{"id":12284,"date":"2016-01-16T22:43:13","date_gmt":"2016-01-17T04:43:13","guid":{"rendered":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/?p=12284"},"modified":"2016-01-16T22:54:57","modified_gmt":"2016-01-17T04:54:57","slug":"boletin-del-17012016","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/2016\/01\/boletin-del-17012016\/","title":{"rendered":"Bolet\u00edn del 17\/01\/2016"},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #ff0000;\">Memoria\u00a0de San Antonio el Grande<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0<a href=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/antonio3-1.jpg\" rel=\"attachment wp-att-2011\" data-rel=\"lightbox-image-0\" data-rl_title=\"\" data-rl_caption=\"\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-2011 alignnone\" style=\"margin: 10px;\" title=\"\" src=\"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-content\/uploads\/\/antonio3-1.jpg\" alt=\"antonio\" width=\"200\" height=\"254\" \/><\/a><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<blockquote>\n<address><em>Oh Revestido de Dios, <\/em><\/address>\n<address><em>desde tu juventud, asumiste un m\u00e9todo de vida no conocido entre los hombres, <\/em><\/address>\n<address><em>y anduviste en \u00e9l con fervor hasta el fin, sin desviaci\u00f3n alguna, <\/em><\/address>\n<address><em>someti\u00e9ndote a la Ley nueva de Cristo; <\/em><\/address>\n<address><em>as\u00ed que te manifestaste como gu\u00eda del Desierto y Padre de los ascetas.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em><\/address>\n<\/blockquote>\n<blockquote>\n<p align=\"right\"><em>\u00a0 (Exapostelario)<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n<h4>Tropario de Resurrecci\u00f3n<\/h4>\n<h4>Tono\u00a08<\/h4>\n<address>Descendiste de las alturas,oh Piadoso,<\/address>\n<address>y aceptaste el entierro de tres d\u00edas<\/address>\n<address>para librarnos de los sufrimientos.<\/address>\n<address>Vida y Resurrecci\u00f3n nuestra, oh Se\u00f1or, gloria a ti.\u00a0<\/address>\n<h4>Tropario de San Antonio el Grande<\/h4>\n<h4>Tono 4<\/h4>\n<address>Imitando con tu vida al celoso El\u00edas<\/address>\n<address>y siguiendo los rectos caminos del Bautista,<\/address>\n<address>has poblado el desierto, oh padre Antonio,<\/address>\n<address>y has fortalecido al mundo con tu oraci\u00f3n.<\/address>\n<address>Intercede ante Cristo nuestro Dios,<\/address>\n<address>para que salve nuestras almas.<\/address>\n<h4>Condaquio de la Presentaci\u00f3n del Se\u00f1or en el Templo<\/h4>\n<h4>Tono 1<\/h4>\n<address>Por tu nacimiento santificaste las entra\u00f1as de la Virgen, oh Cristo Dios,<\/address>\n<address>las manos de Sime\u00f3n bendijiste debidamente,<\/address>\n<address>y a nosotros nos alcanzaste y salvaste.<\/address>\n<address>Conserva a\u00a0los fieles en la paz y auxilia a los que amas<\/address>\n<address>porque T\u00fa eres el \u00fanico Amante de la humanidad.<\/address>\n<h4>Ep\u00edstola de San Pablo a los Hebreos (13: 17-21)<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hermanos: Obedezcan a sus dirigentes y som\u00e9tanse a ellos, pues velan sobre sus almas como quienes han de dar cuenta de ellas, para que lo hagan con alegr\u00eda y no lament\u00e1ndose, cosa que no traer\u00eda a ustedes ventaja alguna. Rueguen por nosotros, pues estamos seguros de tener recta conciencia, deseosos de proceder en todo con rectitud. Con la mayor insistencia les pido que lo hagan, para que muy pronto les sea yo devuelto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y el Dios de la paz \u2014que <em>suscit\u00f3<\/em> de entre los muertos al Gran <em>Pastor de las ovejas en virtud de la sangre de la eterna Alianza,<\/em> nuestro Se\u00f1or Jes\u00fas\u2014 les disponga con toda buena obra para cumplir su voluntad, realizando \u00c9l en ustedes lo que es agradable a sus ojos, mediante Jesucristo, a Quien sea la gloria por los siglos de los siglos. Am\u00e9n.