{"id":12797,"date":"2016-09-24T23:31:17","date_gmt":"2016-09-25T05:31:17","guid":{"rendered":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/?p=12797"},"modified":"2019-10-31T23:01:35","modified_gmt":"2019-11-01T05:01:35","slug":"el-surgimiento-del-monacato-metropolita-hilarion-alfeyev","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/2016\/09\/el-surgimiento-del-monacato-metropolita-hilarion-alfeyev\/","title":{"rendered":"El Surgimiento del Monacato &#8211; Metropolita Hilari\u00f3n Alfeyev"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/video-sobre-el-monte-athos-1.jpg\" data-rel=\"lightbox-image-0\" data-rl_title=\"\" data-rl_caption=\"\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-7662\" title=\"\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/video-sobre-el-monte-athos-1.jpg\" alt=\"\" width=\"313\" height=\"320\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La era de los concilios ecum\u00e9nicos estuvo marcada por la aparici\u00f3n y desarrollo del movimiento monacal, que ejerci\u00f3 enorme influencia en todos los aspectos de la vida espiritual de la iglesia ortodoxa. Algunos sostienen que los or\u00edgenes del monacato se remontan hasta las comunidades de v\u00edrgenes, e incluso hasta las sectas nazirea y esenia del Antiguo Testamento; no obstante, es evidente que la r\u00e1pida expansi\u00f3n del monacato est\u00e1 asociada con el fin de las persecuciones durante el reinado de Constantino el Grande, y con la transformaci\u00f3n de la iglesia en una instituci\u00f3n bien organizada que disfrutaba de todos los beneficios de la civilizaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante el siglo cuarto, en el desierto de Egipto hubo tres tipos de monacato: el anacoreta, el cenob\u00edtico y el de skete. Los ermita\u00f1os viv\u00edan solos, los monjes cenobitas viv\u00edan en\u00a0 grandes grupos, y los monjes de los sketes viv\u00edan en peque\u00f1os grupos de dos o tres personas (llamamos \u201cskete\u201d a esta forma de organizaci\u00f3n por el desierto de Scetis, donde se intent\u00f3 por primera vez este estilo de vida). Tradicionalmente, se considera como el l\u00edder de los reclusos egipcios a San Antonio el Grande (c.251- c. 356) cuya vida describe en detalle Atanasio de Alejandr\u00eda. Antonio naci\u00f3 en una familia cristiana. Durante su juventud escuch\u00f3 en la iglesia las palabras de Cristo: \u201cSi quieres ser perfecto, anda, vende todo lo que tienes y d\u00e1selo a los pobres y tendr\u00e1s un tesoro en el cielo; luego ven y s\u00edgueme.\u201d (Mt 19:21). Estas palabras causaron tan poderosa impresi\u00f3n en el joven Antonio, que regal\u00f3 todas sus posesiones y comenz\u00f3 a llevar un estilo de vida asc\u00e9tico \u2013 primero en su casa y despu\u00e9s en el desierto, para lo cual se retir\u00f3 a pasar veinte a\u00f1os en soledad, superando las tentaciones del demonio. Cuando se descubri\u00f3 la forma de vivir de Antonio, comenzaron a juntarse disc\u00edpulos en torno suyo. Seg\u00fan Atanasio el Grande, el desierto se convirti\u00f3 gradualmente en una ciudad:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En las monta\u00f1as aparecieron monasterios y el desierto se coloniz\u00f3 con monjes que hab\u00edan dejado atr\u00e1s sus posesiones y se enrolaron en la ciudadan\u00eda de los cielos\u2026 los monasterios en las monta\u00f1as eran como un tabern\u00e1culo lleno de coros\u00a0 celestiales, de salmistas, y de quienes amaban leer, ayunar y orar\u2026 era, de esa forma, un cierto territorio lleno de justicia, donde no hab\u00eda opresor ni oprimido, ni reproches del cobrador de impuestos. Hab\u00eda multitud de ascetas, pero todos compartiendo el mismo pensamiento: trabajar por la virtud.<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque este fragmento le concede a Antonio el m\u00e9rito de haber establecido los monasterios cenob\u00edticos, la tradici\u00f3n considera que fue san Pacomio el Grande (c. 290- 346), el recopilador de la primera regla mon\u00e1stica, ser el iniciador de este tipo de monaquismo. La primera mitad del siglo cuarto tambi\u00e9n fue testigo de las\u00a0 actividades de San Hilari\u00f3n el Grande, el organizador del monaquismo palestino, y las de los dos grandes Macarios, el Egipcio y el de Alejandr\u00eda. Tambi\u00e9n durante este tiempo floreci\u00f3 en Siria el movimiento protomon\u00e1stico llamado los \u201cHijos de