{"id":4152,"date":"2011-07-11T16:44:31","date_gmt":"2011-07-11T22:44:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www.iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/?p=4152"},"modified":"2019-10-31T23:35:15","modified_gmt":"2019-11-01T05:35:15","slug":"consagracion-del-obispo-ignacio-samaan","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/2011\/07\/consagracion-del-obispo-ignacio-samaan\/","title":{"rendered":"Consagraci\u00f3n del Obispo Ignacio Sama\u00e1n"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: center;\"><a rel=\"attachment wp-att-4301\" href=\"http:\/\/www.iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/?attachment_id=4301\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-thumbnail wp-image-4301 alignleft\" style=\"margin: 5px;\" title=\"15\" src=\"http:\/\/www.iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/151-150x150.jpg\" alt=\"15\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el domingo 10 de julio de 2011 Su Beatitud Ignacio IV, Patriarca de Antioqu\u00eda celebr\u00f3 la divina liturgia en la Catedral \u201cMariam\u00ede\u201d de Damasco acompa\u00f1ado de doce entre arzobispos y obispos, miembros del Santo S\u00ednodo Antioqueno, y durante esta ceremonia ordenaron al reverendo Archimandrita Ignacio Sama\u00e1n como obispo auxiliar para nuestra arquidi\u00f3cesis, y a otros dos obispos auxiliares para el patriarcado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En su homil\u00eda Su Beatitud determin\u00f3 las caracter\u00edsticas que debe tener un obispo y dio testimonio de los nuevos ordenados detallando sus m\u00e9ritos para que fuesen elegidos para su nuevo desempe\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al final de la liturgia recibi\u00f3 cada obispo de manos del Patriarca una mitra y un b\u00e1culo como s\u00edmbolos de su nuevo cargo, y cada uno de los nuevos obispos dio unas palabras de agradecimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Posteriormente Su \u00a0Eminencia Nuestro Arzobispo invit\u00f3 a todos a una comida por tan importante evento y durante ella dirigi\u00f3 unas palabras a los presentes, felicitando a los nuevos obispos y especialmente a nuestro obispo auxiliar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n en esta\u00a0 pagina queremos felicitar a nuestros queridos Arzobispo Antonio y Obispo Ignacio y pedimos a Dios con nuestra oraci\u00f3n que los conserve por muchos a\u00f1os para bien de nuestro Arquidi\u00f3cesis.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A continuaci\u00f3n transcribimos las palabras se agradecimiento que el obispo \u00a0Ignacio nos dirigi\u00f3 despu\u00e9s de la liturgia:<\/p>\n<blockquote style=\"text-align: justify;\"><p>Su Beatitud, Patriarca Ignacio IV y Sus Eminencias Reverend\u00edsimas, Metropolitas y miembros del Santo S\u00ednodo Antioqueno: Primeramente, es menester agradecerles profundamente por la confianza y la bendici\u00f3n que me han brindado para que reciba tal d\u00e1diva divina. Les pido mantenerme en sus oraciones para que la Gracia no deje de \u201cperfeccionar lo faltante y sanar toda debilidad\u201d, de tal modo que la gloria de Dios se manifieste en mi humilde servicio esplendorosa, tal como es.<\/p>\n<p>Cuando he meditado en mi ministerio sacerdotal durante los \u00faltimos diez a\u00f1os en esta bendita tierra de la propagaci\u00f3n, viene a mi mente una pregunta que toca las fibras m\u00e1s profundas de vocaci\u00f3n clerical: \u00bfQu\u00e9 significa que mi Iglesia \u2013la Iglesia Ortodoxa Antioquena\u2013 est\u00e9 en estas tierras? \u00bfQu\u00e9 es lo que hace que los fieles y los \u201ccuriosos\u201d espirituales acudan a ella? \u00bfQu\u00e9 es lo que la hace tan atrayente? \u00bfCu\u00e1l es su misi\u00f3n en tal contexto?<\/p>\n<p>En medio de esta ola de interrogaciones pasaron por mi memoria tres experiencias de mi peregrinaje por esta vida, de las cuales he entresacado los elementos conformando un <em>borrador<\/em> sobre las posibles respuestas, las cuales con la Gracia de Dios, no dejar\u00e9 de buscar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este d\u00eda bendito me gustar\u00eda compartir con ustedes estas tres:<\/p>\n<p>La primera experiencia, la llamar\u00e9 \u201cDamasco\u201d. En ella est\u00e1 mi familia: mi padre, mi madre, mis hermanos; una familia unida, tradicional y cristiana. El padre, con sencillez y decoro evang\u00e9licos, educa a los hijos; la madre entrega su vida entera con alegr\u00eda dando as\u00ed ejemplo del amor verdadero distante de la burda imitaci\u00f3n que se exhibe hoy en el mundo del consumismo. En mi Damasco se localiza tambi\u00e9n el barrio del Al-Kassa, donde la iglesia de la Santa Cruz es conocido como el lugar m\u00e1s buscado por los j\u00f3venes, el punto de la cita con los amigos, la escuela dominical, el sano entretenimiento, las alegr\u00edas, las oraciones en com\u00fan, \u00a0siendo en la misma call\u00e9 donde est\u00e1 la casa del abuela y en la cual festej\u00e1bamos el domingo de Pentecost\u00e9s; De ah\u00ed mismo parten mis recuerdos de las tradiciones de la Iglesia damascena. El lunes de la Semana de Pascua, \u00edbamos toda familia a la Iglesia del <em>Mariamieh<\/em> (Catedral del Patriarcado). Al momento de la homil\u00eda de Su Beatitud, la escuch\u00e1bamos con pueril inter\u00e9s y curiosidad. Su sonrisa, su amabilidad, su franqueza y claridad formaron las primeras lecciones de homil\u00e9tica, cuyo esp\u00edritu tengo presente \u00a0hasta el d\u00eda de hoy. As\u00ed tambi\u00e9n en Damasco, me acuerdo de Su Eminencia el Arzobispo Jorge, ahora el \u00a0\u201c\u00c1ngel de Homs\u201d, quien me aconsejara, me abrazase como un padre y me apoyara en mi vocaci\u00f3n. Ciertamente, Damasco representa para m\u00ed \u00a0la Iglesia donde la vida cristiana se practica en comuni\u00f3n, en familia, con los amigos. Entonces la primera experiencia\u00a0 fue en Damasco donde viv\u00ed el cristianismo como la comunidad y la reuni\u00f3n de los fieles en el transitar de la vida cotidiana.