{"id":2012,"date":"2010-01-15T20:23:40","date_gmt":"2010-01-16T02:23:40","guid":{"rendered":"http:\/\/www.iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/?p=2012"},"modified":"2013-01-08T13:54:21","modified_gmt":"2013-01-08T19:54:21","slug":"2012","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/2010\/01\/2012\/","title":{"rendered":"Bolet\u00edn del 17\/01\/2010"},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align: center;\">Recuerdo de San Antonio el Grande<\/h2>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0<a rel=\"attachment wp-att-2011\" href=\"http:\/\/www.iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/antonio3.jpg\" data-rel=\"lightbox-image-0\" data-rl_title=\"\" data-rl_caption=\"\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-2011 aligncenter\" style=\"margin: 10px;\" title=\"\" src=\"http:\/\/www.iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/antonio3.jpg\" alt=\"antonio\" width=\"200\" height=\"254\" \/><\/a><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<blockquote>\n<address><em>Oh Revestido de Dios, <\/em><\/address>\n<address><em>desde tu juventud, asumiste un m\u00e9todo de vida no conocido entre los hombres, <\/em><\/address>\n<address><em>y anduviste en \u00e9l con fervor hasta el fin, sin desviaci\u00f3n alguna, <\/em><\/address>\n<address><em>someti\u00e9ndote a la Ley nueva de Cristo; <\/em><\/address>\n<address><em>as\u00ed que te manifestaste como gu\u00eda del Desierto y Padre de los ascetas.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em><\/address>\n<\/blockquote>\n<blockquote>\n<p align=\"right\"><em>\u00a0 (Exapostelario)<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n<h4>Tropario de Resurrecci\u00f3n<\/h4>\n<h4>Tono 7<\/h4>\n<address>Destruiste la muerte con tu Cruz <\/address>\n<address>y abriste al ladr\u00f3n el Para\u00edso; <\/address>\n<address>a las Mirr\u00f3foras los lamentos trocaste <\/address>\n<address>y a tus Ap\u00f3stoles ordenaste predicar <\/address>\n<address>que resucitaste, oh Cristo Dios, <\/address>\n<address>otorgando al mundo la gran misericordia.<\/address>\n<h4>Tropario de San Antonio el Grande<\/h4>\n<h4>Tono 4<\/h4>\n<address>Imitando con tu vida al celoso El\u00edas <\/address>\n<address>y siguiendo los rectos caminos del Bautista, <\/address>\n<address>has poblado el desierto, oh padre Antonio, <\/address>\n<address>y has fortalecido al mundo con tu oraci\u00f3n. <\/address>\n<address>Intercede ante Cristo nuestro Dios, <\/address>\n<address>para que salve nuestras almas.<\/address>\n<h4>Condaquio de la Presentaci\u00f3n del Se\u00f1or en el Templo\u00a0<\/h4>\n<h4>Tono 1<\/h4>\n<address>Por tu nacimiento santificaste las entra\u00f1as de la Virgen, oh Cristo Dios, <\/address>\n<address>las manos de Sime\u00f3n bendijiste debidamente, <\/address>\n<address>y a nosotros nos alcanzaste y salvaste. <\/address>\n<address>Conserva a\u00a0los fieles en la paz y auxilia a los que amas <\/address>\n<address>porque T\u00fa eres el \u00fanico Amante de la humanidad.<\/address>\n<h4>Ep\u00edstola de San Pablo a los Hebreos (13: 17-21)<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hermanos: Obedezcan a sus dirigentes y som\u00e9tanse a ellos, pues velan sobre sus almas como quienes han de dar cuenta de ellas, para que lo hagan con alegr\u00eda y no lament\u00e1ndose, cosa que no traer\u00eda a ustedes ventaja alguna. Rueguen por nosotros, pues estamos seguros de tener recta conciencia, deseosos de proceder en todo con rectitud. Con la mayor insistencia les pido que lo hagan, para que muy pronto les sea yo devuelto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y el Dios de la paz \u2014que <em>suscit\u00f3<\/em> de entre los muertos al Gran <em>Pastor de las ovejas en virtud de la sangre de la eterna Alianza,<\/em> nuestro Se\u00f1or Jes\u00fas\u2014 les disponga con toda buena obra para cumplir su voluntad, realizando \u00c9l en ustedes lo que es agradable a sus ojos, mediante Jesucristo, a Quien sea la gloria por los siglos de los siglos. Am\u00e9n.