{"id":12548,"date":"2016-05-03T14:37:01","date_gmt":"2016-05-03T20:37:01","guid":{"rendered":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/?p=12548"},"modified":"2016-05-03T14:38:26","modified_gmt":"2016-05-03T20:38:26","slug":"cristo-ha-resucitado-3","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/2016\/05\/cristo-ha-resucitado-3\/","title":{"rendered":"\u00a1Cristo ha Resucitado!"},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align: center;\"><em><a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/ArzobispoAntonioChedraouiOficial\/videos\/766490886820404\/\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-9135\" style=\"border: 0px;\" title=\"resurreccion\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13151430_10207221342146930_6141090306365120927_n.jpg\" alt=\"resurreccion\" width=\"450\" height=\"300\" \/><\/a><\/em><\/h2>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Cristo ha Resucitado!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El pasado 30\u00a0de Abril y 1 de Mayo del 2016 S.E.R Antonio Chedraoui celebr\u00f3 la Pascua de Resurrecci\u00f3n,\u00a0la noche del d\u00eda s\u00e1bado 30\u00a0celebr\u00f3 la Vigilia Pascual \u00a0en la Catedral de San Jorge y el medio d\u00eda del domingo 1 de Mayo\u00a0\u00a0en la Catedral de San Pedro y San Pablo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la Homil\u00eda del Domingo Su Eminencia felicit\u00f3 a todas las familias de la comunidad Ortodoxa por la Resurrecci\u00f3n de Cristo\u00a0\u00a0y pidi\u00f3 que sigamos orando por S.E. Metropolita Pablo Yazigy y S.E. Metropolita Youhanna Ibrahim\u00a0\u00a0Arzobispos que fueron secuestrados en Siria, Alepo, hace ya \u00a0tres a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De parte de Su Eminencia reciban un afectuoso saludo de felicitaci\u00f3n por la Resurrecci\u00f3n de Cristo la fiesta de las fiestas y suplicamos al Resucitado de entre los muertos, nuestro Dios y Salvador, que su Luz ilumine al mundo entero otorgando tranquilidad, amor, paz y prosperidad, dejando atr\u00e1s todas las maldades humanas que ha limpiado con su divina Sangre.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: center;\">Por la misericordia de Dios Altisimo<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\">Juan X<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\">Patriarca Ortodoxo de Antioquia y de todo el Oriente<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\">a mis hermanos los Pastores de la Santa Iglesia Antioquena<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\">y a mis hijos e hijas, donde quiera que se encuentren en el territorio de este Trono Apost\u00f3lico<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Queridos Hermanos e Hijos Espirituales:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Cristo ha resucitado, en verdad ha resucitado!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8220;Ahora todo se ha llenado de Luz: el cielo, la tierra, y lo que est\u00e1 debajo de la tierra; que la creaci\u00f3n entera celebre la Resurrecci\u00f3n de Cristo, en la cual ha sido establecida.&#8221;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nos llega la Fiesta de la Pascua Gloriosa para coronar el camino del Se\u00f1or por su Pasi\u00f3n, Cricificci\u00f3n y Resurrecci\u00f3n. Nos llega para reavivar la esperanza en nuestros corazones y consolar con su luz a todos los que est\u00e1n atribulados, enjugando con su pur\u00edsima mortaja las l\u00e1grimas de los\u00a0 desventurados. Nos llega para culminar el camino del ayuno. Nos llega para decir que todo aqu\u00e9l que disciplina su propia alma y su propia mente resucita \u00e9l mismo con aqu\u00e9l que gobierna el universo con su poder, resucita con Cristo, quien padeci\u00f3 por amor al hombre y resucit\u00f3 para desterrar con su soplo toda indolencia del alma de \u00e9ste y coronar con su Luz sobreabundante toda la creaci\u00f3n rescatada por su preciosa sangre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el tiempo de su aflicci\u00f3n, lo que m\u00e1s necesita el hombre es tener presente que Cristo Resucitado es el mismo Cristo Sufriente. Lo primero que necesita hacer es caminar hacia la resurrecci\u00f3n siempre desde el coraz\u00f3n mismo de la cruz. Cristo no conquist\u00f3 nuestros corazones por su poder terrenal. De haber querido hacerlo, lo habr\u00eda hecho, pues nada es imposible para \u00e9l. \u00c9l acept\u00f3 para nuestra salvaci\u00f3n voluntariamente encarnarse y padecer el sufrimiento de la senda del amor, susurrando al o\u00eddo del coraz\u00f3n de cada uno de nosotros: Mira, hombre, yo no te asombr\u00e9 con la fuerza de mi poder\u00edo, sino con el poder de mi amor, no he llegado como rey ante los ojos de los hombres, sino reinando en sus corazones por la sutileza de la humildad. No he venido a ti sentado en un trono de poder, ni con un alto se\u00f1or\u00edo, sino\u00a0 acostado sobre paja en un pesebre y en lo alto de una roca del G\u00f3lgota. No obstante todo eso, no sepult\u00e9 mi alma ni la sembr\u00e9 en tu desesperanza, tu cansancio ni tus aflicciones, sino que te sepult\u00e9 en mi coraz\u00f3n, y sembr\u00e9 mi luz en tu existencia, resucit\u00e1ndote conmigo y coronando tu cabeza con el honor de la filiaci\u00f3n. Con la lanza que me traspas\u00f3 el costado romp\u00ed las lanzas de tus aflicciones, y todo eso porque te amo y me entregu\u00e9 por amor a ti y para que sepas que la aflicci\u00f3n, aunque perdure y oprima, no puede ocultar el resplandor de la Luz de la Resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la fiesta de las fiestas y el festejo de los festejos debemos, como hijos de una iglesia antioquena, recordar y tener siempre presente que la Iglesia de la cual dependemos no se limita a la parroquia a la que pertenecemos. Debemos recordar siempre que Dios nos sembr\u00f3 en esta santa Iglesia para que\u00a0 nos ayudemos mutuamente con los hermanos en la misma fe que viven en diversas partes del territorio de este Trono Apost\u00f3lico y en la di\u00e1spora. Debemos saber tambi\u00e9n que tenemos hermanos que viven en la l\u00ednea de fuego, presa de la violencia y de\u00a0 la angustia, bajo los inicuos misiles, en medio de la mirada de un mundo indiferente, y que cualquier esfuerzo por mitigar su sufrimiento y aflicci\u00f3n es un verdadero gesto de consuelo del rostro de Cristo sufriente, quien no permanecer\u00e1, como tampoco ellos, esclavo de la muerte y las tinieblas, sino que ser\u00e1 Fuente de Luz y Se\u00f1or de la Resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el glorioso d\u00eda de la Resurrecci\u00f3n aparece en nuestra mente la imagen de aquella semilla cristiana, aquella primera comunidad que dijo en los Hechos de los Ap\u00f3stoles: Ha resucitado el Se\u00f1or, y &#8220;nosotros somos testigos de ello&#8221; (Hch 2:32). Ella misma se encarna todos los d\u00edas desde hace dos mil a\u00f1os en nuestro pueblo antioqueno, repartido en diversos pa\u00edses y regiones, y unido por el testimonio del amor y la fe as\u00ed como por la filiaci\u00f3n a su Iglesia Ortodoxa y la verdadera fraternidad con los otros hermanos cristianos, manteniendo una buena relaci\u00f3n con las otras religiones con quienes comparte la tierra, la historia y la ciudadan\u00eda. Esa primera semilla est\u00e1 llamada a conservarse y renovarse cada d\u00eda en nuestro pueblo, que hace dos mil a\u00f1os recibi\u00f3 la fe y el anuncio de la Resurrecci\u00f3n, y ha dado testimonio de su fe a\u00fan en los momentos m\u00e1s dif\u00edciles. Quiz\u00e1 este testimonio ha sido el distintivo de este pueblo a lo largo de estos dos mil a\u00f1os. Le ha dado a este pueblo la dignidad de revestirse con el t\u00edtulo de &#8220;cristianos&#8221; en su primera tierra, la tierra de Antioqu\u00eda, a la que no ha abandonado ni abandonar\u00e1, a\u00fan si la situaci\u00f3n se vuelve m\u00e1s dif\u00edcil.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy nuestra oraci\u00f3n se dirige al Se\u00f1or de la Resurrecci\u00f3n para que cubra con el Esp\u00edritu de su Paz al mundo entero. Elevamos a \u00c9l nuestra oraci\u00f3n para que conceda la paz a este Oriente dolorido. Oramos hoy para que domine el lenguaje de la raz\u00f3n y de la paz sobre el lenguaje de la persecuci\u00f3n y la violencia. Es nuestra esperanza, y oramos por que el Se\u00f1or conceda la paz a Siria y mantenga la estabilidad en el L\u00edbano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Oramos tambi\u00e9n por todas las v\u00edctimas del secuestro. Oramos por nuestros hermanos los Arzobispos de Aleppo Yuhanna Ibrahim y Boulos Yazigi, cuyo caso subsiste como una herida de la verdad en un mundo de falsedad, y como una condena contra los que no convierten su discurso en acciones; un caso que ha provocado el llanto de muchos y en el que muchos han resultado incapaces de ayudar. Es un caso en el que muchos han adoptado posturas falsas en un ambiente de opacidad, obscuridad y silencio absoluto por parte de quienes tienen la responsabilidad de actuar y no s\u00f3lo hablar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el glorioso tiempo de la Resurrecci\u00f3n, un saludo Pascual a nuestros hijos en nuestra tierra y en la di\u00e1spora, y\u00a0 una oraci\u00f3n ferviente a Dios Sant\u00edsimo para que ilumine los corazones y con la luz de la Resurrecci\u00f3n y unja toda la creaci\u00f3n con el resplandor de sus bendiciones y la paz de esta fiesta.<\/p>\n<p>\u00a1Cristo ha resucitado, en verdad ha resucitado!<\/p>\n<p>Emitida en nuestra sede en Damasco.<\/p>\n<p>29 de abril del a\u00f1o 2016.<\/p>\n\n\t\t<style type=\"text\/css\">\n\t\t\t#gallery-1 {\n\t\t\t\tmargin: auto;\n\t\t\t}\n\t\t\t#gallery-1 .gallery-item {\n\t\t\t\tfloat: left;\n\t\t\t\tmargin-top: 10px;\n\t\t\t\ttext-align: center;\n\t\t\t\twidth: 33%;\n\t\t\t}\n\t\t\t#gallery-1 img {\n\t\t\t\tborder: 2px solid #cfcfcf;\n\t\t\t}\n\t\t\t#gallery-1 .gallery-caption {\n\t\t\t\tmargin-left: 0;\n\t\t\t}\n\t\t\t\/* see gallery_shortcode() in wp-includes\/media.php *\/\n\t\t<\/style>\n\t\t<div id='gallery-1' class='gallery galleryid-12548 gallery-columns-3 gallery-size-thumbnail'><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13015414_10207221365787521_8659800882424626836_n.jpg' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"175\" height=\"116\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13015414_10207221365787521_8659800882424626836_n-175x116.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" srcset=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13015414_10207221365787521_8659800882424626836_n-175x116.jpg 175w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13015414_10207221365787521_8659800882424626836_n-300x199.jpg 300w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13015414_10207221365787521_8659800882424626836_n-768x510.jpg 768w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13015414_10207221365787521_8659800882424626836_n.jpg 960w\" sizes=\"(max-width: 175px) 100vw, 175px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13076707_10207221379547865_7398507153744743725_n.jpg' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"175\" height=\"116\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13076707_10207221379547865_7398507153744743725_n-175x116.