{"id":11124,"date":"2014-05-08T09:50:05","date_gmt":"2014-05-08T15:50:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/?p=11124"},"modified":"2019-10-31T23:10:21","modified_gmt":"2019-11-01T05:10:21","slug":"sobre-la-interpretacion-de-los-salmos-2a-parte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/2014\/05\/sobre-la-interpretacion-de-los-salmos-2a-parte\/","title":{"rendered":"Sobre la interpretaci\u00f3n de los Salmos  2a parte"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/Ikone_Athanasius_von_Alexandria.jpg\" data-rel=\"lightbox-image-0\" data-rl_title=\"\" data-rl_caption=\"\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-thumbnail wp-image-5033\" title=\"\" src=\"http:\/\/www.iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/Ikone_Athanasius_von_Alexandria.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"280\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">CARTA DE NUESTRO SANTO PADRE ATANASIO, ARZOBISPO DE ALEJANDR\u00cdA, A MARCELINO<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">SOBRE LA INTERPRETACI\u00d3N DE LOS SALMO<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En forma de narraci\u00f3n tenemos los siguientes: Sal\u00a0 18 Sal\u00a0 43 Sal\u00a0 48 Sal\u00a0 49 Sal\u00a0 72 Sal\u00a0 76 Sal\u00a0 88 Sal\u00a0 89 Sal\u00a0 106 Sal\u00a0 113 Sal\u00a0 126 y Sal\u00a0 136.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En forma de oraci\u00f3n tenemos: Sal\u00a0 16 Sal\u00a0 67 Sal\u00a0 89 Sal\u00a0 101 Sal\u00a0 131 y Sal\u00a0 141.\u00a0 Los proferidos como suplica, y petici\u00f3n instante son: Sal\u00a0 5 Sal\u00a0 6 Sal\u00a0 7 Sal\u00a0 11 Sal\u00a0 12 Sal\u00a0 15 Sal\u00a0 24 Sal\u00a0 27 Sal\u00a0 30 Sal\u00a0 34 Sal\u00a0 37 Sal\u00a0 42 Sal\u00a0 53 Sal\u00a0 54 Sal\u00a0 55 Sal\u00a0 56 Sal\u00a0 58 Sal\u00a0 59 Sal\u00a0 60 Sal\u00a0 63 Sal\u00a0 82 Sal\u00a0 85 Sal\u00a0 87 Sal\u00a0 137 Sal\u00a0 139 y Sal\u00a0 142.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En forma de suplica junto con acci\u00f3n de gracias tenemos el Sal\u00a0 138.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre los que solo suplican tenemos: Sal\u00a0 3 Sal\u00a0 25 Sal\u00a0 68 Sal\u00a0 69 Sal\u00a0 70 Sal\u00a0 73 Sal\u00a0 78 Sal\u00a0 79 Sal\u00a0 108 Sal\u00a0 122 Sal\u00a0 129 y Sal\u00a0 130.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los Sal\u00a0 9 Sal\u00a0 74 Sal\u00a0 91 Sal\u00a0 104 Sal\u00a0 105 Sal\u00a0 106 Sal\u00a0 107 Sal\u00a0 110 Sal\u00a0 117 Sal\u00a0 135 y Sal\u00a0 137 tienen forma de confesi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aquellos que entretejen narraci\u00f3n con confesi\u00f3n son: Sal\u00a0 9 Sal\u00a0 74 Sal\u00a0 105 Sal\u00a0 106 Sal\u00a0 117 Sal\u00a0 135 y Sal\u00a0 137.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un salmo que combina confesi\u00f3n con narraci\u00f3n y acci\u00f3n de gracias es el Sal\u00a0 110.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Sal\u00a0 36 tiene forma de admonici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los que contienen profec\u00eda son: Sal\u00a0 20 Sal\u00a0 21 Sal\u00a0 44 Sal\u00a0 46 y Sal\u00a0 75.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el Sal\u00a0 109 tenemos anuncio junto con profec\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los salmos que exhortan y prescriben y como que ordenan son: el Sal\u00a0 28 Sal\u00a0 32 Sal\u00a0 80 Sal\u00a0 94 Sal\u00a0 95 Sal\u00a0 96 Sal\u00a0 97 Sal\u00a0 102 Sal\u00a0 103 y Sal\u00a0 113.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Sal\u00a0 149 combina la exhortaci\u00f3n con la alabanza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Describen la vida hornada por la virtud los: Sal\u00a0 104 Sal\u00a0 114 Sal\u00a0 118 Sal\u00a0 124 y Sal\u00a0 132. Aquellos que expresan alabanza son: Sal\u00a0 90 Sal\u00a0 112 Sal\u00a0 116 Sal\u00a0 134 Sal\u00a0 144 Sal\u00a0 145 Sal\u00a0 146 Sal\u00a0 148 y Sal\u00a0 150.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Son acci\u00f3n de gracias: Sal\u00a0 8 Sal\u00a0 9 Sal\u00a0 17 Sal\u00a0 33 Sal\u00a0 45 Sal\u00a0 62 Sal\u00a0 76 Sal\u00a0 84 Sal\u00a0 114 Sal\u00a0 115 Sal\u00a0 120 Sal\u00a0 121 Sal\u00a0 123 Sal\u00a0 125 Sal\u00a0 128 y Sal\u00a0 143.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aquellos que anuncian una promesa de bienaventuranza son: Sal\u00a0 1 Sal\u00a0 31 Sal\u00a0 40 Sal\u00a0 118 y Sal\u00a0 127.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Demostrativo de alegre prontitud con (ribetes) de cantico el Sal\u00a0 107.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro hay que exhorta a la fortaleza, el Sal\u00a0 80.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tenemos los que reprochan a imp\u00edos e inicuos, como el Sal\u00a0 2 Sal\u00a0 13 Sal\u00a0 35 Sal\u00a0 51 y Sal\u00a0 52.