{"id":698,"date":"1111-01-11T12:59:25","date_gmt":"1970-01-01T06:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/?p=698"},"modified":"2013-01-08T13:59:47","modified_gmt":"2013-01-08T19:59:47","slug":"sacramento-de-la-santa-crismacion-segun-el-dogma-ortodoxo","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/1111\/01\/sacramento-de-la-santa-crismacion-segun-el-dogma-ortodoxo\/","title":{"rendered":"Sacramento de la Santa Crismaci\u00f3n seg\u00fan el dogma ortodoxo"},"content":{"rendered":"<address style=\"text-align: right;\"><a href=\"http:\/\/www.iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/crimacion.jpg\" data-rel=\"lightbox-image-0\" data-rl_title=\"\" data-rl_caption=\"\" title=\"\"><\/a><\/address>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-702 aligncenter\" style=\"margin-top: 10px; margin-bottom: 10px;\" title=\"crimacion\" src=\"http:\/\/www.iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/crimacion.jpg\" alt=\"crimacion\" width=\"130\" height=\"73\" \/><\/p>\n<address style=\"text-align: right;\">Por Archimandrita Ignacio Samaan<\/address>\n<address style=\"text-align: right;\"><\/address>\n<h4>Pr\u00f3logo<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este art\u00edculo se pretende exponer el Sacramento de la Crismaci\u00f3n desde la perspectiva dogm\u00e1tico evitando entrar en un debate comparativo sobre su pr\u00e1ctica actual en las diversas confesiones cristianas. El objetivo es exaltar la importancia del concepto teol\u00f3gico en la comprensi\u00f3n del Sacramento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La sencillez de la Iglesia Primitiva y el esplendor de su santidad hicieron de la pr\u00e1ctica lit\u00fargica una expresi\u00f3n viva de la fe de la Iglesia, pero tambi\u00e9n su <em>cofre<\/em> seguro, ya que la celebraci\u00f3n de los Sacramentos no es resultado de una refutaci\u00f3n teol\u00f3gica sino que es lo entregado de nuestro Se\u00f1or Jesucristo por el Esp\u00edritu Santo, Quien \u00abos lo ense\u00f1ar\u00e1 todo y os recordar\u00e1 todo lo que yo os he dicho.\u00bb (Jn 14:26).<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Definici\u00f3n general<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Crisma<\/em> es una palabra de origen griego que significa \u00abla unci\u00f3n\u00bb; indica el aceite arom\u00e1tico que se usa en el sacramento. El aceite, en general, ocup\u00f3 un lugar significativo en la antig\u00fcedad: los romanos se ungieron con \u00e9l, en preparaci\u00f3n para sus fiestas, siendo un s\u00edmbolo de la alegr\u00eda. Con los hebreos, tambi\u00e9n tuvo su funci\u00f3n importante por su propiedad penetrante en el cuerpo, se usaba en las fiestas (Am 6:6), y se derramaba a los visitantes en gesto de generosidad y de respeto (Sal 23:5), hay tambi\u00e9n que exaltar su importancia en la unci\u00f3n de reyes y sacerdotes, pues como el aceite penetra en el cuerpo y se adentra en los miembros, as\u00ed el Esp\u00edritu de Dios penetra en las almas de los escogidos \u00abEl esp\u00edritu del Se\u00f1or est\u00e1 sobre m\u00ed, porque me ha ungido para anunciar a los pobres la Buena Noticia\u00bb (Isa 61:1).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La mezcla del Crisma contiene aceite de olivo, vino puro de uvas y treinta y cinco esencias y perfumes naturales, entre ellas b\u00e1lsamo y almizcle. \u00abTal como Cristo asumi\u00f3 un cuerpo <em>terrenal<\/em> y es el Sacerdote para siempre ante el Padre, tambi\u00e9n nosotros recibimos nuestra funci\u00f3n sacerdotal de la esencia de las perfumes de la <em>tierra;<\/em> a fin de que, habiendo recibido esta unci\u00f3n real, seamos dignos de participar con el Se\u00f1or en su obra redentora de la creaci\u00f3n entera\u00bb, dice san Atanasio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes de tratar el concepto teol\u00f3gico, es provechoso examinar la instituci\u00f3n del Sacramento y su aplicaci\u00f3n en la Iglesia primitiva.