{"id":12738,"date":"2016-07-30T21:39:11","date_gmt":"2016-07-31T03:39:11","guid":{"rendered":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/?p=12738"},"modified":"2016-07-30T21:39:11","modified_gmt":"2016-07-31T03:39:11","slug":"boletin-del-30072016","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/2016\/07\/boletin-del-30072016\/","title":{"rendered":"Bolet\u00edn del 30\/07\/2016"},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #ff0000;\">6o Domingo de San Mateo<\/span><\/h2>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><\/h2>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/doming31-1.jpg\" data-rel=\"lightbox-image-0\" data-rl_title=\"\" data-rl_caption=\"\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-9322\" title=\"\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/doming31-1.jpg\" alt=\"doming3\" width=\"432\" height=\"317\" \/><\/a><\/p>\n<blockquote>\n<address>\u00a0<\/address>\n<address>\u00a0<\/address>\n<\/blockquote>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #ff0000;\">Himnos de la Liturgia<\/span><\/h3>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Tropario de la Resurrecci\u00f3n<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Tono 5<\/h4>\n<address><a href=\"http:\/\/www.iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/002-audio\/cantos_liturgia\/Trop.Resurreccion5.mp3\" target=\"_blank\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft wp-image-6835\" style=\"margin: 4px;\" title=\"audio1\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/audio1191.jpg\" alt=\"\" width=\"43\" height=\"43\" \/><\/a>Al coeterno Verbo, con el Padre<\/address>\n<address>y el Esp\u00edritu, Al Nacido de la Virgen<\/address>\n<address>para nuestra salvaci\u00f3n, alabemos,<\/address>\n<address>oh fieles, y prostern\u00e9monos.<\/address>\n<address>Porque se complaci\u00f3 en ser elevado<\/address>\n<address>en el cuerpo sobre la Cruz y soportar la muerte,<\/address>\n<address>y levantar a los muertos por su Resurrecci\u00f3n gloriosa.<\/address>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><\/h4>\n<h4><\/h4>\n<h4>Condaquio de la Transfiguraci\u00f3n<\/h4>\n<h4>Tono 7<\/h4>\n<address>Te transfiguraste en el monte, oh Cristo Dios,<\/address>\n<address>y tus disc\u00edpulos contemplaron tu Gloria seg\u00fan pudieron soportarla;<\/address>\n<address>para que, cuando te viesen crucificado,<\/address>\n<address>percibieran que tu Pasi\u00f3n fue voluntaria<\/address>\n<address>y proclamaran al mundo que T\u00fa eres verdaderamente el Resplandor del Padre.<\/address>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #ff0000;\">Lecturas B\u00edblicas<\/span><\/h3>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Carta a los Romanos \u00a0(12: 6-14)<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hermanos: Ya que tenemos dones diferentes seg\u00fan la Gracia que nos ha sido dada, si es el don de profec\u00eda, ejerz\u00e1moslo en la medida de la fe; si es el ministerio, ministrando; si la ense\u00f1anza, ense\u00f1ando; si la exhortaci\u00f3n, exhortando. El que reparte, con \u00a0generosidad; \u00a0\u00a0el \u00a0que \u00a0\u00a0preside, \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0con solicitud; el que ejerce la misericordia, con jovialidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su amor sea sin fingimiento; detesten el mal y adhi\u00e9ranse al bien; \u00e1mense los unos a los otros con una ternura fraternal; en cuanto a la honra, prefiri\u00e9ndose los unos a los otros; en cuanto a la diligencia, no perezosos; al esp\u00edritu, fervorosos, y sirviendo al Se\u00f1or. En la esperanza sean alegres; en la tribulaci\u00f3n, pacientes; en la oraci\u00f3n, constantes; compartiendo las necesidades de los santos y practicando la hospitalidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bendigan a los que los persiguen; bendigan y no maldigan<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Santo Evangelio seg\u00fan San Mateo (9: 1-8)<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">En aquel tiempo, Jes\u00fas subi\u00f3 a la barca, pas\u00f3 a la otra orilla y vino a su ciudad. Y sucedi\u00f3 que le trajeron un paral\u00edtico postrado en una camilla. Viendo Jes\u00fas la fe de ellos, dijo al paral\u00edtico: \u00ab \u00a1Ten confianza, hijo! Tus pecados te son perdonados.