la Alianza\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La expansi\u00f3n del monaquismo en Capadocia se debe en gran medida a Eustatio de Sebaste, quien por muchos a\u00f1os (hasta 373) fue amigo y maestro de Basilio Magno. Eustatio pertenec\u00eda a un grupo de ascetas que fue condenado por el concilio de Gangra (c.340), y a partir de las decisiones de este concilio, podemos reconstruir los principios m\u00e1s importantes de la ense\u00f1anza de Eustatio. Entre otras cosas, el concilio anatemiz\u00f3 a quienes condenaran el matrimonio leg\u00edtimo, rechazaran comer carne,\u00a0 se rehusaran a tomar la comuni\u00f3n de sacerdotes casados, practicaran la virginidad por desd\u00e9n del matrimonio; \u00a0a aquellos que, al observar el voto de virginidad, se exaltaban a s\u00ed mismos por encima de los casados, a quienes ayunaran los domingos, y a aquellos que rehuyeran las reuniones de la iglesia u organizaran sus propias reuniones por separado del obispo local. Tambi\u00e9n\u00a0 anatomizaba a las mujeres que, so pretexto de vida asc\u00e9tica, abandonasen a sus maridos o descuidasen la crianza de sus hijos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es muy posible que Eustatio mismo no apoyara los extremos condenados por el concilio de Gangra, y que estas concepciones err\u00f3neas fueran compartidas por solamente algunos individuos del grupo. No obstante, ya que sus escritos no sobrevivieron, es dif\u00edcil tener certeza sobre si realmente los anatemas del concilio iban dirigidos contra sus ense\u00f1anzas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque Basilio Magno compart\u00eda muchas ideas de Eustatio, ese individualismo\u00a0 extremo t\u00edpico de las comunidades de ascetas que condenaba el concilio de Gangra le era por completo ajeno. Por el contrario, enfatizaba por todos los medios posibles la naturaleza \u201ceclesial\u201d del movimiento monacal. Basilio se esmer\u00f3 en asegurarse de que el naciente monacato no se opusiera a la iglesia, que no degenerara en una secta de ascetas rigoristas, sino que se convirtiera en un elemento integral del organismo de la iglesia. M\u00e1s a\u00fan, en las <em>Reglas<\/em> de Basilio, no se utiliza en absoluto la palabra \u201cmonje\u201d, ni se habla del \u201cmonacato\u201d como grupo separado dentro de la iglesia. A Basilio le interesaba m\u00e1s bien la comunidad de la iglesia como tal, es decir,\u00a0 toda la iglesia como una comunidad unida de \u201ccristianos perfectos\u201d. Dentro de esta macro- comunidad pueden existir \u2013 y ciertamente \u00e9ste fue el caso en los tiempos de Basilio \u2013 micro- comunidades\u00a0 de ascetas, v\u00edrgenes y reclusos. Estas comunidades formar\u00edan el n\u00facleo de un renacimiento espiritual que, seg\u00fan Basilio, deber\u00eda abarcar\u00a0 a toda la iglesia. En gran medida gracias a los esfuerzos de Basilio, el movimiento mon\u00e1stico nunca \u2013 ni entonces ni despu\u00e9s \u00ad\u00ad\u2013 estuvo en oposici\u00f3n con la iglesia, sino que se mantuvo en ella. A Basilio tambi\u00e9n se le puede atribuir el haber ayudado a que el ideal de la vida mon\u00e1stica penetrara en grandes sectores de la sociedad bizantina, as\u00ed como el haber fomentado la formaci\u00f3n de un \u201cmonaquismo en el mundo\u201d:\u00a0 muchos laicos fueron inspirados por las normas\u00a0 asc\u00e9ticas del monacato y pusieron en pr\u00e1ctica varios elementos de la espiritualidad mon\u00e1stica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al surgimiento del monacato en el Egipto del siglo cuarto como una forma de apartarse del mundo, le sigui\u00f3 un r\u00e1pido aumento de la cantidad de los monasterios urbanos, con monjes que comenzaban a regresar al mundo y a establecerse en las ciudades. Era una especie de misi\u00f3n monacal en el mundo, que llev\u00f3 a la gradual cristianizaci\u00f3n del mundo y a la penetraci\u00f3n de los ideales mon\u00e1sticos en muchos sectores de la sociedad bizantina. Sin embargo, la vida en los monasterios urbanos adopt\u00f3 una forma diferente de la que se ten\u00eda en el antiguo desierto egipcio. Aunque conservaban intactos los principios b\u00e1sicos de los monasterios cenob\u00edticos, los monasterios urbanos ya no eran comunidades aisladas sino centros misioneros y educativos. Los laicos asist\u00edan a los servicios mon\u00e1sticos\u00a0 y los monjes se enfrentaron a la necesidad de ofrecerles