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" srcset=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13076707_10207221379547865_7398507153744743725_n-175x116.jpg 175w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13076707_10207221379547865_7398507153744743725_n-300x199.jpg 300w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13076707_10207221379547865_7398507153744743725_n-768x510.jpg 768w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13076707_10207221379547865_7398507153744743725_n.jpg 960w\" sizes=\"(max-width: 175px) 100vw, 175px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13076833_10207221372067678_6040027969926170289_n.jpg' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"175\" height=\"116\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13076833_10207221372067678_6040027969926170289_n-175x116.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" srcset=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13076833_10207221372067678_6040027969926170289_n-175x116.jpg 175w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13076833_10207221372067678_6040027969926170289_n-300x199.jpg 300w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13076833_10207221372067678_6040027969926170289_n-768x510.jpg 768w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13076833_10207221372067678_6040027969926170289_n.jpg 960w\" sizes=\"(max-width: 175px) 100vw, 175px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><br style=\"clear: both\" \/><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13083090_10207221423748970_8505119596709678295_n.jpg' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"175\" height=\"116\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13083090_10207221423748970_8505119596709678295_n-175x116.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" srcset=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13083090_10207221423748970_8505119596709678295_n-175x116.jpg 175w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13083090_10207221423748970_8505119596709678295_n-300x199.jpg 300w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13083090_10207221423748970_8505119596709678295_n-768x510.jpg 768w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13083090_10207221423748970_8505119596709678295_n.jpg 960w\" sizes=\"(max-width: 175px) 100vw, 175px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13083109_10207221394228232_2107693501286771998_n.jpg' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"175\" height=\"116\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13083109_10207221394228232_2107693501286771998_n-175x116.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" srcset=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13083109_10207221394228232_2107693501286771998_n-175x116.jpg 175w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13083109_10207221394228232_2107693501286771998_n-300x199.jpg 300w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13083109_10207221394228232_2107693501286771998_n-768x510.jpg 768w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13083109_10207221394228232_2107693501286771998_n.jpg 960w\" sizes=\"(max-width: 175px) 100vw, 175px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13083261_10207221412188681_8028427928889259130_n.jpg' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"175\" height=\"116\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13083261_10207221412188681_8028427928889259130_n-175x116.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" srcset=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13083261_10207221412188681_8028427928889259130_n-175x116.jpg 175w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13083261_10207221412188681_8028427928889259130_n-300x199.jpg 300w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13083261_10207221412188681_8028427928889259130_n-768x510.jpg 768w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13083261_10207221412188681_8028427928889259130_n.jpg 960w\" sizes=\"(max-width: 175px) 100vw, 175px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><br style=\"clear: both\" \/><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13083262_10207221396468288_876056232950732514_n.jpg' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"175\" height=\"116\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13083262_10207221396468288_876056232950732514_n-175x116.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" srcset=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13083262_10207221396468288_876056232950732514_n-175x116.jpg 175w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13083262_10207221396468288_876056232950732514_n-300x199.jpg 300w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13083262_10207221396468288_876056232950732514_n-768x510.jpg 768w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13083262_10207221396468288_876056232950732514_n.jpg 960w\" sizes=\"(max-width: 175px) 100vw, 175px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13091908_10207221380707894_7125525289888798887_n.jpg' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"175\" height=\"116\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13091908_10207221380707894_7125525289888798887_n-175x116.