\u00bb Pero he aqu\u00ed que algunos escribas dijeron para s\u00ed mismos: \u00ab\u00c9ste est\u00e1 blasfemando.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jes\u00fas, conociendo sus pensamientos, dijo: \u00ab \u00bfPor qu\u00e9 piensan mal en sus corazones? \u00bfQu\u00e9 es m\u00e1s f\u00e1cil decir: \u201cTus pecados te son perdonados\u201d, o decir: \u201cLev\u00e1ntate y anda\u201d? Pues para que sepan que el Hijo del hombre tiene en la tierra poder de perdonar pecados -dice al mismo tiempo al paral\u00edtico: lev\u00e1ntate, toma tu camilla y vete a tu casa.\u00bb \u00c9l se levant\u00f3 y se fue a su casa. Y al ver esto, la gente qued\u00f3 admirada y glorific\u00f3 a Dios, que hab\u00eda dado tal poder a los hombres.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #ff0000;\">Mensaje Pastoral<\/span><\/h3>\n<div style=\"color: #7e7e7e; text-align: justify;\">\n<h3><span style=\"color: #000000;\">\u00a1Tus pecados te son perdonados!<\/span><\/h3>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Unos fieles acudieron a Jes\u00fas para curar a un paral\u00edtico, mas Jes\u00fas primero le cur\u00f3 el alma; mientras se le ped\u00eda sanar la enfermedad visible, \u00c9l asisti\u00f3 la invisible: el pecado. De aqu\u00ed surge la pregunta: \u00bfCu\u00e1l es la relaci\u00f3n entre la enfermedad y el pecado?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">En el Antiguo Testamento, una enfermedad se relacionaba con el castigo divino por un pecado cometido. As\u00ed que al leproso, seg\u00fan las leyes, nadie se le pod\u00eda acercar ya que se consideraba manchado, un pecador. Cualquier dolencia se ve\u00eda como un fruto de cierta transgresi\u00f3n. Como un reflejo de esta mentalidad, una vez los disc\u00edpulos preguntaron a Cristo sobre un ciego:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">\u00abMaestro, \u00bfqui\u00e9n pec\u00f3, \u00e9ste o sus padres, para que haya nacido ciego?\u00bb (Jn 9:2); m\u00e1s Cristo rechaz\u00f3 atribuir la enfermedad \u2013ceguera o cualquier otra\u2013 a castigo de Dios por un delito personal.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Si bien el sufrimiento no es un aspecto de la justicia divina, es parte de nuestra mortalidad, el resultado del pecado: \u00abpor el pecado entr\u00f3 la muerte\u00bb (Rom 5:12). Dios cre\u00f3 al hombre para que fuera inmortal, pero el pecado \u2013siendo en el fondo el alejamiento voluntario de Dios, de la vida\u2013 provoc\u00f3 la muerte y sus anexos: enfermedades, dolores, crisis naturales, tristezas\u2026; en una palabra, provoc\u00f3 la corrupci\u00f3n. As\u00ed que todos padecemos lo mismo de maneras distintas y etapas diferentes pero, al fin y al cabo, es la misma mortalidad. Esta realidad ca\u00edda no es un destino final con el que el hombre debe convivir con realismo sino un ambiente curativo que procura jalar al hombre hacia la resurrecci\u00f3n espiritual. El malestar que algunos de nosotros padecemos nos podr\u00eda brindar la oportunidad de comprender cu\u00e1n lejos estamos de Dios; y al advertirlo tomar iniciativas positivas y penitenciales.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Cristo, con el paral\u00edtico de la lectura, nos advierte de esta jerarqu\u00eda en la curaci\u00f3n: aunque es importante curar el cuerpo, m\u00e1s importante es sanar el alma. Por eso leemos en muchos relatos de los santos Padres que daban gracias a Dios por sus dolencias ya que se les volv\u00edan causa de humillaci\u00f3n, medicamento para salvaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">No se pretende aqu\u00ed aprobar la enfermedad, que es en s\u00ed un defecto agregado a la buena creaci\u00f3n de Dios, sino ser conscientes de que la gracia de estar en salud y ventura no nos distraiga de la realidad del pecado que todos padecemos y que necesitamos curar; as\u00ed como de que la prueba de estar enfermos bienaventurada es cuando nos provoca \u2013con la paciencia y la fe\u2013 purificaci\u00f3n del coraz\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">La camilla que el paral\u00edtico carg\u00f3 al levantarse se volvi\u00f3 una se\u00f1al tangible de la presencia del Se\u00f1or en su vida, presencia que no nada m\u00e1s cura nuestras dolencias sino que tambi\u00e9n lleva en s\u00ed la autoridad divina, dulce y consoladora, para decir:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">\u00abHijo, tus pecados te son perdonados.