<\/p>\n<p>El segundo cuadro se llama \u201cBalamand\u201d. \u201cMe acord\u00e9 de los d\u00edas de anta\u00f1o y medit\u00e9 todas tus obras\u2026\u201d. Cada vez que recito este vers\u00edculo s\u00e1lmico de las Completas, evoco con devoci\u00f3n el monasterio, sus atrios, su iglesia, el instituto, la biblioteca, la escuela preparatoria donde d\u00e1bamos clases, las vigilias, las clases de coro\u2026 En Balamand aprendemos la Teolog\u00eda como si fuera ante todo una \u201cpasi\u00f3n por Dios\u201d. En dicha instituci\u00f3n iniciamos el proceso de lo que san Isaac el Sirio denomina \u201cel cambio de las pasiones\u201d. El canto, la homil\u00eda, la vigilia, la lectura y el catecismo\u2026 \u00a1qu\u00e9 dulzura espiritual! Eso lo aprend\u00edamos no nada m\u00e1s en las aulas, sino especialmente en la vida de nuestros superiores como fue el caso de Su Eminencia Arzobispo Pablo, el \u201c\u00c1ngel de Alepo\u201d, rector del instituto San Juan Damasceno en mis tiempos, a quien le debo mucho por su amor, direcci\u00f3n, cuidado y celo por nuestro bienestar. Ni por un momento sent\u00edamos que \u00e9l pudiese tener \u201cvacaciones\u201d (siendo la palabra derivada del \u201cvac\u00edo\u201d) para ser llenadas con pereza. Este hecho dej\u00f3 en m\u00ed una impronta indeleble. Pens\u00e9: entonces el sacerdote \u2013y quiz\u00e1s cada cristiano comprometido con su fe\u2013 en su tiempo libre canta, prepara, lee, traduce textos, compone y ora; no tiene ni tiempo ni ganas para hacer lo que no sea \u201cen Cristo\u201d. El enamorado jam\u00e1s descansa <span style=\"text-decoration: underline;\">de<\/span> la memoria de su amado, sino precisamente <span style=\"text-decoration: underline;\">en<\/span> su memoria. \u201cMe acord\u00e9 de los d\u00edas de anta\u00f1o\u201d, los cuales son para m\u00ed el Balamand, esta <em>tierra santa<\/em> cuya memoria enciende en mi coraz\u00f3n un arrepentimiento que ha de inflamar en amor.<\/p>\n<p>La tercera experiencia es \u201cel Arzobispado\u201d, cuya direcci\u00f3n geogr\u00e1fica es Pirules 110, Col. Jardines del Pedregal, M\u00e9xico D.F., mientras su direcci\u00f3n real se ubica en Antioqu\u00eda, \u201cla gran Ciudad de Dios\u201d. Sorprendente es este esp\u00edritu que ha animado el servicio desde el tiempo de san Juan Cris\u00f3stomo cuando los monjes de Antioqu\u00eda a finales de Siglo IV se apresuraron para defender al pueblo y confrontar su fe. Imposible pasar por alto al \u201cobispo viejito\u201c Flaviano, quien no evadi\u00f3 el viaje de varios meses para comparecer ante el emperador en defensa de su reba\u00f1o. As\u00ed mismo San Ignacio de Antioqu\u00eda, el santo m\u00e1rtir, reuni\u00f3 en su martirio todas las arquidi\u00f3cesis de los alrededores y se mostr\u00f3 ecum\u00e9nico, en el sentido de que se preocup\u00f3 por los dem\u00e1s para acercar y reconciliar a la gente entre s\u00ed. Todas estas figuras las he conocido en el arzobispado; donde el servicio es el primer motivo de la desvelada y lo que da significado a la vida. Sayedna Antonio, mi padre y mi maestro, con quien estoy agradecido infinitamente, sirve a las personas y se comunica con ellos personal y entra\u00f1ablemente, preocup\u00e1ndose por sus necesidades; comprende y realiza las palabras del Se\u00f1or \u201cno he venido para ser servido sino para servir\u201d, de una manera atrayente para los dem\u00e1s, tanto a los cercanos como a los lejanos. \u00a1Gracias, mi Se\u00f1or, porque me has ense\u00f1ado un amor pr\u00e1ctico y una pastoral antioquena original!<\/p>\n<p>Hermanos queridos: en la tierra donde servimos, somos pocos y lo m\u00e1s probable es que nuestros recursos no compitan con los de otros. Sin embargo, nuestra presencia en la mayor\u00eda de los casos es peculiar, dulce y agradable, porque, seg\u00fan mi memoria, hemos asimilado los elementos esenciales de mis tres experiencias como cristiano: Damasco, Balamand y el arzobispado antioqueno; alegr\u00eda en la reuni\u00f3n, amor a Dios que es el motor de cada pastoral, y servicio a Dios en el rostro del pr\u00f3jimo.<\/p><\/blockquote>\n<blockquote style=\"text-align: justify;\"><p>Quiera Dios que, por su Gracia y con vuestras oraciones, pueda reflejar con mi episcopado esta autenticidad espiritual, con la que los disc\u00edpulos de Antioqu\u00eda sean espejos de la cristiandad ortodoxa pura entre aquellos pueblos piadosos y amados por Dios. Am\u00e9n.<\/p><\/blockquote>\n<blockquote style=\"text-align: justify;\">\n\t\t<style type=\"text\/css\">\n\t\t\t#gallery-1 {\n\t\t\t\tmargin: auto;\n\t\t\t}\n\t\t\t#gallery-1 .gallery-item {\n\t\t\t\tfloat: left;\n\t\t\t\tmargin-top: 10px;\n\t\t\t\ttext-align: center;\n\t\t\t\twidth: 33%;\n\t\t\t}\n\t\t\t#gallery-1 img {\n\t\t\t\tborder: 2px solid #cfcfcf;\n\t\t\t}\n\t\t\t#gallery-1 .gallery-caption {\n\t\t\t\tmargin-left: 0;\n\t\t\t}\n\t\t\t\/* see gallery_shortcode() in wp-includes\/media.php *\/\n\t\t<\/style>\n\t\t<div id='gallery-1' class='gallery galleryid-4152 gallery-columns-3 gallery-size-thumbnail'><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/1.jpg' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"150\" height=\"150\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/1-150x150.