gu\u00eda espiritual, manteniendo un contacto cercano y constante con la vida urbana, y visitando o recibiendo a la gente. La transformaci\u00f3n que experiment\u00f3 el monacato oriental, pasando de ser un movimiento espont\u00e1neo de zelotes de la vida espiritual para convertirse en una clase separada dentro de la iglesia, se complet\u00f3 durante el periodo post- iconoclasta. Desde entonces el monacato ha tenido un papel de liderazgo dentro de la iglesia ortodoxa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[foto: <em>Las ruinas del monasterio de Studios<\/em>]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El movimiento monacal en la \u00e9poca de los concilios ecum\u00e9nicos fue de car\u00e1cter masivo: a mediados del siglo VI hab\u00eda setenta y seis monasterios s\u00f3lo en Constantinopla, y seg\u00fan algunas fuentes, al principio de la controversia iconoclasta hab\u00eda cerca de cien mil monjes en Bizancio.<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a> El monasterio de Studios en Constantinopla fue uno de los m\u00e1s famosos monasterios urbanos de Bizancio. Fundado a mediados del siglo V, adquiri\u00f3 particular importancia en los a\u00f1os en los que tuvo como abad a San Teodoro el Estudita (\u2020 826), y este periodo coincidi\u00f3 con el inicio de la segunda fase de la controversia iconoclasta. Dirigi\u00e9ndose\u00a0 a los monjes de su monasterio, Teodoro explic\u00f3 la importancia del monacato urbano en comparaci\u00f3n con la vida asc\u00e9tica del desierto:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yo creo que Dios te aceptar\u00e1 a ti y a tus buenas intenciones si sigues siendo el mismo incluso despu\u00e9s de moverte de los lugares m\u00e1s silenciosos (entre las monta\u00f1as) a los ruidosos y populosos (Constantinopla), del desierto a la ciudad\u2026 pero espero que t\u00fa\u2026 contin\u00faes\u00a0 viviendo como lo hac\u00edas en el desierto, incluso estando en la ciudad, y preserves la paz y la tranquilidad del alma en medio del ruido de la ciudad. Es en realidad una prueba para ti, pero si la superas ser\u00e1s realmente digno de admiraci\u00f3n\u2026 estar en silencio en el desierto y preservar la tranquilidad en la soledad no merece gran alabanza. Pero otra cosa es vivir en la ciudad como si estuvieras\u00a0 viviendo en la soledad, y habitar en medio de las bulliciosas multitudes como si estuvieras en el desierto.<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La influencia del monasterio de Studios fue grande, no s\u00f3lo en Constantinopla, sino mucho m\u00e1s lejos, particularmente en el santo monte de Athos. El monasterio llevaba a cabo un amplio rango de actividades educativas y pose\u00eda una rica biblioteca y escritorio, donde un equipo completo de escribas se dedicaba a la copia sistem\u00e1tica de libros. Durante los periodos iconoclasta y post -iconoclasta, los monjes estuditas escribieron\u00a0 mucho de lo que despu\u00e9s entrar\u00eda en los servicios de la iglesia ortodoxa y que\u00a0 todav\u00eda hoy se canta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro aspecto importante de la tradici\u00f3n estudita fue la gu\u00eda espiritual que en el monasterio de daba para monjes y laicos. Esta pr\u00e1ctica se hizo muy popular durante la controversias iconoclastas. La regla de Studios prescrib\u00eda la \u201crevelaci\u00f3n de los pensamientos\u201d \u2013 la confesi\u00f3n peri\u00f3dica de todos los monjes con el abad, su padre espiritual. Si bien la revelaci\u00f3n\u00a0 diaria de los pensamientos exist\u00eda desde el periodo m\u00e1s temprano del monacato, la pr\u00e1ctica de que los monjes proporcionaran gu\u00eda espiritual a los laicos fue caracter\u00edstica de la \u00e9poca de la iconoclastia. El mismo periodo vio emerger tambi\u00e9n la instituci\u00f3n de los \u201cgerontes\u201d<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">*<\/a>, cuya tarea implicaba escuchar las confesiones de los laicos. Habiendo adquirido un papel preeminente en la gu\u00eda espiritual de los laicos, los gerontes ensancharon los l\u00edmites de la paternidad espiritual: a diferencia de los\u00a0 primeros mentores espirituales cristianos, que eran, por as\u00ed decirlo, simples consejeros espirituales, los gerontes controlaban todos los aspectos de la vida de sus hijos espirituales. La idea de obediencia total t\u00edpica de los monasterios se aplicaba\u00a0 con