{"id":11445,"date":"2014-10-18T18:26:38","date_gmt":"2014-10-19T00:26:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/?p=11445"},"modified":"2014-10-18T18:30:13","modified_gmt":"2014-10-19T00:30:13","slug":"11445","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/2014\/10\/11445\/","title":{"rendered":"Bolet\u00edn del 19\/10\/2014"},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #ff0000;\">3\u00b0 Domingo de San Lucas<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/www.iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/Icono-moderno-bizantino-griego1.jpg\" rel=\"attachment wp-att-10199\" data-rel=\"lightbox-image-0\" data-rl_title=\"\" data-rl_caption=\"\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-10199\" title=\"\" src=\"http:\/\/www.iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/Icono-moderno-bizantino-griego1.jpg\" alt=\"Icono-moderno-bizantino-griego\" width=\"300\" height=\"403\" srcset=\"https:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/Icono-moderno-bizantino-griego1.jpg 300w, https:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/Icono-moderno-bizantino-griego1-223x300.jpg 223w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<blockquote>\n<address>\u00a0<\/address>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><span style=\"color: #ff0000;\">Himnos de la Liturgia<\/span><\/h3>\n<h4>Tropario de la Resurrecci\u00f3n<\/h4>\n<h4>Tono\u00a02<\/h4>\n<address><a href=\"http:\/\/www.iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/002-audio\/cantos_liturgia\/Trop.Resurreccion2.mp3\" target=\"_blank\" rel=\"attachment wp-att-10026\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft wp-image-10026 size-full\" style=\"border: 0px; margin: 4px;\" src=\"http:\/\/www.iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/audio241.jpg\" alt=\"audio24\" width=\"43\" height=\"43\" \/><\/a>Cuando descendiste a la muerte, oh<br \/>\nVida Inmortal, mataste al Hades con el<br \/>\nrayo de tu divinidad, y cuando levantaste<br \/>\na los muertos del fondo de la tierra,<br \/>\ntodos los poderes Celestiales clamaron:<br \/>\n\u00a1Oh Dador de vida, Cristo Dios, gloria<br \/>\na Ti!<\/address>\n<h4>Condaquio<\/h4>\n<h4>Tono 4<\/h4>\n<address>Oh Protectora de los cristianos indesairable;<\/address>\n<address>Mediadora, ante el Creador, irrechazable:<\/address>\n<address>no desprecies las s\u00faplicas de nosotros, pecadores,<\/address>\n<address>sino acude a auxiliarnos, como bondadosa,<\/address>\n<address>a los que te invocamos con fe.<\/address>\n<address>S\u00e9 presta en intervenir y apres\u00farate con la s\u00faplica,<\/address>\n<address>oh Madre de Dios, que siempre proteges a los que te honran.<\/address>\n<h3><span style=\"color: #ff0000;\">Lecturas B\u00edblicas<\/span><\/h3>\n<h4>Segunda Carta del Ap\u00f3stol \u00a0San Pablo a los Corintios (11: 31-12:9)<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hermanos: El Dios y Padre de nuestro Se\u00f1or Jesucristo,\u00a0\u00a1Quien es bendito por todos los siglos!,\u00a0sabe que no miento. En Damasco, el etnarca del\u00a0rey Aretas ten\u00eda puesta guardia en la ciudad de\u00a0los damascenos con el fin de prenderme. Por una\u00a0ventana y en una espuerta fui descolgado muro\u00a0abajo. As\u00ed escap\u00e9 de sus manos.\u00a0Ciertamente no me conviene gloriarme, pero\u00a0vendr\u00e9 a las visiones y revelaciones del Se\u00f1or.