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" srcset=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13091908_10207221380707894_7125525289888798887_n-175x116.jpg 175w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13091908_10207221380707894_7125525289888798887_n-300x199.jpg 300w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13091908_10207221380707894_7125525289888798887_n-768x510.jpg 768w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13091908_10207221380707894_7125525289888798887_n.jpg 960w\" sizes=\"(max-width: 175px) 100vw, 175px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13094139_1296892553659090_4730212894494343902_n.jpg' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"116\" height=\"175\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13094139_1296892553659090_4730212894494343902_n-116x175.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" srcset=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13094139_1296892553659090_4730212894494343902_n-116x175.jpg 116w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13094139_1296892553659090_4730212894494343902_n-200x300.jpg 200w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13094139_1296892553659090_4730212894494343902_n.jpg 639w\" sizes=\"(max-width: 116px) 100vw, 116px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><br style=\"clear: both\" \/><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13094285_10207221439749370_6810919173094356969_n.jpg' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"175\" height=\"116\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13094285_10207221439749370_6810919173094356969_n-175x116.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" srcset=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13094285_10207221439749370_6810919173094356969_n-175x116.jpg 175w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13094285_10207221439749370_6810919173094356969_n-300x199.jpg 300w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13094285_10207221439749370_6810919173094356969_n-768x510.jpg 768w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13094285_10207221439749370_6810919173094356969_n.jpg 960w\" sizes=\"(max-width: 175px) 100vw, 175px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13094328_10207221375827772_1046929585778262906_n.jpg' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"175\" height=\"116\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13094328_10207221375827772_1046929585778262906_n-175x116.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" srcset=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13094328_10207221375827772_1046929585778262906_n-175x116.jpg 175w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13094328_10207221375827772_1046929585778262906_n-300x199.jpg 300w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13094328_10207221375827772_1046929585778262906_n-768x510.jpg 768w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13094328_10207221375827772_1046929585778262906_n.jpg 960w\" sizes=\"(max-width: 175px) 100vw, 175px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13095741_10207221337226807_7842595524534356984_n.jpg' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"175\" height=\"116\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13095741_10207221337226807_7842595524534356984_n-175x116.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" srcset=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13095741_10207221337226807_7842595524534356984_n-175x116.jpg 175w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13095741_10207221337226807_7842595524534356984_n-300x199.jpg 300w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13095741_10207221337226807_7842595524534356984_n-768x510.jpg 768w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13095741_10207221337226807_7842595524534356984_n.jpg 960w\" sizes=\"(max-width: 175px) 100vw, 175px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><br style=\"clear: both\" \/><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13095970_10207221401548415_4198890125209960132_n.jpg' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"175\" height=\"116\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13095970_10207221401548415_4198890125209960132_n-175x116.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" srcset=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13095970_10207221401548415_4198890125209960132_n-175x116.jpg 175w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13095970_10207221401548415_4198890125209960132_n-300x199.jpg 300w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13095970_10207221401548415_4198890125209960132_n-768x510.jpg 768w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13095970_10207221401548415_4198890125209960132_n.jpg 960w\" sizes=\"(max-width: 175px) 100vw, 175px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13100737_10207221394068228_5115517168293704811_n.jpg' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"175\" height=\"116\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13100737_10207221394068228_5115517168293704811_n-175x116.