\u00eda celestial, y de ser entregados a los desvar\u00edos de nuestra mente insensata. Porque debiendo y a\u00fan pudiendo guardar el verdadero conocimiento de Dios nos portamos como olvidadizos, de los bienes celestiales y de la gracia divina con que nos ha obsequiado nuestro Se\u00f1or Jesucristo. \u00c9l nos ha dado todo, Amor, Vida, Reino, Sabidur\u00eda, el don del Esp\u00edritu Santo e incluso la a\u00f1adidura de las cosas terrenales; y \u00bfc\u00f3mo obramos nosotros? Codiciando solo los bienes materiales y desde\u00f1ando aquella verdadera abundancia de riqueza espiritual.<\/p>\n<p>No es entonces justo que \u00e9l no consienta nuestro proceder insensato que nos lleva a la perdici\u00f3n y repudie en\u00e9rgicamente nuestra necia codicia que nos hace preferir aquellos grotescos y vulgares deleites mundanos al majestuoso, santo y pur\u00edsimo banquete que \u00c9l mismo dispone sobre Su Mesa para que, arrepentidos y limpios de coraz\u00f3n, nos llenemos y vivamos de \u00c9l, por \u00c9l y para \u00c9l.<\/p>\n<p>Pese a nuestras necedades, Dios quiere salvarnos y hacernos herederos de su Reino. Por eso nos llama constantemente a la conversi\u00f3n. Pero somos nosotros los que tenemos que decidir volvernos a \u00c9l y recibir la gracia salvadora del Esp\u00edritu Santo. Renunciar a los placeres del pecado. Solo Dios nos puede cambiar radicalmente en nuestros deseos, pensamientos, costumbres h\u00e1bitos, actitudes. Nuestro esfuerzo en esto, y no es poco, consiste en disponer todas las potencias interiores a conseguirlo. Es la acci\u00f3n Divina, que requiere de nuestra participaci\u00f3n, la que transforma paulatinamente nuestro coraz\u00f3n haci\u00e9ndolo m\u00e1s sensible, receptivo y c\u00e1lido a la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, limpia el alma de impurezas e idolatr\u00edas y nos introduce una nueva disposici\u00f3n, mansa humilde y amorosa, hacia los cosas celestiales.<\/p>\n<p>No es Dios quien nos ha privado de la capacidad espiritual, cada uno hemos renunciado a ella, conciente o inconscientemente, permitiendo la extinci\u00f3n de nuestra relaci\u00f3n con \u00c9l. Pidamos a Nuestro Se\u00f1or y Salvador Jesucristo se apiade de nosotros, perdone nuestros pecados y env\u00ede su Santo Esp\u00edritu a habitar en nuestros corazones.<\/p>\n<h4>Los templos de Dios<\/h4>\n<p>La segunda gran fiesta de la Virgen Mar\u00eda es la celebraci\u00f3n de su presentaci\u00f3n en el Templo de Jerusal\u00e9n, que se festeja el d\u00eda 21 de noviembre.<\/p>\n<p>Los textos de la celebraci\u00f3n cuentan c\u00f3mo Mar\u00eda de peque\u00f1a fue llevada al templo por sus padres a fin de continuar all\u00ed su educaci\u00f3n con las v\u00edrgenes consagradas al servicio del Se\u00f1or hasta que fuera desposada en matrimonio. La Virgen fue recibida solemnemente por el sacerdote Zacar\u00edas, quien m\u00e1s adelante ser\u00eda el padre de San Juan Bautista. Fue luego conducida al \u201cSanto de los Santos\u201d para ser alimentada all\u00ed por los \u00e1ngeles, y volverse <em>santa y bendita entre todas<\/em> por Dios, para llegar a ser el santuario y templo vivo del Divino Ni\u00f1o que habr\u00eda de nacer de ella.<\/p>\n<p>El tema se repite varias veces en esta fiesta: ella entra al Templo para llegar a ser ella misma el templo viviente de Dios.\u00a0 De esta manera se inaugura el Nuevo Testamento en que se cumplen las profec\u00edas antiguas de que \u201c<em>la morada de Dios est\u00e1 con el hombre<\/em>\u201d y que el ser humano es la \u00fanica morada posible de la Presencia Divina. (Ez 37: 27, Jn 14: 15-23, Hch 7: 47, II Cor 6: 11, Ef 2: 18-22; I Pe 2: 4, Ap 22: 1-4)<\/p>\n<p>En el oficio de V\u00edsperas, se lee el libro del \u00c9xodo acerca de la edificaci\u00f3n del templo, junto con\u00a0 pasajes del Primer Libro de Reyes y del Profeta Ezequiel. Cada una de estas lecturas finaliza con las mismas palabras: \u201c<em>pues la gloria del Se\u00f1or ha llenado la morada del Se\u00f1or Dios Todopoderoso<\/em>.\u201d<\/p>\n<p>Esta <em>Gloria del Se\u00f1or<\/em>\u00a0 es lo que llena a la Madre de Dios y a todos aquellos que \u201c<em>oyen la palabra de Dios y la guardan<\/em>\u201d, como proclaman el Evangelio y la Ep\u00edstola de la Divina Liturgia de la fiesta.<\/p>\n<p>\u00a0San Gregorio Palam\u00e1s dice:\u00a0 <em>Todos los que conocen a Dios sabr\u00e1n que la Virgen sirvi\u00f3 de lugar a Quien lugar alguno no pod\u00eda albergar, y todos los que alaben a Dios la alabar\u00e1n despu\u00e9s de Dios. <\/em><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>\u00a0Lo que Dios realiza en Mar\u00eda de una manera \u00fanica y perfecta,\u00a0lo realiza para todos los hombres. Es decir que cada fiel est\u00e1 llamado a ser templo de Dios\u00a0 guardando su Palabra.\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, la fiesta de la Presentaci\u00f3n de la Madre de Dios en el Templo es la que celebra el fin del Templo de Jerusal\u00e9n como morada de Dios. Cuando la ni\u00f1a Mar\u00eda entra al Templo, la \u00e9poca del Templo llega a su fin, es la primicia del anuncio de la salvaci\u00f3n. En este d\u00eda celebramos, en la persona de la Madre de Cristo Dios, que nosotros tambi\u00e9n somos templo y morada del Se\u00f1or.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La segunda gran fiesta de la Virgen Mar\u00eda es la celebraci\u00f3n de su presentaci\u00f3n en el Templo de Jerusal\u00e9n, que se festeja el d\u00eda 21 de noviembre &#8230; <\/p>\n","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_bbp_topic_count":0,"_bbp_reply_count":0,"_bbp_total_topic_count":0,"_bbp_total_reply_count":0,"_bbp_voice_count":0,"_bbp_anonymous_reply_count":0,"_bbp_topic_count_hidden":0,"_bbp_reply_count_hidden":0,"_bbp_forum_subforum_count":0},"categories":[23],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/317"}],"collection":[{"href":"https:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=317"}],"version-history":[{"count":15,"href":"https:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/317\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7943,"href":"https:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/317\/revisions\/7943"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=317"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=317"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=317"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}