\u00a0Conozco a un hombre en Cristo, el cual hace\u00a0catorce a\u00f1os \u2014si en el cuerpo o fuera del cuerpo\u00a0no lo s\u00e9, Dios lo sabe\u2014 fue arrebatado hasta el\u00a0tercer cielo. Y s\u00e9 que este hombre \u2014en el cuerpo\u00a0o fuera del cuerpo no lo s\u00e9, Dios lo sabe\u2014 fue\u00a0arrebatado al para\u00edso y oy\u00f3 palabras inefables\u00a0que no le es dado al hombre expresar. De tal\u00a0hombre me gloriar\u00e9; mas en cuanto a m\u00ed, de nada\u00a0me gloriar\u00e9 sino de mis flaquezas. Si pretendiera\u00a0gloriarme no ser\u00eda insensato, porque dir\u00eda la\u00a0verdad. Pero me abstengo de ello.<br \/>\nNo sea que alguien forme de m\u00ed una idea superior\u00a0a lo que en m\u00ed ve u oye de m\u00ed. Y para que no\u00a0me engr\u00eda por la sublimidad de las revelaciones,\u00a0fue dado un aguij\u00f3n en mi carne, un \u00e1ngel de\u00a0Satan\u00e1s que me abofetea para que no me engr\u00eda.\u00a0Por este motivo tres veces rogu\u00e9 al Se\u00f1or que lo\u00a0alejase de m\u00ed. Pero \u00c9l me dijo: \u00abMi Gracia te basta,\u00a0que mi fuerza se muestra perfecta en la flaqueza.\u00a0\u00bb Por tanto, con sumo gusto seguir\u00e9 glori\u00e1ndome\u00a0sobre todo en mis flaquezas, para que haga\u00a0morada en m\u00ed la fuerza de Cristo.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Evangelio seg\u00fan\u00a0 San Lucas (7: 11-16)<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">En aquel tiempo, sucedi\u00f3 que\u00a0 Jes\u00fas se fue a una ciudad\u00a0 llamada Na\u00edm, e iban con \u00c9l\u00a0 sus disc\u00edpulos y una gran\u00a0 muchedumbre. Cuando se acercaba\u00a0 a la puerta de la ciudad, sacaban a\u00a0 enterrar a un muerto, hijo \u00fanico de su\u00a0 madre, que era viuda, a la que\u00a0 acompa\u00f1aba mucha gente de la\u00a0 ciudad. Al verla el Se\u00f1or, tuvo\u00a0 compasi\u00f3n de ella, y le dijo: \u00abNo\u00a0 llores.\u00bb Y, acerc\u00e1ndose, toc\u00f3 el\u00a0 f\u00e9retro. Los que lo llevaban se\u00a0 pararon, y \u00c9l dijo: \u00abJoven, a ti te digo:\u00a0 Lev\u00e1ntate.\u00bb El muerto se incorpor\u00f3 y\u00a0 se puso a hablar, y \u00c9l se lo dio a su\u00a0 madre. El temor se apoder\u00f3 de todos,\u00a0 y glorificaban a Dios, diciendo: \u00abUn\u00a0 gran profeta se ha levantado entre\u00a0 nosotros\u00bb, y \u00abDios ha visitado a su\u00a0 pueblo.\u00bb<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #ff0000;\">Mensaje Pastoral<\/span><\/h3>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p><strong>El ser humano y la visitaci\u00f3n de Dios<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cUn gran profeta se ha levantado entre nosotros;\u00a0y Dios ha visitado a su pueblo\u201d<\/em> (Lc 7:16)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Homil\u00eda de Monse\u00f1or Pablo Yazigi, Arzobispo de Alepo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante tres a\u00f1os, el Se\u00f1or obraba y ense\u00f1aba, predicaba y sanaba, confirmando la Palabra con se\u00f1ales. Tal vez una de sus obras m\u00e1s influyentes fueron sus milagros, en particular el de resucitar a muertos. De hecho, resucit\u00f3 a la hija de Jairo (Lc 8:55), al hijo de la viuda de Na\u00edm, como lo relata la lectura del Evangelio de hoy, y a L\u00e1zaro habiendo transcurrido cuatro d\u00edas de su muerte (Jn 11:44). En el milagro de la resurrecci\u00f3n del hijo de la viuda de Na\u00edm nos encontramos frente a la realidad humana en su relaci\u00f3n con el universo y con Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El primer dato en lo acontecido es la presencia del mal que tortura al ser humano. Aqu\u00ed aparece en su forma \u00faltima y final, el de la muerte. El ser humano existe en un mundo que lo rodea, en el que lucha por su existencia, y m\u00e1s, por la <em>\u201cmejor\u201d<\/em> existencia. Pues las enfermedades, las cat\u00e1strofes naturales, los peligros\u2026 todo ello amenaza la vida humana a diario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El