{"id":2594,"date":"2000-02-23T12:31:37","date_gmt":"2000-02-23T18:31:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/?p=2594"},"modified":"2013-01-08T13:58:52","modified_gmt":"2013-01-08T19:58:52","slug":"san-policarpo-obipso-de-esmirna","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/2000\/02\/san-policarpo-obipso-de-esmirna\/","title":{"rendered":"San Policarpo (Obipso de Esmirna)"},"content":{"rendered":"<h6 style=\"text-align: justify;\"><em>\u00a023\/02<\/em><\/h6>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a rel=\"attachment wp-att-2595\" href=\"http:\/\/www.iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/febrero23-San_Policarpo.jpg\" data-rel=\"lightbox-image-0\" data-rl_title=\"\" data-rl_caption=\"\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-2595\" style=\"margin: 10px;\" title=\"\" src=\"http:\/\/www.iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/febrero23-San_Policarpo.jpg\" alt=\"febrero23-San_Policarpo\" width=\"248\" height=\"350\" srcset=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/febrero23-San_Policarpo.jpg 355w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/febrero23-San_Policarpo-213x300.jpg 213w\" sizes=\"(max-width: 248px) 100vw, 248px\" \/><\/a>San Policarpo fue uno de los m\u00e1s famosos entre aquellos obispos de la Iglesia primitiva a quienes se les da el nombre de &#8220;Padres Apost\u00f3licos&#8221;, por haber sido disc\u00edpulos de los Ap\u00f3stoles y directamente instruidos por ellos. Policarpo fue disc\u00edpulo de San Juan Evangelista, y los fieles le profesaban una gran veneraci\u00f3n. Entre sus muchos disc\u00edpulos y seguidores se encontraban San Ireneo y Pap\u00edas. Cuando Florino, que hab\u00eda visitado con frecuencia a San Policarpo, empez\u00f3 a profesar ciertas herej\u00edas, San Ireneo le escribi\u00f3: &#8220;Esto no era lo que ense\u00f1aban los obispos, nuestros predecesores. Yo te puedo mostrar el sitio en el que el bienaventurado Policarpo acostumbraba a sentarse a predicar. [\u2026] Pues bien, puedo jurar ante Dios que si el santo obispo hubiese o\u00eddo tus errores, se habr\u00eda tapado las orejas y habr\u00eda exclamado, seg\u00fan su costumbre: \u00a1Dios m\u00edo!, \u00bfpor qu\u00e9 me has hecho vivir hasta hoy para o\u00edr semejantes cosas?&#8221;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tradici\u00f3n cuenta que, habi\u00e9ndose encontrado San Policarpo con Marci\u00f3n en las calles de Roma, el hereje le increp\u00f3, al ver que no parec\u00eda advertirle: &#8216;\u00bfQu\u00e9, no me-conoces?&#8221; &#8220;S\u00ed, \u2013le respondi\u00f3 Policarpo\u2013, se que eres el primog\u00e9nito de Satan\u00e1s&#8221;. El santo obispo hab\u00eda heredado este aborrecimiento hacia las herej\u00edas de su maestro San Juan, quien sali\u00f3 huyendo de los ba\u00f1os, al ver a Cerinto. Ellos comprend\u00edan el gran da\u00f1o que hace la herej\u00eda.\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">San Policarpo bes\u00f3 las cadenas de San Ignacio, cuando \u00e9ste pas\u00f3 por Esmirna, camino del martirio, e Ignacio a su vez, le recomend\u00f3 que velara por su lejana Iglesia de Antioqu\u00eda y le pidi\u00f3 que escribiera en su nombre a las Iglesias de Asia, a las que \u00e9l no hab\u00eda podido escribir. San Policarpo escribi\u00f3 poco despu\u00e9s a los Filipenses<strong> <\/strong>una carta que se conserva todav\u00eda \u00a0y que merece toda admiraci\u00f3n por la excelencia de sus consejos y la claridad de su estilo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El