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Sal\u00a0 4 es una invocaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Est\u00e1n aquellos salmos que hablan (del cumplimiento) de votos, como el Sal\u00a0 19 y el Sal\u00a0 63.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tienen palabras de glorificaci\u00f3n al Se\u00f1or: Sal\u00a0 22 Sal\u00a0 26 Sal\u00a0 38 Sal\u00a0 39 Sal\u00a0 41 Sal\u00a0 61 Sal\u00a0 75 Sal\u00a0 83 Sal\u00a0 96 Sal\u00a0 98 y Sal\u00a0 151.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Acusaciones escritas para provocar verg\u00fcenza son: Sal\u00a0 57 y Sal\u00a0 81.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se encuentran acentos h\u00edmnicos en Sal\u00a0 47 y Sal\u00a0 64.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Sal\u00a0 65 es un canto de j\u00fabilo y se refiere a la resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro, el Sal\u00a0 99, es \u00fanicamente canto de j\u00fabilo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">5. Estando, entonces, los salmos dispuestos y ordenados de esta manera, les es posible a los lectores, &#8211; como ya lo dije antes -, descubrir en cada uno de ellos los movimientos y la constituci\u00f3n de su alma, del mismo modo que descubren el g\u00e9nero y la ense\u00f1anza que cada uno les transmiten. Igualmente se puede aprender de ellos las palabras a decir para agradar al Se\u00f1or, o con cuales palabras expresar el deseo de corregirse y arrepentirse o de darle gracias. Todo esto impide, al que recita literalmente estas expresiones, caer en la impiedad. Ya que no solo tendremos que dar raz\u00f3n de nuestras obras al Juez supremo, sino hasta de toda palabra in\u00fatil (Mt 12,36). Si quieres bendecir a alguno, aprendes como hacerlo y en nombre de qui\u00e9n, en los Salmos\u00a0 1, 3, Sal\u00a0 40 Sal\u00a0 115 Sal\u00a0 118 y Sal\u00a0 127. Si deseas censurar las conjuras de los jud\u00edos contra el Salvador, ah\u00ed tienes al segundo de nuestros poemas. Si los tuyos te persiguen, y muchos se levantan contra ti, recita el tercero. Si estando afligido invocaste al Se\u00f1or, y porque te escucho quieres darle gracias, entona el cuarto, o el Sal\u00a0 74, o el Sal\u00a0 114. Si atisbas que los malhechores te preparan trampas y quieres que muy de ma\u00f1ana tu oraci\u00f3n llegue a sus o\u00eddos, recita el quinto. Si la amenaza de castigo del Se\u00f1or te intranquiliza, puedes recitar el Sal\u00a0 6 o el Sal\u00a0 37. Si algunos se re\u00fanen para tramar algo contra ti, como lo hizo Ajitofel contra David, y llega a tus o\u00eddos, canta el salmo 7 y conf\u00eda en el Se\u00f1or, \u00e9l te defender\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6. Si, observando la extensi\u00f3n universal de la gracia del Salvador y la salvaci\u00f3n del g\u00e9nero humano, quieres conversar con Dios, canta el Sal\u00a0 8. \u00bfQuieres entonar el cantico de la vendimia, para dar gracias al Se\u00f1or? Tienes nuevamente a tu disposici\u00f3n el 8 y tambi\u00e9n el Sal\u00a0 83. En honor a la victoria sobre los enemigos y la liberaci\u00f3n de la criatura, sin gloriarte tu, sino reconociendo que estos hechos magn\u00edficos son obra del Hijo de Dios, recita el ya mencionado Sal\u00a0 9. Si alguien quiere confundirte o asustarte, ten confianza en el Se\u00f1or y repite el salmo 10. Al observar la soberbia de tantos y como el mal crece, al punto que ya no hay acciones santas entre los hombres, busca refugio en el Se\u00f1or y di el Sal\u00a0 11. \u00bfProlongan los enemigos sus ataques? No desesperes como si Dios te olvidar\u00e1, sino inv\u00f3calo cantando el salmo 12. No te asocies en modo alguno con los que blasfeman imp\u00edamente contra la Providencia, m\u00e1s bien suplica al Se\u00f1or recitando los Sal\u00a0 13 y Sal\u00a0 52. El que quiera aprender qui\u00e9n es el ciudadano del reino de los cielos debe decir el Sal\u00a0 14.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7. Necesitas orar porque tus adversarios asedian tu alma, canta los Sal\u00a0 16 Sal\u00a0 85 Sal\u00a0 87 y Sal\u00a0 140. Si quieres saber como rezaba Mois\u00e9s, ah\u00ed tienes el Sal\u00a0 89. \u00bfFuiste liberado de tus enemigos y perseguidores? Canta el Sal\u00a0 17. \u00bfTe maravillan el orden de la creaci\u00f3n y la providente gracia que en ella resplandece, como tambi\u00e9n los preceptos santos de la Ley? Canta entonces el Sal\u00a0 18 y el Sal\u00a0 23. Viendo sufrir a los atribulados, consu\u00e9lalos orando y recit\u00e1ndoles las palabras del salmo 19. Ves que el Se\u00f1or te conduce y pastorea, gui\u00e1ndote por el camino recto, \u00a1al\u00e9grate de ello y salmodia el Sal\u00a0 22! \u00bfTe sumergen los enemigos? Eleva tu alma hasta