segundo dato es el amor divino. Dios interviene para resolver estos desaf\u00edos y dificultades que cargan la mochila del ser humano. Dios interviene en las leyes de la naturaleza para eliminar de ellas una enfermedad aqu\u00ed, para salvar a un hundido all\u00ed, para disipar una miseria y alimentar con cinco panes a cinco mil hombres, y as\u00ed sucesivamente\u2026 Aqu\u00ed se encuentra el hijo de la viuda de Na\u00edm quien ha sido condenado por la ley natural a la muerte. Pero Dios es el autor de las reglas y las leyes naturales, y s\u00f3lo \u00c9l es capaz de cambiarlas, cuando quiere, por amor al ser humano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La intervenci\u00f3n milagrosa de Dios en la historia humana es una prueba decisiva de su providencia hacia el g\u00e9nero humano y su amor por nosotros. A trav\u00e9s de sus enviados, Dios trata de llevar junto a los hombres sus dificultades, remediar los errores que el pecado de la humanidad introdujo en la vida de los hombres. Y todo milagro es un recordatorio del acompa\u00f1amiento de Dios al hombre en su camino. El milagro es un cartel en el que est\u00e1 inscripto con may\u00fascula una \u00fanica expresi\u00f3n: <em>\u201cDios est\u00e1 aqu\u00ed\u201d<\/em>, <em>\u201cDios est\u00e1 con nosotros\u201d<\/em>, <em>\u201cDios est\u00e1 en medio de nosotros\u201d<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El milagro de la resurrecci\u00f3n del hijo de la viuda de Na\u00edm se enmarca en la perspectiva de un recordatorio de la presencia de Dios entre nosotros, no por medio de enviados, sino se refiere a Su llegada entre nosotros mismos, al<em>\u201cMes\u00edas\u201d<\/em>. Es el <em>\u201cSe\u00f1or\u201d<\/em>, como lo nombra Lucas en este relato, nombre que Lucas menciona por primera vez en su evangelio. La resurrecci\u00f3n de este joven precede la respuesta de Jes\u00fas a la pregunta que le hicieron los disc\u00edpulos de Juan el Bautista: <em>\u201c\u00bfEres t\u00fa aquel que hab\u00eda de venir, o esperaremos a otro?\u201d<\/em> (Lc 7:19). El milagro demuestra que \u00c9l es <em>\u201cel que hab\u00eda de venir\u201d<\/em>, porque los enfermos se curan y <em>\u201clos muertos resucitan\u201d<\/em> (Lc 7:22).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El milagro de la resurrecci\u00f3n del hijo de la viuda de Na\u00edm signific\u00f3 para la gente de aquel entonces que <em>\u201cCristo el Se\u00f1or est\u00e1 en medio de nosotros\u201d<\/em>, que el Emmanuel, <em>\u201cDios con nosotros\u201d<\/em> vino y ahora est\u00e1 aqu\u00ed y obra. Es una se\u00f1al de la llegada del final de los tiempos en el que Dios mismo estar\u00e1 en medio de Su pueblo. En realidad, la resurrecci\u00f3n de este joven es una se\u00f1al no de la providencia de Dios, sino de su presencia directa. Dicha presencia explora las reacciones de sus interlocutores. La respuesta humana a la presencia divina no puede ser neutral. En lo acontecido en el milagro, la reacci\u00f3n fue buena, pues el hecho que el Se\u00f1or enfrent\u00f3 la muerte y la derrot\u00f3 dej\u00f3 a los presentes sentir la <em>\u201cvisitaci\u00f3n\u201d<\/em> divina y Su presencia entre ellos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Se\u00f1or rechaz\u00f3 varias veces solicitudes de hacer milagros, porque preve\u00eda las reacciones inoportunas, y que el milagro no serv\u00eda para levantar la barrera levantada entre Dios y el ser humano, que no iba a contribuir a la reconciliaci\u00f3n, ni iba a conducir al ser humano a arrepentirse y volver a Dios, tampoco lo har\u00eda responder con un <em>\u201cS\u00ed\u201d<\/em> a la visitaci\u00f3n de Dios. Por ello, \u00c9l se neg\u00f3 