a\u00f1o sexto de Marco Aurelio, seg\u00fan la narraci\u00f3n de Eusebio, estall\u00f3 una grave persecuci\u00f3n en Asia, en la que los cristianos dieron pruebas de un valor heroico. Germ\u00e1nico, quien hab\u00eda sido llevado a Esmirna con otros once o doce cristianos se se\u00f1al\u00f3 entre todos, y anim\u00f3 a los pusil\u00e1nimes a soportar el Martirio. En el anfiteatro, el proc\u00f3nsul le exhort\u00f3 a no entregarse a la muerte en plena juventud, cuando la vida ten\u00eda tantas cosas que ofrecerle, pero Germ\u00e1nico provoc\u00f3 a las fieras para que le arrebataran cuanto antes la vida perecedera. Pero tambi\u00e9n hubo cobardes: un frigio, llamado Quinto, consinti\u00f3 en hacer sacrificios a los dioses antes que morir.\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La multitud no se saciaba de la sangre derramada y gritaba: &#8220;\u00a1Mueran los enemigos de los dioses! \u00a1Muera Policarpo!&#8221; Los amigos del santo le hab\u00edan persuadido que se escondiera, durante la persecuci\u00f3n, en un pueblo vecino. Tres d\u00edas antes de su martirio tuvo una visi\u00f3n en la que aparec\u00eda su almohada envuelta en llamas; esto fue para \u00e9l una se\u00f1al de que morir\u00eda quemado vivo como lo predijo a sus compa\u00f1eros. Cuando los perseguidores fueron a buscarle, cambi\u00f3 de refugio, pero un esclavo, a quien hab\u00edan amenazado si no le delataba, acab\u00f3 por entregarle.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los autores de la carta de la que tomamos estos datos, condenan justamente la presunci\u00f3n de los que se ofrec\u00edan espont\u00e1neamente al martirio y explican que el martirio de San Policarpo fue realmente evang\u00e9lico, porque el santo no se entreg\u00f3, sino que esper\u00f3 a que le arrestaran los perseguidores, siguiendo el ejemplo de Cristo.\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Herodes, el jefe de la polic\u00eda, mand\u00f3 por la noche a un piquete de caballer\u00eda a que rodeara la casa en que estaba escondido Policarpo; \u00e9ste se hallaba en la cama, y rehus\u00f3 escapar, diciendo: &#8220;H\u00e1gase la voluntad de Dios&#8221;. Descendi\u00f3, pues, hasta la puerta, ofreci\u00f3 de cenar a los soldados y les pidi\u00f3 \u00fanicamente que le dejasen orar unos momentos. Habi\u00e9ndosele concedido esta gracia, Policarpo or\u00f3 de pie durante dos horas, por sus propios cristianos y por toda la Iglesia. Hizo esto con tal devoci\u00f3n, que algunos de los que hab\u00edan venido a aprehenderle se arrepintieron de haberlo hecho. Montado en un asno fue conducido a la ciudad. En el camino se cruz\u00f3 con Herodes y el padre de \u00e9ste, Nicetas, quienes le hicieron venir a su carruaje y trataron de persuadirle de que no &#8220;exagerase&#8221; su cristianismo: &#8220;\u00bfQu\u00e9 mal hay \u2013le dec\u00edan\u2013 en decir Se\u00f1or al C\u00e9sar, o en ofrecer un poco de incienso para escapar a la muerte?&#8221; Hay que notar que la palabra &#8220;Se\u00f1or&#8221; implicaba en aquellas circunstancias el reconocimiento de la divinidad del C\u00e9sar. El obispo permaneci\u00f3 callado al principio; pero, como sus interlocutores le instaran a hablar, respondi\u00f3 firmemente: &#8220;Estoy decidido a no hacer lo que me aconsejan&#8221;. Al o\u00edr esto, Herodes y Nicetas le arrojaron del carruaje con tal violencia, que se fractur\u00f3 una pierna.