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Evangelio seg\u00fan San Lucas (19: 1-10)<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">En aquel tiempo, Jes\u00fas atravesaba Jeric\u00f3; Hab\u00eda un hombre llamado Zaqueo, que era jefe de publicanos, y rico. Trataba de ver qui\u00e9n era Jes\u00fas, pero no pod\u00eda a causa de la gente, porque era de peque\u00f1a estatura. Se adelant\u00f3 corriendo y se subi\u00f3 a un sic\u00f3moro para verlo, pues iba a pasar por ah\u00ed. Y cuando Jes\u00fas lleg\u00f3 a aquel sitio, alz\u00f3 la vista y lo vio, y dijo: \u00abZaqueo, baja pronto; porque conviene que hoy me quede Yo en tu casa.\u00bb Se apresur\u00f3 a bajar y le recibi\u00f3 con alegr\u00eda. Al verlo, todos murmuraban diciendo: \u00abHa ido a hospedarse a casa de un hombre pecador.\u00bb Zaqueo, puesto en pie, dijo al Se\u00f1or: \u00abDar\u00e9, Se\u00f1or, la mitad de mis bienes a los pobres; y si en algo defraud\u00e9 a alguien, le devolver\u00e9 el cu\u00e1druplo.\u00bb Jes\u00fas le dijo: \u00abHoy ha llegado la salvaci\u00f3n a esta casa, porque tambi\u00e9n \u00e9ste es hijo de Abraham, pues el Hijo del hombre ha venido a buscar y salvar lo que estaba perdido.\u00bb<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">La Conversi\u00f3n de Zaqueo<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la\u00a0 historia de Zaqueo que leemos en el Evangelio de hoy, vemos fielmente proyectado el estado del alma humana que busca retornar siempre al origen de su existencia. El hombre, en cuyo ser existe un alma espiritual, ha buscado y buscar\u00e1 de continuo una felicidad que colme las apetencias de su naturaleza racional y espiritual. En vano buscar\u00e1 el hombre en los bienes de este mundo una felicidad que llene sus anhelos, siempre querr\u00e1 m\u00e1s y m\u00e1s, su alma puede quedar ah\u00edta, pero nunca satisfecha. Solamente Dios, que es inmenso, llenar\u00e1 la profundidad del alma humana. Es por esto que los hombres sienten la necesidad de Dios y exclaman como el salmista, <em>\u201ccomo el siervo brama por las corrientes de las aguas, as\u00ed el alma m\u00eda busca a Dios, mi alma tiene sed del Dios vivo\u201d<\/em> (Sal 42:1-2).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Zaqueo tiene sed de Dios, y busca con ansia ver a Jes\u00fas. Siendo corto de estatura, la muchedumbre le impide realizar su deseo, pero esto no le arredra, y sube a un sic\u00f3moro. Cristo responde al anhelo de Zaqueo y le dice que baje, porque posar\u00e1 en su casa, y Cristo no solo entra en la casa del rico publicano Zaqueo, sino que penetra en su coraz\u00f3n y lo transforma, haciendo de \u00e9l una nueva criatura; \u00e9ste rico jefe de publ\u00edcanos siente que Dios ha llenado su vida, y quiere vivir conforme a la voluntad del Todopoderoso, pues le dice a Cristo que dar\u00e1 la mitad de sus bienes a los pobres, y si en algo ha defraudado, lo devolver\u00e1 cuadruplicado (Lc 19:8). Indudablemente que en el interior Zaqueo su alma fue tocada por el hijo de Dios, fue movida al arrepentimiento, y este arrepentimiento lo acerca al Redentor, y obtiene su salvaci\u00f3n: <em>\u201choy ha llegado la salvaci\u00f3n a esta casa\u201d<\/em> (Lc.19:9).