a realizar la solicitud del diablo de arrojarse desde el pin\u00e1culo del templo o de convertir la piedra en pan (Cf. Mt 4:5; 3). Tampoco acept\u00f3 las solicitudes de hacer se\u00f1ales a pedido de aquella generaci\u00f3n, la que \u00c9l llam\u00f3 generaci\u00f3n perversa e incr\u00e9dula, porque hab\u00eda una mala intenci\u00f3n, sino que prometi\u00f3 que se le iba a dar la se\u00f1al del profeta Jon\u00e1s, es decir la se\u00f1al de Su resurrecci\u00f3n (Cf. Lc 11:29). Asimismo, no hizo milagros en su tierra natal, en Capernaum, porque no le recibieron all\u00ed como profeta. Tampoco respondi\u00f3 a la curiosidad de Herodes de ver milagros realizados por \u00e9l (Cf. Lc 23:8).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La actitud del ser humano es la que permite o impide a Dios que intervenga. Dios interviene a veces con milagros, pero siempre interviene de otras maneras. La actitud humana es la que hace que la presencia divina entre nosotros sea eficaz o no. La presencia divina no vale por s\u00ed sola, pues negarla es sacarlo a Dios de entre nosotros. Los milagros de Dios son visibles e invisibles. Los milagrosos son una de las facetas de la providencia divina para con nosotros, y son una clara expresi\u00f3n del deseo de Dios de acompa\u00f1arnos en nuestro camino. Sin embargo, los milagros no son m\u00e1s que una vidriera que revela la profundidad del amor y de la providencia divina a nuestro favor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La resurrecci\u00f3n del hijo de la viuda de Na\u00edm nos cuestiona: \u00bfAcaso sentimos la visitaci\u00f3n de Dios? \u00bfAcaso esto significa para nosotros que Dios est\u00e1 con nosotros?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tenemos siempre, y ahora tambi\u00e9n al leer el Evangelio, que saber que Dios est\u00e1 presente en medio de nosotros y act\u00faa entre nosotros. Hemos de responder a Su presencia con la exclamaci\u00f3n: <em>\u201cUn gran profeta se ha levantado entre nosotros; y Dios ha visitado a su pueblo\u201d<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cHe aqu\u00ed ahora el tiempo propicio, he aqu\u00ed ahora el d\u00eda de salvaci\u00f3n\u201d<\/em> (II Co 6:2).\u00a0Am\u00e9n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #ff0000;\">Nuestra Fe y Tradici\u00f3n<\/span><\/h3>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Servicios Especiales y Bendiciones<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/sth_america_day17-011.jpg\" rel=\"attachment wp-att-10201\" data-rel=\"lightbox-image-1\" data-rl_title=\"\" data-rl_caption=\"\" title=\"\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft  wp-image-10201\" style=\"margin: 8px; border: 0px;\" src=\"http:\/\/www.iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/sth_america_day17-011.jpg\" alt=\"sth_america_day17-01\" width=\"121\" height=\"91\" srcset=\"https:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/sth_america_day17-011.jpg 800w, https:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/sth_america_day17-011-300x225.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 121px) 100vw, 121px\" \/><\/a>Adem\u00e1s de la Eucarist\u00eda y los Sacramentos Mayores, existen en la Iglesia Ortodoxa un n\u00famero de Servicios Especiales y\u00a0\u00a0Bendiciones que est\u00e1n\u00a0 asociados con las necesidades, acontecimientos y tareas de la vida humana. Al celebrar estos varios Servicios y Bendiciones, la iglesia constantemente da testimonio de la presencia y acci\u00f3n de Dios en nuestras vidas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestro Dios nos ama, nos cuida y est\u00e1 siempre cerca de nosotros. Los Servicios y Bendiciones