frecuencia en las relaciones entre los gerontes y sus hijos espirituales laicos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para comprender la naturaleza de la gerus\u00eda<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">**<\/a>, a\u00fan existente en la iglesia ortodoxa, debemos tomar en cuenta las circunstancias hist\u00f3ricas que llevaron a su desarrollo durante el periodo iconoclasta. Como el obispo Calistos Ware apunta, hay dos formas\u00a0 de sucesi\u00f3n apost\u00f3lica dentro de la iglesia: \u201cprimero est\u00e1\u00a0 la sucesi\u00f3n visible de la jerarqu\u00eda, la serie ininterrumpida de obispos en las diferentes ciudades\u2026 en segundo lugar, de forma paralela, muy escondida, a nivel carism\u00e1tico m\u00e1s que oficial, est\u00e1 la sucesi\u00f3n apost\u00f3lica de los padres y las madres espirituales en cada generaci\u00f3n de la iglesia.\u201d<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[4]<\/a>\u00a0 Ambos tipos de sucesi\u00f3n con mucha frecuencia coexisten pac\u00edficamente, y en muchos casos se combinan: por ejemplo, cuando los obispos y sacerdotes sirven como gu\u00edas espirituales del pueblo. Sin embargo, durante el periodo iconoclasta se polarizaron estas dos l\u00edneas de sucesi\u00f3n. El motivo fue la menguante autoridad moral de la jerarqu\u00eda \u201coficial\u201d a los ojos del pueblo debido a las concesiones hechas por muchos obispos a los iconoclastas. Cuando los miembros de la jerarqu\u00eda y del clero apostataron de la tradici\u00f3n de venerar los iconos, el pueblo se volvi\u00f3 hacia los monjes en quienes ve\u00edan a los defensores de la ortodoxia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al finalizar la controversia iconoclasta, el monacato se convirti\u00f3 en una instituci\u00f3n\u00a0 principal de la iglesia, y disfrut\u00f3 de un estatus especial en el imperio bizantino. Mientras los intentos imperiales de \u201cdomar\u201d a la jerarqu\u00eda eclesi\u00e1stica tuvieron \u00e9xito en muchos casos, no lograron controlar al monacato y absorberlo en la estructura pol\u00edtica y social del imperio.<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[5]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la <em>Catequesis<\/em> de Teodoro el Estudita se describe la posici\u00f3n que guardaba el monacato dentro de la iglesia de este modo: los monjes son los \u201cnervios y soporte\u201d de la iglesia, la \u201csal de la tierra y la luz del mundo\u201d, la \u201cluz para los que habitan en las tinieblas\u201d, un \u201cejemplo y una declaraci\u00f3n\u201d.<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[6]<\/a> En esencia, el monacato fue capaz de \u201cdomar\u201d a la iglesia de Cristo en el oriente por muchos siglos. Fue de entre los monjes que los obispos fueron elegidos durante el periodo post-iconoclasta. Los servicios mon\u00e1sticos remplazaron gradualmente al typikon<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">*<\/a> lit\u00fargico de las parroquias, y el ascetismo monacal sirvi\u00f3 de fundamento para las reglas de ayuno de la iglesia, la educaci\u00f3n espiritual se concentr\u00f3 en las manos de los monjes, y los monjes se convirtieron en los padres confesores de los laicos. En contraste\u00a0 con el occidente latino, donde la autoridad de las \u00f3rdenes mon\u00e1sticas\u00a0 se reflejaba, sobre todo, en su independencia administrativa de las estructuras episcopales, los monasterios bizantinos permanecieron bajo la jurisdicci\u00f3n del obispo del lugar. Adem\u00e1s, los\u00a0 obispos mismos eran monjes, y con frecuencia se designaban monjes para cargos en las di\u00f3cesis. Esta pr\u00e1ctica permanece en muchas iglesias ortodoxas hasta el d\u00eda de hoy.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Literatura Asc\u00e9tica<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El monacato en la \u00e9poca de los concilios ecum\u00e9nicos\u00a0 produjo una rica literatura asc\u00e9tica, que incluso hoy en d\u00eda\u00a0 goza de enorme\u00a0 popularidad en la iglesia ortodoxa. Adem\u00e1s, no s\u00f3lo es le\u00edda\u00a0 por los monjes, sino tambi\u00e9n por los laicos. Los dichos de los antiguos padres egipcios como Antonio, Arsenio, Macario, Pacomio y Sisoes, (todos los cuales son llamados \u201cel Grande\u201d), se abrieron camino hasta colecciones intituladas \u201cPaterikon\u201d, en los cuales estos dichos (apotegmata) est\u00e1n