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" srcset=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13100737_10207221394068228_5115517168293704811_n-175x116.jpg 175w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13100737_10207221394068228_5115517168293704811_n-300x199.jpg 300w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13100737_10207221394068228_5115517168293704811_n-768x510.jpg 768w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13100737_10207221394068228_5115517168293704811_n.jpg 960w\" sizes=\"(max-width: 175px) 100vw, 175px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13100961_10207221365307509_9148420382859459310_n.jpg' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"175\" height=\"116\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13100961_10207221365307509_9148420382859459310_n-175x116.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" srcset=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13100961_10207221365307509_9148420382859459310_n-175x116.jpg 175w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13100961_10207221365307509_9148420382859459310_n-300x199.jpg 300w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13100961_10207221365307509_9148420382859459310_n-768x510.jpg 768w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13100961_10207221365307509_9148420382859459310_n.jpg 960w\" sizes=\"(max-width: 175px) 100vw, 175px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><br style=\"clear: both\" \/><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13102693_10207221382107929_1949016063300091324_n.jpg' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"175\" height=\"116\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13102693_10207221382107929_1949016063300091324_n-175x116.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" srcset=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13102693_10207221382107929_1949016063300091324_n-175x116.jpg 175w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13102693_10207221382107929_1949016063300091324_n-300x199.jpg 300w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13102693_10207221382107929_1949016063300091324_n-768x510.jpg 768w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13102693_10207221382107929_1949016063300091324_n.jpg 960w\" sizes=\"(max-width: 175px) 100vw, 175px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13103304_1296892656992413_5261670053093590988_n.jpg' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"175\" height=\"125\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13103304_1296892656992413_5261670053093590988_n-175x125.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" srcset=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13103304_1296892656992413_5261670053093590988_n-175x125.jpg 175w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13103304_1296892656992413_5261670053093590988_n-300x215.jpg 300w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13103304_1296892656992413_5261670053093590988_n-768x550.jpg 768w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13103304_1296892656992413_5261670053093590988_n.jpg 960w\" sizes=\"(max-width: 175px) 100vw, 175px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13118923_10207221359107354_1344861959812240594_n.jpg' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"175\" height=\"116\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13118923_10207221359107354_1344861959812240594_n-175x116.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" srcset=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13118923_10207221359107354_1344861959812240594_n-175x116.jpg 175w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13118923_10207221359107354_1344861959812240594_n-300x199.jpg 300w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13118923_10207221359107354_1344861959812240594_n-768x510.jpg 768w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13118923_10207221359107354_1344861959812240594_n.jpg 960w\" sizes=\"(max-width: 175px) 100vw, 175px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><br style=\"clear: both\" \/><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13124692_1296892320325780_3962294789368618583_n.jpg' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"116\" height=\"175\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13124692_1296892320325780_3962294789368618583_n-116x175.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" srcset=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13124692_1296892320325780_3962294789368618583_n-116x175.jpg 116w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13124692_1296892320325780_3962294789368618583_n-200x300.jpg 200w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13124692_1296892320325780_3962294789368618583_n.jpg 639w\" sizes=\"(max-width: 116px) 100vw, 116px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13124916_10207221396108279_2418296124138184570_n.jpg' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"175\" height=\"116\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13124916_10207221396108279_2418296124138184570_n-175x116.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" srcset=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13124916_10207221396108279_2418296124138184570_n-175x116.jpg 175w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13124916_10207221396108279_2418296124138184570_n-300x199.jpg 300w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13124916_10207221396108279_2418296124138184570_n-768x510.jpg 768w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13124916_10207221396108279_2418296124138184570_n.jpg 960w\" sizes=\"(max-width: 175px) 100vw, 175px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13125035_10207221373707719_2518258901912829951_n.jpg' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"175\" height=\"116\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13125035_10207221373707719_2518258901912829951_n-175x116.