lit\u00fargicas tambi\u00e9n sirven para recordarnos que toda nuestra vida es importante, y que los muchos acontecimientos y dones de la vida pueden ser dirigidos hacia Dios y recibir su cumplimiento en \u00c9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A veces se denominan los Servicios Especiales como Servicios No-Sacramentales, en el sentido de que son Oficios del Culto Comunitario\u00a0 que usualmente no se cuentan entre los Sacramentos Mayores. Sin Embargo Claramente tienen una cualidad sacramental en el sentido de que revelan la presencia de la Sant\u00edsima Trinidad. Muchos de este servicio como el Funeral, la Bendici\u00f3n del agua y la Entrada a la vida Mon\u00e1stica, para nombrar solo uno pocos, son muy significativo en la vida de la Iglesia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La varias Bendiciones son ceremonias breves, ocasionales, y no necesariamente incorporan a la comunidad parroquial entera. La Iglesia bendice individuos, acontecimientos, como viajes y objetos, como iconos, iglesia, campos, y alimentos. Al hacerlo la Iglesia expresa nuestro agradecimiento, y tambi\u00e9n afirma que ning\u00fan regalo, acontecimiento o responsabilidad humana es seglar o apartado de Dios. Para el Cristiano Ortodoxo, todo lo bueno tiene su origen y su fin en Dios. No hay nada que exista alejado o fuera del amor y cuidado de Dios.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><\/h3>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Sentencias de los padres de Desierto<\/h4>\n<ul>\n<li style=\"text-align: justify;\">El abad Geroncio de Petra dijo: \u00abMuchos de los que son tentados de deleites corporales, aunque no pequen corporalmente, pecan de pensamiento. Y aunque conserven la\u00a0 virginidad corporal, fornican en su alma. Por eso, car\u00edsimos, bueno es hacer lo que est\u00e1 escrito: \u201cPor encima de todo cuidado, guarda tu coraz\u00f3n\u201d\u00bb. (Prov. 5).<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Dec\u00eda el abad Pastor: \u00abComo el guardaespaldas est\u00e1 junto al pr\u00edncipe, preparado para cualquier eventualidad, as\u00ed tambi\u00e9n conviene que el alma est\u00e9 siempre preparada contra el demonio de la impureza\u00bb.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Dijo tambi\u00e9n: \u00abEl hombre necesita esto: temer el juicio de Dios, odiar el pecado, amar la virtud y orar continuamente a Dios\u00bb.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>3\u00b0 Domingo de San Lucas \u00a0 &nbsp; Himnos de la Liturgia Tropario de la Resurrecci\u00f3n Tono\u00a02 Cuando descendiste a la muerte, oh Vida Inmortal, mataste al Hades con el rayo de tu divinidad, y cuando levantaste a los muertos del fondo de la tierra, todos los poderes Celestiales clamaron: \u00a1Oh Dador de vida, Cristo Dios, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_bbp_topic_count":0,"_bbp_reply_count":0,"_bbp_total_topic_count":0,"_bbp_total_reply_count":0,"_bbp_voice_count":0,"_bbp_anonymous_reply_count":0,"_bbp_topic_count_hidden":0,"_bbp_reply_count_hidden":0,"_bbp_forum_subforum_count":0},"categories":[64],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11445"}],"collection":[{"href":"https:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11445"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11445\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":14695,"href":"https:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11445\/revisions\/14695"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11445"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11445"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11445"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}