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Instituci\u00f3n del Sacramento<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">San Juan Cris\u00f3stomo comenta sobre la Revelaci\u00f3n divina en el Bautismo del Se\u00f1or y dice que el Esp\u00edritu Santo vino sobre el Se\u00f1or \u00abno nada m\u00e1s para indicar a Juan y a los presentes al Hijo de Dios, sino para que aprendas que, a ti tambi\u00e9n viene el Esp\u00edritu Santo cuando te bautizas.\u00bb La venida del Esp\u00edritu Santo, que san Juan Cris\u00f3stomo menciona no se refiere sino a la Santa Crismaci\u00f3n cuya instituci\u00f3n se adjunta a la del Bautismo sin ser los dos envueltos en un solo Sacramento como lo vamos a ver. Y si la ausencia de una menci\u00f3n clara de la Santa Crismaci\u00f3n en las palabras del Cris\u00f3stomo se convierte en un obst\u00e1culo para entender su intenci\u00f3n, san Cirilo, obispo de Jerusal\u00e9n, aclara cualquier confusi\u00f3n al decir: \u00ab\u00c9l (Jes\u00fas) una vez bautizado en el Jord\u00e1n [\u2026] sali\u00f3 de estas y el Esp\u00edritu Santo descendi\u00f3 a \u00c9l en forma de visible pos\u00e1ndose sobre \u00c9l como alguien que le era semejante. De modo tambi\u00e9n semejante, despu\u00e9s de que subisteis de las sagradas aguas de la piscina, se os ha dado el Crisma, imagen realizada de aquel con el que fue ungido Cristo: en realidad es el Esp\u00edritu Santo\u00bb (San Cirilo de Jerusal\u00e9n, <em>Catequesis,<\/em> Descl\u00e9e de Brouwer, Bilbao 1991, P\u00e1g. 512).<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La pr\u00e1ctica primitiva del Sacramenta<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">En tiempos de los Santos Ap\u00f3stoles, la aplicaci\u00f3n del Sacramento de la Crismaci\u00f3n era confiada, exclusivamente, a los mismos ap\u00f3stoles por la imposici\u00f3n de las manos sobre los bautizados. Eso lo vemos en (Hch 8:9-17): el Di\u00e1cono Felipe bautiz\u00f3 a los samaritanos, pero dado que no ten\u00eda la autoridad de la imposici\u00f3n de manos (Crismaci\u00f3n), uno de los ap\u00f3stoles tuvo que venir para aplicar el Sacramento: \u00abentonces les pon\u00edan (Pedro y Juan) las manos y recib\u00edan el Esp\u00edritu Santo.\u00bb (Hch 8:17). San Pablo tambi\u00e9n, despu\u00e9s de bautizar a unos disc\u00edpulos del Bautista en el nombre del Se\u00f1or Jes\u00fas, les puso las manos \u00aby habi\u00e9ndoles Pablo impuesto las manos, vino sobre ellos el Esp\u00edritu Santo\u00bb (Hch 19:1-6).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No mucho despu\u00e9s, se percibe una ausencia de dicha aplicaci\u00f3n por imposici\u00f3n de los manos. Pues el Sacramento ya se aplicaba por la unci\u00f3n con el Crisma consagrado exclusivamente por los Ap\u00f3stoles y, posteriormente, por sus sucesores, los obispos. A partir del Siglo II, muchos testimonios dan testimonio ya del uso del Santo Crisma. El m\u00e1s antiguo se atribuye a San Te\u00f3filo de Antioqu\u00eda (180 d.C.): \u00abNos llamamos Cristianos, porque fuimos crismados (ungidos) con el \u00f3leo de Dios.