puestos en orden alfab\u00e9tico o clasificados por tema. Aparte de estas colecciones de dichos, a principios del siglo cuarto\u00a0 aparecieron tratados asc\u00e9ticos escritos por autores individuales y dirigidos a los monjes. Adem\u00e1s de los ya mencionados M\u00e1ximo el Confesor y Teodoro el Estudita, los escritores mon\u00e1sticos m\u00e1s importantes de los siglos cuarto al noveno fueron Evagrio P\u00f3ntico, Macario de Egipto, Juan Cl\u00edmaco e Isaac el Sirio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Evagrio P\u00f3ntico (c.346-399) fue disc\u00edpulo de San Gregorio el Te\u00f3logo, un contempor\u00e1neo m\u00e1s joven de san Pacomio el Grande y otros \u201cpadres del desierto\u201d y testigo de la era dorada del monacato egipcio. De Or\u00edgenes adopt\u00f3 algunas opiniones\u00a0 err\u00f3neas, principalmente en el campo cristol\u00f3gico, por las que fue condenado en el quinto concilio ecum\u00e9nico. No obstante, en sus ense\u00f1anzas morales y asc\u00e9ticas, Evagrio fue un gran exponente de la aut\u00e9ntica tradici\u00f3n mon\u00e1stica, por lo que despu\u00e9s del quinto concilio ecum\u00e9nico se preservaron\u00a0 muchas obras suyas bajo el nombre de otros autores. Evagrio escribi\u00f3 principalmente en el g\u00e9nero de los apotegmata, t\u00edpico del antiguo monacato egipcio y ordenaba sus dichos en grupos de cien (llamados centurias). De lo que a\u00fan subsiste de sus obras, las m\u00e1s famosas \u2013 el <em>Praktik\u00f3s<\/em>, el <em>Gnostik\u00f3s<\/em>, los <em>Cap\u00edtulos Gn\u00f3sticos<\/em> y los <em>Cap\u00edtulos sobre la Oraci\u00f3n <\/em>\u2013 son colecciones de dichos. La \u00faltima de \u00e9stas es una colecci\u00f3n de ciento cincuenta y tres cap\u00edtulos (igual que el n\u00famero de peces capturados en la pesca milagrosa cf Jn 21:11), se preserv\u00f3 bajo el nombre de San Nilo del Sina\u00ed. En este tratado, Evagrio delinea las caracter\u00edsticas fundamentales de la oraci\u00f3n en la tradici\u00f3n mon\u00e1stica:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La oraci\u00f3n\u00a0 es una conversaci\u00f3n de la mente con Dios. \u00bfQu\u00e9 estado debe alcanzar la mente para ser capaz de estirarse hacia su Maestro y conversar con \u00e9l sin mediador alguno?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si Mois\u00e9s cuando intent\u00f3 acercarse a la zarza ardiente recibi\u00f3 la prohibici\u00f3n de hacerlo hasta quitarse las sandalias (Ex 3:5), \u00bfno deber\u00edas t\u00fa, que deseas contemplar al que es m\u00e1s elevado que todos los sentidos y pensamientos para convertirte en su\u00a0 interlocutor, quitarte todos los pensamientos pasionales?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante de todo, rezamos por el don de las l\u00e1grimas para suavizar la aspereza del alma y\u00a0 para obtener del Se\u00f1or el perd\u00f3n de tus pecados tras hab\u00e9rselos confesado (Sal 31:5).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Soporta con diligencia y reza con fervor, alej\u00e1ndote de las preocupaciones y los razonamientos que\u00a0 te sobrevengan. Pues te llevan al desconcierto y te confunden para debilitarte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lucha por mantener tu mente sorda y muda durante la oraci\u00f3n y entonces ser\u00e1s capaz de rezar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La oraci\u00f3n es el ascenso de la mente hacia Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aquel que ama a Dios siempre conversa con \u00c9l como con un padre, evitando todos los pensamientos apasionados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si eres te\u00f3logo, orar\u00e1s en verdad; y si oras en verdad eres te\u00f3logo.<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[7]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otras obras importantes de la literatura mon\u00e1stica son las obras a tribuidas a Macario el Egipcio (siglo cuarto). Mientras los expertos siguen debatiendo su autenticidad, la mayor\u00eda cree que fueron escritos en la segunda mitad del siglo cuarto, y no en Egipto, sino en Siria. Algunos principios de las homil\u00edas de Macario fueron tomados por los mesalianos, un movimiento monacal her\u00e9tico que se esparci\u00f3 con rapidez durante el siglo cuarto. Los Mesalianos, o Euquitas, es decir los orantes ( del griego <em>euche<\/em>, \u201coraci\u00f3n\u201d), cre\u00edan