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" srcset=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13125035_10207221373707719_2518258901912829951_n-175x116.jpg 175w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13125035_10207221373707719_2518258901912829951_n-300x199.jpg 300w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13125035_10207221373707719_2518258901912829951_n-768x510.jpg 768w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13125035_10207221373707719_2518258901912829951_n.jpg 960w\" sizes=\"(max-width: 175px) 100vw, 175px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><br style=\"clear: both\" \/><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13133231_10207221376307784_2614977548839431647_n.jpg' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"175\" height=\"116\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13133231_10207221376307784_2614977548839431647_n-175x116.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" srcset=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13133231_10207221376307784_2614977548839431647_n-175x116.jpg 175w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13133231_10207221376307784_2614977548839431647_n-300x199.jpg 300w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13133231_10207221376307784_2614977548839431647_n-768x510.jpg 768w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13133231_10207221376307784_2614977548839431647_n.jpg 960w\" sizes=\"(max-width: 175px) 100vw, 175px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13133346_10207221341706919_8125922394820310305_n.jpg' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"175\" height=\"116\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13133346_10207221341706919_8125922394820310305_n-175x116.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" srcset=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13133346_10207221341706919_8125922394820310305_n-175x116.jpg 175w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13133346_10207221341706919_8125922394820310305_n-300x199.jpg 300w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13133346_10207221341706919_8125922394820310305_n-768x510.jpg 768w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13133346_10207221341706919_8125922394820310305_n.jpg 960w\" sizes=\"(max-width: 175px) 100vw, 175px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon portrait'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13138808_1296891506992528_412948600259573103_n.jpg' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"116\" height=\"175\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13138808_1296891506992528_412948600259573103_n-116x175.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" srcset=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13138808_1296891506992528_412948600259573103_n-116x175.jpg 116w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13138808_1296891506992528_412948600259573103_n-200x300.jpg 200w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13138808_1296891506992528_412948600259573103_n.jpg 639w\" sizes=\"(max-width: 116px) 100vw, 116px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><br style=\"clear: both\" \/><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13139019_10207221362147430_4398001796623804808_n.jpg' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"175\" height=\"116\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13139019_10207221362147430_4398001796623804808_n-175x116.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" srcset=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13139019_10207221362147430_4398001796623804808_n-175x116.jpg 175w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13139019_10207221362147430_4398001796623804808_n-300x199.jpg 300w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13139019_10207221362147430_4398001796623804808_n-768x510.jpg 768w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13139019_10207221362147430_4398001796623804808_n.jpg 960w\" sizes=\"(max-width: 175px) 100vw, 175px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13139095_10207221384267983_435663816540193067_n.jpg' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"175\" height=\"116\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13139095_10207221384267983_435663816540193067_n-175x116.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" srcset=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13139095_10207221384267983_435663816540193067_n-175x116.jpg 175w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13139095_10207221384267983_435663816540193067_n-300x199.jpg 300w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13139095_10207221384267983_435663816540193067_n-768x510.jpg 768w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13139095_10207221384267983_435663816540193067_n.jpg 960w\" sizes=\"(max-width: 175px) 100vw, 175px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13139161_10207221355267258_139955403653737780_n.jpg' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"175\" height=\"116\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13139161_10207221355267258_139955403653737780_n-175x116.