\u00bb Tertuliano dice: \u00abAl salir de la pila bautismal, fuimos ungidos con el Santo \u00d3leo\u00bb; tambi\u00e9n <em>la Tradici\u00f3n apost\u00f3lica<\/em> de Hip\u00f3lito, obispo de Roma (215), incluye una clara referencia\u00a0 sobre\u00a0 la Crismaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque no sabemos el lapso exacto en el que se empez\u00f3 a usar el \u00f3leo definitivamente en el Sacramento, no obstante, la extensa difusi\u00f3n de dicha aplicaci\u00f3n, en Oriente y Occidente seg\u00fan los testimonios arriba mencionados, nos convence de que el origen de su uso se remota al Siglo I y, lo m\u00e1s probable, a la \u00e9poca de los ap\u00f3stoles, ya que en ning\u00fan testimonio hist\u00f3rico se ha mencionado alguna pelea o discusi\u00f3n sobre la utilizaci\u00f3n del Santo Crisma, lo que confirma su autenticidad apost\u00f3lica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sostiene esta teor\u00eda el hecho de que los mismos Ap\u00f3stoles, a\u00fan realizando el Sacramento por imposici\u00f3n de manos,\u00a0 ten\u00edan completamente axiom\u00e1tica la relaci\u00f3n entre el descenso del Esp\u00edritu Santo y el verbo \u00abungir\u00bb (\u03c7\u03c1\u03af\u03b6\u03c9); por ejemplo, Juan el Evangelista dice: \u00abEn cuanto a vosotros, est\u00e9is ungidos por el Santo (Esp\u00edritu) y sab\u00e9is todas las cosas.\u00bb (1Jn 2:20). \u0395l Ap\u00f3stol San Pablo escribe a los tesalonicenses: \u00abEs Dios el que nos conforta juntamente con vosotros en Cristo y el que nos <em>ungi\u00f3,<\/em> y el que nos marc\u00f3 con su <em>sello<\/em> y nos dio en arras el <em>Esp\u00edritu<\/em> en nuestros corazones.\u00bb (2Cor 1:21-22).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">San Nicol\u00e1s Cabasil\u00e1s, te\u00f3logo del siglo XIII, observa que la Iglesia trata ambos gestos lit\u00fargicos, unci\u00f3n e imposici\u00f3n de manos, en concomitancia: \u00abLos reyes y los sacerdotes, bajo las antiguas leyes, se ung\u00edan. La Iglesia, pues, usa la unci\u00f3n para entronizar a los reyes, mientras impone las manos en la ordenaci\u00f3n de los sacerdotes, eso significa que mira hacia la imposici\u00f3n de manos y la unci\u00f3n con el mismo ojo [&#8230;] En realidad los Padres de la Iglesia llaman a la ordenaci\u00f3n una unci\u00f3n sacerdotal.\u00bb Son como las dos caras de una sola moneda.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La Crismaci\u00f3n, realizaci\u00f3n del Sacramento del Bautismo<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el rito ortodoxo, la Crismaci\u00f3n acompa\u00f1a al Bautizo, pues no separa la unci\u00f3n de la inmersi\u00f3n m\u00e1s que el vestirse en blanco. Esa adhesi\u00f3n es una herencia eclesi\u00e1stica, m\u00e1s a\u00fan, evang\u00e9lica: \u00abporque en un solo Esp\u00edritu hemos sido todos bautizados, para no formar m\u00e1s que un solo cuerpo, jud\u00edos y griegos, esclavos y libres. Y todos hemos bebido de un solo Esp\u00edritu.\u00bb (1Cor 12:13). San Juan Cris\u00f3stomo, comentando este vers\u00edculo, dice: \u00abEn el descenso del Esp\u00edritu Santo, que aceptamos durante el bautizo antes de participar en la Divina Eucarist\u00eda [&#8230;], todos hemos recibido el mismo Esp\u00edritu\u00bb; tan obvia es la adhesi\u00f3n entre Bautismo y Crismaci\u00f3n, que el segundo parece disolverse en el primero. En realidad, al decir \u00abantes de participar en la Divina Eucarist\u00eda\u00bb, el Santo obispo se refiere a la Crismaci\u00f3n, pues esta relaci\u00f3n leg\u00edtima\u00a0 entre los dos sacramentos no contradice a que sean dos, ya que el reci\u00e9n bautizado se reviste con la t\u00fanica