Dios salmodiando el Sal\u00a0 24 y veras que los inicuos quedan malogrados. \u00bfTe asechan los enemigos, teniendo sus manos totalmente manchadas de sangre, y no buscan m\u00e1s que perderte y confundirte? Entonces, no conf\u00edes tu justicia a un hombre, -\u00a1toda justicia humana es sospechosa! -, p\u00eddele al Se\u00f1or que te haga justicia, ya que \u00e9l es el \u00fanico Juez, recitando el Sal\u00a0 25 Sal\u00a0 34 o Sal\u00a0 42. Cuando te asaltan violentamente los enemigos y se congregan como un ej\u00e9rcito y te desprecian como si aun no estuvieras ungido, y por eso te hacen la guerra, no tiembles, canta m\u00e1s bien el Sal\u00a0 26. La naturaleza humana es d\u00e9bil, y si (a pesar de ello) los perseguidores se hacen tan desvergonzados e insisten, no les hagas caso, suplica en cambio al Se\u00f1or con el Sal\u00a0 27. Si quieres aprender como ofrecer sacrificios al Se\u00f1or con acci\u00f3n de gracias, recita entonces con inteligencia Espiritual el Sal\u00a0 28. Si dedicas y consagras tu casa, esto es, tu alma que hospeda al Se\u00f1or, como tambi\u00e9n la casa corp\u00f3rea en la que moras f\u00edsicamente, recita con acci\u00f3n de gracias el Sal\u00a0 29 y entre los salmos graduales el Sal\u00a0 126.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">8. Si ves que eres despreciado y perseguido por amigos y conocidos a causa de la verdad, no pierdas el \u00e1nimo por eso, ni temas a los que se te oponen, sino ap\u00e1rtate de ellos y contemplando el futuro, salmodia el trig\u00e9simo. Si al ver a los bautizados y rescatados de su vida corruptible, ponderas y admiras la misericordia de Dios, canta en favor suyo tus alabanzas con el Sal\u00a0 31. Si deseas salmodiar en compa\u00f1\u00eda de muchos, re\u00fane a los hombres justos y probos, y recita el Sal\u00a0 32. Si ca\u00edste v\u00edctima de tus enemigos y sagazmente pudiste evitar sus asechanzas, re\u00fane a los hombres mansos y recita en su presencia el Sal\u00a0 33. Si ves el celo para cometer el mal que impera entre los transgresores a la Ley, no pienses que la maldad es algo natural en ellos, como lo afirman los herejes, sino recita el Sal\u00a0 35 y te convencer\u00e1s de que a ellos les corresponde la responsabilidad por el pecado. Si ves a los malvados cometer muchas iniquidades, y envalentonarse contra los humildes, y quieres exhortar a alguien que ni se junte con los inicuos ni les tenga envidia, pues su porvenir quedar\u00e1 truncado, entonces di para ti mismo y para los otros el Sal\u00a0 36.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">9. Si, por otra parte, queriendo prestar atenci\u00f3n a tu propia persona, y viendo que el enemigo se dispone a atacarte, &#8211; pues le agrada provocar a este tipo de personas -, quisieras fortalecerte contra \u00e9l, canta el Sal\u00a0 38. Si teniendo que soportar ataques de los perseguidores quieres aprender las ventajas de la paciencia, recita entonces el Sal\u00a0 39. Cuando viendo multitud de pobres y mendigos, quieres mostrarte misericordioso con ellos, ser\u00e1s capaz de serlo gracias a la recitaci\u00f3n del Sal\u00a0 40, ya que con \u00e9l alabaras a los que ya actuaron compasivamente, y exhortaras a los dem\u00e1s a que obren de igual manera. Si ansiando buscar a Dios, escuchas las burlas de los adversarios, no te turbes, sino que considerando la recompensa eterna de tal nostalgia, consuela tu alma con la esperanza en Dios, y, superados los pesares que te acongojan en esta vida, entona el salmo 41. Si no quieres dejar de recordar los innumerables beneficios que el Se\u00f1or otorgo a tus padres, como el \u00e9xodo de Egipto y la estancia en el desierto, y qu\u00e9 bueno es Dios y cuan ingratos los hombres, tienes al Sal\u00a0 43 Sal\u00a0 77 Sal\u00a0 88 Sal\u00a0 104 Sal\u00a0 105 Sal\u00a0 106 y Sal\u00a0 113. Si habi\u00e9ndote refugiado en Dios, poderoso defensor en el peligro, quieres darle gracias y narrar sus misericordias para contigo, tienes el 45.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">10. \u00a1Pecaste, sientes verg\u00fcenza, buscas hacer penitencia y alcanzar misericordia! Encontraras palabras de arrepentimiento y confesi\u00f3n en el Sal\u00a0 50. Aun si debes soportar calumnias por parte de un rey inicuo, y ves como se envalentona el calumniador, al\u00e9jate de all\u00ed y usa las expresiones que encuentras en el Sal\u00a0 51. Si te atacan, te acosan y quieren traicionarte, entreg\u00e1ndote a la justicia, como lo hicieron zifeos y filisteos con David, no pierdas el valor, ten \u00e1nimo, conf\u00eda en el Se\u00f1or y al\u00e1balo con las palabras de los Sal\u00a0 53 y Sal\u00a0 55. La persecuci\u00f3n te sobreviene, cae sobre ti y sin saberlo penetra inesperadamente en la cueva en la que te escond\u00edas, ni entonces temas, pues