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Evangelio seg\u00fan San Lucas \u00a0(17: 12\u201319)<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">En aquel tiempo, al entrar en un pueblo, salieron a su encuentro diez hombres leprosos, que se pararon a distancia y, levantando la voz dijeron: \u00ab\u00a1Jes\u00fas, Maestro, ten compasi\u00f3n de nosotros!\u00bb Al verlos, les dijo: \u00abVayan y mu\u00e9strense a los sacerdotes. \u00bb Y sucedi\u00f3 que, mientras iban, quedaron limpios. Uno de ellos, vi\u00e9ndose curado, se volvi\u00f3 glorificando a Dios en alta voz; y postr\u00e1ndose rostro en tierra a los pies de Jes\u00fas, le daba gracias; y \u00e9ste era un samaritano. Tom\u00f3 la palabra Jes\u00fas y dijo: \u00ab\u00bfNo quedaron limpios los diez? Los otros nueve, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1n? \u00bfNo ha habido qui\u00e9n volviera a dar gloria a Dios sino \u00e9ste extranjero?\u00bb Y le dijo: \u00abLev\u00e1ntate y anda; tu fe te ha salvado.\u00bb<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #ff0000;\">Mensaje Pastoral<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestra oraci\u00f3n: \u00bfletan\u00eda o eucarsit\u00eda?<br \/>\nUna y otra vez san Lucas en su Evangelio nos revela c\u00f3mo Jes\u00fas se interesa por los marginados y menospreciados. He aqu\u00ed en la lectura evang\u00e9lica de hoy pasa por Samaria, zona de gentiles considerada como impura para los jud\u00edos, y se digna conversar con unos diez leprosos a la vez. En el Antiguo Testamento la lepra se consider\u00f3 como resultado de un pecado grave, de tal manera que los leprosos viv\u00edan fuera de las ciudades lejos de manchar a los residentes. Esto explica el modo con el que los diez leprosos gritaban al Se\u00f1or a distancia; no se atrev\u00edan a acercarse. Despu\u00e9s de haber perdido toda esperanza por sanar un mal incurable, imaginemos la fuerza de su s\u00faplica \u00ab\u00a1Jes\u00fas, Maestro, ten compasi\u00f3n de nosotros!\u00bb y compar\u00e9mosla con nuestro rezar para comprender qu\u00e9 tan tibios somos en nuestra oraci\u00f3n. \u00bfEn cu\u00e1ntas ocasiones hemos rezado con una esperanza que siquiera se acercara de lejos a la oraci\u00f3n de estos leprosos? Ellos acudieron a Jes\u00fas sabiendo que en \u00c9l se encuentra su \u00faltima esperanza, en cambio nuestros pensamientos a menudo esperan en todo menos en \u00c9l. Jes\u00fas les envi\u00f3: \u00abVayan y mu\u00e9strense a los sacerdotes. \u00bb Acaso, \u00bfno pod\u00eda curarlos sin ayuda de los sacerdotes? Desde luego que s\u00ed, y lo hizo en otros casos; sin embargo \u2014y es muy esencial esta observaci\u00f3n\u2014, quiso aqu\u00ed acentuar la incorporaci\u00f3n en el Cuerpo de la Iglesia. La lectura sincera, cuidadosa y amplia de la palabra de Dios, nos estimula a vivir el misterio de la sanaci\u00f3n \u2014y todos somos enfermos\u2014 no de un modo soberbio individual sino humildemente en el seno la Iglesia. Los leprosos se curaron en el camino y confirmaron lo dicho: \u00abPidan y se les dar\u00e1; busquen y hallar\u00e1n; llamen y se les abrir\u00e1\u00bb (Mt 7:7). Sin embargo, de los diez uno solo, el samaritano, se volvi\u00f3 glorificando a Dios en alta voz. La oraci\u00f3n en s\u00ed no termina con las letan\u00edas y peticiones, m\u00e1s bien empieza en ellas. Una vez preguntaron a San Basilio: \u00ab\u00bfC\u00f3mo los ap\u00f3stoles oraban sin cesar?