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El santo se arrastr\u00f3 calladamente hasta el sitio en que se hallaba reunido el pueblo. A la llegada de Policarpo, muchos oyeron una voz que dec\u00eda: &#8220;S\u00e9 fuerte, Policarpo, y muestra que eres hombre&#8221;. El proc\u00f3nsul le exhort\u00f3 a tener compasi\u00f3n de su avanzada edad, a jurar por el C\u00e9sar y a gritar: &#8220;\u00a1Mueran los enemigos de los dioses!&#8221; El santo, volvi\u00e9ndose hacia la multitud de paganos reunida en el estadio, grit\u00f3: &#8220;\u00a1Mueran los enemigos de Dios!&#8221; El proc\u00f3nsul repiti\u00f3: &#8220;Jura por el C\u00e9sar y te dejar\u00e9 libre; reniega de Cristo&#8221;. &#8220;Durante ochenta y seis a\u00f1os he servido a Cristo, y nunca me ha hecho ning\u00fan mal. \u00bfC\u00f3mo quieres que reniegue de mi Dios y Salvador? Si lo que deseas es que jure por el C\u00e9sar, he aqu\u00ed mi respuesta: Soy cristiano. Y si quieres saber lo que significa ser cristiano, dame tiempo y esc\u00fachame&#8221;. El proc\u00f3nsul dijo: &#8220;Convence al pueblo&#8221;. El m\u00e1rtir replic\u00f3: &#8220;Me estoy dirigiendo a ti, porque mi religi\u00f3n ense\u00f1a a respetar a las autoridades si ese respeto no quebranta la ley de Dios. Pero esta muchedumbre no es capaz de o\u00edr mi defensa&#8221;. En efecto, la rabia que consum\u00eda a la multitud le imped\u00eda prestar o\u00eddos al santo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El proc\u00f3nsul le amenaz\u00f3: &#8220;Tengo fieras salvajes&#8221;. &#8220;Hazlas venir \u2013respondi\u00f3 Policarpo\u2013, porque estoy absolutamente resuelto a no convertirme del bien al mal, pues s\u00f3lo es justo convertirse del mal al bien&#8221;. El prec\u00f3nsul replic\u00f3: &#8220;Puesto desprecias a las fieras te mandar\u00e9 quemar vivo&#8221;. Policarpo le dijo: &#8220;Me amenazas con fuego que dura un momento y despu\u00e9s se extingue; eso demuestra ignoras el juicio que nos espera y qu\u00e9 clase de fuego inextinguible aguarda a los malvados. \u00bfQu\u00e9 esperas? Dicta la sentencia que quieras&#8221;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante estos discursos, el rostro del santo reflejaba tal gozo y confianza y actitud ten\u00eda tal gracia, que el mismo proc\u00f3nsul se sinti\u00f3 impresionado. Sin embargo, orden\u00f3 que un heraldo gritara tres veces desde el centro del estadio: Policarpo se ha confesado cristiano&#8221;. Al o\u00edr esto, la multitud exclam\u00f3: &#8220;\u00a1Este es el maestro de Asia, el padre de los cristianos, el enemigo de nuestros dioses que ense\u00f1a al pueblo a no sacrificarles ni adorarles!&#8221; Como la multitud pidiera al proc\u00f3nsul que condenara a Policarpo a los leones, aqu\u00e9l respondi\u00f3 que no pod\u00eda hacerlo, porque los juegos hab\u00edan sido ya clausurados. Entonces gentiles y jud\u00edos pidieron que Policarpo fuera quemado vivo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto el proc\u00f3nsul accedi\u00f3 a su petici\u00f3n, todos se precipitaron a traer le\u00f1a de los hornos, de los ba\u00f1os y de los talleres. Al ver la hoguera prendida, Policarpo se quit\u00f3 los vestidos y las sandalias, cosa que no hab\u00eda hecho antes porque los fieles se disputaban el privilegio de tocarle. Los verdugos quer\u00edan atarle, pero \u00e9l les dijo: &#8220;Permitidme morir as\u00ed. Aqu\u00e9l que me da su gracia para soportar el fuego me la dar\u00e1 tambi\u00e9n para soportarlo inm\u00f3vil&#8221;. Los verdugos se contentaron pues, con atarle las manos a la espalda. Alzando los ojos al cielo, Policarpo hizo la siguiente oraci\u00f3n: &#8220;\u00a1Se\u00f1or Dios