aun en ese aprieto encontraras palabras de consuelo y de memorial indeleble en los Sal\u00a0 56 y Sal\u00a0 141. Si quien te persigue da la orden de vigilar tu casa, y t\u00fa, a pesar de todo, logras escapar, da gracias a Dios, e inscribe el agradecimiento en tu coraz\u00f3n, como sobre una estela indeleble, en memorial de que no pereciste y entona el Sal\u00a0 58. Si los enemigos que te afligen profieren insultos, y los que aparentaban ser amigos lanzan acusaciones en contra tuya, y esto perturba tu oraci\u00f3n por un breve tiempo, reconf\u00f3rtate alabando a Dios y recitando las palabras del Sal\u00a0 54. Contra los hip\u00f3critas y los que se glor\u00edan desfachatadamente, recita, &#8211; para verg\u00fcenza suya -, el Sal\u00a0 57. Contra los que arremeten salvajemente contra ti y quieren arrebatarte el alma, contrap\u00f3n tu confianza y adhesi\u00f3n al Se\u00f1or; cuanto m\u00e1s se envalentonen ellos, tanto m\u00e1s descansa en \u00e9l, recitando el Sal\u00a0 61. Si perseguido, huyes al desierto, nada temas por estar all\u00ed solo, pues tienes a Dios junto a ti, a quien, muy de madrugada, puedes cantarle el Sal\u00a0 62. Si te aterran los enemigos y no cesan en su conjura contra ti, busc\u00e1ndote sin descanso, aunque sean muchos no te aflijas, ya que sus ataques ser\u00e1n como heridas causadas por flechas arrojadas por ni\u00f1os, entona, entonces (confiado), los Sal\u00a0 63 Sal\u00a0 64 Sal\u00a0 69 y Sal\u00a0 70.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">11. Si deseas alabar a Dios recita el Sal\u00a0 64, y cuando quieras catequizar a alguno acerca de la resurrecci\u00f3n, entona el 65. \u00a1Imploras la misericordia del Se\u00f1or!, al\u00e1balo salmodiando el Sal\u00a0 66. Si ves que los malvados prosperan gozando de paz y los justos, en cambio, viven en aflicci\u00f3n, para no tropezar ni escandalizarte recita tambi\u00e9n t\u00fa el Sal\u00a0 72. Cuando la ira de Dios se inflama contra el pueblo, tienes palabras sabias para su consuelo en el 73. Si andas necesitado de confesi\u00f3n, salmodia el Sal\u00a0 9 Sal\u00a0 74 Sal\u00a0 91 Sal\u00a0 104 Sal\u00a0 105 Sal\u00a0 106 Sal\u00a0 107 Sal\u00a0 110 Sal\u00a0 117 Sal\u00a0 125 y Sal\u00a0 137. Quieres confundir y avergonzar a paganos y herejes, demostrando que ni uno solo de ellos posee el conocimiento de Dios, sino \u00fanicamente la Iglesia cat\u00f3lica, puedes, si as\u00ed lo piensas, cantar y recitar inteligentemente las palabras del Sal\u00a0 75. Si tus enemigos te persiguen y te cortan toda posibilidad de huida, aunque est\u00e9s muy afligido y grandemente confundido, no desesperes, sino clama, y si tu grito es escuchado, da gracias a Dios recitando el Sal\u00a0 76. Pero si los enemigos persisten e invaden y profanan el templo de Dios, matando a los santos y arrojando sus cad\u00e1veres a las aves del cielo, no te dejes intimidar ni temas su crueldad, sino compadece con los que padecen y ora a Dios con el Sal\u00a0 78.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">12. Si deseas alabar al Se\u00f1or en d\u00eda de fiesta, convoca los siervos de Dios y recita los Sal\u00a0 80 y Sal\u00a0 94. Y si nuevamente los enemigos todos, se re\u00fanen, asalt\u00e1ndote por todas partes, profiriendo amenazas hacia la casa de Dios y ali\u00e1ndose contra la piedad, no te amilane su multitud o su poder, ya que tienes un ancla de esperanza en las palabras del salmo 82. Si viendo la casa del Se\u00f1or y sus tabern\u00e1culos eternos, sientes nostalgia por ellos como la ten\u00eda el Ap\u00f3stol, recita el Sal\u00a0 83. Cuando habiendo cesado la ira y terminada la cautividad, quisieras dar gracias a Dios, tienes al Sal\u00a0 84 y al Sal\u00a0 125. Si quieres saber la diferencia que media entre la Iglesia cat\u00f3lica y los cism\u00e1ticos, y avergonzar a estos \u00faltimos, puedes pronunciar las palabras del Sal\u00a0 86. Si quieres exhortarte a ti y a otros, a rendir culto verdadero a Dios, demostrando que la esperanza en Dios no queda confundida, sino que, todo lo contrario, el alma queda fortalecida, alaba a Dios recitando el Sal\u00a0 90. \u00bfDeseas salmodiar el S\u00e1bado? Tienes el Sal\u00a0 91.