que la oraci\u00f3n era la \u00fanica actividad necesaria para la salvaci\u00f3n y rechazaban la escritura, los servicios lit\u00fargicos y los sacramentos\u00a0 de la iglesia. El hecho de que los mesalianos hicieran uso de\u00a0 sus homil\u00edas, de ninguna manera min\u00f3 la autoridad de Macario entre los ortodoxos, con quienes mantuvo su popularidad durante todo el periodo bizantino. Hubo varias\u00a0 colecciones de las obras de Macario; de ellas, la m\u00e1s conocida es la segunda colecci\u00f3n, que circul\u00f3 durante los tiempos bizantinos bajo el t\u00edtulo de <em>Homil\u00edas Espirituales<\/em>. Su tema central es la ense\u00f1anza sobre la perfecci\u00f3n cristiana, que se alcanza mediante la oraci\u00f3n y la comuni\u00f3n con Dios. El autor de estas homil\u00edas habla de l cristianismo como una lucha interior de car\u00e1cter espiritual, como una forma de vida de la \u201cnueva creaci\u00f3n\u201d mostrando as\u00ed semejanzas con el autor de la <em>Ep\u00edstola a Diogneto<\/em>, ya antes citada:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los cristianos tienen su propio mundo y su propia forma de vivir, pensar hablar y actuar. La gente del mundo es diferente. Los cristianos son una cosa, los que aman el mundo son otra, y la distancia entre ellos es grande. porque los habitantes del mundo, los hijos de este siglo son como el trigo echado en la criba del mundo,\u00a0 son tamizados por los inquietantes pensamientos de este mundo, constantemente agitados por las preocupaciones terrenales, los deseos y\u00a0 los m\u00faltiples intereses materiales. Satan\u00e1s se lanza en torno a aquellas almas y tamiza toda la pecadora raza humana con una criba, es decir, de las actividades mundanas\u2026Pero nuestra ciudadan\u00eda es la de los cielos (Fil 3:20). Es en esto que los verdaderos cristianos se diferencian del resto de la humanidad\u2026 ya que la mente\u00a0 y el entendimiento de los cristianos siempre se ocupan de pensamientos de lo celestial, contemplan\u00a0 los bienes eternos mediante la comuni\u00f3n con el Esp\u00edritu Santo. Como han nacido de nuevo de Dios, de verdad han recibido el poder de convertirse en hijos de Dios. A trav\u00e9s de muchas y muy largas luchas y esfuerzos han alcanzado\u00a0 la constancia, la firmeza, la tranquilidad y el reposo. Sus pensamientos ya no se dispersan y ya no les perturban pensamientos inconstantes y vanos. Por eso est\u00e1n por encima del mundo y mejor que \u00e9l, porque su mente y los pensamientos de su alma permanecen en la paz de Cristo y en el amor del Esp\u00edritu\u2026 Por lo tanto, los cristianos son diferentes no en su apariencia exterior como muchos podr\u00edan pensar\u2026 Por medio de la renovaci\u00f3n de la mente, la paz de los pensamientos, el amor y la devoci\u00f3n celestial por el Se\u00f1or, la nueva creaci\u00f3n \u2013 la cristiandad \u2013 se diferencia de toda la gente del mundo.<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[8]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[foto:<em> San Juan Cl\u00edmaco<\/em>]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La <em>Escala<\/em> de San Juan Cl\u00edmaco (\u2020 mediados del siglo VII) es un cl\u00e1sico de la literatura mon\u00e1stica. El libro consta de treinta cap\u00edtulos, cada uno de los cuales describe una virtud o una pasi\u00f3n en particular. En \u00e9l, el camino a la perfecci\u00f3n\u00a0 espiritual se presenta como el ascenso gradual de una escalera en la que cada escal\u00f3n se alcanza adquiriendo una virtud espec\u00edfica o liber\u00e1ndose de una pasi\u00f3n en particular. El camino del asceta comienza con la \u201crenuncia al mundo\u201d \u2013 el primer pelda\u00f1o de la escalera. As\u00ed se destaca el car\u00e1cter mon\u00e1stico del libro desde el principio. Contin\u00faa con los cap\u00edtulos sobre el desapego, el exilio (el retiro del mundo), la obediencia, la penitencia, la remembranza de la muerte, el duelo, la placidez y la mansedumbre, el recuerdo de los errores, la maledicencia y la difamaci\u00f3n, la locuacidad y el silencio, la mentira, el abatimiento y la pereza la glotoner\u00eda, la castidad, la avaricia, la pobreza, la insensibilidad, el sue\u00f1o y la salmodia la alerta, el temor, la vanagloria, el orgullo, la simplicidad y la sinceridad, la humildad, el discernimiento, la ecuanimidad, la oraci\u00f3n y la impasibilidad. El \u00faltimo cap\u00edtulo