{"id":8686,"date":"2013-03-16T15:06:19","date_gmt":"2013-03-16T21:06:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/?p=8686"},"modified":"2019-10-31T23:23:59","modified_gmt":"2019-11-01T05:23:59","slug":"el-ayuno-y-el-perdon","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/2013\/03\/el-ayuno-y-el-perdon\/","title":{"rendered":"El ayuno y el perd\u00f3n"},"content":{"rendered":"<blockquote>\n<address style=\"text-align: right;\">\u00a0<\/address>\n<address style=\"text-align: right;\"><a href=\"http:\/\/www.iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/Arch-Boulos.jpg\" data-rel=\"lightbox-image-0\" data-rl_title=\"\" data-rl_caption=\"\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-thumbnail wp-image-8841 alignright\" style=\"margin: 8px;\" title=\"\" alt=\"Arch Boulos\" src=\"http:\/\/www.iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/Arch-Boulos-150x150.jpg\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a>Por\u00a0Monse\u00f1or Pablo Yazigi<\/address>\n<address style=\"text-align: right;\">Metropolita de Alepo (Siria)<\/address>\n<address>Texto extraido de:<\/address>\n<address>El Libro de la Palabra, Volumen I, Per\u00edodo del Triodion y Pentecostario, Edici\u00f3n de la Arquidi\u00f3cesis de Alepo, 2006, pp. 43-45.<\/address>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>&#8220;Porque si ustedes perdonan a los hombres sus ofensas, tambi\u00e9n su Padre celestial les perdonar\u00e1 a ustedes&#8221; (Mt 6:14)<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este es el cuarto y \u00faltimo domingo de la temporada preparativa a la Gran Cuaresma, y ma\u00f1ana iniciamos el per\u00edodo bendito de la Gran Cuaresma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/ayuno0.jpg\" data-rel=\"lightbox-image-1\" data-rl_title=\"\" data-rl_caption=\"\" title=\"\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft  wp-image-8626\" style=\"margin: 8px;\" alt=\"ayuno0\" src=\"http:\/\/www.iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/ayuno0.jpg\" width=\"158\" height=\"105\" \/><\/a>En el domingo &#8220;del fariseo y del publicano&#8221;, Cristo abre las puertas del arrepentimiento e inicia el camino que conduce a la Gran Cuaresma, que es la humildad. En el domingo &#8220;del hijo pr\u00f3digo&#8221;, se fija la mirada hacia el Padre, la meta de la Gran Cuaresma. En el domingo &#8220;del D\u00eda Juicio y de la abstinencia de la carne&#8221;, se medita sobre la importancia del pr\u00f3jimo, porque con \u00e9l se realizar\u00e1n los &#8220;actos de amor&#8221;. Y hoy, en el domingo &#8220;del perd\u00f3n&#8221;, se da al pr\u00f3jimo el beso de amor para iniciar el ayuno con alegr\u00eda, reconcili\u00e1ndose con Dios y con el pr\u00f3jimo, y por consiguiente consigo mismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">* * *<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los oficios y oraciones de este domingo, como as\u00ed tambi\u00e9n en el pasaje del Evangelio (Mt 6:14-21), dos tem\u00e1ticas sobresalen. La primera tem\u00e1tica se trata de la conmemoraci\u00f3n de la expulsi\u00f3n de Ad\u00e1n del Para\u00edso, quien se hab\u00eda quedado all\u00ed llorando. Los himnos y las lecturas b\u00edblicas comparan entre la situaci\u00f3n paradis\u00edaca y la situaci\u00f3n posterior a la ca\u00edda, la cual merece realmente el llanto y el arrepentimiento, algo que los himnos reiteran a menudo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La segunda tem\u00e1tica se trata del perd\u00f3n, o sea pedir perd\u00f3n a Dios y perdonar al pr\u00f3jimo. Sobre eso nos habla el pasaje del Evangelio, &#8211; sobre el perd\u00f3n de Dios a nosotros, y nuestro perd\u00f3n a los dem\u00e1s -, justo antes de tratar el tema del ayuno. A trav\u00e9s de esta celebraci\u00f3n, la Iglesia termina, con el perd\u00f3n, este per\u00edodo de preparaci\u00f3n e inicia la Gran Cuaresma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed ambas tem\u00e1ticas, la del llanto por la expulsi\u00f3n de Ad\u00e1n del Para\u00edso, y la de pedir el perd\u00f3n de Dios y perdonar al pr\u00f3jimo, se re\u00fanen en un solo tema, que es el ayuno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfAcaso no es el hecho de no haber obedecido a Dios y de haber transgredido el mandamiento de ayunar (N.T.: o sea no comer del \u00e1rbol prohibido) que era la raz\u00f3n que caus\u00f3 la expulsi\u00f3n de Ad\u00e1n del Para\u00edso? Ahora, el ayuno es la herramienta que va a permitir la reconciliaci\u00f3n entre los seres humanos y Dios: el ayuno nos brindar\u00e1 el perd\u00f3n de Dios a cambio de nuestra transgresi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">* * *<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este domingo nos hace recordar dos eventos. El primero es la expulsi\u00f3n de Ad\u00e1n del Para\u00edso: es el momento de la separaci\u00f3n entre Dios y el hombre, cuya imagen en la Biblia es dura, pues Dios ha puesto un \u00e1ngel para vigilar la puerta del Para\u00edso con una espada de fuego en su mano. Es una imagen que deja a entender que la puerta est\u00e1 cerrada ante cualquier intento de reconciliaci\u00f3n con Dios, despu\u00e9s de que Ad\u00e1n y Eva se descuidaron de &#8220;ayunar&#8221;. El segundo evento es un anuncio y anticipo