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/0f.JPG' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"150\" height=\"150\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/0f-150x150.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/8c.JPG' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"150\" height=\"150\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/8c-150x150.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><br style=\"clear: both\" \/><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/8f.JPG' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"150\" height=\"150\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/8f-150x150.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/0a1.JPG' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"150\" height=\"150\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/0a1-150x150.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/0b.JPG' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"150\" height=\"150\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/0b-150x150.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><br style=\"clear: both\" \/><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/0c1.JPG' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"150\" height=\"150\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/0c1-150x150.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/0d1.JPG' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"150\" height=\"150\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/0d1-150x150.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/0e.JPG' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"150\" height=\"150\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/0e-150x150.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><br style=\"clear: both\" \/><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/0g.JPG' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"150\" height=\"150\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/0g-150x150.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/1a1.JPG' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"150\" height=\"150\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/1a1-150x150.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/25.jpg' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"150\" height=\"150\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/25-150x150.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><br style=\"clear: both\" \/><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/31.jpg' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"150\" height=\"150\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/31-150x150.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/41.jpg' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"150\" height=\"150\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/41-150x150.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/4a1.JPG' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"150\" height=\"150\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/4a1-150x150.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><br style=\"clear: both\" \/><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/51.jpg' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"150\" height=\"150\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/51-150x150.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/61.jpg' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"150\" height=\"150\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/61-150x150.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/71.jpg' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"150\" height=\"150\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/71-150x150.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><br style=\"clear: both\" \/><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/81.jpg' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"150\" height=\"150\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/81-150x150.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/8a1.JPG' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"150\" height=\"150\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/8a1-150x150.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/8b1.JPG' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"150\" height=\"150\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/8b1-150x150.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><br style=\"clear: both\" \/><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/8d.JPG' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"150\" height=\"150\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/8d-150x150.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/8e1.JPG' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"150\" height=\"150\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/8e1-150x150.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/91.jpg' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"150\" height=\"150\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/91-150x150.