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">13. \u00bfQuieres dar gracias en el d\u00eda del Se\u00f1or? Tienes el Sal\u00a0 23; o, \u00bfdeseas hacerlo en el segundo d\u00eda de la semana?: recita el Sal\u00a0 47. \u00bfQuieres glorificar a Dios en el d\u00eda de preparaci\u00f3n?: tienes la alabanza del Sal\u00a0 92. Porque entonces, cuando ocurri\u00f3 la crucifixi\u00f3n, fue edificada la casa aunque los enemigos trataron de rodearla, es conveniente cantar como cantico triunfal lo que se enuncia en el Sal\u00a0 92. Si te sobrevino la cautividad, y la casa fue derribada y vuelta a edificar, canta lo que se contiene en el Sal\u00a0 95. La tierra se ha librado de los guerreros y ha aparecido la paz: reina el Se\u00f1or y t quieres hacerlo objeto de tus alabanzas, ah\u00ed tienes el Sal\u00a0 96. \u00bfQuieres salmodiar el cuarto d\u00eda de la semana?. Hazlo con el Sal\u00a0 93; pues en un d\u00eda como ese fue el Se\u00f1or entregado y comenz\u00f3 a asumir y ejecutar el juicio contrario a la muerte, triunfando confiadamente sobre ella. Si lees el Evangelio, veras que en el cuarto d\u00eda de la semana los jud\u00edos se reunieron en Consejo contra el Se\u00f1or, y tambi\u00e9n veras que con todo valor comenz\u00f3 a procurarnos justicia contra el diablo: salmodia, respecto a todo esto, con las palabras del Sal\u00a0 93. Si, adem\u00e1s, observas la providencia y el poder universal del Se\u00f1or, y quieres instruir a algunos en la obediencia y en la fe, exh\u00f3rtalos ante todo a confesar laudativamente: salmodia el Sal\u00a0 99. Si has reconocido el poder de su juicio, es decir que Dios juzga atemperando la justicia con su misericordia, y quieres acerc\u00e1rtele, tienes para este prop\u00f3sito las palabras del cent\u00e9simo entre los salmos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">14. Nuestra naturaleza es d\u00e9bil, si las angustias de la vida te han asimilado a un mendigo, y sinti\u00e9ndote exhausto buscas consuelo, entona el 101. Es conveniente que siempre y en todo lugar demos gracias a Dios; si deseas bendecirlo, espuela tu alma recitando el Sal\u00a0 102 y el Sal\u00a0 103. \u00bfQuieres alabar a Dios y saber, como, por qu\u00e9 motivos, y con qu\u00e9 palabras hacerlo? Tienes el Sal\u00a0 104 Sal\u00a0 106 Sal\u00a0 134 Sal\u00a0 145 Sal\u00a0 146 Sal\u00a0 147 Sal\u00a0 148 y Sal\u00a0 150. \u00bfPrestas fe a lo que ha dicho el Se\u00f1or y tienes fe en las palabras que t\u00fa mismo dices cuando rezas? Profiere el Sal\u00a0 115. \u00bfSientes que vas progresando gradualmente en tus obras, de modo que puedes hacer tuyas las palabras: olvidando lo que queda detr\u00e1s m\u00edo, me lanzo hacia lo que est\u00e1 delante (Ph 3,13)?: puedes entonces entonar para cada uno de los pelda\u00f1os de tu adelanto uno de los quince salmos graduales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">15. \u00bfHas sido conducido al cautiverio por pensamientos extra\u00f1os y te hallas nost\u00e1lgicamente tironeado por ellos? \u00bfTe embarga el arrepentimiento, deseas no caer en el futuro y, sin embargo, sigues cautivo de ellos? \u00a1Si\u00e9ntate, llora, y, como lo hizo anta\u00f1o el pueblo, pronuncia las palabras del Sal\u00a0 136! \u00bfEres tentado y as\u00ed sondeado y probado? Si superada la tentaci\u00f3n quieres dar gracias, utiliza el salmo Sal\u00a0 138. \u00bfTe hallas nuevamente acosado por los enemigos y quieres ser liberado? Pronuncia las palabras del 139. \u00bfDeseas suplicar y orar? Salmodia el Sal\u00a0 5 y el Sal\u00a0 142. Si se ha alzado el tir\u00e1nico enemigo contra el pueblo y contra ti, al modo de Goliat contra David, no tiembles, ten fe, y como David, salmodia el Sal\u00a0 143. Si maravillado por los beneficios que Dios otorgo a todos y tambi\u00e9n a ti, quieres bendecirlo, repite las palabras que David dijo en el Sal\u00a0 144. \u00bfQuieres cantar y alabar al Se\u00f1or? Lo que debas entonar est\u00e1 en los Sal\u00a0 92 y Sal\u00a0 97. \u00bfAun siendo peque\u00f1o, has sido preferido a tus hermanos y colocado sobre ellos? No te glor\u00edes ni te envalentones contra ellos, sino que atribuyendo la gloria a Dios que te eligi\u00f3, salmodia el 151, que es un poema genuinamente dav\u00eddico. Supongamos que deseas entonar los salmos en los que resuena la alabanza a Dios, es decir que van encabezados por el Aleluya, puedes usar: el Sal\u00a0 104 Sal\u00a0 105 Sal\u00a0 106 Sal\u00a0 111 Sal\u00a0 112 Sal\u00a0 113 Sal\u00a0 114 Sal\u00a0 115 Sal\u00a0 116 Sal\u00a0 117 Sal\u00a0 118 Sal\u00a0 134 Sal\u00a0 135 Sal\u00a0 145 Sal\u00a0 146 Sal\u00a0 147 Sal\u00a0 148 Sal\u00a0 149 y el Sal\u00a0 150.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">16. Si al salmodiar quieres destacar lo que se refiere al Salvador, encontraras referencias pr\u00e1cticamente en cada salmo: as\u00ed, por ejemplo, tienes el Sal\u00a0 44 y el Sal\u00a0 100, que proclaman tanto su generaci\u00f3n eterna del Padre como su venida en la carne; el Sal\u00a0 21 y el Sal\u00a0 68 que preanuncian la cruz divina, como tambi\u00e9n todos los padecimientos y persecuciones que soporto por nosotros; el Sal\u00a0 2 y el Sal\u00a0 108 que pregonan la maldad y las persecuciones de los jud\u00edos y la traici\u00f3n de Judas Iscariote; el Sal\u00a0 20 Sal\u00a0 49 y Sal\u00a0 71 proclaman su reinado y su potestad de juzgar, como tambi\u00e9n su manifestaci\u00f3n a nosotros en la