Todopoderoso, Padre de tu amado y bienaventurado Hijo, Jesucristo, por quien hemos venido en conocimiento de Ti, Dios de los \u00e1ngeles, de todas las fuerzas de la creaci\u00f3n y de toda la familia de los justos que viven en tu presencia! \u00a1Yo te bendigo porque te has complacido en hacerme vivir estos momentos en que voy a ocupar un sitio entre tus m\u00e1rtires y a participar del c\u00e1liz de tu Cristo, antes de resucitar en alma y cuerpo para siempre en la inmortalidad del Esp\u00edritu Santo! \u00a1Conc\u00e9deme que sea yo recibido hoy entre tus m\u00e1rtires, y que el sacrificio que me has preparado T\u00fa, Dios fiel y verdadero, te sea laudable! \u00a1Yo te alabo y te bendigo y te glorifico por todo ello, por medio del Sacerdote Eterno, Jesucristo, tu amado Hijo, con quien a Ti y al Esp\u00edritu sea dada toda gloria ahora y siempre! \u00a1Am\u00e9n!&#8221;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No bien hab\u00eda acabado de decir la \u00faltima palabra, cuando la hoguera fue encendida. &#8220;Pero he aqu\u00ed que entonces aconteci\u00f3 un milagro ante nosotros, que fuimos preservados para dar testimonio de ello \u2013escriben los autores de esta carta\u2013:\u00a0 las llamas, encorv\u00e1ndose como las velas de un nav\u00edo empujadas por el viento, rodearon suavemente el cuerpo del m\u00e1rtir, que entre ellas parec\u00eda no tanto un cuerpo devorado por el fuego, cuanto un pan o un metal precioso en el horno; y un olor como de incienso perfum\u00f3 el ambiente&#8221;. Los verdugos, recibieron la orden de atravesar a Policarpo con una lanza; al hacerlo, brot\u00f3 de su cuerpo una paloma y tal cantidad de sangre, que la hoguera se apag\u00f3.<\/p>\n<p>Nicetas aconsej\u00f3 al proc\u00f3nsul que no entregara el cuerpo a los cristianos, no fuera que estos, abandonando al Crucificado, adorasen a Policarpo. Los jud\u00edos hab\u00edan sugerido esto a Nicetas, &#8220;sin saber \u2013dicen los autores de la carta\u2013 que nosotros no podemos abandonar a Jesucristo ni adorar a nadie porque a \u00c9l le adoramos como Hijo de Dios, y a los m\u00e1rtires les amamos simplemente como disc\u00edpulos e imitadores suyos, por el amor que muestran a su Rey y Maestro&#8221;. Viendo la discusi\u00f3n provocada por los jud\u00edos, el centuri\u00f3n redujo a cenizas el cuerpo del m\u00e1rtir. &#8220;M\u00e1s tarde -explican los autores de la carta- recogimos nosotros los huesos, m\u00e1s preciosos que las m\u00e1s ricas joyas de oro, y los depositamos en un sitio d\u00f3nde Dios nos concedi\u00f3 reunirnos, gozosamente, para celebrar el nacimiento de este m\u00e1rtir&#8221;. Esto escribieron los disc\u00edpulos y testigos. Policarpo recibi\u00f3 el premio de sus trabajos, a las dos de la tarde del 23 de febrero de 155, o 166, u otro a\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sus intercesiones sean por nosotros. Am\u00e9n.<\/p>\n<p style=\"TEXT-ALIGN: justify\"><a href=\"http:\/\/www.iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/?page_id=1360\" target=\"_self\">Regresar al santoral de febrero<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a023\/02 San Policarpo fue uno de los m\u00e1s famosos entre aquellos obispos de la Iglesia primitiva a quienes se les da el nombre de &#8220;Padres Apost\u00f3licos&#8221;, por haber sido disc\u00edpulos de los Ap\u00f3stoles y directamente instruidos por ellos. Policarpo fue disc\u00edpulo de San Juan Evangelista, y los fieles le profesaban una gran veneraci\u00f3n. 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