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><br style=\"clear: both\" \/><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/101.jpg' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"150\" height=\"150\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/101-150x150.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/111.jpg' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"150\" height=\"150\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/111-150x150.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/121.jpg' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"150\" height=\"150\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/121-150x150.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><br style=\"clear: both\" \/><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/131.jpg' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"150\" height=\"150\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/131-150x150.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/141.jpg' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"150\" height=\"150\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/141-150x150.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/151.jpg' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"150\" height=\"150\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/151-150x150.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><br style=\"clear: both\" \/><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/15a1.JPG' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"150\" height=\"150\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/15a1-150x150.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/161.jpg' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"150\" height=\"150\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/161-150x150.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/16a1.JPG' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"150\" height=\"150\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/16a1-150x150.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><br style=\"clear: both\" \/><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/16b1.JPG' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"150\" height=\"150\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/16b1-150x150.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/171.jpg' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"150\" height=\"150\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/171-150x150.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/181.jpg' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"150\" height=\"150\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/181-150x150.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><br style=\"clear: both\" \/><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/191.jpg' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"150\" height=\"150\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/191-150x150.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/201.jpg' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"150\" height=\"150\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/201-150x150.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/211.jpg' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"150\" height=\"150\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/211-150x150.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><br style=\"clear: both\" \/><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/221.jpg' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"150\" height=\"150\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/221-150x150.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/231.jpg' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"150\" height=\"150\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/231-150x150.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/241.jpg' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"150\" height=\"150\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/241-150x150.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><br style=\"clear: both\" \/>\n\t\t<\/div>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el domingo 10 de julio de 2011 Su Beatitud Ignacio IV, Patriarca de Antioqu\u00eda celebr\u00f3 la divina liturgia en la Catedral \u201cMariam\u00ede\u201d de Damasco acompa\u00f1ado de doce entre arzobispos y obispos, y durante esta ceremonia ordenaron al reverendo Archimandrita Ignacio Sama\u00e1n&#8230;.<\/p>\n","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_bbp_topic_count":0,"_bbp_reply_count":0,"_bbp_total_topic_count":0,"_bbp_total_reply_count":0,"_bbp_voice_count":0,"_bbp_anonymous_reply_count":0,"_bbp_topic_count_hidden":0,"_bbp_reply_count_hidden":0,"_bbp_forum_subforum_count":0},"categories":[94],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4152"}],"collection":[{"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4152"}],"version-history":[{"count":69,"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4152\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7845,"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4152\/revisions\/7845"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4152"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4152"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4152"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}