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" srcset=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13139161_10207221355267258_139955403653737780_n-175x116.jpg 175w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13139161_10207221355267258_139955403653737780_n-300x199.jpg 300w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13139161_10207221355267258_139955403653737780_n-768x510.jpg 768w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13139161_10207221355267258_139955403653737780_n.jpg 960w\" sizes=\"(max-width: 175px) 100vw, 175px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><br style=\"clear: both\" \/><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13139295_1296892473659098_2169983223852815568_n.jpg' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"175\" height=\"116\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13139295_1296892473659098_2169983223852815568_n-175x116.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" srcset=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13139295_1296892473659098_2169983223852815568_n-175x116.jpg 175w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13139295_1296892473659098_2169983223852815568_n-300x200.jpg 300w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13139295_1296892473659098_2169983223852815568_n-768x511.jpg 768w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13139295_1296892473659098_2169983223852815568_n.jpg 960w\" sizes=\"(max-width: 175px) 100vw, 175px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13151430_10207221342146930_6141090306365120927_n.jpg' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"175\" height=\"116\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13151430_10207221342146930_6141090306365120927_n-175x116.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" srcset=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13151430_10207221342146930_6141090306365120927_n-175x116.jpg 175w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13151430_10207221342146930_6141090306365120927_n-300x199.jpg 300w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13151430_10207221342146930_6141090306365120927_n-768x510.jpg 768w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13151430_10207221342146930_6141090306365120927_n.jpg 960w\" sizes=\"(max-width: 175px) 100vw, 175px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13151574_1296892613659084_4247819367954973495_n.jpg' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"175\" height=\"131\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13151574_1296892613659084_4247819367954973495_n-175x131.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" srcset=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13151574_1296892613659084_4247819367954973495_n-175x131.jpg 175w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13151574_1296892613659084_4247819367954973495_n-300x225.jpg 300w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13151574_1296892613659084_4247819367954973495_n-768x576.jpg 768w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13151574_1296892613659084_4247819367954973495_n.jpg 960w\" sizes=\"(max-width: 175px) 100vw, 175px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl><br style=\"clear: both\" \/><dl class='gallery-item'>\n\t\t\t<dt class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13151930_10207221340226882_3379549770253070853_n.jpg' title=\"\" data-rl_title=\"\" class=\"rl-gallery-link\" data-rl_caption=\"\" data-rel=\"lightbox-gallery-1\"><img width=\"175\" height=\"116\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13151930_10207221340226882_3379549770253070853_n-175x116.jpg\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" srcset=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13151930_10207221340226882_3379549770253070853_n-175x116.jpg 175w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13151930_10207221340226882_3379549770253070853_n-300x199.jpg 300w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13151930_10207221340226882_3379549770253070853_n-768x510.jpg 768w, http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/13151930_10207221340226882_3379549770253070853_n.jpg 960w\" sizes=\"(max-width: 175px) 100vw, 175px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/dt><\/dl>\n\t\t\t<br style='clear: both' \/>\n\t\t<\/div>\n\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; \u00a1Cristo ha Resucitado! El pasado 30\u00a0de Abril y 1 de Mayo del 2016 S.E.R Antonio Chedraoui celebr\u00f3 la Pascua de Resurrecci\u00f3n,\u00a0la noche del d\u00eda s\u00e1bado 30\u00a0celebr\u00f3 la Vigilia Pascual \u00a0en la Catedral de San Jorge y el medio d\u00eda del domingo 1 de Mayo\u00a0\u00a0en la Catedral de San Pedro y San Pablo En la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":true,"template":"","format":"standard","meta":{"_bbp_topic_count":0,"_bbp_reply_count":0,"_bbp_total_topic_count":0,"_bbp_total_reply_count":0,"_bbp_voice_count":0,"_bbp_anonymous_reply_count":0,"_bbp_topic_count_hidden":0,"_bbp_reply_count_hidden":0,"_bbp_forum_subforum_count":0},"categories":[3],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12548"}],"collection":[{"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12548"}],"version-history":[{"count":3,"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12548\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12582,"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12548\/revisions\/12582"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12548"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12548"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12548"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}