del libro trata de la uni\u00f3n de las tres virtudes, fe, esperanza y amor, que son el pelda\u00f1o m\u00e1s alto de la escala:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La fe es como un rayo la esperanza una luz, y el amor el sol mismo. Con todo, constituyen una misma radiaci\u00f3n y un solo esplendor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El que desea hablar del amor de Dios se propone hablar de Dios mismo. Hablar sobre Dios\u00a0 es pecaminoso y peligroso para quien no est\u00e1 atento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios es amor (1Jn 4:8), y el que desee definir en una palabra lo que es Dios est\u00e1 ciego\u00a0 e intenta medir las arenas del fondo del mar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El amor, por su naturaleza, es la semejanza con Dios- en la medida en que esto es posible para los humanos. En su actividad es la embriaguez del alma, y su caracter\u00edstica distintiva es que es una fuente de fe, un abismo de sacrificio y un mar de humildad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si la presencia de un ser amado nos cambia de una manera tan visible para todos, pues nos ponemos gozosos, alegres y despreocupados, \u00bfqu\u00e9 cambio no se obrar\u00e1 por la presencia del Maestro celestial,\u00a0 que invisiblemente entra en el alma pura?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El\u00a0 aumento del temor de Dios es el principio del amor, y la perfecci\u00f3n de la pureza es el principio de la teolog\u00eda. <a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[9]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">San Isaac el Sirio (siglo VII) ocupa un lugar\u00a0 especial en la historia de la literatura mon\u00e1stica. A diferencia de\u00a0 otros autores antes mencionados, vivi\u00f3 no en el imperio romano, sino en el imperio persa, escrib\u00eda no en griego, sino en sir\u00edaco, y pertenec\u00eda no a la iglesia bizantina, sino a la iglesia de oriente. Sin embargo, sus escritos fueron ampliamente le\u00eddos en Bizancio gracias a una traducci\u00f3n griega realizada a finales del siglo VIII y principios del noveno. Hasta hace poco s\u00f3lo se conoc\u00eda una colecci\u00f3n de las obras de Isaac: las Homil\u00edas Asc\u00e9ticas. Sin embargo, en el siglo veinte se descubrieron y publicaron unos manuscritos sir\u00edacos que conten\u00edan el segundo volumen de su obra.<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[10]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Isaac representa una rica tradici\u00f3n de literatura teol\u00f3gica\u00a0 y espiritual siria que incluye a escritores como Jacob Afrahat (siglo cuarto) y San Efr\u00e9n el Sirio (c. 306- c. 373). La cristolog\u00eda y escatolog\u00eda de Isaac se tuvieron la influencia de Teodoro de Mopsuestia, aunque Isaac es ajeno a los extremos de la cristolog\u00eda antioquena condenada en el tercer concilio ecum\u00e9nico. A lo largo de los siglos, Isaac el Sirio ha sido conocido\u00a0 tanto por su visi\u00f3n teol\u00f3gica como por su ense\u00f1anza moral y asc\u00e9tica, que est\u00e1n \u00edntimamente ligadas a su comprensi\u00f3n del amor de Dios. Aquellos que luchan por la santidad deber\u00edan primero que nada imitar el amor de Dios: ese amor que todo lo abarca, que se conduele y que no hace distinci\u00f3n entre los justos y los pecadores, entre los amigos de la verdad y sus enemigos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfY qu\u00e9 es el coraz\u00f3n misericordioso? Es la calidez del coraz\u00f3n del hombre hacia toda la creaci\u00f3n, hacia la gente, hacia las aves, los animales, los demonios y toda la creaci\u00f3n. Cuando los recuerda o los admira, sus ojos llenos de l\u00e1grimas por una grande e intensa piedad que llena el coraz\u00f3n. Y se le hace peque\u00f1o el coraz\u00f3n del gran sufrimiento, no soporta o\u00edr ni ver a ninguna creatura sufrir da\u00f1o ni pena. Por esto eleva oraciones cada hora con l\u00e1grimas por las creaturas que no hablan, por los enemigos de la verdad y por los que le hacen da\u00f1o, para que sean protegidos y purificados; tambi\u00e9n ofrece oraciones de gran piedad por lo que se arrastra en la tierra: en su coraz\u00f3n se produce esta piedad hasta que \u00e9l llega a asemejarse Dios en este aspecto.