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nosotros tambi\u00e9n deseamos que Dios more en nuestros corazones, llenando el vac\u00edo de nuestras almas, y el Alt\u00edsimo lo har\u00e1 cuando vea nuestra fe y arrepentimiento sinceros. No basta decirlo de labios solamente, sino que debemos sentirlo desde el fondo de nuestro ser. David sinti\u00f3 ese dolor de haber ofendido a Dios cuando el profeta Nat\u00e1n le reconvino, y dijo lleno de humildad: <em>\u201cHe pecado\u201d<\/em> (2Sm 12:13), y fue perdonado. Vemos su dolor y el reconocimiento de su pecado cuando escribe el salmo 51 (Sal. 51: 1-4). Sa\u00fal dijo lo mismo: <em>\u201cHe pecado\u201d<\/em> (1Sm 15:24), y no fue perdonado, \u00bfpor qu\u00e9? Porque su arrepentimiento no fue sincero, ni sinti\u00f3 ese dolor por haber ofendido a Dios. No olvidemos que la contrici\u00f3n tiene dos caras, una mira al pasado y es el dolor de los pecados, la otra mira el porvenir, y es el prop\u00f3sito de no caer de nuevo.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">San Antonio el Grande (17 de enero)<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">A finales del siglo tercero comenzamos a saber de hombres que abandonaron las ciudades para vivir una vida de oraci\u00f3n y soledad. El mejor conocido entre ellos es al que se le llama el fundador del monaquismo: San Antonio el Grande (252-356). Su contempor\u00e1neo, San Atanasio, nos cuenta su historia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un d\u00eda, cuando Antonio ten\u00eda 18 a\u00f1os, entr\u00f3 a la iglesia de su pueblo para asistir al oficio. De repente escuch\u00f3 las palabras del Evangelio: \u00absi quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendr\u00e1s un tesoro en el cielo; luego ven y s\u00edgueme\u00bb (Mt 19:21). Hab\u00eda escuchado estas mismas palabras muchas veces antes, pero esta vez le pareci\u00f3 como si Cristo le estuviera hablando directamente y que las palabras fueran un mensaje personal. La impresi\u00f3n que recibi\u00f3 fue tan fuerte que, sin vacilar ni un momento, Antonio inmediatamente entreg\u00f3 todos los bienes que hered\u00f3 de sus padres para ser distribuidos a los pobres del pueblo. Le quedaba s\u00f3lo un problema que le preocupaba. Antonio ten\u00eda una hermana menor. Las dos eran hu\u00e9rfanos, y \u00e9l se sent\u00eda responsable por ella. Nuevamente un verso del Evangelio, que a menudo hab\u00eda o\u00eddo en la iglesia, de repente le pareci\u00f3 responder a sus problemas personales. \u00abAs\u00ed, que no os afan\u00e9is por el d\u00eda de ma\u00f1ana; porque el d\u00eda de ma\u00f1ana traer\u00e1 su af\u00e1n\u00bb (Mt 6:34). Antonio encontr\u00f3 a una buena mujer cristiana en su pueblo quien se encarg\u00f3 del cuidado de su hermana. Ahora \u00e9l podr\u00eda dedicarse a su nueva vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antonio se fue a vivir a Egipto, donde el inmenso desierto quemado por el sol, nunca estaba muy lejos de pueblos y ciudades. Primero se fue a vivir junto a un ermita\u00f1o, quien viv\u00eda a poca distancia de su pueblo. Luego, visit\u00f3 a varios otros ermita\u00f1os antes de cruzar el r\u00edo Nilo. Despu\u00e9s vivi\u00f3 solo en las ruinas de un antiguo fuerte en el desierto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfPuedes imaginar todas las tentaciones y luchas espirituales que hay en la vida de un ermita\u00f1o? A\u00f1os m\u00e1s tarde, Antonio record\u00f3 sus primeros d\u00edas en el desierto. Asegur\u00f3 que la dificultades f\u00edsicas de hambre, sed, calor y fr\u00edo, eran mucho m\u00e1s f\u00e1ciles de soportar que la soledad, la depresi\u00f3n y todos los pensamientos y deseos perturbantes que le aflig\u00edan. A veces se sent\u00eda como si no tuviera la fuerza para seguir, pero visiones le inspiraban en su necesidad y le dieron valent\u00eda. \u00ab\u00bfD\u00f3nde estabas, Se\u00f1or Jes\u00fas? \u00bfpor qu\u00e9 no viniste a ayudarme antes?\u00bb exclam\u00f3 Antonio un d\u00eda despu\u00e9s de una de aquellas visiones \u00a0reconfortantes.