\u00bb Y les contest\u00f3 que \u00abellos en todas sus acciones se conceb\u00edan en el Se\u00f1or y viv\u00edan en una entrega permanente a \u00c9l\u00bb. Entonces la experiencia de cierto consuelo divino o de alguna sanaci\u00f3n o de una d\u00e1diva de Dios es nula y sin sentido si no nos coloca en gratitud ante los pies del Se\u00f1or. La curaci\u00f3n de los nueve leprosos \u2014\u00abpr\u00f3digos\u00bb, dir\u00eda yo\u2014 fue mengua porque no les coloc\u00f3 en la oraci\u00f3n perfecta que es la gratitud. En cambio la gratitud gui\u00f3 al samaritano extranjero a la perfecci\u00f3n de la salud, a la salvaci\u00f3n: \u00abLev\u00e1ntate y anda; tu fe te ha salvado\u00bb, lo cual los dem\u00e1s curados no recibieron. Nadie est\u00e1 ajeno a la lepra. Acerqu\u00e9monos, pues, a Cristo en su Cuerpo m\u00edstico, la Iglesia, y grit\u00e9mosle, sea desde lejos o desde cerca: \u00a1Se\u00f1or, ten piedad! Nos cura, y nos volvemos glorificando a Dios y postramos a los pies de su Hijo en eucarist\u00eda constante, eso es, en profunda gratitud sinf\u00edn. Am\u00e9n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">+ Monse\u00f1or Ignacio Sama\u00e1n<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #ff0000;\">Vida de Santos<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">San Antonio el Grande<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A finales del siglo tercero comenzamos a saber de hombres que abandonaron las ciudades para vivir una vida de oraci\u00f3n y soledad. El mejor conocido entre ellos es al que se le llama el fundador del monaquismo: San Antonio el Grande (252-356). Su contempor\u00e1neo, San Atanasio, nos cuenta su historia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un d\u00eda, cuando Antonio ten\u00eda 18 a\u00f1os, entr\u00f3 a la iglesia de su pueblo para asistir al oficio. De repente escuch\u00f3 las palabras del Evangelio: \u00absi quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendr\u00e1s un tesoro en el cielo; luego ven y s\u00edgueme\u00bb (Mt 19:21). Hab\u00eda escuchado estas mismas palabras muchas veces antes, pero esta vez le pareci\u00f3 como si Cristo le estuviera hablando directamente y que las palabras fueran un mensaje personal. La impresi\u00f3n que recibi\u00f3 fue tan fuerte que, sin vacilar ni un momento, Antonio inmediatamente entreg\u00f3 todos los bienes que hered\u00f3 de sus padres para ser distribuidos a los pobres del pueblo. Le quedaba s\u00f3lo un problema que le preocupaba. Antonio ten\u00eda una hermana menor. Las dos eran hu\u00e9rfanos, y \u00e9l se sent\u00eda responsable por ella. Nuevamente un verso del Evangelio, que a menudo hab\u00eda o\u00eddo en la iglesia, de repente le pareci\u00f3 responder a sus problemas personales. \u00abAs\u00ed, que no os afan\u00e9is por el d\u00eda de ma\u00f1ana; porque el d\u00eda de ma\u00f1ana traer\u00e1 su af\u00e1n\u00bb (Mt,6:34). Antonio encontr\u00f3 a una buena mujer cristiana en su pueblo quien se encarg\u00f3 del cuidado de su hermana. Ahora \u00e9l podr\u00eda dedicarse a su nueva vida.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Memoria\u00a0de San Antonio el Grande \u00a0\u00a0 Oh Revestido de Dios, desde tu juventud, asumiste un m\u00e9todo de vida no conocido entre los hombres, y anduviste en \u00e9l con fervor hasta el fin, sin desviaci\u00f3n alguna, someti\u00e9ndote a la Ley nueva de Cristo; as\u00ed que te manifestaste como gu\u00eda del Desierto y Padre de los ascetas.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_bbp_topic_count":0,"_bbp_reply_count":0,"_bbp_total_topic_count":0,"_bbp_total_reply_count":0,"_bbp_voice_count":0,"_bbp_anonymous_reply_count":0,"_bbp_topic_count_hidden":0,"_bbp_reply_count_hidden":0,"_bbp_forum_subforum_count":0},"categories":[69],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12284"}],"collection":[{"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12284"}],"version-history":[{"count":6,"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12284\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12292,"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12284\/revisions\/12292"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12284"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12284"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/iglesiaortodoxa.org.mx\/informacion\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12284"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}