<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[11]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El amor a Dios debe tener la misma fuerza espiritual que impuls\u00f3 a los m\u00e1rtires a su muerte\u00a0 e inspir\u00f3 a los ap\u00f3stoles en su predicaci\u00f3n y a los padres del desierto en sus haza\u00f1as asc\u00e9ticas. De acuerdo con San Pablo, que escribi\u00f3 que somos \u201cnecios por Cristo\u201d (1Cor 4:10), Isaac describe el amor divino como un sentimiento que vuelve necia a la persona y la embriaga espiritualmente:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El amor es caliente por naturaleza, y cuando brota sin mesura en una persona vuelve el alma necia. Por eso el coraz\u00f3n que ha sentido este amor no lo puede contener ni soportar\u2026 Es de esta embriaguez espiritual que estaban borrachos los ap\u00f3stoles y los m\u00e1rtires, y viajaron por el mundo entero, trabajando y soportando insultos, mientras que otros chorreaban sangre como si fuera agua por sus miembros cercenados. En medio de terribles sufrimientos no perdieron el coraz\u00f3n sino aguantaron con valent\u00eda, y siendo sabios, se declararon necios. Otros m\u00e1s erraron \u201cpor desiertos y monta\u00f1as, por cavernas y antros de la tierra\u201d (Heb 11:38), y fueron los m\u00e1s serenos y calmados durante los tiempos de tribulaciones. \u00a1Que Dios nos conceda adquirir esa necedad!<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[12]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Atanasio de Alejandr\u00eda <em>La vida de San Antonio<\/em>, en <em>Las Obras de Nuestro padre Entre los Santos Atanasio, Arzobispo de Alejandr\u00eda<\/em> (Sergiev Posad, 1902-1903), 3.192,214-15.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Cf. Schmemann, <em>Camino Hist\u00f3rico<\/em>, 120.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Teodoro el Estudita <em>Catequesis<\/em>, Homil\u00eda 198( Filokalia 4.376).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">*<\/a> <em>Geronte<\/em>, del griego ge\u00a2roontaV, anciano. Denomina al maestro y gu\u00eda espiritual en los monasterios. En ruso se conoce como <em>Starets<\/em>. En ingl\u00e9s <em>Elder (N.T.)<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">**<\/a> <em>Gerus\u00eda<\/em>, ancianato, en el sentido de instituci\u00f3n y funci\u00f3n de los gerontes. En ingl\u00e9s <em>Eldership (N.T.)<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[4]<\/a> Kallistos T. Ware, \u201cEl Padre Espiritual en San Juan Cl\u00edmaco y San Sime\u00f3n el Nuevo Te\u00f3logo,\u201d en Ir\u00e9n\u00e9e Hausherr,<em> La Direcci\u00f3n Espiritual en el Antiguo Oriente Cristiano<\/em>, trans. Anthony P. Gythiel (Kalamazoo: Cistercian Publishers, 1990), vii.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[5]<\/a> Sobre este tema ver Florovsky,\u201dCristianismo y Civilizaci\u00f3n,\u201d en <em>Art\u00edculos Teol\u00f3gicos Selectos<\/em>, 218-27<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[6]<\/a> Citado en Schmemann, <em>Camino Hist\u00f3rico<\/em>, 212-13.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">*<\/a> <em>Typikon<\/em> es la forma tradicional, propia de cada lugar, de realizar los ritos de los diversos servicios eclesi\u00e1sticos. Tambi\u00e9n con ese nombre se conoce la carta fundacional de los monasterios. (N.T.)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[7]<\/a> Evagrio <em>Sobre la Oraci\u00f3n<\/em> 3; 4; 5; 9; 11; 36; 55; 61.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[8]<\/a> Macario de Egipto, <em>Homil\u00edas Espirituales<\/em> 5. 1-5.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[9]<\/a> <em>La Escala<\/em> 30.2,4,6,7,16,20.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[10]<\/a> Sobre esto ver Obispo Hilarion (Alfeyev), <em>El Mundo Espiritual de San Isaac el Sirio<\/em>, 2\u00aa ed. (San Petesburgo, 2002), 37-43.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[11]<\/a> Homil\u00edas 48, en Abba Isaac el Sirio, Homil\u00edas Asc\u00e9ticas (Sergiev Posad,1911),206.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[12]<\/a> <em>Homil\u00edas<\/em> 73, en <em>Homil\u00edas Asc\u00e9ticas<\/em>, 369-70.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La era de los concilios ecum\u00e9nicos estuvo marcada por la aparici\u00f3n y desarrollo del movimiento monacal, que ejerci\u00f3 enorme influencia en todos los aspectos de la vida espiritual de la iglesia ortodoxa. 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