blanca por haber sido bautizado y tambi\u00e9n para ser ungido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por el bautismo \u00abse le devuelve al hombre su verdadera naturaleza en Cristo, pues se libera del aguij\u00f3n del pecado y se reconcilia con Dios y con la creaci\u00f3n\u00bb (Alexander Schmemann). Es la incorporaci\u00f3n del bautizado en el cuerpo de Cristo por la participaci\u00f3n en su Muerte y su Resurrecci\u00f3n (la triple inmersi\u00f3n) es lo que expresa el canto con el cual los fieles reciben a los bautizados: \u00abVosotros que fuisteis bautizados en Cristo, de Cristo os revestisteis.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Esp\u00edritu Santo otorga a cada persona re-creada seg\u00fan la <em>imagen<\/em> de Dios la posibilidad de realizar la <em>semejanza;<\/em> la realizaci\u00f3n de la semejanza era la vocaci\u00f3n que el primer Ad\u00e1n perdi\u00f3 por su ca\u00edda ya que la imagen divina se deform\u00f3 en \u00e9l; el Segundo Ad\u00e1n recuper\u00f3 esta imagen con su Muerte y Resurrecci\u00f3n. Nuestro Bautismo, como participaci\u00f3n en la Muerte y Resurrecci\u00f3n de Cristo, es participaci\u00f3n en la imagen recuperada, es decir en el Cuerpo resucitado de Cristo, la Iglesia; y en ella, empieza la marcha hacia la santidad, meta que el Esp\u00edritu Santo con su descenso personal (Crismaci\u00f3n) hace\u00a0 factible.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cabasil\u00e1s aclara esta compresi\u00f3n cuando interpreta lo dicho por san Pablo: \u00abPues en \u00c9l vivimos, nos movemos y existimos\u00bb (Hch 17:28) y afirma que el vers\u00edculo mencionado indica los efectos de los tres sacramentos consagrantes en la vida cristiana: \u00abPor la Eucarist\u00eda vivimos, por la Crismaci\u00f3n nos movimos y actuamos, mientras nuestra existencia espiritual la tomamos en el Bautismo.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Crismaci\u00f3n, Pentecost\u00e9s<\/h4>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li><em>Pentecost\u00e9s, el descenso del Esp\u00edritu Santo<\/em><\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCuando lleg\u00f3 el d\u00eda de Pentecost\u00e9s, estaban todos juntos unidos (la Iglesia) [&#8230;] quedaron todos llenos del Esp\u00edritu Santo y se pusieron a hablar en otras lenguas, seg\u00fan el Esp\u00edritu les conced\u00eda expresarse\u00bb (Hch 2:1-4). Pues el mismo Esp\u00edritu Santo era otorgado a los ap\u00f3stoles como don, mientras los carismas \u2014es decir, las fuerzas y capacidades que los ap\u00f3stoles tuvieron enseguida\u2014 son consecuencias del <em>misterio <\/em>realizado; pues, mientras los ap\u00f3stoles recibieron al Esp\u00edritu Santo, \u00c9l les concedi\u00f3 hablar en otras lenguas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los Maitines de la Fiesta de Pentecost\u00e9s cantamos: \u00abOh Sant\u00edsimo Esp\u00edritu, que procede del Padre, y viene, por el Hijo, sobre los Disc\u00edpulos [&#8230;]\u00bb (Exapostelario de Pentecost\u00e9s). El icono de Pentecost\u00e9s revela la reuni\u00f3n de la Iglesia, el Cuerpo del Se\u00f1or, en la que el Esp\u00edritu Santo descendi\u00f3 a cada uno de los miembros: \u00abSe les aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos\u00bb (Hch 2:3).