del perd\u00f3n de Dios, otorgado con la esperanza de que los hombres se perdonaran para que se cumpliera completa y definitivamente el perd\u00f3n divino, como menciona la Biblia claramente. Este ser\u00e1 el momento de la &#8220;reconciliaci\u00f3n&#8221; con Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nos reconciliaremos con Dios por medio del ayuno, el cual hemos de empezar perdonando al pr\u00f3jimo y reconcili\u00e1ndonos con \u00e9l. Puede ser que sea m\u00e1s f\u00e1cil ayudar a un pobre o compadecer con un extranjero. Pero lo m\u00e1s dif\u00edcil es perdonar a nuestro pr\u00f3jimo, &#8211; el perd\u00f3n entre fieles y pr\u00f3jimo -, pues la reconciliaci\u00f3n ocurre cuando el amor llega realmente a superar nuestro amor a nosotros mismos y a toda dignidad personal. Es la prueba de que hemos puesto al pr\u00f3jimo no s\u00f3lo por encima de algunas de nuestras posesiones, sino tambi\u00e9n por encima de nuestra dignidad, porque, al reconciliarnos con nuestro pr\u00f3jimo, logramos complacer al coraz\u00f3n divino y sentir la paz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por ello, la Iglesia estableci\u00f3 en su culto, &#8211; y el culto es la forma visible y pr\u00e1ctica de vivir la fe -, que todos los cristianos se reunieran en el oficio de las V\u00edsperas del domingo &#8220;del perd\u00f3n&#8221;, para que los fieles intercambiaran, al final del oficio, el beso fraterno entre ellos y se abrazaran los unos a los otros, signo de reconciliaci\u00f3n y de amor verdadero. Es que la tradici\u00f3n en las Iglesias Ortodoxas prevea que el obispo junto a todos los sacerdotes y fieles se congregaran, en la tarde de aquel d\u00eda, para celebrar el oficio de las V\u00edsperas, y que se pidieran mutuamente los unos a otros el perd\u00f3n a fin de iniciar la Gran Cuaresma con alegr\u00eda y fuerza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">* * *<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de tratar la necesidad de perdonar al pr\u00f3jimo para obtener el perd\u00f3n de Dios, el texto b\u00edblico trata el ayuno, el cual debe estar acompa\u00f1ado con se\u00f1ales de alegr\u00eda y no poner &#8220;cara triste&#8221; para parecer a la gente que estamos ayunando.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00ed, la Cuaresma no es un per\u00edodo en el que nos torturamos, ni que nos castigamos, tampoco se trata de &#8220;pagar&#8221; nuestras deudas a Dios. La Cuaresma es el per\u00edodo en el que predomina el amor fraterno, y el sentido de amor a Dios y la luz recibida de \u00c9l. El ayuno es el per\u00edodo en el cual nos llenamos de la gracia divina derramada en nuestros corazones y nos alegramos de la presencia de la Gracia en nosotros, a tal punto que &#8220;olvidamos de comer nuestro pan&#8221; (Salmos 102:4). La Cuaresma es el per\u00edodo en el cual no vivimos compitiendo por un pedazo de pan; es un per\u00edodo en el que nuestro &#8220;pan de cada d\u00eda&#8221; se convierte en el pan de los \u00e1ngeles &#8211; es decir la alabanza -, y tambi\u00e9n en dar a comer al pr\u00f3jimo &#8211; es decir el amor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">* * *<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed nos exhorta el oficio de las v\u00edsperas celebrado aquel domingo a la tarde: &#8220;Empecemos el per\u00edodo del ayuno con gozo, dej\u00e1ndonos libremente a nosotros mismos correr en el sendero de la lucha espiritual; purifiquemos nuestra alma; purifiquemos nuestro cuerpo ayunando de las pasiones tal como ayunar\u00edamos de los alimentos. Gocemos, pues, de las virtudes del Esp\u00edritu&#8221;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">He aqu\u00ed un tiempo propicio, he aqu\u00ed el per\u00edodo del arrepentimiento, el cual podemos empezar con una palabra &#8211; &#8220;\u00a1Perd\u00f3name, hermano m\u00edo!&#8221; -, e iniciar, con nuestro pr\u00f3jimo, la Gran Cuaresma con el beso de paz. Am\u00e9n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 Por\u00a0Monse\u00f1or Pablo Yazigi Metropolita de Alepo (Siria) Texto extraido de: El Libro de la Palabra, Volumen I, Per\u00edodo del Triodion y Pentecostario, Edici\u00f3n de la Arquidi\u00f3cesis de Alepo, 2006, pp. 43-45. &#8220;Porque si ustedes perdonan a los hombres sus ofensas, tambi\u00e9n su Padre celestial les perdonar\u00e1 a ustedes&#8221; (Mt 6:14) Este es el cuarto [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_bbp_topic_count":0,"_bbp_reply_count":0,"_bbp_total_topic_count":0,"_bbp_total_reply_count":0,"_bbp_voice_count":0,"_bbp_anonymous_reply_count":0,"_bbp_topic_count_hidden":0,"_bbp_reply_count_hidden":0,"_bbp_forum_subforum_count":0},"categories":[93,106,3],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8686"}],"collection":[{"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8686"}],"version-history":[{"count":13,"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8686\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15316,"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8686\/revisions\/15316"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8686"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8686"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8686"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}