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00abYo\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0estaba \u00a0\u00a0\u00a0-escuch\u00f3 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0en respuesta- yo estaba aqu\u00ed esperando ver tu esfuerzo.\u00bb En otra ocasi\u00f3n, en medio de una terrible lucha con sus pensamientos, Antonio dirigi\u00f3 a Dios una oraci\u00f3n: \u00abquiero salvar mi alma, oh Se\u00f1or, pero mis pensamientos no me lo permiten.\u00bb De pronto vio a alguien, parecido a \u00e9l, sentado y trabajando en algo con sus manos; luego se levant\u00f3 para rezar, y entonces volvi\u00f3 de nuevo a su trabajo. \u00abHaz t\u00fa lo mismo y tendr\u00e1s \u00e9xito\u00bb, le dijo el \u00e1ngel a Antonio. Aquel mismo d\u00eda, Antonio dedic\u00f3 parte de \u00e9l al trabajo manual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otras personas descubrieron donde estaba y fueron a vivir cerca de \u00e9l. Lo encontraron sereno, tranquilo y amigable. Se hab\u00edan terminado los a\u00f1os de lucha, y ya no se ve\u00eda rastro de dificultad ni de cansancio, aunque Antonio segu\u00eda su vida de oraci\u00f3n y ayuno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cientos de ermita\u00f1os fueron al desierto a vivir cerca de Antonio, y \u00e9l les aconsej\u00f3 e instruy\u00f3. No organiz\u00f3 una comunidad; tampoco dio a los ermita\u00f1os ninguna regla com\u00fan de vida. M\u00e1s tarde dej\u00f3 ese poblado para vivir en otra parte del desierto, m\u00e1s lejana. Nuevamente otros ermita\u00f1os llegaron a su lado. As\u00ed Antonio rompi\u00f3 el silencio del desierto con las alabanzas de cientos de monjes. Alcanz\u00f3 la edad de 106 a\u00f1os, y falleci\u00f3 en el a\u00f1o 365 d.C. Sus intercesiones sean con nosotros. Am\u00e9n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a1Por muchos a\u00f1os, Se\u00f1or! <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Clero y pueblo de la arquidi\u00f3cesis enviamos a su Eminencia, nuestro padre, el se\u00f1or arzobispo Antonio, los saludos m\u00e1s calurosos con motivo de su onom\u00e1stico y cumplea\u00f1os 78\u00b0 rogando a Dios que nos lo conserve por muchos a\u00f1os en salud, paz y oraci\u00f3n predicando rectamente la Palabra de la Verdad; por la intercesi\u00f3n de su patrono San Antonio el Grande. Am\u00e9n. Tambi\u00e9n damos la bienvenida a sus Eminencias, Arzobispos Damaskinos (Brasil) y George (Homs), miembros del Santo S\u00ednodo de nuestra Iglesia Ortodoxa Antioquena.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Recuerdo de San Antonio el Grande \u00a0\u00a0 Oh Revestido de Dios, desde tu juventud, asumiste un m\u00e9todo de vida no conocido entre los hombres, y anduviste en \u00e9l con fervor hasta el fin, sin desviaci\u00f3n alguna, someti\u00e9ndote a la Ley nueva de Cristo; as\u00ed que te manifestaste como gu\u00eda del Desierto y Padre de los [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_bbp_topic_count":0,"_bbp_reply_count":0,"_bbp_total_topic_count":0,"_bbp_total_reply_count":0,"_bbp_voice_count":0,"_bbp_anonymous_reply_count":0,"_bbp_topic_count_hidden":0,"_bbp_reply_count_hidden":0,"_bbp_forum_subforum_count":0},"categories":[42],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2012"}],"collection":[{"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2012"}],"version-history":[{"count":12,"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2012\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2015,"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2012\/revisions\/2015"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2012"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2012"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2012"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}