carne y la vocaci\u00f3n de los paganos. El Sal\u00a0 15 anuncia su resurrecci\u00f3n de entre los muertos; el Sal\u00a0 23 y Sal\u00a0 46 anuncian su ascensi\u00f3n a los cielos. Al leer el Sal\u00a0 92 Sal\u00a0 95 Sal\u00a0 97 o Sal\u00a0 98, caes en la cuenta y contemplas los beneficios que el Salvador nos otorgo gracias a sus padecimientos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">17. Esta es la caracter\u00edstica que posee el libro de los salmos, para utilidad de los hombres: una parte de los salmos han sido escritos para purificaci\u00f3n de los movimientos del alma; otra parte para anunciarnos prof\u00e9ticamente la venida en la carne de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, como arriba dijimos. Pero en modo alguno debemos pasar por alto la raz\u00f3n por la que los salmos se modulan armoniosamente y con canto. Algunos simplotes entre nosotros, si bien creen en la inspiraci\u00f3n divina de las palabras, sostienen que los salmos se cantan por lo agradable de los sonidos y para placer del o\u00eddo. Esto no es exacto. La Escritura para nada busco el encanto o la seducci\u00f3n, sino la utilidad del alma; esta forma fue elegida sobre todo por dos razones. En primer lugar, conven\u00eda que la Escritura no alabara a Dios \u00fanicamente en una secuencia de palabras r\u00e1pida y continua, sino tambi\u00e9n con voz lenta y pausada. En secuencia ininterrumpida se leen la Ley, los Profetas, los libros hist\u00f3ricos y el Nuevo Testamento; la voz pausada es empleada para los Salmos, odas y canticos. As\u00ed se obtiene que los hombres expresen su amor a Dios con todas sus fuerzas y con todas sus posibilidades. La segunda raz\u00f3n estriba en que, al igual que una buena flauta unifica y armoniza perfectamente todos los sonidos, del mismo modo requiere la raz\u00f3n que los diversos movimientos del alma, como pensamiento, deseo, c\u00f3lera, sean el origen de los distintas actividades del cuerpo, de modo que el obrar del hombre no sea desarm\u00f3nico, conflictuado consigo mismo, pensando muy bien y obrando muy mal. Por ejemplo, Pilato que dijo: ning\u00fan delito encuentro yo en \u00e9l para condenarlo a muerte (Jn 18,38), pero obro seg\u00fan el querer de los jud\u00edos; o, que deseando obrar mal, est\u00e9n imposibilitados de realizarlo, como los ancianos con Susana; o que aun absteni\u00e9ndose de adulterar sea ladr\u00f3n, o, sin ser ladr\u00f3n sea homicida, o, sin ser asesino sea blasfemo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">18. Para impedir que surja esa desarmon\u00eda interior, la raz\u00f3n requiere que el alma, que posee el pensamiento de Cristo (1Co 2,16), como dice el Ap\u00f3stol, haga que \u00e9ste le sirva de director, que domine en \u00e9l sus pasiones, ordenando los miembros del cuerpo para que obedezcan la raz\u00f3n. Como plectro para la armon\u00eda, en ese salterio que es el hombre, el Esp\u00edritu debe ser fielmente obedecido, los miembros y sus movimientos deben ser d\u00f3ciles obedeciendo la voluntad de Dios. Esta tranquilidad perfecta, esta calma interior, tienen su imagen y modelo en la lectura modulada de los Salmos. Nosotros damos a conocer los movimientos del alma a trav\u00e9s de nuestras palabras; por eso el Se\u00f1or, deseando que la melod\u00eda de las palabras fuera el s\u00edmbolo de la armon\u00eda Espiritual en el alma, ha hecho cantar los Salmos melodiosa, modulada y musicalmente. Precisamente este es el anhelo del alma, vibrar en armon\u00eda, como est\u00e1 escrito: alguno de ustedes es feliz, \u00a1que cante! (Jc 5,13). As\u00ed, salmodiando, se aplaca lo que en ella haya de confuso, \u00e1spero o desordenado y el canto cura hasta la tristeza: \u00bfpor qu\u00e9 estas triste alma m\u00eda, por qu\u00e9 te me turbas? (Sal\u00a0 41,6 y Sal\u00a0 42,5); reconocer su error confesando: casi resbalaron mis pisadas (Sal\u00a0 72,2); y en el temor fortalecer la esperanza: el Se\u00f1or est\u00e1 conmigo: no temo; \u00bfqu\u00e9 podr\u00e1 hacerme el hombre? (Sal\u00a0 117,6).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">19. Los que no leen de esta manera los canticos divinos, no salmodian sabiamente, sino que buscando su deleite, merecen reproche, ya que la alabanza no es hermosa en boca del pecador (Si 15,9). Pero cuando se cantan de la manera que arriba mencionamos, de modo que las palabras se vayan profiriendo al ritmo del alma y en armon\u00eda con el Esp\u00edritu, entonces cantan al un\u00edsono la boca y la mente; al cantar as\u00ed son \u00fatiles a s\u00ed mismos y a los oyentes bien dispuestos. El bienaventurado David, por ejemplo, cantando para Sa\u00fal, complac\u00eda a Dios y alejaba de Sa\u00fal la turbaci\u00f3n y la locura, devolvi\u00e9ndole tranquilidad a su alma. De id\u00e9ntica manera