<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>\u00a0<em>\u00abEl sello del don del Esp\u00edritu Santo\u00bb<\/em><\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">La unicidad de este sacramento y su importancia se manifiestan en la frase recitada al ungir los miembros del bautizado: \u00abel sello del don del Esp\u00edritu santo\u00bb, lo que revela la Crismaci\u00f3n como Pentecost\u00e9s. Ser\u00eda equivocaci\u00f3n mezclar el uso de la palabra \u00abdon\u00bb en singular (\u03ba\u03ac\u03c1\u03b9\u03c3\u03bc\u03b1) con el plural \u00abdones\u00bb (\u03ba\u03b1\u03c1\u03af\u03c3\u03bc\u03b1\u03c4\u03b1), cuando se dice que la frase mencionada \u2014como explican algunos te\u00f3logos de Oriente influenciados por una teolog\u00eda escol\u00e1stica occidental\u2014 se refiere a la adquisici\u00f3n unos <em>dones<\/em> del Esp\u00edritu Santo.\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es obvio que la pr\u00e1ctica lit\u00fargica ha insistido siempre en el uso singular de la palabra \u00abdon\u00bb, a pesar de que el vocabulario eclesi\u00e1stico la dispone tambi\u00e9n en plural; p.e. San Pablo dice: \u00abHay diversidad de <em>dones,<\/em> pero el Esp\u00edritu es el mismo\u00bb (1Cor 12:4). Si la meta del Sacramento de la Crismaci\u00f3n fuese conceder \u00abdones\u00bb especiales u otorgar una \u00abGracia\u00bb necesaria para que el hombre conserve su vida cristiana, la palabra hubiera aparecido en plural. Si no aparece en plural, es debido a que la novedad de este Sacramento y su completa unicidad surgen de que otorga al hombre, no un don especial o dones del Esp\u00edritu Santo, sino que le otorga al mismo Esp\u00edritu Santo como don. (Alexander Schmemann).<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li><em>Pentecost\u00e9s de los Ap\u00f3stoles: primera pr\u00e1ctica de la Crismaci\u00f3n<\/em><\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Esp\u00edritu Santo que descendi\u00f3 sobre los Ap\u00f3stoles en forma de \u00ablenguas como de fuego\u00bb, desciende sobre los bautizados invisiblemente por el sacramento de la Crismaci\u00f3n: \u00abSomos ungidos con el Crisma que es el s\u00edmbolo del descenso del Esp\u00edritu Santo\u00bb, dice San Cirilo de Alejandr\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la oraci\u00f3n que inicia cada servicio, rogamos al Esp\u00edritu Santo: \u00abven a habitar en nosotros\u00bb, ya que la adquisici\u00f3n del Esp\u00edritu Santo es \u00abel objetivo de toda vida cristiana\u00bb como dice san Seraf\u00edn de Sarov. En otras palabras, seg\u00fan Vladimir Losky, un te\u00f3logo ortodoxo contempor\u00e1neo: \u00abPentecost\u00e9s es el objeto y la meta de la Divina Providencia en la tierra\u00bb, ya que el Reino del cielo, como lo define San Pablo, es \u00abjusticia y paz y gozo en el Esp\u00edritu Santo\u00bb (Rom 14:17). Dado que el Esp\u00edritu Santo no se encarn\u00f3 sino el Hijo, su presencia personal no tiene imagen sino que revela todo lo que pertenece a Cristo, pero \u00abtodo se vuelve icono o imagen suyo (del Esp\u00edritu Santo) cuando viene y hace su morada en nosotros\u00bb (Alexander Schmemann); Cristo mismo en su di\u00e1logo con Nicodemo habla de esta presencia <em>din\u00e1mica <\/em>del Esp\u00edritu Santo: \u00abel viento sopla donde quiere, y oyes su voz, pero no sabes de d\u00f3nde viene ni a donde va. As\u00ed es todo el que nace del Esp\u00edritu\u00bb (Jn 3:8). Se trata, entonces, de una experiencia personal inexpresable por el vocabulario humano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Obteniendo al Esp\u00edritu Santo por la Santa Crismaci\u00f3n, la santidad es el nuevo contenido y objeto de nuestra vida: \u00abSi vivimos seg\u00fan el Esp\u00edritu, obremos tambi\u00e9n seg\u00fan el Esp\u00edritu\u00bb (Gal 5:25).