\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">+ Monse\u00f1or Ignacio Sama\u00e1n<\/span><\/p>\n<\/div>\n<h3><span style=\"color: #ff0000;\">Nuestra Fe y Tradici\u00f3n<\/span><\/h3>\n<h4>\u00a0La Unidad de la Iglesia<\/h4>\n<p><a href=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/sinodo11-1.jpg\" data-rel=\"lightbox-image-1\" data-rl_title=\"\" data-rl_caption=\"\" title=\"\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft wp-image-9393\" style=\"border: 0px; margin: 8px;\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/sinodo11-1.jpg\" alt=\"sinodo1\" width=\"101\" height=\"76\" \/><\/a>La unidad de la Iglesia, no s\u00f3lo la de Antioqu\u00eda entre sus miles de parroquias y di\u00f3cesis en todo el mundo, sino la de todos los Patriarcados, est\u00e1 basada en dos pilares fundamentales\u00a0:El primero es que tiene una cabeza que es Cristo Resucitado (Efesios 1,22), siendo la Iglesia Su Cuerpo M\u00edstico. El otro es la unidad doctrinaria de la fe y la comuni\u00f3n de la Gracia, del mismo C\u00e1liz y los mismos Sacramentos, existiendo entre ellos un permanente lazo de oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Nuestra fe com\u00fan tiene como fuente, las Sagradas Escrituras y la Santa Tradici\u00f3n. Fue comentada por los Santos Padres Te\u00f3logos de la Iglesia, como San Basilio el Grande, San Juan Cris\u00f3stomo, San Gregorio el Te\u00f3logo, San Gregorio Nazianceno, San Ignacio de Antioqu\u00eda, San Juan Damasceno, San Agust\u00edn, San Gregorio Palam\u00e1s, y otros., y por las ense\u00f1anzas explicitadas y proclamadas en los Siete Concilios Ecum\u00e9nicos de toda la cristiandad, considerados como la m\u00e1s alta autoridad. Estos Concilios fueron\u00a0 celebrados en Nicea, Constantinopla, Efeso, Calcedonia, etc., desde el Siglo IV al Siglo VIII. En los dos primeros, Nicea a\u00f1o 325 y Constantinopla a\u00f1o 381, se estableci\u00f3 el Credo de nuestra fe, que cada domingo confesamos en voz alta durante la Divina Liturgia y en otros oficios.<\/p>\n<p>Los Siete Concilios Ecum\u00e9nicos afirmaron la pureza de la fe y la recta doctrina frente a las herej\u00edas, la veneraci\u00f3n debida a las Sagradas Im\u00e1genes o \u00cdconos, y la disciplina eclesi\u00e1stica.<\/p>\n<p>Asimismo afirmamos que la plenitud de la Iglesia es asistida por el Esp\u00edritu Santo, por lo cual la Iglesia es infalible.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\">Sentencias de los Padres del Desierto.<\/h4>\n<ul>\n<li>Dec\u00eda un anciano: \u00abEl que admite en su alma deseos perniciosos, es como el que oculta el fuego entre las pajas\u00bb.<\/li>\n<li>Dijo el abad Pastor: \u00abEn el Evangelio est\u00e1 escrito: &#8220;El que no tenga espada que venda \u00a0su manto y compre una&#8221; (Lc. 22,36). Esto significa: &#8220;El que tenga paz que la deje y se prepare \u00a0para la lucha&#8221;\u00bb. Se refer\u00eda a la lucha contra el diablo.<\/li>\n<li>Dec\u00edan del abad Hor: \u00abNunca ha mentido, jam\u00e1s hizo ning\u00fan juramento, nunca maldijo a nadie, jam\u00e1s habl\u00f3 a nadie si no era necesario\u00bb.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>6o Domingo de San Mateo \u00a0 \u00a0 Himnos de la Liturgia Tropario de la Resurrecci\u00f3n Tono 5 Al coeterno Verbo, con el Padre y el Esp\u00edritu, Al Nacido de la Virgen para nuestra salvaci\u00f3n, alabemos, oh fieles, y prostern\u00e9monos. Porque se complaci\u00f3 en ser elevado en el cuerpo sobre la Cruz y soportar la muerte, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_bbp_topic_count":0,"_bbp_reply_count":0,"_bbp_total_topic_count":0,"_bbp_total_reply_count":0,"_bbp_voice_count":0,"_bbp_anonymous_reply_count":0,"_bbp_topic_count_hidden":0,"_bbp_reply_count_hidden":0,"_bbp_forum_subforum_count":0},"categories":[69],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12738"}],"collection":[{"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12738"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12738\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12739,"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12738\/revisions\/12739"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12738"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12738"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12738"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}