los sacerdotes al salmodiar, aportaban la calma al alma de las multitudes, induci\u00e9ndolas a cantar un\u00e1nimes con los coros celestiales. El hecho de que los Salmos se reciten melodiosamente, no es en absoluto indicio de buscar sonidos placenteros, sino reflejo de la armoniosa composici\u00f3n del alma. La lectura mesurada es s\u00edmbolo de la \u00edndole ordenada y tranquila del Esp\u00edritu. Alabar a Dios con platillos sonoros, con la citara y el salterio de diez cuerdas, es, a su vez, s\u00edmbolo e indicaci\u00f3n de que los miembros del cuerpo est\u00e1n armoniosamente unidos al modo que lo est\u00e1n las cuerdas; de que los pensamientos del alma act\u00faan cual c\u00edmbalos, recibiendo todo el conjunto movimiento y vida a impulsos del Esp\u00edritu, ya que vivir\u00e1n, como est\u00e1 escrito, si con el Esp\u00edritu hacen morir las obras del cuerpo (Rm 8,13). Quien salmodia de esta manera armoniza su alma llev\u00e1ndola del desacuerdo al acorde, de modo que hall\u00e1ndose en natural acuerdo nada la turbe, al contrario con la imaginaci\u00f3n pacificada desea ardientemente los bienes futuros. Bien dispuesta por la armon\u00eda de las palabras, olvida sus pasiones, para centrada gozosa y armoniosamente en Cristo concebir los mejores pensamientos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">20. Es por tanto necesario, hijo m\u00edo, que todo el que lee este libro lo haga con pureza de coraz\u00f3n, aceptando que se debe a la divina inspiraci\u00f3n, y, benefici\u00e1ndose por eso mismo de \u00e9l, como de los frutos del jard\u00edn del para\u00edso, emple\u00e1ndolos seg\u00fan las circunstancias y la utilidad de cada uno de ellos. Estimo, en efecto, que en las palabras de este libro se contienen y describen todas las disposiciones, todos los afectos y todos los pensamientos de la vida humana y que fuera de estos no hay otros. \u00bfHay necesidad de arrepentimiento o confesi\u00f3n; les han sorprendido la aflicci\u00f3n o la tentaci\u00f3n; se es perseguido o se ha escapado a emboscadas; est\u00e1 uno triste, en dificultades o tiene alguno de los sentimientos arriba mencionados; o vive pr\u00f3speramente, habiendo triunfado sobre tus enemigos, deseando alabar, dar gracias o bendecir al Se\u00f1or? Para cualquiera de estas circunstancias hallara la ense\u00f1anza adecuada en los Salmos divinos. Que elija aquellos relacionados con cada uno de esos argumentos, recit\u00e1ndolos como si \u00e9l los profiriera, y adecuando los propios sentimientos a los en ellos expresados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">21. En modo alguno se busque adornarlos con palabras seductoras, modificar sus expresiones o cambiarlas totalmente; lea y c\u00e1ntese lo que est\u00e1 escrito, sin artificios, para que los santos varones que nos los legaron, reconozcan el tesoro de su propiedad, recen con nosotros, o m\u00e1s bien, lo haga el Esp\u00edritu Santo que hablo a trav\u00e9s de ellos, y al constatar que nuestros discursos son eco perfecto del suyo, venga en nuestra ayuda. Pues en tanto en cuanto la vida de los santos es mejor que la del resto, por tanto mejores y m\u00e1s poderosas se tendr\u00e1n, con toda verdad, sus palabras que las que agreguemos nosotros. Pues con esas palabras agradaron a Dios y al proferirlas ellos lograron, como lo dice el Ap\u00f3stol, conquistar reinos, hicieron justicia, alcanzaron las promesas, cerraron la boca a los leones; apagaron la violencia del fuego, escaparon del filo de la espada, curaron de sus enfermedades, fueron valientes en la guerra, rechazaron ej\u00e9rcitos extranjeros, las mujeres recobraron resucitados a sus muertos (He 11,33-35).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">22. Todo el que ahora lee esas mismas palabras (de los Salmos), tenga confianza, que por ellas Dios vendr\u00e1 instant\u00e1neamente en nuestra ayuda. Si est\u00e1 afligido, su lectura procurara un gran consuelo; si es tentado o perseguido, al cantarlas saldr\u00e1 fortalecido y como m\u00e1s protegido por el Se\u00f1or, que ya hab\u00eda protegido antes al autor, y har\u00e1 que huyan el diablo y sus demonios. Si ha pecado volver\u00e1 en s\u00ed y dejara de hacerlo; si no ha pecado, se estimara dichoso al saber que corre en procura de los verdaderos bienes; en la lucha, los Salmos dar\u00e1n las fuerzas para no apartarse jam\u00e1s de la verdad; al contrario, convencer\u00e1 a los impostores que trataban de inducirle al error. No es un mero hombre la garant\u00eda de todo esto, sino la misma Escritura divina. Dios ordeno a Mois\u00e9s escribir el gran Cantico ensen\u00e1ndoselo al pueblo; al que \u00e9l constituyera como jefe le ordeno transcribir el Deuteronomio, guard\u00e1ndolo entre sus manos y meditando continuamente sus palabras, pues sus discursos