<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Consagraci\u00f3n a Dios<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este Sacramento se anuncia la consagraci\u00f3n entera del bautizado a Dios. Por eso, el sacerdote unge con la se\u00f1al de la cruz todos los miembros del cuerpo, pues esta consagraci\u00f3n es un obsequio de Dios, que el hombre es incapaz de obtener salvo por la asistencia de Esp\u00edritu de Dios. San Cirilo de Jerusal\u00e9n explica a los reci\u00e9n iluminados la importancia de la unci\u00f3n de las diferentes partes del cuerpo: \u00ab Fuisteis ungidos en primer lugar en la frente, para ser liberados de la verg\u00fcenza que el primer hombre que pec\u00f3 exhib\u00eda por todas partes y para que, a cara descubierta contempl\u00e9is la gloria del Se\u00f1or como en un espejo. Despu\u00e9s en los o\u00eddos, para que pudieseis o\u00edr los divinos misterios, de los que Isa\u00edas dec\u00eda: \u201cMa\u00f1ana tras ma\u00f1ana despierta mi o\u00eddo, para escuchar como los disc\u00edpulos\u201d (Is 50: 4); [\u2026] Luego fuisteis ungidos en la nariz, para que, al recibir el divino ung\u00fcento, dijeseis: \u201cSomos para Dios el buen olor de Cristo entre los que se salven\u201d (2Cor 2: 15). Tambi\u00e9n fuisteis ungidos en el pecho, para que \u201crevestidos de la justicia como coraza\u201d pudieseis resistir a las asechanzas de Diablo\u201d (Ef 6: 14, 11)\u00bb (San Cirilo de Jerusal\u00e9n, <em>Catequesis,<\/em> Descl\u00e9e de Brouwer, Bilbao 1991, P\u00e1g. 514)<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Ep\u00edlogo<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si los Sacramentos Eclesi\u00e1sticos son una verdadera Presencia Divina en la vida de la Iglesia y de los creyentes, la Santa Crismaci\u00f3n es una presencia del Esp\u00edritu Santo, presencia que sella su vida para siempre. Pero el amor divino nunca elimina la libertad del hombre, el cual tiene que escoger entre \u00abs\u00ed\u00bb o \u00abno\u00bb para que el Sacramento act\u00fae en \u00e9l; si se encuentra \u00abvaso de elecci\u00f3n\u00bb, su vida resplandece con una santidad del \u00abSanto\u00bb que mora en \u00e9l, y ser\u00e1 un icono de Quien no tiene imagen.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Archimandrita Ignacio Samaan Pr\u00f3logo En este art\u00edculo se pretende exponer el Sacramento de la Crismaci\u00f3n desde la perspectiva dogm\u00e1tico evitando entrar en un debate comparativo sobre su pr\u00e1ctica actual en las diversas confesiones cristianas. El objetivo es exaltar la importancia del concepto teol\u00f3gico en la comprensi\u00f3n del Sacramento. La sencillez de la Iglesia Primitiva [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_bbp_topic_count":0,"_bbp_reply_count":0,"_bbp_total_topic_count":0,"_bbp_total_reply_count":0,"_bbp_voice_count":0,"_bbp_anonymous_reply_count":0,"_bbp_topic_count_hidden":0,"_bbp_reply_count_hidden":0,"_bbp_forum_subforum_count":0},"categories":[3],"tags":[27,28,26],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/698"}],"collection":[{"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=698"}],"version-history":[{"count":13,"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/698\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8029,"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/698\/revisions\/8029"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=698"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=698"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=698"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}