son suficientes para traer a la memoria el recuerdo de la virtud y aportar ayuda a los que los meditan sinceramente. Cuando Josu\u00e9, hijo de Nuna penetro en la tierra prometida, viendo los campamentos enemigos y a los reyes amorreos reunidos todos en son de guerra, en lugar de armas o espadas, empu\u00f1o el libro del Deuteronomio, lo ley\u00f3 ante todo el pueblo, recordando las palabras de la Ley, y habiendo armado al pueblo sali\u00f3 vencedor sobre los enemigos. El rey Jos\u00edas, despu\u00e9s del descubrimiento del libro y su lectura p\u00fablica, no albergaba ya temor alguno de sus enemigos. Cuando el pueblo sal\u00eda a la guerra, el arca con las tablas de la Ley iba delante del ej\u00e9rcito, siendo protecci\u00f3n m\u00e1s que suficiente, siempre que entre los portadores o en el seno del pueblo no prevaleciera el pecado o la hipocres\u00eda. Pues se necesita que la fe vaya acompa\u00f1ada por la sinceridad para que la Ley d\u00e9 respuesta a la oraci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">23. Al menos yo, dijo el anciano, escuch\u00e9 de boca de hombres sabios, que antiguamente, en tiempos de Israel, bastaba con la lectura de la Escritura para poner en fuga los demonios y destruir las trampas tendidas por ellos a los hombres. Por eso, dec\u00eda, son del todo condenables aquellos que abandonando estos libros componen otros con expresiones elegantes, haci\u00e9ndose llamar exorcistas, \u00a1como les ocurri\u00f3 a los hijos del jud\u00edo Esceva, cuando intentaron exorcizar de esa manera! Los demonios se divierten y burlan cuando los escuchan; por el contrario tiemblan ante las palabras de los santos y ni o\u00edrlas pueden. Pues en las palabras de la Escritura est\u00e1 el Se\u00f1or y al no poder soportarlo gritan: \u00a1Te ruego que no me atormentes antes de tiempo! (Lc 8,28). Con sola la presencia del Se\u00f1or se consum\u00edan. Del mismo modo Pablo daba \u00f3rdenes a los Esp\u00edritus impuros y los demonios se somet\u00edan a los disc\u00edpulos. Y la mano del Se\u00f1or cay\u00f3 sobre Eliseo el profeta, de modo que profetizo a los tres reyes acerca del agua, cuando por orden suya el salmista cantaba al son del salterio. Incluso ahora, si uno est\u00e1 preocupado por los que sufren, lea los Salmos y les ayudar\u00e1 much\u00edsimo, demostrando igualmente que su fe es firme y veraz; al verla Dios concede la completa salud a los necesitados. Sabi\u00e9ndolo el santo dijo en el salmo 118: meditar\u00e9 sobre tus decretos, no olvidar\u00e9 tus palabras; y tambi\u00e9n: tus decretos eran mis cantos, en el lugar de mi peregrinaci\u00f3n. En ellas encontraron salvaci\u00f3n al decir: si tu ley no fuese mi meditaci\u00f3n, ya habr\u00eda perecido en mi humillaci\u00f3n. Tambi\u00e9n Pablo buscaba confirmar a su disc\u00edpulo, al decir: medita estas cosas; vive entregado a ellas para que tu aprovechamiento sea manifiesto a todos (1Tm 4,15). Pract\u00edcalo igualmente t\u00fa, lee con sabidur\u00eda los Salmos y podr\u00e1s, bajo la gu\u00eda del Esp\u00edritu, comprender el significado de cada uno. Imitar\u00e1s la vida que llevaron los santos varones, quienes dijeron esto entusiasmados por el Esp\u00edritu de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">San Atanasio de Alejandr\u00eda<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">R. P. Emiliano D\u00edaz, Catedral de San Pedro y San Pablo M\u00e9xico<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CARTA DE NUESTRO SANTO PADRE ATANASIO, ARZOBISPO DE ALEJANDR\u00cdA, A MARCELINO SOBRE LA INTERPRETACI\u00d3N DE LOS SALMO En forma de narraci\u00f3n tenemos los siguientes: Sal\u00a0 18 Sal\u00a0 43 Sal\u00a0 48 Sal\u00a0 49 Sal\u00a0 72 Sal\u00a0 76 Sal\u00a0 88 Sal\u00a0 89 Sal\u00a0 106 Sal\u00a0 113 Sal\u00a0 126 y Sal\u00a0 136. En forma de oraci\u00f3n tenemos: Sal\u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":true,"template":"","format":"standard","meta":{"_bbp_topic_count":0,"_bbp_reply_count":0,"_bbp_total_topic_count":0,"_bbp_total_reply_count":0,"_bbp_voice_count":0,"_bbp_anonymous_reply_count":0,"_bbp_topic_count_hidden":0,"_bbp_reply_count_hidden":0,"_bbp_forum_subforum_count":0},"categories":[93,104],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11124"}],"collection":[{"href":"https:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11124"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11124\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11125,"href":"https:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11124\/revisions\/11125"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11124"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11124"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11124"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}